Vida y Relaciones

Sin auto-control, fácilmente podemos cambiar algo mejor por algo que no vale la pena.

Esta es la lección 2 de 3 en la serie Enriquécete. Ver también la Edición Infantil de esta lección.


Todos hemos estado allí. Tenemos nuestros valores y prioridades claramente en la mente, pero en un momento de debilidad cambiamos algo mejor por algo sin valor. El atractivo de la gratificación inmediata ha arruinado muchos aspirantes a héroes y leyendas, destruyendo su legado y arruinando su impacto. Es una forma muy común de auto-sabotaje. En la Biblia, lo vemos en la famosa historia de Esaú. Las lecciones que aprendemos de esa historia antigua siguen siendo válidas hoy en día.

Todos tienen algo valioso que perder

Eso es lo primero que aprendemos de la historia de Jacob y Esaú, los hijos gemelos de Isaac y Rebeca. Esaú nació primero – cubierto de pelo grueso y varonil desde el primer día. Jacob salió segundo, agarrando el talón de su hermano para presagiar tanto su rivalidad entre hermanos y su futuro engaño. (Lea la nota al pie de tu Biblia. El nombre “Jacob” en hebreo suena como las palabras para tanto “talón” y “mentiroso”.)

Aquí está el punto. Esaú era el hermano mayor, lo que automáticamente le dio el derecho de la primogenitura – y derecho de reclamar una doble herencia a la fortuna de su padre. En la cultura antigua, e incluso en algunas culturas hoy en día, esto era algo muy importante.

Todos tienen un punto débil en su temperamento

Cada quien tiene fortalezas y debilidades, y la historia de Jacob y Esaú no es una excepción. Dios hace a todos con regalos y temperamentos únicos, e incluso los gemelos pueden ser mundos aparte.

Génesis 25:27-28 Los muchachos fueron creciendo, y Esaú se convirtió en un hábil cazador. Él era un hombre de campo, pero Jacob tenía un temperamento tranquilo y prefería quedarse en casa. Isaac amaba a Esaú porque le gustaba comer los animales que cazaba, pero Rebeca amaba a Jacob.

Todos conocemos a un “Jacob” – el tipo tranquilo, introvertido al que le gusta quedarse en casa. Y tan común es el “Esaú” – el tipo de hombre varonil y atlético que ama el aire libre. Hay mucho que alabar en ambos temperamentos; pero cada uno tiene sus desventajas también. Para Esaú, su kryptonita era su apetito. Llegando de cazar un día, Esaú estaba hambriento y desesperado. Mirando una oportunidad de manipular, Jacob le ofreció a su hermano un guiso a cambio de la primogenitura tan preciosa. Esaú no lo dudó.

Génesis 25:32 —Mira, ¡me estoy muriendo de hambre! —dijo Esaú—. ¿De qué me sirven ahora los derechos del hijo mayor?

Y en un solo momento de debilidad se selló el destino de Esaú.

Todos son capaces de venderse por un momento sin valor

La trágica historia de Esaú es la primera de innumerables historias de falta de juicio a lo largo de la historia. ¿Cómo podía renunciar a algo tan valioso por un simple plato de lentejas? El relato bíblico deja mucho espacio para que especulemos sobre los detalles, pero sin duda era más que una mala elección aislada. Ciertamente el sistema de valores de Esaú se había erosionado con el tiempo, de tal manera que el autor bíblico finalmente pudo dar una sola explicación:

Génesis 25:34 …Así mostró desprecio por sus derechos del hijo mayor.

¿Qué hay de tu historia? Haz un inventario de lo que realmente importa. ¿Has vendido eso por un momento sin valor? ¿Estás dirigiéndote en esa dirección? Esaú nació siendo el hijo más fuerte, pero la historia nunca lo sabrá. Él fue saboteado por su propia falta de autocontrol.

En nuestras historias hoy en dia, hay un punto más que hacer.

Gracias a Jesús, todos tienen otra oportunidad

Esa es la buena noticia. Jesús vino y pagó el precio más alto por nuestro pecado y el egoísmo. A causa de la cruz, todos tienen una segunda oportunidad. Si estás enterrado bajo el peso de la culpa y el pecado, ven a Jesús por el perdón. Y si está al borde de cambiar algo mayor por un plato de guiso sin valor, para y piensa. Y recuerda la historia de Esaú.

Preguntas para comentar:

  1. Preparación: Ver el video juntos o invita a alguien para resumir el tema.
  2. ¿Cuál es tu reacción inicial al video/artículo? ¿Está de acuerdo con alguna parte? ¿Qué  saltó a la vista?
  3. En tus propias palabras, di lo que Esaú tenía que perder. Nombra una cosa en tu propia vida que tiene un alto valor. ¿Qué tentación pudiera poner en peligro tal cosa?
  4. Lee Génesis 25:27-28. Describe la diferencia entre el temperamento de Jacob y el de Esaú. ¿Cómo describirías tu temperamento (haz clic aquí para más información)? ¿Cuál es una fortaleza de tu tipo de personalidad? ¿Cuál es una debilidad?
  5. Lee Génesis 25:32. Comparte acerca de alguien que perdió su legado por vender algo valioso por algo sin valor. ¿Qué los llevó a ese punto? ¿Piensas que lo haría de nuevo? Explica.
  6. Lee Génesis 25:34.¿Por qué crees Esaú llegó a devaluar su primogenitura? ¿Crees que sucedió en un momento o durante un período de años? Explica.
  7. ¿Qué le dirías a alguien que cometió un error del tamaño del de Esaú? ¿Hay esperanza para esa persona?
  8. Llévatelo: Escribe una medida de acción personal basada en esta conversación.

Herramientas ministeriales:

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