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Puntos de conversación:
- Fileo es un afecto hacia otros que crece más allá de un buen sentimiento y se convierte en un compromiso mutuo. Juan 11:1-3, 35-36
- Los cristianos se distinguen por un amor mutuo que nace de nuestra identidad y experiencia compartida en Cristo. Este amor trasciende cualquier otra cosa que tengamos en común con alguien. 1 Tesalonicenses 4:9-10, Romanos 12:10
- Fileo es la base de una conexión profunda y duradera que compartimos con nuestros amigos más cercanos. Son los amigos que necesitamos para crecer en la vida y en la fe. 1 Samuel 18:1-3, Proverbios 17:17; 27:6; 27:17
Hasta ahora hemos hablado del amor ágape y del amor eros. Eros es el amor sensual; ágape es el amor desinteresado y sacrificial. El desafío es que, tanto en español como en inglés, solo tenemos una palabra —“amor”— para describir todas estas dimensiones. Por eso es tan fácil confundirse cuando usamos la misma palabra para hablar de cosas tan distintas. Pero además de ágape y eros, la Biblia habla de un tercer tipo de amor que es esencial para la vida cristiana: el amor fileo.
Este amor se describe con la palabra griega phílos o phileō, que en español expresamos como “amor fileo”. Si te suena familiar, es porque aparece en muchas palabras que usamos hoy: filosofía (amor por la sabiduría), filantropía (amor por la humanidad), filarmónica (amor por la música hermosa). El amor fileo es el que tenemos en mente cuando decimos: “Amo a mi familia”, “Amo a mis compañeros de equipo”, “Amo a la gente de mi grupo de conexión”, “Amo a mis amigos”. Es el amor de amistad profunda, de afecto leal, de compañerismo verdadero.
Hoy quiero mostrarte lo importante que es el amor fileo. Este amor llena el espacio entre el amor ágape y el amor eros. Es el amor que sostiene las amistades verdaderas, las que Dios usa para formarnos, corregirnos, animarnos y acompañarnos. Y es especialmente fundamental porque nuestra cultura está perdiendo el arte de la amistad. Cada vez más personas viven aisladas, desconectadas de relaciones significativas. Las redes sociales han redefinido lo que significa “amigo”, reduciéndolo a un clic o a un seguidor. Muchos ven las amistades solo en términos de “¿Qué gano yo?”. Otros piensan que si no hay romance, la relación no importa. Y así, la amistad se pasa por alto, se subestima y se descuida.
Pero todos necesitamos el tipo de amigo del que habla la Biblia. Necesitamos amistades arraigadas en este tercer tipo de amor: el amor fileo. Porque sin amistades verdaderas, no podemos crecer a nuestro máximo potencial en la vida ni en la fe. Dios nos diseñó para caminar acompañados, para ser fortalecidos por otros y para fortalecer a otros. El amor fileo no es opcional; es esencial para una vida cristiana plena.
El amor fileo —o filo— es un afecto hacia los demás que crece más allá de un simple buen sentimiento y se convierte en un compromiso mutuo.
No es un amor superficial ni pasajero; es un amor que se profundiza con el tiempo, que se expresa en lealtad, cercanía y amistad verdadera. La Biblia usa el sustantivo fileo y también varias palabras relacionadas. En conjunto, este grupo de términos describe la amistad: ese vínculo con alguien que te agrada, te importa, a quien tratas con bondad y afecto, y a quien deseas lo mejor. A veces, en las traducciones al español, aparece como “amor”; otras veces, como “amigo”. En esencia, este tipo de amor es la base de relaciones reales, profundas y significativas.
Para entenderlo mejor, pensemos en cómo estas palabras se aplican a Jesús. La Biblia usa fileo para describir Su afecto por personas cercanas a Él, como Lázaro. No era un amor distante ni meramente espiritual; era un amor tierno, humano, lleno de cercanía y emoción. Jesús lloró por su amigo. Jesús mostró cariño. Jesús vivió el amor fileo.
Este amor es el que sostiene amistades verdaderas. Es el amor que crea conexiones profundas, que nos ayuda a crecer, que nos acompaña en la vida y en la fe. Es el amor que necesitamos para caminar juntos, para animarnos, para corregirnos, para fortalecernos mutuamente.
