LO MÁS DESTACADO
Encuentra nuevas conversaciones cada semana de fuentes confiables.
Sabiduría bíblica
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- Text
La semana pasada hablamos sobre la “amistad con el mundo”. Nos enfocamos en lo que haces (un tema muy importante en Santiago). Hablamos de actuar mal, tanto en las cosas de alto nivel como en las de bajo nivel; o sea a lo que le llamamos “pecados graves” y “pecados leves”. Y nos dimos cuenta que la “mundanalidad” o sea las cosas del mundo puede colarse en tu vida sin que te des cuenta.
Hoy vamos a examinar cómo piensas. Santiago lo llama “sabiduría”. Es que la verdad es que actuar mal comienza con pensar mal. Mucho antes de hacer cosas “grandes” o “pequeñas”. Esto quiere decir que antes de pecar empiezas a pensar sobre el mundo de la manera equivocada. En otras palabras, antes que cometas un pecado, sea que le llames “grande” o “pequeño” este ya sea formulado en tu mente.
Esto es peor hoy en día porque tenemos tantas ideas flotando por ahí. Muchas de esas ideas “suenan bien”, porque parecen bien intencionadas y amorosas, o simplemente apelan a tu carne. Pero cuando las examinas profundamente, ¡no son bíblicas en absoluto!
Una de esas ideas anti bíblicas es: “La gracia de Dios me da permiso para pecar.” Esta es una gran mentira que Santiago expone en su epístola.
Otra de esas ideas que van en contra de lo que la Biblia enseña es: “Amar significa afirmar o aceptar todo de alguien”. Esta idea errónea dice que no importa lo que haga la persona o la clase de vida que viva, Dios así lo acepta igual. Esta idea la vimos en la quinta semana de nuestra serie Mentiras creíbles.
Opuesto a esta idea, pero igualmente antibiblica es la idea de “Mi odio está justificado.” Esta idea que va en contra de lo que Jesús enseña se va al extremo opuesto de la “afirmación”. Jesús nos enseñó que debemos perdonar a los que nos hacen mal. Y a través de la Biblia aprendemos que el odio solo nos deja una raíz de amargura que nos daña más a nosotros que al ofensor. Por lo tanto, el perdón y no el odio debe ser parte de nuestra vida.
Pero antes de llegar a Santiago, veamos lo que dijo Pablo sobre este tema:
Romanos 12:2a (NTV) No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.
Hay un secreto de la vida cristiana contenido en este versículo. Una de las claves para la transformación de vida nueva es dejar que Dios cambie tu manera de pensar. ¿Ya lo hiciste? ¿O sigues pensando como todos los demás?
Muchos “cristianos” hacen esto: Oran la “oración del pecador” (¡bien!). Se bautizan (¡excelente!). Pero siguen manteniendo sus “pensamientos apestosos”. Siguen escuchando la misma música, siguiendo a los mismos influencers, leyendo los mismos libros… y la transformación del “nuevo hombre” nunca llega. Siguen “imitando las conductas y costumbres de este mundo”.
Siguen siendo amigos del mundo. ¿Por qué? Porque actuar mal comienza con pensar mal. Así que hoy vamos a hablar de cómo cambiar eso. Entonces, formulemos la pregunta de hoy:
¿Qué significa pensar bíblicamente?
Esto es en contraste con pensar como el mundo. Santiago nos da 3 consejos prácticos de lo que es pensar bíblicamente. El primer consejo es:
Pensar bíblicamente significa recurrir a Dios primero.
¿A dónde vas primero para obtener información? Usualmente vamos a Google, YouTube o al IA (Inteligencia artificial). Eso está bien si necesitas arreglar un inodoro.
Pero ¿qué pasa cuando estás aprendiendo sobre: citas, matrimonio, divorcio, sexualidad, género, aborto, fertilización in vitro, anticonceptivos, etc.? ¡Más vale que no solo lo busques en Google! Sino que vayas a Dios para encontrar las respuestas a estos temas tan esenciales y a veces controversiales.
Santiago 1:5 (NTV) Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.
Santiago dice que debemos pedirle a Dios. Debemos buscarlo primero. ¿Cómo? ¿Qué significa eso? Lo llamamos la “trifecta de la vida cristiana”. Esto también lo mencionamos un poco la semana pasada y trata de que tenemos al Espíritu de Dios (en oración), la Palabra de Dios (estudio bíblico) y al pueblo de Dios (grupos pequeños, mentores, pastores, etc.) para que nos ayude en nuestra búsqueda de Dios.
Esto incluye fuentes confiables en línea como buscadeDIOS.org con muchos articulos biblicos. pursueGOD.org en ingles que tienen unos podcasts muy buenos. Tu aplicación de la Biblia en tu teléfono que tiene buenos devocionales bíblicos, entre otros.
Esto no significa que nunca puedas escuchar otros podcasts, o leas otros artículos pero ¡más vale que ores por discernimiento! Santiago lo llama pedirle a Dios sabiduría. No todo lo que leas, mires o escuches es bíblico. Muchas cosas parecen cristianas pero si las estudias detenidamente te darás cuenta que llevan una verdad a media y lo demás está fuera de lo que la Palabra de Dios enseña.
Pasemos al segundo consejo que nos da Santiago:
Pensar bíblicamente significa lealtad completa y absoluta al camino de Dios.
Esto quiere decir que no hay que buscar la respuesta fácil o cómoda, sino comprometerte con la verdad de Dios sin importar qué. Esto es muy difícil hoy, porque hay tantos falsos maestros que dicen lo que quieres escuchar. Por eso Santiago habla de “lealtad dividida”. Y para poder tener la sabiduría bíblica nuestra lealtad debe ser completa y sin división alguna a Dios.
