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La Teología del Sufrimiento (1:1-12)
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Puntos de conversación:
- El sufrimiento no es un error en la vida cristiana—es algo esperado y con propósito. 2 Tesalonicenses 1:4
- Las dificultades abren la puerta a la justicia de Dios; Él promete arreglar todas las cosas en Su tiempo. 2 Tesalonicenses 1:5–9
- Las dificultades abren la puerta al descanso de Dios; el alivio y la paz definitiva llegarán cuando Cristo regrese. 2 Tesalonicenses 1:7
- Las dificultades abren la puerta a la alabanza de Dios; las pruebas nos dan aún más razones para adorarlo. 2 Tesalonicenses 1:10, Santiago 1:2
- La gracia de Dios capacita a los creyentes para soportar el sufrimiento de una manera que honra a Cristo. 2 Tesalonicenses 1:11–12
Continuamos nuestro estudio de Tesalonicenses. Pasamos 11 semanas cubriendo los 5 capítulos de 1 Tesalonicenses. Ahora, entramos a 2 Tesalonicenses. Terminaremos los 3 capítulos de 2 Tesalonicenses en cuatro semanas.
Antes de entrar al texto, debo reconocer un dato poco conocido: Ya hemos señalado que 1 Tesalonicenses probablemente fue la primera carta de Pablo. Él escribió un total de 13 cartas, dirigidas a iglesias e individuos.
Mencionamos que Gálatas posiblemente fue escrita antes que 1 Tesalonicenses, pero la mayoría de los estudiosos creen que fue al revés. Sin embargo, hay quienes creen que 2 Tesalonicenses fue escrita primero. Suena loco, ¿verdad? ¡Sería una excelente pregunta de trivia! ¡Nadie adivinaría que 2 Tesalonicenses fue la primera carta de Pablo! Pero el orden de 1 y 2 Tesalonicenses en el canon se basó en el tamaño, no en la cronología. (¡Eso es cierto!) Así que hablemos de eso un momento antes de entrar al texto de hoy.
A continuación te presento la teoría alternativa de que 2 Tesalonicenses fue primero por Charles A. Wanamaker, erudito del NT. Pablo, Silas y Timoteo fueron obligados a salir de Tesalónica por causa de la persecución (Hechos 17:1–10). Pablo envió a Timoteo de regreso para verificar cómo estaban los nuevos creyentes (1 Tesalonicenses 3:1–2).
Según esta teoría, Pablo escribió 2 Tesalonicenses primero, probablemente en respuesta a noticias perturbadoras o a un informe falso de que el Día del Señor ya había llegado. Timoteo pudo haber llevado esta primera carta (2 Tesalonicenses) de regreso a la iglesia como una forma de corregir el pánico o la falsa enseñanza sobre el regreso de Jesús (2 Tes 2:1-2). Luego, después de que Timoteo regresó con un informe más alentador (1 Tes 3:6), Pablo escribió 1 Tesalonicenses—una carta más personal y edificante para animarlos y agradecer a Dios por su fe.
La teoría tradicional de que 1 Tesalonicenses fue primero es más prevalente porque los primeros cristianos y la tradición de la iglesia lo afirmaron abrumadoramente. No hay registro de debate o controversia sobre el orden en la iglesia primitiva. 2 Tesalonicenses incluye instrucciones más avanzadas, que parecen basarse en enseñanzas anteriores. Pablo nunca menciona otra carta en 1 Tesalonicenses… ¡pero sí lo hace en 2 Tesalonicenses! 2 Tesalonicenses 2:15 (NTV): Con todo esto en mente, manténganse firmes y sigan fieles a lo que les enseñamos tanto en persona como por carta.
Con ese debate fuera del camino, pasemos a nuestra pregunta central: ¿Por qué Dios permite el sufrimiento? En la teología sistemática esto se llama la teología del sufrimiento. El cristianismo moderno ha perdido de vista esto y dice: “Si estás sufriendo, algo está mal.” El cristianismo bíblico lo abraza y dice: “Si estás sufriendo, algo está bien.” Dios lo usará para abrir puertas. Hoy hablaremos de tres puertas por las que caminamos cuando sufrimos. Vamos al texto.
2 Tesalonicenses 1:1-2 (NTV) 1 Esta carta es de parte de Pablo, Silas y Timoteo. Va dirigida a la iglesia en Tesalónica, a ustedes que pertenecen a Dios nuestro Padre y al Señor Jesucristo. 2 Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz.
Probablemente escrita solo unos meses después de 1 Tesalonicenses.
2 Tesalonicenses 1:3-4 (NTV) 3 Amados hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes, como es justo, porque su fe está creciendo mucho y el amor que todos ustedes tienen unos por otros se mantiene firme. 4 Con orgullo hablamos de ustedes a las demás iglesias de Dios. Les contamos de su perseverancia y fe en todas las persecuciones y dificultades que están soportando.
Recuerda que en la primera carta les habló del amor fraternal, que debía extenderse más allá de la familia biológica hacia la familia de la iglesia. ¡Ellos lo tomaron en serio! ¡Lo están viviendo!
Y tú, ¿qué tipo de dificultades estás enfrentando hoy? Tal vez se trate de oposición directa por tu fe, o quizás de esas pruebas cotidianas que, aunque no parezcan persecuciones, igual desgastan el alma. Pablo menciona “persecuciones y dificultades” como parte de la experiencia cristiana, y aunque algunas son profundas y dolorosas, otras llegan disfrazadas de días absurdamente complicados. Sabes que será un día difícil cuando llamas a la línea de prevención del suicidio y te ponen en espera, o cuando el equipo de “60 Minutos” está esperando en tu oficina sin previo aviso. Si tu pastel de cumpleaños se colapsa por el peso de las velas, tu hermana gemela olvida tu cumpleaños, y el pájaro que canta fuera de tu ventana resulta ser un buitre… bueno, tal vez no sea persecución espiritual, pero definitivamente es una jornada que pone a prueba tu paciencia.
A veces, las dificultades no vienen en forma de grandes tragedias, sino en una serie de momentos frustrantes que nos hacen preguntar si Dios realmente está cerca. Pero incluso en medio de esos días —cuando tu bocina se queda pegada detrás de un grupo de motociclistas, tu cheque de devolución de impuestos rebota, o te pones ambos lentes de contacto en el mismo ojo— hay una invitación a permanecer firmes. Porque si Pablo se preocupaba por la fe de los tesalonicenses en medio de presiones sociales intensas, también podemos confiar en que Dios se interesa por nuestra fe en medio de los días caóticos, confusos o simplemente ridículos. Él sigue fortaleciendo y animando a los suyos, incluso cuando todo parece estar en contra.
Deja te hablo un poco de la naturaleza de las dificultades. El sufrimiento viene porque vivimos en un mundo roto → las cosas se descomponen / la tierra produce terremotos, tornados, enfermedades. El sufrimiento viene por las acciones malvadas de otras personas → más sobre esto en los versículos 5–6. A veces el sufrimiento es resultado de nuestras propias decisiones y acciones (no tanto en este pasaje).
Mi suegro ha tenido tres intervenciones quirúrgicas del corazón y no ha quedado bien. Después de estas operaciones ha ido en declive siendo internado varias veces en el hospital. Pero sigue fuerte en la fe. Porque así es la vida. Mientras estemos en estemos en este mundo habrá sufrimiento pero debe fortalecernos en la fe y no derrumbarnos.
Presta atención hoy; el mensaje de la Biblia es radicalmente diferente a cómo la mayoría piensa. La obsesión de nuestra cultura es vivir lo más largo posible, lo más saludable posible, con la mayor cantidad de dinero posible. Es decir, evitar el sufrimiento si es posible, por el mayor tiempo posible. Vivir una vida fácil, sin problemas. Esto ha afectado a la iglesia → cambia cómo vemos el sufrimiento / cómo vemos la eternidad. Nos hemos enamorado de lo que podemos tocar y ver. Así que cualquier cosa que no cumpla nuestras expectativas de paz, comodidad y facilidad se convierte en decepción con Dios.
Aun en medio de persecuciones y dificultades, Pablo estaba profundamente preocupado por la fe de los tesalonicenses. Según el Comentario de Pilar del Nuevo Testamento sobre 2 Tesalonicenses 1:4, su inquietud lo llevó a enviar a Timoteo “para averiguar sobre” su fe (1 Tes. 3:5) y “para fortalecerlos y animarlos” (1 Tes. 3:2), temiendo que la presión social abrumadora —motivada por el mismo tentador— los hubiera llevado a abandonar su compromiso con Cristo. Sin embargo, en lugar de cerrar puertas, la dificultad abrió caminos inesperados: fortaleció su determinación, profundizó su testimonio y reveló una fe que persevera incluso cuando todo parece estar en contra.
La puerta #1 que abrió fue la justicia de Dios
2 Tesalonicenses 1:5-6 (NTV).5 Dios usará esa persecución para mostrar su justicia y para hacerlos dignos de su reino, por el cual sufren. 6 En su justicia, él castigará a los que los persiguen.
La dificultad abre la puerta a la justicia de Dios. El sufrimiento es difícil (obvio), pero es temporal. La mayoría de las personas tienen un sentido innato de justicia. Reconocen cuando alguien está siendo tratado injustamente. Ejemplo: discriminación, etc.
Definición de la justicia de Dios: Dios siempre actúa conforme a lo que es correcto. Dios mismo es el estándar de lo que es correcto. Dios demostrará su justicia en respuesta a la persecución de su pueblo, así como cualquier sufrimiento que resulte de condiciones o decisiones que no son correctas.
2 Tesalonicenses 1:7-8 (NTV).…Él vendrá con sus poderosos ángeles, 8 en fuego ardiente, para traer juicio sobre los que no conocen a Dios y sobre los que se niegan a obedecer la Buena Noticia de nuestro Señor Jesús. 9 Serán castigados con destrucción eterna, separados para siempre del Señor y de su glorioso poder.
La venganza le pertenece al Señor. El problema es que cuando sufrimos por causa de la injusticia (o cualquier sufrimiento), queremos alivio inmediato. La dificultad no se siente temporal. Queremos que Dios castigue a quienes causan nuestro dolor rápidamente. Pero Dios tiene un calendario completamente diferente. Dios puede dar justicia inmediata en respuesta a la persecución, pero lo que promete es hacer todo correcto al final, cuando Jesús regrese (cuando “vendrá con sus poderosos ángeles). Por eso la Biblia nos llama a perseverar, como lo dice en Santiago 1:12.
La puerta #2 que la dificultad abre es el descanso de Dios
2 Tesalonicenses 1:7 (NTV) Y Dios les brindará descanso a ustedes que están siendo perseguidos y también a nosotros cuando el Señor Jesús aparezca desde el cielo. Él vendrá con sus ángeles poderosos.
El sufrimiento, aunque doloroso y muchas veces incomprensible, puede abrir la puerta al descanso de Dios. Esta idea puede sonar contraintuitiva, pero es una realidad espiritual que se revela en medio de la aflicción. El dolor se manifiesta de muchas formas: físico, como enfermedades o agotamiento; social, como marginación, rechazo o exclusión; y mental o emocional, como la lucha interna para no caer en desesperanza o depresión. En medio de todo esto, el descanso se presenta como una bendición: un sentido de alivio que no siempre elimina el sufrimiento, pero sí lo acompaña con paz.
La justicia, por otro lado, es externa; deseamos que Dios corrija lo injusto y que los causantes del dolor rindan cuentas. Pero el descanso es interno: anhelamos alivio, que el sufrimiento termine, ser libres del dolor. Es una bendición real cuando encontramos descanso en medio del sufrimiento, y Dios puede —y a menudo lo hace— concederlo.
