Fe y Crecimiento

Cumplimos con nuestro llamado celestial cuando adoramos a Dios.

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Esta es la lección 9 de 9 en la serie Señales de advertencia.


Probablemente no tienes figurines de madera a los que te inclinas en tu casa. Tal vez no visites un templo todos los días para encender incienso y adorar a determinada deidad. Aun así, la adoración es una gran parte de la vida de todos. Esto es un problema porque la mayoría de las personas adoran lo equivocado.

En la antigua Roma, los cristianos eran tentados a adorar los dioses falsos de Roma y sobretodo, al emperador. Hoy en día, tendemos a adorar nuestros pensamientos, deseos y placeres,o algún otro aspecto de nuestra cultura. Todo esto queda corto de lo que Dios desea para nuestras vidas. Dios nos creó para adorarlo. Adorar es atesorar a Dios sobre todo lo demás y rendirse a Su liderazgo en tu vida. Esto es la adoración que Dios quiere de nosotros como nos revela Apocalipsis 4.  

Apocalipsis 4:1 Entonces, mientras miraba, vi una puerta abierta en el cielo, y la misma voz que había escuchado antes me habló como un toque de trompeta. La voz dijo: “Sube aquí, y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto”.

La adoración celebra la grandeza de Dios

Si alguna vez has visitado un palacio real o el capitolio de algún gobierno, sabrás que esos edificios están para comunicar la grandeza y poder de los que están a su cargo. Similarmente, cuando Juan visitó el trono de Dios en el cielo, se encuentra con la grandez de Dios.

Apocalipsis 4:3-6 El que estaba sentado en el trono brillaba como piedras preciosas: como el jaspe y la cornalina. El brillo de una esmeralda rodeaba el trono como un arco iris. Lo rodeaban veinticuatro tronos en los cuales estaban sentados veinticuatro ancianos. Todos vestían de blanco y tenían una corona de oro sobre la cabeza. Del trono salían relámpagos y estruendo de truenos. Delante del trono había siete antorchas con llamas encendidas; esto es el Espíritu de Dios de siete aspectos. Delante del trono también había un mar de vidrio brillante, reluciente como el cristal. En el centro y alrededor del trono había cuatro seres vivientes, cada uno cubierto de ojos por delante y por detrás.

El propósito de esta visión del salón del trono es para comunicar la gloria y poder de Dios. Su grandeza es demostrada en el carácter extraordinario de sus ángeles ( Apocalipsis 4:6-8). Toda esta sección es para mostrarnos el porqué Dios es digno de nuestra adoración.

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Fuimos creados para adorar a Dios

Nuestras vidas son para ser vividas en adoración a Dios. Para hacerlo, debemos entender que la adoración no está limitada a cantar acerca de Dios (aunque esto si está incluido). Es un estilo de vida de gozar, honrar y obedecer a Dios. Esto es lo que los ángeles en el cielo están haciendo activamente.

Apocalipsis 4:8 Cada uno de los seres vivientes tenía seis alas, y las alas estaban totalmente cubiertas de ojos por dentro y por fuera. Día tras día y noche tras noche repiten continuamente: “Santo, santo, santo es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que siempre fue, que es, y que aún está por venir”.

Esta imagen del cielo nos enseña que lo más importante que podemos hacer con nuestras vidas es adorar a Dios. La adoración de Dios es para dominar nuestras vidas. (Salmo 104:33). La adoración es una combinación de admiración y acción. Tiene que ver con adorar a Dios a través del canto, obediencia gustosa, y haciendo discípulos. De hecho, una de las formas máximas de adorar es hacer discípulos y cumplir la Gran Comisión.

[Relacionado: Te convertirás en lo que adoras]

La adoración es una respuesta a lo que Dios ha hecho por nosotros

Sin embargo, últimamente, la adoración está arraigada en el carácter maravilloso de Dios y de sus grandiosas obras. En Apocalipsis 4, Dios también es celebrado por lo que ha hecho.

Apocalipsis 4:11Tú eres digno, oh Señor nuestro Dios, de recibir gloria y honor y poder. Pues tú creaste todas las cosas,  y existen porque tú las creaste según tu voluntad.

Al ir a Apocalipsis 5, vemos que esta escena se expande en el salón del trono. Dios es acompañado en su trono por el Cordero, JesuCristo. Ambos Dios el Padre y Jesús son adorados como Dios. Esta es una demostración poderosa de la deidad de jesús. También Jesús es adorado por Su obra salvadora:

Apocalipsis 5:9 “…Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación.

Toda la creación se une para adorar a Dios. Este es nuestro propósito máximo. Este es el gran llamado, el llamado celestial que Dios nos da: una vida de adoración hacia él.

[Relacionado: Cómo adorar a Dios fuera de la música]

Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. ¿Cuáles son algunos de los objetos de adoración falsa en nuestra cultura?
  4. Adorar es atesorar a Dios sobre todo lo demás y rendirse a Su liderazgo en tu vida.” ¿Cómo esta definición cambia la forma que piensas que es la adoración a Dios?
  5. ¿Cómo sabes si atesoras a Dios en tu vida?
  6. Lee Apocalipsis 4:3-6. ¿que te impresiona de esta visión del salón del trono de Dios?
  7. ¿Cuáles son algunas características de Dios que aprecias más por las que puedas alabarle?
  8. Lee Apocalipsis 4:8. ¿Por qué crees que los seres vivientes participan en esta adoración continua a Dios? ¿Qué nos enseñan sus palabras de adoración a Dios sobre él?
  9. Lee Romanos 12:1.¿Cómo pueden nuestras vidas ser un acto de adoración a Dios? Da algunos ejemplos.
  10. Lee Apocalipsis 4:11 y 5:13. ¿Por qué es Dios alabado en estos versículos?
  11. ¿Cuáles son algunas cosas que Dios ha hecho en tu vida por lo que puedes alabarlo?
  12. Termina tu grupo de conexión adorando a Dios por su carácter y por lo que ha hecho por ti.
  13. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

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