Fe y Crecimiento

Todos tenemos algunas ataduras y problemas que nos impiden experimentar la vida que queremos, pero el poder increíble de Dios es lo suficientemente grande como para hacernos libres de nuestros retos más importantes.

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Esta es la lección 3 de 5 en la serie Increible. Ver también la edición infantil de esta lección.


Todos nos enfrentamos con diferentes tipos de ataduras que nos impiden avanzar. Estas pueden ser adicciones a sustancias o la pornografía. Puede que sea amargura o falta de perdón, ciclos insalubres de negatividad e ira o un millón de cosas. Todas estas ataduras nos puede llevar a sentirnos atrapados y sin esperanza, como si fuéramos esclavos de nuestras propias decisiones y no podemos liberarnos. ¡Pero ninguna es tan poderosa para que Dios no pueda vencerla!

Si lo dudas, echa un vistazo a un hombre que estaba atrapado en el peor de los casos de la vida en los tiempos de Jesús.

Lucas 8:26-27 Luego llegaron a la región de los gerasenos, al otro lado del lago de Galilea. Mientras Jesús bajaba de la barca, un hombre que estaba poseído por demonios salió a su encuentro. Por mucho tiempo, había estado desnudo y sin hogar, y vivía en un cementerio, en las afueras de la ciudad.

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Nuestras ataduras conducen al dolor, la pérdida y el aislamiento

No sabemos lo que llevó a este hombre a este punto, pero sabemos las consecuencias. Él era un marginado en todos los sentidos; hecho pedazos, pobre, avergonzado, solo y controlado por el mal dentro de él. Sin esperanza. Y sus ataduras lo hundían cada vez más en una  mayor disfunción y dolor. Ojalá que no estés en este punto todavía, pero si permites que tus ataduras persistan sin control en tu vida, estos son los resultados inevitables. Cuanto más ignoramos nuestras ataduras más dolor experimentaras, pero cuando buscamos un cambio cuanto antes, lo más pronto llegará la libertad.

Las soluciones humanas tienen un poder limitado para cambiarnos

Muchas personas habían tratado de ayudar a este hombre  pero fue en vano. Sus esfuerzos y estrategias lo refrenaban durante un tiempo, pero no podían proporcionarle una transformación duradera.

Lucas 8:29 …Ese espíritu a menudo tomaba control de él. Aun cuando el hombre estaba bajo custodia, con cadenas y grilletes, simplemente los rompía y se escapaba al desierto, totalmente controlado por el demonio.

Nuestro mundo de hoy está llena de intentos de auto-ayuda para hacerle frente a nuestras ataduras. De los libros de autoayuda y seminarios, al yoga y de las listas de como mejorar en línea, no hay escasez de opiniones. Algunas de estas estrategias pueden ser útiles hasta cierto punto, pero por sí solos no pueden cambiarnos porque nuestras ataduras tienen una raíz espiritual, y los esfuerzos humanos no pueden resolver los problemas impulsados espiritualmente. Pero hay esperanza.

El poder de Jesús es mayor que el peor de los casos

Mientras que tu atadura podría no ser lo peor que podría pasar todavía, sin embargo, si continúas por ese camino, pueda que pronto pueda pasar. Pero incluso en ese caso, el poder de Jesús es lo suficientemente grande como para superarlo y liberarte.

Lucas 8:30-33 Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? —Legión —contestó, porque estaba lleno de muchos demonios. Los demonios seguían suplicándole a Jesús que no los enviara al abismo sin fondo. Sucedió que había una gran manada de cerdos alimentándose en una ladera cercana, y los demonios le suplicaron que les permitiera entrar en los cerdos. Entonces Jesús les dio permiso. Así que los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y toda la manada se lanzó al lago por el precipicio y se ahogó.

De una manera poderosa, Jesús demuestra su poder para superar incluso los desafíos más grandes. Demuestra que no sólo tiene el poder para lidiar los temas espirituales, sino también para cambiar la vida de una persona de una manera muy práctica y tangible. Sea lo que estés enfrentando, Jesús puede y quiere hacerte libre.

Nuestras ataduras pueden impulsarnos hacia un futuro significativo

Después de esto fue puesto en libertad, su futuro cambió por completo. Sus antiguas luchas no eran ya una desventaja, sino una ventaja para ser usado para la gloria de Dios.

Lucas 8:35-39 La gente salió corriendo para ver lo que había pasado. Pronto una multitud se juntó alrededor de Jesús, y todos vieron al hombre liberado de los demonios. Estaba sentado a los pies de Jesús, completamente vestido y en su sano juicio, y todos tuvieron miedo… Pero Jesús lo envió a su casa diciéndole: “No, regresa a tu familia y diles todo lo que Dios ha hecho por ti”. Entonces el hombre fue por toda la ciudad proclamando las grandes cosas que Jesús había hecho por él.

Podrías pensar que tu atadura, incluso si la superas, siempre te atará, pero no tiene por qué. Dios quiere usar tu pasado y tu dolor, no sólo para darte una nueva perspectiva esperanzadora de la vida, sino también para ayudar a otras personas que están batallando también.

La mejor parte de esta historia no es sólo que el hombre fue liberado de sus ataduras, pero que se pasó a un punto de madurez espiritual donde llegó a estar apasionadamente comprometido en ayudar a los demás. Sean cual sean tus problemas, ¡Dios puede hacer lo mismo por ti!

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Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. Comparte un ejemplo de tu vida sobre una atadura que te trajo dificultades innecesarias.
  4. Lee Lucas 8:26-27. Describe algunas de las consecuencias que este hombre estaba enfrentando por su condición. ¿Cómo lo habría tratado su comunidad?
  5. Haz una lista de algunos de las ataduras más comunes en nuestra cultura de hoy. ¿Cuáles son algunas de las consecuencias típicas de estas ataduras?
  6. ¿Por qué la gente se resiste al cambio, incluso cuando saben que las consecuencias de no cambiar son tan negativas?
  7. Lee Lucas 8:29.¿Cómo la gente trata de ayudar a este hombre? ¿Cuáles fueron los resultados? ¿Qué nos enseña esto?
  8. ¿Cuáles son algunos de los “esfuerzos humanos” más populares para liberarnos de nuestras ataduras?
  9. Lee Lucas 8:30-33. ¿Cómo venció Jesús el problema espiritual de este hombre? ¿Qué podemos aprender de esto, incluso si no estamos tratando directamente con el poder demoníaco?
  10. ¿De qué manera muy práctica ayudó Jesús a este hombre? ¿A quién crees que Jesús envió a los demonios en los cerdos?
  11. Lee Lucas 8:35-39. Describe la transformación de este hombre. ¿Crees que Jesús tiene el poder de hacer este mismo tipo de cambio con la gente hoy en día? ¿Por qué o por qué no?
  12. ¿Por qué crees que Jesús quería que este hombre fuera y compartiera lo que había sucedido a él en lugar de seguirlo?
  13. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

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