Sin embargo, ese descanso a veces es solo temporal. El dolor regresa, o aparece otro tipo de aflicción. Pero la promesa de Dios es clara: el descanso completo, definitivo e irreversible llegará “cuando el Señor Jesús aparezca desde el cielo.” Como aprendimos hace unas semanas en 1 Tesalonicenses 4–5, el regreso de Jesús es central para nuestra fe. Su venida trae múltiples dimensiones de esperanza, y hoy lo vemos nuevamente en el contexto de circunstancias injustas y dolorosas.
La aplicación es sencilla pero profunda: el sufrimiento de esta vida no se compara con la gloria que será revelada. Lo que hoy parece injusto o difícil se convertirá en celebración. Todo el sufrimiento y dolor de este mundo se desvanecerá. No siempre tenemos respuestas al “por qué,” pero sí tenemos confianza razonable en Aquel que sí las tiene. La seguridad aquí es esta: Dios tendrá la última palabra.
La puerta #3 que abre la dificultad es la alabanza a Dios
2 Tesalonicenses 1:10 (NTV) Aquel día cuando él venga, recibirá gloria de su pueblo santo y alabanza de todos los que creen. Esto también los incluye a ustedes, porque creyeron lo que les dijimos acerca de él.
El sufrimiento, lejos de ser solo una carga, puede abrir la puerta a la alabanza. Nos da otra razón para adorar a Dios, no porque el dolor sea bueno en sí mismo, sino porque revela verdades profundas sobre quién es Él. La implicación es clara: cuando Jesús regrese —“aquel día”— lo recibiremos con alabanza y gloria. Tiene sentido, porque en ese momento veremos su justicia establecida y recibiremos descanso definitivo del sufrimiento. Pero ¿qué hay del presente? ¿Qué hacemos mientras el dolor aún forma parte de nuestra historia?
La respuesta es sorprendente y poderosa: aún ahora, tenemos razones para alabar a Dios. Incluso mientras el sufrimiento sigue presente en nuestras vidas, la alabanza no se detiene. De hecho, se vuelve más significativa. Déjame hablarte de dos razones por las que Dios merece alabanza incluso en medio de la aflicción.
La primera razón por la cual Dios merece nuestra alabanza es porque las dificultades demuestran que realmente le perteneces a Dios (Hebreos 12:7-8)
Hebreos 12:7–8 (NTV) Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. 8 ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su padre? Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos.
Una versión en inglés traduce el versículo 7 como: “Acepten las dificultades como parte de la disciplina.” Esta es una perspectiva completamente distinta sobre lo que ocurre en la vida. No es castigo, como muchos cristianos asumen. Es disciplina correctiva y formativa de parte de Dios.
La suposición común hoy en día es “si estoy pasando por tiempos difíciles, Dios me ha abandonado o no le importa.” Empero, la realidad es que Dios usa los tiempos difíciles para ayudarnos a crecer, porque nos ama y está profundamente comprometido con nuestro desarrollo.
La razon #2 por la cual Dios merece nuestra alabanza es porque el sufrimiento desarrolla madurez espiritual (Hebreos 12:9-11)
Hebreos 12:10–11 (NTV) Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e hicieron lo mejor que pudieron, pero la disciplina de Dios siempre es buena para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. 11 Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella
Esto refleja que Dios tiene un propósito mayor en la aflicción y la adversidad: no son castigos sin sentido, sino herramientas de formación espiritual. Los tiempos difíciles nos hacen más como Jesús, al permitirnos “participar de su santidad” y, como dice Hebreos, producir “una cosecha apacible de vida recta.”
Pero hay una nota importante: este fruto es “para los que han sido entrenados por ella,” es decir, para quienes están dispuestos a ser enseñados y a someterse al propósito de la disciplina divina. Por eso, Santiago nos invita a alegrarnos cuando enfrentamos dificultades, sabiendo que en ellas Dios está obrando algo profundo y transformador en nosotros.
Santiago 1:2 (NTV) Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho.
Esto nos da la certeza que aun en medio del sufrimiento, tenemos razones para alabar a Dios. Por su justicia. Por su paz. Por la madurez y el carácter semejante a Cristo que Él forma en nosotros durante esos tiempos difíciles.
2 Tesalonicenses 1:11–12 (NTV) 11 Así que seguimos orando por ustedes, pidiéndole a nuestro Dios que los ayude para que vivan una vida digna de su llamado. Que él les dé el poder para llevar a cabo todas las cosas buenas que la fe los mueve a hacer. 12 Entonces el nombre de nuestro Señor Jesús será honrado por la vida que llevan ustedes, y serán honrados junto con él. Todo esto se hace posible por la gracia de nuestro Dios y Señor, Jesucristo.
¿Cómo vivimos una vida fiel y piadosa en medio del sufrimiento? Dios tiene que capacitarnos (v.11) / darnos el poder ¿Será honrado el nombre de Jesús por la forma en que respondes a las dificultades? Eso solo es posible por la gracia de Dios Él nos ha salvado / nos bendice incondicionalmente Sin importar lo que esté pasando dentro o alrededor de nosotros Puedes confiar en Dios con todo lo que está ocurriendo en tu vida Aunque no puedas ver el final del camino.
Es como una caminata larga. He visto a los ciclistas subir por Sardine Canyon, enfrentando siete agotadoras millas hasta la cima. Aunque no pueden verla mientras luchan por avanzar, saben que está allí, justo después de una curva a la derecha, otra a la izquierda y tras dos elevaciones. Y cuando finalmente llegan, les esperan siete gloriosas millas cuesta abajo. Si pensaran que el camino sigue subiendo para siempre, perderían la esperanza.
De la misma manera, en tu prueba, sabes que la liberación de Dios viene. Puede que no sea muy pronto —tal vez solo cuando Jesús regrese— pero en algún lugar más adelante, donde no puedes ver, más allá de la curva en el camino, alcanzarás la cima. ¡Así que pon tu esperanza en Dios!
