Equipos y Liderazgo

Liderar a un grupo de conexión que hace discípulos significa tomar la iniciativa para desarrollar personas que vayan “círculo completo” en la búsqueda de Dios.

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Esta es la lección 3 de 3 en nuestra Serie de Entrenamiento para grupos de conexión.


Liderar un grupo pequeño no se trata solamente de guiar una discusión o compartir peticiones de oración. Hacer discípulos significa tomar la iniciativa para que desarrollar personas, en tu grupo, que vayan círculo completo en su búsqueda de Dios.

Desarrolla personas que se preocupen

Los grupos de conexión son un gran lugar para vivir el plan de Dios para las relaciones.

Colosenses 3:12-15 Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos.

Para construir un grupo que se preocupe de esta manera, es necesario que tú te preocupes primero. Pero es vital que tú también animes y entrenes a la gente de tu grupo para que se preocupe el uno por el otro.

Desarrolla discípulos que sean mentores para otros

Un discípulo maduro es alguien que va “círculo completo” a través  de tres etapas del crecimiento cristiano.

  • Comenzamos confiando en Jesús.
  • Vivimos para honrar a Dios.
  • Maduramos cuando ayudamos a los demás – especialmente cuando ayudamos a otros a buscar de Dios.

Este es el proceso y la meta que define lo que estás tratando de desarrollar en los miembros de tu grupo – discípulos que hacen discípulos.

2 Timoteo 2:2 Me has oído enseñar verdades, que han sido confirmadas por muchos testigos confiables. Ahora enseña estas verdades a otras personas dignas de confianza que estén capacitadas para transmitirlas a otros.

El primer paso es ser mentor para otros en el grupo. Como líder, te preocupas por todos, pero solamente tienes tiempo y energía para unos pocos. En una llamada o una cita fuera de la reunión regular, te reúnes uno-a-uno para ayudarles a buscar de Dios – como se enseña en el Entrenamiento para el mentor.

El próximo paso es equipar a los miembros del grupo para que puedan mentorear a otros. Explica con frecuencia, que cada discípulo hace discípulos. Comienza llevando a tus co-líderes a través del Entrenamiento para el mentor, y después entrena a otros del grupo. Tu grupo prosperará a medida que la gente comience a mentorear a otros.

Desarrolla miembros del equipo que lideren

Ningun lider deberia estar solo.  Aun Jesús construyó un equipo (Lucas 8:1-3). Todos necesitamos de lo que otros contribuyen.

Eclesiastés 4:9-12 Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas. Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calor mutuamente; pero ¿cómo hace uno solo para entrar en calor? Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente.

Conociendo todos los beneficios de trabajar con otros, haz una prioridad en reclutar y construir un equipo para liderar el grupo junto con contigo.

Desarrollas co-líderes cuando compartes el ministerio con ellos. Muchas veces es mejor hacerlo tu mismo. Pero compartir el liderazgo hace que el grupo sea mejor. Crea un sentido de propiedad. Emplea las fuerzas de más personas. Prepara al grupo a reproducirse algun dia. Tu éxito como líder no es medido solamente por que tan bien lideras tu grupo, pero por qué tan bien preparas a otros para liderar.

Hay dos tipos de reuniones te ayudarán a desarrollar  tu equipo. Primero, reúnanse regularmente como equipo. Evalúen y planeen juntos, Hagan asignaciones, y hagan algún entrenamiento. (Utilicen la agenda para reuniones de equipo  y la agenda de grupo). Segundo, mentorea a tus co-líderes individualmente, ya que cada uno de ellos necesitará diferente conversaciones. Cuando se reúnan, usa el Entrenamiento para el mentor, Entrenamiento para los grupos de conexión, y las muchas conversaciones para grupos de conexión y de liderazgo ofrecidas en buscadeDIOS.org.

Recuerda, no se trata solamente de tener reuniones. Se trata de hacer discípulos que hagan discipulos. Esto requiere un compromiso de desarrollar a la gente.

Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. Describe alguna vez cuando fuistes parte de un grupo exitoso (deportes, trabajo, artes, etc.). ¿Qué  hizo el líder para hacer al grupo efectivo?
  4. Piensa en un grupo donde hayas estado. Lee Colosenses 3:12-16. ¿Qué hizo el líder para crear ese tipo de cuidado? Que hicieron los miembros?
  5. Cuando comiences a mentorear a la gente en tu grupo, ¿Con quién comenzaras, y por qué?
  6. ¿Cómo se beneficiara tu grupo cuando la gente comience a mentorear a otros?
  7. Identifica algunos desafíos que dificultan que los líderes compartan las responsabilidades del ministerio con otros.
  8. ¿Qué pasos alguien mas tomo para ayudar a desarrollarte como líder?
  9. ¿Qué situaciones necesitaran conversaciones o reuniones adicionales con tus líderes? ¿Con tu mentor o pastor?
  10. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

Herramientas ministeriales: