Vida y Relaciones

Jesús habló más sobre el dinero que casi cualquier otro tema, y dio algunos consejos simples en Lucas 12 acerca de cómo saber si estás poniendo al dinero antes que a Dios.

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Los hombres siempre han tenido problemas con hacer del dinero su Dios, y siempre lo harán. Había un tipo en tiempos de Jesús que tuvo problemas con esto también, y lo tenemos registrado para nosotros en Lucas capítulo 12. Nos da algunas señales de peligro que puede que estemos poniendo al dinero antes que a Dios.

Sabe que estás poniendo al dinero antes que a Dios si mides el éxito por cuanto tienes.

Así que muchos hombres hacen esto. Su autoestima va de la mano con sus posesiones. Pero Jesús dice que eso es avaricia y está mal. Al final, la vida no se mide por eso.

Lucas 12: 13-15 Entonces alguien de la multitud exclamó: —Maestro, por favor, dile a mi hermano que divida la herencia de nuestro padre conmigo. Jesús le respondió: —Amigo, ¿quién me puso por juez sobre ustedes para decidir cosas como esa? Y luego dijo: «¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen».

Sabes que estás poniendo al dinero antes que a Dios si sigues construyendo graneros más grandes para tus cosas.

Todos caemos en esa trampa. Almacenamos nuestras posesiones aquí en la tierra, acumulando más y más cosas. Pero al final, no tiene sentido. No podemos llevarlas con nosotros más allá de esta vida.

Lucas 12:16-19 Luego les contó una historia: «Un hombre rico tenía un campo fértil que producía buenas cosechas. Se dijo a sí mismo: “¿Qué debo hacer? No tengo lugar para almacenar todas mis cosechas”. Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes.19 Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: ‘Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!’”.

Sabes que estás poniendo al dinero antes que a Dios, si inviertes en tus cosas más que en tu Dios.

Al final del día, tenemos que hacer una elección. No es difícil ver dónde va nuestro dinero. Cuanto más guardamos para nosotros mismos, menos invertimos en Dios y en sus propósitos.

Lucas 12:20-21 “Pero Dios le dijo: “¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”. “Así es, el que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios es un necio”.

Sea honesto contigo ahora, y pregúntate si estás poniendo al dinero por encima de Dios. Si es así, deja de hacerlo. Jesús lo llamó “necio”.

Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. Examina tu propia vida con la lista anterior. ¿Cuál de los puntos anteriores son ciertos acerca de ti?
  4. ¿Cómo mides tu éxito como hombre? ¿Qué factor tan grande es tu dinero o trabajo?
  5. Si alguna vez te has movido, ¿qué tan grande fue el camión que tuviste que alquilar? ¿Estabas sorprendido?
  6. ¿Qué tan grande era la casa donde creciste? ¿Qué tan grande es tu casa hoy? ¿Qué tan grande es lo que piensas que tu casa debería ser en el futuro?
  7. ¿Cuánto dinero inviertes en la iglesia o misiones cada mes? ¿Cómo se compara a tus otras obligaciones financieras? ¿Crees que es un indicador de tus prioridades? Explica.
  8. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

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