Es difícil poner tu esperanza en Dios cuando llegan las pruebas si no has decidido confiar en Él para toda tu vida y tu eternidad. Por eso, te invito a seguir a Jesús hoy. Las dificultades, los problemas y las enfermedades llegarán de todas maneras, pero con Cristo Jesús tienes fortaleza y la seguridad de que cada desafío te hará crecer y desarrollar resiliencia. Él nunca te deja. Siempre estará contigo, y al final del camino, podrás vivir con Él en la eternidad.
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Por qué crees que el cristianismo moderno a menudo evita o rechaza la idea del sufrimiento? ¿Cómo se compara esto con la perspectiva bíblica?
- ¿Cómo te da esperanza la promesa de la justicia de Dios cuando enfrentas dificultades o persecución?
- ¿Qué significa encontrar “descanso” en Cristo, incluso cuando la vida se siente inquieta y dolorosa?
- ¿De qué maneras el sufrimiento puede profundizar tu adoración y aumentar tu gratitud hacia Dios?
- Pablo oró para que las creyentes que sufrían vivieran vidas “dignas de su llamado.” ¿Cómo se ve eso en tu vida diaria?
- ¿Cómo puede tu grupo animarse mutuamente a ver el sufrimiento no como un obstáculo, sino como una oportunidad para la gloria de Dios?
De buena a excelente (5:12-28)
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Puntos de conversación:
- Pablo llama a los creyentes a honrar a los líderes espirituales no por su estatus o título, sino por su arduo trabajo y guía espiritual. 1 Tesalonicenses 5:14–15
- El liderazgo personal comienza con decisiones diarias: elegir el gozo, mantener la oración constante y mostrar gratitud en toda circunstancia como expresión de la voluntad de Dios. 1 Tesalonicenses 5:16–18
- Las iglesias guiadas por el Espíritu se caracterizan por no apagar la obra del Espíritu Santo, examinar toda enseñanza, aferrarse a lo bueno y rechazar toda forma de maldad. 1 Tesalonicenses 5:19–22
- La transformación duradera no proviene de estrategias humanas, sino de la fidelidad de Dios. Su gracia capacita a la iglesia para pasar de lo bueno a lo excelente. 1 Tesalonicenses 5:23–28
Hoy terminamos 1 Tesalonicenses. Y te pregunto: ¿Cómo pasa una iglesia de ser buena a ser excelente? Esta es una pregunta que normalmente hacen las corporaciones. Es una cuestión de “cultura laboral”. Algunos de ustedes podrían decir: “espera, la iglesia no es un lugar de trabajo”. La ven más como un club social. Pero la Biblia pinta un cuadro muy distinto. Y lo vemos claramente aquí, en la primera carta de Pablo.
Un breve recorrido por la historia de la cultura laboral:
Trabajo en fábricas en los siglos XVIII–XIX: La Revolución Industrial priorizó la producción, no a las personas. Jornadas largas (12–16 horas al día), trabajo infantil y condiciones inseguras eran normales. Los trabajadores eran vistos como piezas reemplazables de una máquina, no como miembros valiosos de un equipo.
El Efecto Hawthorne y el Movimiento de Relaciones Humanas Entre 1924 y 1927, en Hawthorne Works, una enorme fábrica de Western Electric cerca de Chicago. Investigadores (incluido Elton Mayo) querían descubrir si una mejor iluminación aumentaría la productividad. Cambiaron los niveles de luz: a veces más brillante, a veces más tenue. La productividad aumentó sin importar el cambio — ¡incluso cuando la luz se redujo a niveles similares a la luz de la luna!
Descubrimiento sorprendente: El Efecto Hawthorne: Las personas cambian su comportamiento cuando saben que están siendo observadas o que alguien se preocupa por ellas. Esto dio origen a una nueva industria de $700 mil millones: la consultoría laboral.
Años 2000: Enfoque en el compromiso del empleado y la cultura organizacional.
Un ejemplo es el libro De Bueno a Excelente de Jim Collins (2001) con más de 4 millones de copias vendidas. El libro habla de los siguientes conceptos clave:
- Liderazgo Nivel 5: Líderes humildes y determinados que priorizan el éxito de la organización.
- Cultura de disciplina: Libertad dentro de un marco de responsabilidad.
- Efecto volante: El éxito proviene de un impulso constante y acumulativo — no de victorias rápidas.
El punto es que Pablo hizo esto hace dos mil años. Pero no lo hizo para una empresa de la lista Fortune 500. Lo hizo para la pequeña iglesia que había plantado apenas 18 meses antes en Tesalónica. Les habla sobre liderazgo. Y básicamente les presenta una serie de valores organizacionales. Esto es lo que importa en la iglesia y cómo deben funcionar las cosas. Y sus enseñanzas siguen siendo relevantes para nosotros hoy.
1 Tesalonicenses 5:12-13 (NTV) 12 Amados hermanos, les pedimos que respeten a los que trabajan con esfuerzo entre ustedes, que los guían y los amonestan en la vida cristiana. 13 Ténganles en alta estima y ámenlos con todo el corazón por la obra que realizan. Y vivan en paz unos con otros.
Esta es la primera vez que Pablo menciona el liderazgo espiritual en cualquiera de sus cartas. No utiliza términos que aparecen más adelante en sus escritos, como pastores, ancianos, obispos, diáconos o maestros.
Según el Comentario del Pilar del Nuevo Testamento sobre 1 Tesalonicenses 5:12, Pablo y sus colaboradores no establecieron criterios para evaluar a posibles líderes, sino que simplemente animaron a la iglesia a reconocer a quienes ya estaban surgiendo como líderes congregacionales.
No está claro si Pablo llegó a nombrar líderes durante su breve tiempo en Tesalónica después de plantar la iglesia (Hechos 17). Probablemente tenía en mente a personas como Jason, mencionado en Hechos 17. Era un hombre con recursos, tenía una casa, y posiblemente actuaba como patrocinador.
El mismo comentario señala que, dado el uso común del término y el papel prominente de los patrocinadores en el liderazgo de la sociedad en general, los candidatos más probables para liderar esta joven iglesia eran personas como Jason, que servían como patrocinadores y líderes dentro de la comunidad (Hechos 17:5–9).
Sea como sea, Pablo les está diciendo que honren a sus líderes. No por su dinero ni por su título. Sino por su trabajo. Esto nos recuerda el concepto de Liderazgo Nivel 5: líderes humildes y determinados que priorizan el éxito de la organización. Pablo dice: “Trabajan arduamente entre ustedes y les dan orientación espiritual.”
Me hace pensar en nuestros coordinadores, haciendo todo el trabajo duro detrás de escena: liderando equipos, reclutando, mentoreando, brindando cuidado pastoral… Y sí, también ayudándome con la disciplina eclesiástica (aunque nadie disfruta esa parte).
¿Honras tú a tus líderes espirituales? Sin embargo, no se trata solo de los líderes. En la iglesia, todos tienen una responsabilidad.
1 Tesalonicenses 5:14–15 (NTV) 14 Hermanos, les rogamos que amonesten a los perezosos, animen a los tímidos, cuiden con ternura a los débiles y sean pacientes con todos. 15 Asegúrense de que nadie pague mal por mal. Más bien, siempre traten de hacer el bien entre ustedes y a todos los demás.
Esto parece una lista de valores externos fundamentales para la iglesia en Tesalónica — ¡muy adelantada a su tiempo!
Diligencia: amonestar a los perezosos. Una cultura de disciplina: libertad dentro de un marco de responsabilidad. Recordemos que Pablo advierte contra el sistema de patrocinio.
Valentía: animar a los tímidos. No se trata de extrovertidos versus introvertidos. Más bien, hay un lugar para todos en el equipo. Esto se conecta con el mentoreo. Por eso Jesús llamó a los humildes y a los rechazados. Porque cualquiera puede ayudar a alguien. No es solo para los “estrellas” o los extrovertidos.
Compasión: cuidar con ternura a los débiles. Diferente de los perezosos o tímidos. Toda comunidad tendrá personas que son débiles y necesitan ayuda. Es fácil endurecer el corazón hacia ellos, especialmente en una comunidad que valora la diligencia y la valentía. Pero Pablo trae equilibrio.
Amabilidad: ser pacientes con todos. ¡Todos estamos en proceso!
Amor: hacer el bien entre ustedes (creyentes) y a todos los demás (no creyentes). Este es el enfoque más amplio. Pablo no solo está hablando de cómo tratar a los demás dentro de la iglesia. Está hablando de valores externos verdaderos. Una vez más, en su primera carta, Pablo está estableciendo las expectativas para toda la comunidad. No solo para los líderes. Todos debemos comprometernos con esto.
Luego Pablo pasa a los valores internos fundamentales: Cómo liderarte a ti mismo. Jesús dijo: ama a Dios, a los demás y a ti mismo. Un concepto muy adelantado a su tiempo.
1 Tesalonicenses 5:16–18 (NTV) 16 Estén siempre alegres. 17 Nunca dejen de orar. 18 Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
Liderazgo personal: Estos versículos son excelentes para memorizar. Pablo nos llama a vivir con una actitud constante de comunión con Dios:
“Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar.” ¿Por qué dejarías de hacerlo? Vivir con conciencia constante de la presencia de Dios. Comunión continua con Él a lo largo del día.
“Sean agradecidos en toda circunstancia.” Sí, es difícil hacerlo. Pero… “Pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.” Supongo que no tenemos opción.
Esta última sección puede llamarse “valores espirituales fundamentales” — algo que no verías en un entorno laboral tradicional.
1 Tesalonicenses 5:19–22 (NTV) 19 No apaguen el Espíritu Santo. 20 No menosprecien las profecías, 21 sino pongan a prueba todo lo que se diga. Quédense con lo que es bueno. 22 Aléjense de toda clase de mal.
“No apaguen el Espíritu Santo. No menosprecien las profecías. Pongan a prueba todo lo que se diga.” Este es uno de mis versículos favoritos en toda la Biblia. No lo aceptes todo sin más. Pruébalo. Y luego… “Quédense con lo que es bueno. (Este vale la pena memorizarlo). Aléjense de toda clase de mal.”
La oración final de Pablo:
1 Tesalonicenses 5:23–24 (NTV) 23 Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva. 24 Dios hará que esto suceda, porque aquel que los llama es fiel.
“Dios hará que esto suceda.” Después de toda la “consultoría organizacional” que Pablo ofrece a la iglesia primitiva, les recuerda cuál es la verdadera fuerza detrás de cualquier cambio duradero: Dios mismo.
El punto es claro: las estrategias humanas son temporales y frágiles.
Veamos tres ejemplos del libro De Bueno a Excelente:
- Wells Fargo En el libro: Aplaudido por su liderazgo enfocado y crecimiento constante. Lo que ocurrió: Escándalo en 2016 — empleados crearon millones de cuentas falsas para alcanzar metas de ventas.
- Fannie Mae En el libro: Destacado por su rendimiento financiero constante y gestión disciplinada. Lo que ocurrió: Jugó un papel clave en la crisis financiera de 2008, debido a prácticas hipotecarias riesgosas. Fue puesto bajo control gubernamental para evitar el colapso.
- Circuit City En el libro: Elogiado por su excelente servicio al cliente, innovación y liderazgo disciplinado. Lo que ocurrió: Se declaró en bancarrota en 2008 y cerró todas sus tiendas a principios de 2009.
Pensamientos finales:
1 Tesalonicenses 5:25–28 (NTV) 25 Amados hermanos, oren por nosotros. 26 Saluden a todos los hermanos con un beso santo. 27 Les encargo solemnemente en el nombre del Señor que lean esta carta a todos los hermanos. 28 Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.
