Vida y Relaciones

Si te has desviado de Dios, entonces es necesario identificar lo que está alejando de él y hacer lo que sea necesario para acercarte a él.

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Esta es la parte 2 de 4 en la Serie Mal consejo.


En algún momento de tu vida es probable que hayas perdido la pasión por un determinado programa de televisión, un restaurante o estilo de moda que una vez disfrutaste verdaderamente. De la misma manera, también se puede perder la pasión por Dios. Si te has desviado de Dios, entonces es posible que tengas menos pasión por la Palabra de Dios, menos interés por la iglesia, y menos deseos de ser parte de un grupo de conexión. La buena noticia es que si te encuentras en esta situación, es posible acercarte de nuevo a él.

Jesús contó una parábola que nos ayuda a determinar si estamos lejos o no de Dios. A menudo se le llama la parábola del sembrador (Mateo 13:3-23). La parábola describe a un agricultor que dispersa las semillas en cuatro lugares diferentes. Estos cuatro lugares representan las diferentes formas en que el corazón humano responde a Dios. La semilla esparcida en el camino representa a los que oyen la palabra de Dios, pero no tienen ningún interés en ella. La semilla en el suelo rocoso representa a las personas que gozosamente oyen la palabra de Dios, pero se alejan cuando son ridiculizados por seguir a Jesús. La semilla que cayó entre espinos representa a las personas que inicialmente responden a la palabra de Dios, pero se dejan arrebatar de ella por las preocupaciones de la vida. Por último, la semilla que cayó en buena tierra representa a los que escuchan y obedecen la palabra de Dios y experimentan un gran crecimiento.

Mateo 13:23 Las semillas que cayeron en la buena tierra representan a los que de verdad oyen y entienden la palabra de Dios, ¡y producen una cosecha treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!

Al observar algunos malos consejos podemos tener una mejor idea de por qué nos hemos desviado de Dios. Por lo tanto, si deseas alejarte de Dios, entonces, sigue estos cinco componentes de un mal consejo:

Descuida tu tiempo con Dios

Si quieres asegurarte de nunca volver a acercarte a Dios, entonces no pases tiempo con él. No leas la Biblia y no vayas a la iglesia. Si tienes que ir a la iglesia, no te involucres. Centrate en todas las cosas que te molestan de la iglesia. Todo lo que necesitas hacer es ignorar a Dios y actuar como si no existiera. No hagas lo que hacía David en Salmos 63:1.

Salmo 63:1 Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua.

Juntate con las personas equivocadas

Es casi imposible seguir a Dios si sólo te juntas con personas corrompidas, así que hazlo. No trates de compartir tu fe con ellos. Simplemente deja que su mal carácter moral te corrompa a ti también.

1 Corintios 15:33 No se dejen engañar por los que dicen semejantes cosas, porque “las malas compañías corrompen el buen carácter.”

Cede a la tentación

Complace cada pecado que deseas cometer. Céntrate en la diversión del pecado, no te detengas a pensar en las consecuencias.

Santiago 1:14-15 La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.

Racionaliza tu pecado creyendo que así es sólo cómo eres y nada puede cambiar. Si es necesario, pídele a Dios que te perdone, pero luego sigue pecando.

[Relacionado: Jugando jueguitos con el pecado]

Ama este mundo más de lo que amas a Dios

Enfócate en todo, menos en Dios. Se codicioso y materialista. Obsesionate con cosas como los deportes, el ejercicio, o tu pasatiempo preferido. Sumérgete en las redes sociales.

1 Juan 2:15 No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes.

Si todo lo demás falla, fíngelo

Haz de cuenta que estás cerca de Jesús. No te preocupes si no lo estás verdaderamente.

Isaías 29:13 Así que el Señor dice:  “Este pueblo dice que me pertenece; me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. Y la adoración que me dirige  no es más que reglas humanas, aprendidas de memoria.

Aparenta ser cristiano exteriormente como lo hacía el pueblo de Israel en el Antiguo Testamento.

La enseñanza del mal consejo fue mostrarte el por qué podrías estar alejándote de Dios. Si estás haciendo alguna de estas cosas, ahora es el momento de prestar atención a la advertencia de Dios. La parábola de los tipos de tierra también nos dice cómo volver a Dios. Vuélvete a Dios pidiéndole que cambie tu corazón y escuchando con atención a Su palabra. Puedes volver a Dios. No es demasiado tarde.

Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. ¿Cuál es el peor consejo que has escuchado acerca de Dios?
  4. ¿Cómo era tu vida cuando estabas más apasionado de Dios?
  5. ¿Cuál de las cinco componentes de mal consejo se te hizo más fáciles de identificarte? ¿Por qué?
  6. Lee Mateo 13:19-23. ¿Qué tipo de tierra eres más actualmente? ¿Por qué elegiste esa tierra?
  7. Lee Salmo 63:1. ¿Cuál es la actitud de David hacia Dios en este versículo? ¿Cómo se puede desarrollar esta actitud?
  8. Lee Santiago 1:4-15. ¿A qué tipo de muerte se está refiriendo Santiago en este pasaje? ¿Por qué es importante saber el resultado final de entregarnos a nuestras tentaciones?
  9. Lee 1 Juan 2:15. ¿Cuáles son algunas maneras en que puedes amar más tu vida que a Dios?
  10. Haga un plan para la lectura y pensando en la palabra de Dios sobre una base regular.
  11. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

Herramientas ministeriales: