Abraham fue el padre de la fe, llamado por Dios a dejar su tierra para recibir una promesa que cambiaría al mundo. Su vida demuestra que la justicia viene por creerle a Dios, no por nuestras obras. A través de su descendencia llegó Jesús, la bendición prometida para todas las naciones. La historia de Abraham nos recuerda que Dios cumple Sus promesas y usa a personas comunes para Sus propósitos eternos.
Discusión:
  1. Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
  2. ¿Por qué crees que Dios le pidió a Abraham que dejara su hogar y su familia antes de darle la bendición? ¿Qué podría estar pidiéndote Dios que “dejes atrás” para seguirlo más de cerca?
  3. Abraham le creyó a Dios incluso cuando parecía físicamente imposible que tuviera un hijo. ¿Cómo podemos mantener la fe cuando nuestras circunstancias parecen contradecir las promesas de Dios?
  4. Al mirar Génesis 15:6, ¿cómo cambia la idea de la “justicia acreditada” la manera en que piensas sobre tratar de ser “lo suficientemente bueno” para Dios?
  5. ¿De qué maneras la historia de Abraham e Isaac nos ayuda a entender el sacrificio que Jesús hizo por nosotros en la cruz?
  6. La Biblia llama a Abraham “amigo de Dios”. ¿Qué hábitos o actitudes en la vida de Abraham crees que contribuyeron a una relación tan cercana con el Señor?