“Gracia” — la firma de Pablo. ¿Cómo pasa una iglesia de buena a excelente? Por la gracia de Dios.
La iglesia se convierte en excelente no solo por tener estrategias brillantes, líderes carismáticos o programas bien diseñados. Se convierte en excelente cuando cada miembro —desde el líder hasta el más nuevo creyente— vive con propósito, humildad, y dependencia total en Dios.
Pablo nos da una fórmula segura: una comunidad que honra a sus líderes, cuida a los débiles, corrige con amor, ora sin cesar, y vive con gozo, gratitud y santidad. Y lo más importante: una comunidad que espera activamente el regreso de Cristo, no con miedo ni especulación, sino con esperanza y preparación.
Así que ya tienes la respuesta a la pregunta: ¿Cómo pasa una iglesia de ser buena a ser excelente?La iglesia excelente no es perfecta. Pero está rendida a Jesus. Es obediente. Está despierta. ¿Estás listo para ser parte de ella?
Y si tú aún no has puesto tu fe en Cristo, este es el momento. No esperes a tener todas las respuestas. No esperes a “arreglar tu vida”. Jesús vino precisamente por los quebrantados, los débiles, los que no encajan. Él te llama hoy a confiar en Él, a recibir su perdón, y a comenzar una nueva vida — una vida que no solo es buena, sino transformada por su gracia.
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Cuáles son algunas maneras prácticas en que puedes mostrar honra y amor a los líderes espirituales de tu iglesia?
- ¿Cuál de los “valores externos” que Pablo menciona en 1 Tesalonicenses 5 crees que tu iglesia practica bien? ¿Hay alguno que necesite más atención o renovación?
- A nivel personal, ¿cuál de los “valores internos” que Pablo describe te resulta más difícil de vivir? ¿Por qué?
- Piensa también en lo que significa “examinarlo todo” en la práctica: ¿cómo se ve esto cuando recibes enseñanzas espirituales o te enfrentas a mensajes culturales que parecen buenos pero requieren discernimiento?
- En tiempos de incertidumbre o cambio, ¿cómo te fortalece recordar la fidelidad y la gracia de Dios?
- ¿En qué área sientes que Dios te está llamando a crecer para que tu parte en la iglesia pase de buena a excelente?
El Día del Señor (5:1-11)
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Puntos de conversación:
- El “Día del Señor” traerá tanto juicio para los incrédulos como salvación para los creyentes, tal como fue anunciado en el Antiguo Testamento y cumplido en Jesús. 1 Tesalonicenses 5:1-3
- Los cristianos difieren en cuanto al momento del rapto en relación con la Tribulación, pero la Escritura es clara en que nadie conoce la hora exacta. Mateo 24:36
- La historia demuestra que todos los intentos de establecer una fecha para el regreso de Cristo han fallado — lo que confirma la necesidad de estar siempre preparados en lugar de especular.
- Los creyentes están llamados a vivir alerta y con dominio propio, protegidos por la fe, el amor y la esperanza, mientras se animan unos a otros hasta que Cristo regrese. 1 Tesalonicenses 5:4-11
La semana pasada comenzamos a responder la pregunta: ¿Qué sucederá al final del mundo? Aprendimos sobre una idea bíblica que puede parecer un poco “extraña” para algunos: el rapto.
Descubrimos que los creyentes vivos, junto con los creyentes que han muerto, serán “arrebatados juntos” para “encontrarse con el Señor en el aire”. Pablo quiso asegurarles a los creyentes de Tesalónica que sus seres queridos que habían muerto no se perderían este gran acontecimiento.
Hoy responderemos una nueva pregunta: ¿Estás tú listo para el Día del Señor? Explicaremos este concepto un poco más en un momento, pero primero necesitamos abordar otro término que quizás muchos se están preguntando: tribulación.
La enseñanza sobre el rapto siempre está conectada con la tribulación. La semana pasada no dimos suficientes detalles sobre esto, así que antes de llegar al texto de hoy, permíteme darte una rápida introducción. Vamos a hablar del debate entre pretribulación y postribulación. Si quieres profundizar más en este tema, puedes explorar la serie de escatología en buscadeDios.org.
Empecemos con un curso rápido de escatología en menos de 5 minutos: La tribulación es un tiempo de juicio global, engaño espiritual y sufrimiento, basado en Marcos 13, Apocalipsis y Daniel.
Marcos 13:19-20 (NTV) Pues habrá más angustia en esos días que en cualquier otro momento desde que Dios creó el mundo. Y jamás volverá a haber una angustia tan grande.
Apocalipsis 16:1 (NTV) Entonces oí una voz poderosa que desde el santuario les decía a los siete ángeles: «Vayan y derramen sobre la tierra las siete copas que contienen la ira de Dios».
Daniel 9:26 (NTV) …el fin vendrá como una inundación, y la guerra y sus miserias están decretadas desde ese momento hasta el fin.
Muchos estudiosos, especialmente dentro del dispensacionalismo, creen que la tribulación durará siete años, basándose en una profecía de Daniel 9:27 sobre una última “semana” (un período de siete años). Pero ¿qué es el dispensacionalismo? Es una corriente teológica cristiana que interpreta la historia de la salvación como dividida en etapas llamadas “dispensaciones”, en las que Dios se relaciona con la humanidad de manera distinta. Se caracteriza por un enfoque literal de las profecías bíblicas, una separación clara entre Israel y la Iglesia, y una fuerte expectativa escatológica, como el rapto y el reinado milenario de Cristo.
Hasta aquí todo está bien. Pero con respecto a la pregunta: ¿Pasarán los cristianos por la tribulación? Aquí es donde los creyentes discrepan. Existen tres posturas principales:
- Postribulación: Los creyentes serán arrebatados después de la tribulación. El Nuevo Testamento presenta a la iglesia como una comunidad que sufre persecución y tribulación, compartiendo en los padecimientos de Cristo.
- Midtribulación o Pre-ira: Los creyentes serán arrebatados a la mitad de la tribulación. Enfrentarán la tribulación inicial, pero serán arrebatados antes de la gran tribulación: la fase final del derramamiento de la ira de Dios.
- Pretribulación: Los creyentes serán arrebatados antes de la tribulación. Suena muy estadounidense, ¿verdad? Esta perspectiva afirma que el rapto es un evento separado de la segunda venida de Cristo, y que ocurrirá antes del inicio de la tribulación profetizada.
Notas históricas interesantes: La doctrina del rapto pretribulacional fue enseñada sistemáticamente por primera vez por John Nelson Darby (1800–1882), maestro bíblico irlandés y fundador del movimiento Hermanos de Plymouth. Darby propuso un “rapto secreto” de la iglesia antes de la tribulación — una idea nueva en ese tiempo.
Más tarde, C.I. Scofield, teólogo estadounidense, incluyó esta postura en su Biblia de Referencia Scofield (1909). Esta Biblia interpretó la Escritura según la visión de Darby y se difundió ampliamente en el siglo XX, especialmente en Estados Unidos.
La visión pretribulacional ganó aún más popularidad gracias a libros, sermones y medios de comunicación como: El gran planeta Tierra que se avecina de Hal Lindsey (1970s) y la serie Dejados atrás de Tim LaHaye (1990s–2000s), que incluso fue adaptada a películas.
Mas, ¿sabes qué? Pablo no aborda nada de esto en el texto de hoy. De hecho, hace todo lo contrario: no especula ni exagera. Mantiene el enfoque de una manera práctica. Pasemos al texto.
1 Tesalonicenses 5:1-11 (NTV) Ahora, en cuanto a cómo y cuándo sucederán estas cosas, amados hermanos, no hace falta que les escribamos.
Aparentemente, los creyentes de Tesalónica tenían preguntas sobre este tema. Y no es sorprendente: siempre ha habido especulación sobre el fin de los tiempos.
En el año 500 d.C., algunos líderes de la iglesia predijeron que Jesús regresaría exactamente 500 años después de su nacimiento. Esta no era una creencia marginal — incluso pensadores respetados como Hipólito e Ireneo coquetearon con teorías sobre fechas específicas. Pero el año 500 vino y se fue… y nada ocurrió.
Muchos siglos después, en 1844, los mileritas vendieron sus pertenencias y esperaron en los techos — solo para vivir lo que se conoce como la “Gran Decepción”. Un predicador bautista llamado William Miller estudió las profecías bíblicas (especialmente Daniel 8) y calculó que Jesús regresaría entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844.
Daniel 8:14 (NTV) «Tomará dos mil trescientos días; después el santuario será restaurado».
William Miller interpretó los “2,300 días” mencionados en Daniel como años, y fechó el inicio en el año 457 a.C., creyendo que culminaría con la segunda venida de Jesús en 1844. Cuando pasó la fecha sin incidentes, la ajustó al 22 de octubre de 1844. Como Jesús no regresó, ese día fue conocido como “La Gran Decepción”.
Muchos perdieron la fe por completo, mientras que otros formaron nuevos movimientos religiosos, incluido lo que eventualmente se convertiría en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Tras la Gran Decepción, un pequeño grupo — que más tarde incluiría a Elena G. de White — reinterpretó lo sucedido. Según ellos, Miller acertó con la fecha, pero se equivocó de evento.
El 22 de octubre de 1844 no fue la segunda venida, sino el inicio del ministerio celestial final de Cristo en el santuario celestial, doctrina conocida como el “Juicio investigador”. Esta enseñanza se convirtió en la piedra angular de lo que oficialmente se organizó como la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 1863. ¡Hoy cuenta con más de 20 millones de miembros en todo el mundo!
En 1988, un libro titulado 88 razones por las que el rapto ocurrirá en 1988 vendió millones de copias — pero Jesús no regresó. Fue escrito por Edgar Whisenant, un ex ingeniero de la NASA. El folleto vendió 4.5 millones de ejemplares, y Whisenant declaró: “Solamente si la Biblia está equivocada, yo estoy equivocado.” Spoiler: estaba equivocado. Después revisó su predicción a 1989, luego a 1993, después a 1994, y finalmente a 1997. Cada vez, la fecha pasó sin incidentes.
Más recientemente, influenciadores en redes sociales e incluso algunos pastores han vinculado el fin de los tiempos con lunas de sangre, guerras, elecciones políticas y crisis económicas. Plataformas como TikTok y YouTube han amplificado estas voces, creando contenido viral sobre el fin — contenido que, muchas veces, carece de profundidad bíblica.
Pero mira cómo Pablo trata el tema: No alimenta teorías conspirativas ni especulación exagerada. La historia demuestra algo muy claro: todo el que predice una fecha para el regreso de Cristo termina equivocado. Jesús mismo dijo que nadie sabe el día ni la hora (Mateo 24:36).
Nuestra tarea no es adivinar cuándo, sino vivir como si pudiera suceder en cualquier momento. El punto de Pablo es este: Saber vivir ante la realidad del Día del Señor.
1 Tesalonicenses 5:2-3 (NTV) Ustedes saben muy bien que el día del regreso del Señor llegará inesperadamente, como un ladrón en la noche. 3 Cuando la gente diga: «Todo está en paz y tranquilo», entonces vendrá el desastre sobre ellos, de repente, como los dolores de parto de una mujer embarazada. No podrán escapar.
“El Día … del Señor” En el Antiguo Testamento, “el Día del Señor” se refiere a un momento futuro en el que Dios intervendrá en la historia para establecer su reinado, derrotar el mal y comenzar la restauración.
Jeremías 46:10 (NTV) Este es el día del Señor, el Señor de los Ejércitos Celestiales, un día de venganza contra sus enemigos.
Joel 2:1 (NTV) ¡Toquen la trompeta en Jerusalén! ¡Den la alarma en mi monte santo! ¡Que todos tiemblen de miedo porque el día del Señor se aproxima!
