Los Diez Mandamientos fueron dados por Dios como la base moral y espiritual de Su pueblo, no para ganar Su favor, sino para vivir como un pueblo libre en relación con Él. Divididos entre amar a Dios y amar al prójimo, revelan el carácter santo de Dios y exponen nuestra necesidad de un Salvador. Jesús no los abolió, sino que los cumplió y nos mostró que su verdadero propósito es transformar el corazón.

Discusión:
  1. Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
  2. ¿Por qué crees que Dios comenzó los mandamientos recordándoles a los israelitas que Él ya los había liberado de la esclavitud?
  3. ¿Cuál de los primeros cuatro mandamientos (nuestra relación con Dios) te resulta más difícil de priorizar en el mundo tan ocupado de hoy?
  4. ¿En qué se diferencia el décimo mandamiento sobre “codiciar” de los demás, y por qué es tan importante el corazón para Dios?
  5. ¿De qué maneras Jesús “llenó los espacios en blanco” o amplió nuestra comprensión de estas leyes durante Su ministerio?
  6. ¿Cómo cambia el saber que no podemos cumplir la ley perfectamente la manera en que vemos la gracia de Dios y la obra de Jesús?