Juan 11:1,3 Un hombre llamado Lázaro estaba enfermo. Vivía en Betania con sus hermanas María y Marta. … 3 Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».
Jesús tenía una relación cercana con esta familia: María, Marta y Lázaro. Cuando Lázaro enfermó, sus hermanas enviaron a buscar a Jesús no solo por Su poder, sino porque era un amigo querido. Cuando Jesús llegó, Lázaro ya había muerto, y aun así pidió que lo llevaran a la tumba donde había sido enterrado.
Juan 11:35-36 Entonces Jesús lloró. 36 La gente que estaba cerca dijo: «¡Miren cuánto lo amaba!».
Cuando la gente vio la reacción de Jesús, lamentándose por su amigo, quedó claro que Él lo amaba. Es la misma palabra usada en el versículo 3, mostrando cómo fileo puede traducirse tanto como “amor” como “amigo”. No era un simple conocido; era alguien por quien Jesús tenía un gran afecto, y por eso se conmovió profundamente cuando su amigo murió. Con esto en mente, aquí tienes un resumen de seis características del amor fileo, basadas en cómo se usa este grupo de palabras en el griego bíblico.
La primera característica es que fileo se basa en una identidad o experiencia común. Una identidad compartida crea un vínculo, como ocurre con la ciudad de Filadelfia (“amor fraternal”). Lo mismo sucede cuando conoces a alguien de tu ciudad natal, de tu escuela o con quien has vivido experiencias juntos: jugar en el mismo equipo, trabajar en un proyecto o ayudar a los vecinos después de una tormenta. Esa afinidad básica crea conexión.
La segunda característica es que implica cariño, admiración y aprecio. Fileo es cuando simplemente te gusta alguien, disfrutas su compañía y te alegra verlo. Cuando Jesús manda amar a los enemigos, usa ágape, no fileo, porque fileo incluye afecto y calidez. No siempre podemos sentir eso por todos, pero fileo sí tiene ese elemento emocional.
La tercera característica es que es mutuo. Fileo es recíproco; no puedes decir: “Soy su amigo, pero él no es mi amigo”. La atracción romántica puede ser unilateral, y el amor ágape puede darse sin recibirlo de vuelta, pero fileo requiere correspondencia.
La cuarta característica es que es intencional. Puede comenzar con algo en común, pero necesita inversión para crecer. No exige el nivel de sacrificio de ágape, pero sin esfuerzo no avanza.
La quinta característica es que promueve el bienestar. Dos personas desean lo mejor el uno para el otro.
La sexta característica es que sobrevive a las pruebas. A medida que crece, este tipo de amor puede superar crisis y fortalecerse.
La Biblia sugiere dos formas principales en que los cristianos experimentan el amor fileo: en cómo tratamos a todos los creyentes y como base de nuestras amistades más profundas.
Los cristianos están marcados por un amor mutuo arraigado en nuestra identidad compartida y experiencia en Cristo. Este amor trasciende todo lo que tenemos en común con cualquier otra persona.
Dije anteriormente que parte del amor fileo es una identidad o experiencia compartida. Como seguidores de Cristo, nuestra identidad más básica es que pertenecemos a Jesús, y nuestra experiencia en Él trasciende cualquier otra similitud: mucho más que el lugar donde creciste, la escuela a la que fuiste, tu generación, tu política, tu cultura o tu etnia. Si eres cristiano, quiero asegurarme de que no te pierdas esto.
1 Tesalonicenses 4:9-10 Pero no hace falta que les escribamos sobre la importancia de amarse mutuamente, pues Dios mismo les ha enseñado a amarse unos a otros. 10 Es más, ustedes ya muestran amor por todos los creyentes en toda Macedonia. Aun así, amados hermanos, les rogamos que los amen todavía más.queridos hermanos y hermanas, los instamos a amarlos aún más.
Este pasaje no habla de un amor tipo ágape, sino de cómo nos cuidamos unos a otros por nuestro vínculo común en Cristo. El apóstol Pablo elogió a estos cristianos por el amor que tenían por todos los creyentes en toda la región. Estoy seguro de que no conocían personalmente a cada cristiano en Macedonia, pero los veían por lo que realmente eran: hermanos y hermanas en su nueva familia en Cristo.
Romanos 12:10 Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente.
El resto de estos capítulos nos muestra cómo se ve el amor fileo en nuestras relaciones con otros cristianos: ayudar a los demás cuando lo necesiten, ser hospitalarios, compartir alegrías y dolores, no creernos mejores que otros y buscar la reconciliación cuando hay un problema. Estamos llamados a valorar a otros cristianos y ser devotos unos a otros, no porque apoyemos al mismo equipo o votemos igual, sino por lo que Jesús ha hecho por nosotros.
He adorado con cristianos en muchos lugares diferentes, en idiomas que no hablo, con comidas, apariencias y costumbres distintas, pero siempre había un vínculo inmediato porque todos sabíamos que somos hermanos y hermanas en Cristo. Esa identidad compartida y nuestra experiencia común de salvación es mucho más fuerte que cualquier diferencia entre nosotros. Tal vez hayas notado que los seres humanos no se llevan muy bien, especialmente cuando pertenecen a grupos distintos. La historia del mundo está llena de conflictos entre grupos, ya sea en tu ciudad o alrededor del mundo.
En Efesios 2 vemos que cuando Jesús murió en la cruz, Su sacrificio reconcilió a cada individuo con Dios, pero también nos reconcilió entre nosotros. La cruz nivela el terreno y destruye la hostilidad porque nos da una nueva identidad que trasciende lo antiguo. Este es el poder de Jesús y lo que hizo por ti. Esta nueva identidad se vuelve tuya cuando te alejas de la vida autodirigida, te vuelves a Jesús y confías tu vida y tu eternidad a Él.
Él amor fileo es la base de una conexión profunda y duradera que compartimos con nuestros amigos más cercanos. Estos son los amigos que necesitamos para ayudarnos a crecer en fe y en la vida.
Así que hemos visto que fileo es un tipo de amor diferente al ágape o al eros. Se basa en la identidad y las experiencias compartidas, e implica afecto mutuo, simplemente gustarse mutuamente. Aquí es donde comienzan las mejores amistades. No significa que tendrás una amistad profunda con todos los cristianos, pero sí necesitas tenerla con al menos algunos. Tampoco significa que, por ser cristiano, no puedas tener amigos que no lo sean; puedes y debes, como lo hizo Jesús. Si vives toda tu vida dentro de una burbuja cristiana, no has entendido tu misión ni el corazón de Jesús.
Quizás el ejemplo más fuerte en la Biblia es la amistad entre David y Jonatán.
1 Samuel 18:1-3 Después de que David terminó de hablar con Saúl, conoció a Jonatán, el hijo del rey. De inmediato se creó un vínculo entre ellos, pues Jonatán amó a David como a sí mismo. 2 A partir de ese día Saúl mantuvo a David con él y no lo dejaba volver a su casa. 3 Jonatán hizo un pacto solemne con David, porque lo amaba tanto como a sí mismo.
Lo que vemos en este pasaje es que las grandes amistades implican compromiso. Es cierto que David y Jonatán se llevaron bien y se agradaron de inmediato, pero de esa conexión surgió un fuerte compromiso. No puedes ser pasivo y esperar tener amistades profundas; muchas personas nunca las experimentan porque son demasiado egocéntricas para invertir en otra persona. Si sigues la historia de David y Jonatán, verás que Dios estaba en el corazón de su amistad. En 1 Samuel 23, cuando David estaba deprimido y asustado, Jonatán lo encontró y lo animó, y más específicamente, lo fortaleció en su fe. También verás que estaban dispuestos a correr riesgos el uno por el otro.
El padre de Jonatán, Saúl, era el rey, y Jonatán era el heredero del trono, pero Dios había prometido el trono a David. Saúl vio a David como un rival y lo convirtió en un fugitivo, decidido a sacarlo del camino. En 1 Samuel 20, Jonatán arriesgó la ira de su padre, se reunió en secreto con David y lo ayudó a escapar. No puso su propio futuro ni su seguridad primero. El libro de Proverbios también habla mucho sobre la amistad, y de muchos pasajes, estos muestran que las amistades maduras son leales incluso en la adversidad.
Proverbios 17:17 Un amigo es siempre leal, y un hermano nace para ayudar en tiempo de necesidad.
Lo dijimos antes: este tipo de amor sobrevive a las pruebas y a las crisis. Un verdadero amigo se queda contigo sin importar lo que suceda, y eso lo vimos claramente en la relación entre Jonatán y David. ¿Quién es esa persona en tu vida? Las grandes amistades también son honestas.
Proverbios 27:6 Las heridas de un amigo sincero son mejores que muchos besos de un enemigo.
A esto lo llamo “apuñalarlo por enfrente”, no por la espalda. A veces necesitamos escuchar la verdad incómoda, y duele recibirla. Ser así de honesto es arriesgado, pero es un acto de amor hacia un amigo. Las amistades más profundas se benefician mutuamente.
Proverbios 27 :17 Como el hierro se afila con hierro, así un amigo se afila con su amigo.
Está hablando de cómo se afila una espada o un cuchillo, y su punto es que los verdaderos amigos te hacen mejor y tú los haces mejores. Así como Jonatán fortaleció la confianza de David en Dios cuando todo se veía oscuro, así funciona el amor fileo: amigos que se afilan mutuamente.
Él amor fileo es la base de una conexión profunda y duradera que compartimos con nuestros amigos más cercanos. Estos son los amigos que necesitamos para ayudarnos a crecer en fe y en la vida.
Lo principal que quiero que notes es que este tipo de amistad te ayuda a crecer en la vida y en la fe. Por eso todos necesitamos cultivar amistades profundas. Si no tienes a alguien que esté contigo en momentos de necesidad, que te anime a mantenerte fuerte en tu relación con Dios, que te diga la verdad que necesitas escuchar o que te afile, ¿cómo vas a crecer realmente como ser humano? ¿Cómo vas a crecer en tu relación con Dios?
Así que seamos prácticos. Para quienes están casados, ya hablamos de cómo el amor ágape y el amor eros se aplican al matrimonio. Hoy puedes ver lo importante que es también el amor fileo en el matrimonio. Un gran matrimonio tiene los tres tipos de amor: compromiso, intimidad y profunda camaradería y afecto. ¿Estás invirtiendo en eso en tu matrimonio, o solo son compañeros de cuarto?
Por supuesto, la amistad profunda no se limita al matrimonio. Si estás casado, necesitas amigos verdaderos además de tu cónyuge. Si no estás casado, este tipo de amigo es muy valioso, así que vale la pena buscarlo. No pierdas oportunidades de amistad porque estás poniendo todas tus esperanzas en casarte algún día. Y si ya tienes personas así en tu vida, no las des por sentado. Necesitas seguir alimentando esas amistades: comunícate, dedica tiempo, haz llamadas, ponte al día con su vida.
Si no tienes a alguien así, es hora de empezar a buscar. Sé intencional. Forma parte de un grupo de conexión o únete a un equipo de servicio en la iglesia. A medida que conoces gente allí, da un paso más: invita a alguien, forma un pequeño grupo, haz algo juntos. Esto también puede surgir en una relación de mentoría; quizá no comience como amistad, pero puede convertirse en una. Y sí, es verdad lo que decía tu mamá: tienes que ser un amigo para hacer un amigo. No podemos esperar tener amistades profundas si no estamos dispuestos a ofrecerlas nosotros mismos.
Estos tres tipos de amor tienen un lugar en la vida cristiana, pero no pases por alto el amor fileo, porque define cómo debes mirar y relacionarte con otros cristianos como tus hermanos y hermanas en Cristo. Comprender el amor fileo debería cambiar la forma en que tratas a tus amigos, lo que haces para construir esas amistades y por qué, en última instancia, es parte de tu identidad como seguidor de Jesús. Él murió en la cruz para reconciliarte con Dios, pero también para reconciliarte con los demás, de modo que puedas tener verdaderos amigos que te ayuden a crecer en la vida y en la fe.
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Quién es alguien a quien tienes que amar (ágape)? ¿Quién es alguien a quien quieres amar (philia)?
- Lee Juan 11:1-3 y 35-36. ¿Cómo demostró Jesús el amor philia en esta historia?
- Lee 1 Tesalonicenses 4:9-10. ¿Por qué fue más fácil para la iglesia primitiva ser una “hermandad unida”? ¿Qué se necesitaría para que nosotros volviéramos a eso hoy?
- Lee 1 Samuel 18:1-3. ¿Quiénes son dos o tres de tus amigos del alma? ¿Cómo te han ayudado a acercarte más a Jesús?