Recuerda lo que vimos la semana pasada: la trompeta sonará antes del rapto.
Joel 2:31-32 (NTV) El sol se oscurecerá y la luna se tornará roja como la sangre antes de que llegue el grande y terrible día del Señor. 32 Pero todos los que invoquen el nombre del Señor serán salvos…
Pedro predicó este versículo en su primer sermón, el Día de Pentecostés. Desde entonces, el concepto del Día del Señor ha sido central en la enseñanza bíblica. Este día tiene dos lados: juicio para los incrédulos y salvación para los creyentes. Cuando Pablo menciona el Día del Señor en 1 Tesalonicenses 5, no está introduciendo una idea nueva, sino mostrando cómo esa antigua promesa se cumple plenamente en la persona de Jesús.
Pero surge una pregunta importante: ¿qué pasa con los creyentes gentiles en Tesalónica? Ellos no tenían ninguna categoría previa para entender el “Día del Señor” como lo enseñaban las Escrituras judías. Su religión pagana se centraba en apaciguar a los dioses, mantener el orden y buscar prosperidad — no en un Dios santo que interviene en la historia para traer juicio y salvación.
A pesar de que Pablo estuvo poco tiempo en Tesalónica, ya les había enseñado sobre el Día del Señor (ver 1 Tesalonicenses 5:1-2, “ustedes saben muy bien…”). Aunque eran nuevos creyentes, Pablo les dio una introducción a la teología del Antiguo Testamento, reconfigurada en torno a Cristo. Les mostró que este Dios no solo es justo y santo, sino también cercano y redentor.
Y nuevamente, Pablo no está especulando ni exagerando. Su enseñanza es clara y práctica. Su punto es doble: nadie sabe la fecha, así que no vale la pena perder el tiempo tratando de adivinarla; y siempre debemos estar listos, viviendo con fe, esperanza y expectativa.
1 Tesalonicenses 5:4-8 (NTV) Pero ustedes, amados hermanos, no están a oscuras con respecto a ese día, para que los sorprenda como un ladrón. 5 Todos ustedes son hijos de la luz y del día. No pertenecemos a la oscuridad ni a la noche, 6 por lo tanto, manténganse alerta, no dormidos como los demás. Permanezcan atentos y sobrios. 7 La noche es el momento en que la gente duerme y los borrachos se emborrachan, 8 pero los que vivimos en la luz debemos estar lúcidos, protegidos por la armadura de la fe y el amor, y usando como casco la esperanza confiada de la salvación.
Esta es la parte práctica. Una exhortación sencilla pero profunda para todos nosotros — especialmente para quienes disfrutan estudiar temas escatológicos. Está bien explorar todo ese contenido adicional: pretribulación, midtribulación, postribulación, el reino milenial, el dispensacionalismo… Es enriquecedor descubrir lo que creemos y entender las distintas posturas.
Pero lo más importante es mantener lo esencial en primer plano. No te sumerjas tanto en las teorías que pierdas de vista lo principal: Jesús viene de nuevo. Esa es la verdad que debe sostenernos.
Así que mantente preparado. Y también esperanzado. Porque nuestra fe no está en fechas ni esquemas, sino en una persona viva: Cristo, nuestro Salvador.
1 Tesalonicenses 5:9-11 (NTV) Pues Dios no nos eligió para derramar su enojo sobre nosotros, sino para salvarnos por medio de nuestro Señor Jesucristo. 10 Cristo murió por nosotros para que, ya sea que estemos vivos o muertos cuando regrese, podamos vivir con él para siempre. 11 Así que anímense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen.
Para los creyentes, el Día del Señor es algo bueno—es la esperanza que sostiene la fe en medio de la oscuridad. Recuerda lo que Pedro predicó: “Todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.” No hay distinción: todos—judíos, gentiles, ricos, pobres, rotos, restaurados—pueden ser salvos por Jesús.
Ese día está por venir. Jesús regresará con poder y gloria. Para algunos, será aterrador… un momento de juicio y verdad revelada. Pero para quienes están en Él, será liberador. El fin del dolor. El inicio de la eternidad. Para los que están en Cristo, no es algo para temer, sino algo para anhelar.
¿Estás tú listo para el Día del Señor? Ese día no será como cualquier otro. No se trata de una teoría ni de una metáfora: es una realidad que se aproxima. ¿Estás preparado para encontrarte con el Dios justo y misericordioso?
Para los que están en Cristo, será el inicio de la eternidad con Él. Para quienes aún no lo conocen, hoy sigue siendo el día de salvación. Jesús no vino a condenar al mundo, sino a salvarlo. Él te llama, no porque seas perfecto, sino porque te ama.
Si nunca has entregado tu vida a Jesús como tu Salvador, este es el momento. No porque haya miedo, sino porque hay esperanza. Él murió por ti, resucitó por ti y te ofrece vida eterna. No lo rechaces. No lo postergues. Invócalo hoy. Cree en Él. Camina con Él. Y estarás listo.
Ver también:
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Cómo afecta tu perspectiva del regreso de Cristo el saber que el Día del Señor incluye tanto juicio como salvación?
- ¿Cuáles son algunas distracciones o hábitos que podrían hacer que un creyente “se duerma” espiritualmente, y cómo podemos protegernos contra ellos?
- ¿Cuáles son algunas maneras en que los creyentes hoy pueden evitar caer en la especulación y el sensacionalismo sobre los últimos tiempos?
- Pablo dice que debemos ponernos “la armadura de la fe y el amor” y “el casco de la salvación.” ¿Cómo se vería eso en tu vida diaria?
- ¿Quién en tu vida necesita ánimo sobre la esperanza que tenemos en el regreso de Jesús? ¿Cómo puedes fortalecerlo esta semana?
- Si Jesús regresara hoy, ¿qué esperarías que Él te encontrara haciendo?