La depresión casi siempre tiene una raíz profunda, pero Dios te invita a entregársela cada vez que aparezca. No es un acto único, sino un hábito espiritual que trae sanidad y fortaleza día tras día.
Discusión:
  1. Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
  2. Lee 1 Pedro 5:7. ¿Qué cargas necesitas poner hoy en las manos de Dios? ¿Cómo cambia tu perspectiva saber que Él cuida de ti?
  3. Lee Jeremías 33:3. ¿Qué significa para ti clamar a Dios en medio de la depresión? ¿Qué esperas que Él te muestre cuando responda a tu oración?
  4. ¿Qué raíz reconoces en tu vida que necesitas entregar a Dios?
  5. ¿Cómo puedes convertir en hábito el acto de entregar tus pensamientos y emociones a Dios?
  6. ¿Qué oración sencilla puedes repetir cada vez que un pensamiento negativo regrese?