Equipos y Liderazgo

Jesús nos llama a todos a salir y hacer discípulos, pero la comprensión de estas cuatro etapas te ayudarán a hacerlo con eficacia.

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Mentoría – esto es lo que Jesús llamó discipulado (hacer discípulos) – es una disciplina perdida, sin embargo, todos estamos llamados a hacerlo. Si puedes comprender cuatro etapas básicas de hacer discípulos – representadas como el avance alrededor de un círculo – puedes tener éxito.

Etapa 0: Mentoreando a un buscador

Podría ser alguien de la escuela, el trabajo, o en el vecindario, o incluso de la iglesia. Es alguien que no ha tenido un “momento decisivo” fe personal en Cristo. El objetivo de darle mentoría a esta persona es construir una relación genuina que añada valor a su vida. Se podría empezar con temas sobre la vida, como la crianza de los hijos o el trabajo. El punto no es “evangelizar” a alguien con un mismo molde de evangelismo, más bien ganar el lugar para hablar la verdad en su vida. Con el tiempo, conforme obre el Espíritu Santo en su corazón a través de tu relación con él o ella, las conversaciones que tengan pueden conducir a la conversación más importante conforme los lleves a través de Fundamentos y los guíes a Cristo.

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Etapa 1: Mentoreando a un recién convertido

Esta etapa trata de alguien que ha confiado en Jesús, o tal vez nunca ha avanzado en su fe después de su inicial “momento decisivo”. Se paciente con ellos. Toquen algunos temas básicos en las categorías de vida y de fe. Di la verdad, pero sé amoroso y gentil. No los apartes con todos tus conocimientos. El objetivo en esta etapa es ayudarlo,a a avanzar a pasar de un corazón recién arrepentimiento hacia un estilo de vida que de frutos.

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Etapa 2: Mentoreando a un creyente sólido

Cuando encuentres a alguien que está viviendo una vida que honra a Dios, tu objetivo es desafiar y ayudarles a empezar a mentorear a otros. Ayúdales a ver que la Gran Comisión se aplica a ellos  también. Su trabajo es convertirse en un hacedor de discípulos, y tu trabajo es ayudarlos a convertirse en uno. En parte, esto significa que tendrán que redefinir la madurez cristiana en términos de discipular a otros versus sólo obtener más conocimiento de la Biblia o más experiencia de iglesia. Puedes utilizar los temas que les ayuden a ser más consistente en servir y dar, y por último, dales temas que les ayudan a convertirse en mentores.

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Etapa 3: Mentoreando a un mentor

En esta etapa, estás mentoreando a un mentor, alguien que ha ido círculo completo en su propia búsqueda de Dios. Ahora, tu papel es más de un entrenador. Apoya, alienta y asesoralos para ayudarlos a tener éxito en su mentoría. Tu papel puede pasar de una mentoría activa (una reunión semanal o mensual) a una mentoría pasiva (reportándote de vez en cuando). ¡Felicitaciones! Te has convertido en un fabricante de hacedores de discípulos.

[Relacionado: Empoderando a los mentores hasta la enésima generación]

Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. ¿Puedes identificar las cuatro etapas del discipulado en tu propia experiencia? ¿Qué pasó?
  4. ¿Quién te ayudó a crecer a partir de cada etapa a la siguiente? ¿Qué hicieron qué fue más útil para ti?
  5. ¿Cómo es la etapa 0 de mentoría similar o distinta a “evangelizar”?
  6. ¿Cómo describirías el objetivo de la Etapa 1 de la mentoría?
  7. ¿Cuáles podrían ser los mayores retos de la Etapa 2 de la mentoría? Explica.
  8. ¿Qué es único/especial de la Etapa 3 de la mentoría en comparación con las otras etapas?
  9. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

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