Somos salvos solo por gracia mediante la fe, pero esa gracia nunca se queda sola: siempre produce una vida de buenas obras que no son la raíz de nuestra salvación, sino el fruto de haber sido hechos nuevos en Cristo.

Podcast relacionado:

Discusión:
  1. Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
  2. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que no podemos ganarnos el camino hacia Dios?
  3. ¿Cómo cambia tu motivación para hacer cosas buenas el saber que ya eres amado y aceptado por Dios?
  4. ¿Puedes compartir un ejemplo de cómo tu vida o tus deseos cambiaron después de comenzar a seguir a Jesús?
  5. ¿Cuáles son algunas de las “buenas obras” o propósitos que sientes que Dios ha preparado para ti en esta temporada de tu vida?
  6. ¿Cómo explicarías el equilibrio entre gracia y obras a alguien que piensa que es “demasiado malo” para ser salvo?