Sólo para jóvenes
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Amargura: tú no me mandas
La amargura es como una aplicación silenciosa que corre en segundo plano, drenando nuestra vida sin que nos demos cuenta. Jesús nos invita a enfrentarla con el único remedio real: el perdón que libera, sana y rompe la raíz venenosa que nos corrompe desde adentro.
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Puntos de conversación:
- La amargura es una fuerza silenciosa y destructiva. Como la hierba nudosa japonesa, crece debajo de la superficie y eventualmente destruye los cimientos de nuestra vida y nuestras relaciones. Hebreos 12:15
- El perdón es una decisión consciente de liberar una deuda. No esperamos una disculpa para perdonar; esperar arrepentimiento hace que nuestra libertad dependa de alguien en quien no podemos confiar. Lucas 23:34; Romanos 12:19
- Perdonar no es lo mismo que olvidar. Aunque recordamos la herida, elegimos no actuar según ella ni guardarla contra la persona, reflejando cómo Dios trata nuestros pecados. Hebreos 10:17
- El perdón debe ser una respuesta entrenada y proactiva. Debemos “tener paciencia” con las faltas de los demás, diseñando la gracia dentro de nuestras relaciones antes de que ocurra el conflicto. Colosenses 3:13; Mateo 18:21-22
- El Evangelio es la cura definitiva. Solo podemos deshacernos de la amargura cuando entendemos cuánto nos ha perdonado Dios por medio de Cristo. Efesios 4:31-32
Discusión:
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Por qué la amargura suele ser más difícil de detectar y enfrentar que pecados “más ruidosos” como el enojo o el miedo?
- Reflexiona sobre esta frase: “Esperar una disculpa es auto‑sabotaje.” ¿Por qué nos cuesta tanto perdonar a personas que ni siquiera están arrepentidas?
- ¿Cómo cambia tu perspectiva sobre el perdón la diferencia entre “olvidar” y “elegir no actuar según un recuerdo”?
- Reflexiona sobre la analogía del “Giro en Espiral hacia el Cementerio”. ¿En qué momento tu “instinto” te dijo que te quedaras en la amargura, y cómo afectó eso tu “trayectoria de vuelo” en la vida?
- Lee Colosenses 3:13.¿Cómo se ve, de manera práctica, “tener paciencia” con las faltas de otros en un matrimonio, una amistad o un lugar de trabajo?
- ¿Hay una “raíz” de amargura que estás permitiendo que crezca? ¿Cuál es un paso que puedes tomar esta semana para aplicar el Evangelio a esa herida y elegir soltarla?
Miedo: Tú no me mandas
Un mensaje honesto y práctico sobre cómo enfrentar el miedo y la ansiedad desde la perspectiva del Salmo 27, aprendiendo a escuchar la voz de Dios, buscar Su rostro y esperar pacientemente en Él.
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Puntos de conversación:
- Reconoce tus miedos: No ignores la ansiedad; preséntala delante de Dios para comenzar a recuperar el control.
- Cambia tu estructura de autoridad: La solución al miedo no es convertirte en tu propio jefe, sino hacer del SEÑOR tu luz, tu salvación y tu fortaleza.
- Busca Su rostro: Enfócate en una relación profunda y personal con Dios, en lugar de solo pedirle soluciones rápidas o “regalos”.
- Escucha a Dios, no a tu corazón: Tu corazón puede ser un narrador poco confiable durante el pánico; entrena tu corazón para escuchar el susurro de Dios.
Discusión:
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- El autor sugiere que “la solución no es convertirnos en nuestros propios jefes, sino cambiar a quién le rendimos cuentas”. ¿Qué cambia en tu vida diaria cuando ves a Dios como tu “jefe” en lugar de tu miedo?
- Lee el Salmo 27:1. David menciona varios escenarios aterradores, pero comienza con la solución. ¿Por qué es importante declarar la solución (la protección de Dios) antes de enumerar nuestros problemas?
- Habla sobre la diferencia entre buscar la “mano” de Dios (provisión) y buscar Su “rostro” (presencia). ¿Cuál de los dos sueles buscar más a menudo en tiempos de estrés?
- ¿Has experimentado alguna vez un momento en el que Dios habló en un “susurro” en lugar de un “milagro”? ¿Cómo tuviste que ajustar tu ritmo para poder escucharlo?
- El autor señala que “tu corazón es un narrador notoriamente poco confiable” durante la ansiedad. ¿Cómo podemos, de manera práctica, “hacer que nuestro corazón escuche a Dios” cuando las emociones se sienten abrumadoras?
- Lee el Salmo 27:14. ¿Por qué es tan difícil “esperar” cuando tenemos miedo, y cuál es una cosa que puedes hacer esta semana para practicar “esperar pacientemente” en el Señor?
¿Quién fue Sara en la Biblia?
¿Alguna vez has sentido que Dios te dejó en un lugar desconocido? La historia de Sara captura la tensión entre la esperanza y la desilusión. Descubre cómo Dios transformó su risa incrédula en la alegría de un milagro.
Discusión:
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Por qué crees que Dios esperó 25 años para cumplir la promesa de un hijo a Sara y Abraham?
- ¿Puedes identificar un momento en tu vida en el que intentaste “ayudar” a Dios tomando control de una situación? ¿Qué resultado tuvo?
- ¿Cómo distingues entre “impaciencia” y “acción responsable” en tu vida espiritual?
- Sara se rió porque estaba emocionalmente agotada. ¿Cómo podemos mantener el corazón sensible a las promesas de Dios cuando sentimos que la esperanza se está agotando?
- ¿Cómo te recuerda la historia del nacimiento de Isaac la fidelidad de Dios en tu propia vida?
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