Santiago 1:6-7 (NTV) Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. 7 Esas personas no deberían esperar nada del Señor;
Luego aclara de qué está hablando en esos dos versículos:
Santiago 1:8 (NTV) su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen.
¡Ahí está! Muchos están viviendo una vida cristiana a medias. Un pie en el mundo, un pie en la iglesia. No están “completamente entregados” a Jesús. ¿Conoces ese tipo de persona? Yo sí. Borracho el sábado por la noche, en la iglesia el domingo por la tarde. Bailando en fiestas y hasta clubs viernes/sábado por la noche y domingo como si nada, cantando y aplaudiéndole a Dios. Pablo dijo esto mismo así:
2 Timoteo 4:3-4 (NTV) Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. 4 Rechazarán la verdad e irán tras los mitos.
Lastimosamente, lo estamos viendo hoy en día. ¿Cuántos no se cambian de iglesia porque no les gusta que se les predique la verdad? Prefieren irse a otro lugar donde no les llamen la atención por la vida desordenada que llevan. Van buscando predicadores o iglesias que acomoden el evangelio a su gusto.
Dejame decirte que con esto, solo te engañas a ti mismo porque la Palabra de Dios permanece para siempre y nunca cambia. Si la Biblia dice que tener relaciones sexuales con tu pareja antes del matrimonio es fornicacion y la fornicacion es pecado, punto. Por más que trates de acomodar la Biblia a tu antojo no se puede. Deja de ser infiel a Dios y compromete a seguirlo total, completa y absolutamente a Él, apartándote del mundo y su manera desordenada y pecaminosa de vivir.
Veamos la última respuesta a la pregunta de hoy:
Pensar bíblicamente significa actuar de manera honesta.
Esto ya no debería sorprendernos. Santiago es famoso por conectar la fe con las obras; creencia y acción.
Santiago 3:13 (NTV) Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría;
La verdadera sabiduría que proviene de Dios no trata de hechos o información. Se trata de lo que terminas haciendo. Santiago dice “Vivir una vida honesta” y “Haciendo buenas acciones” (obras). Esto incluye las cosas que ya hemos visto en esta serie que ha hablado Santiago como controlar la lengua y ayudar a los indefensos.
Como dijimos al principio: “Actuar mal comienza con pensar mal.” Este versículo lo dice al revés: Pensar rectamente lleva a vivir honestamente. Y usa nuevamente el lenguaje de “probar” o “mostrar”: Dice muestra tu fe con tus obras. Todo va de la mano. No podemos decir que tenemos fe sin actuar basados en esta fe.
Santiago 3:17 (NTV) Sin embargo, la sabiduría que proviene del cielo es, ante todo, pura y también ama la paz; siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y del fruto de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera.
Cuando comienzas a pensar bíblicamente, tu carácter empieza a reflejar la lista de cualidades que Santiago detalla más adelante en su carta, incluyendo pureza, gentileza y misericordia. Esta transformación refleja lo que Pablo describe como el fruto del Espíritu Santo. Vivir de manera honesta es la evidencia natural de una mente que ha sido completamente rescatada de los patrones tóxicos de este mundo.
Pensar bíblicamente es permitir que la Palabra de Dios transforme completamente tu mente para que puedas vivir una vida que honre a Jesús. Este proceso comienza cuando buscas a Dios primero para obtener sabiduría. Luego mantienes una lealtad completa y absoluta a Su Camino, incluso cuando la cultura te presiona para comprometerte. A medida que filtras tus pensamientos a través de la Escritura, tu mente renovada producirá naturalmente una vida honesta llena de humildad, buenas obras y estabilidad espiritual duradera.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- ¿Qué significa pensar bíblicamente?
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- Aprende a escuchar realmente a tu cónyuge
- Una reflexión brutalmente honesta sobre el trabajo y la riqueza
- Una reflexión brutalmente honesta de la fe
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
¿Qué significa pensar bíblicamente?
Pensar bíblicamente significa filtrar cada pensamiento, decisión y tendencia cultural a través del lente de la Palabra de Dios, en lugar de las opiniones cambiantes de la sociedad. Requiere un cambio mental completo donde la Escritura se convierte en tu fuente máxima de la verdad y autoridad. En vez de permitir que el mundo moldee tus creencias, invitas activamente al Espíritu Santo a transformar tu mente para que tus decisiones diarias se alineen naturalmente con el corazón y las enseñanzas de Jesucristo.
El secreto de la transformación de la vida nueva
A menudo nos enfocamos en cambiar nuestro comportamiento externo cuando queremos crecer espiritualmente, pero la Biblia muestra que la verdadera transformación comienza desde adentro hacia afuera. Tus acciones siempre siguen tus pensamientos, lo que significa que los comportamientos incorrectos generalmente nacen de una base de pensamiento mundano. Muchas personas oran la oración del pecador entregándole su vida a Jesús o asisten a servicios de la iglesia, pero aún experimentan un estancamiento espiritual profundo porque nunca actualizan su manera de pensar. Continúan consumiendo el mismo contenido, siguiendo las mismas tendencias culturales y viendo decisiones importantes de la vida a través de un lente secular.
El apóstol Pablo habló directamente sobre este problema cuando escribió a la iglesia primitiva en Roma. Explicó que el verdadero crecimiento espiritual requiere una ruptura intencional con los hábitos culturales.
Romanos 12:2a (NTV) No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.
Dios no solo quiere modificar tu comportamiento de fin de semana; Él quiere cambiar radicalmente todo tu proceso mental. Cuando permites que Él cambie tu manera de pensar, comienzas a ver el dinero, las relaciones y la moral desde Su perspectiva. Esta renovación mental actúa como la llave maestra que desbloquea la transformación genuina que Jesús promete. Sin ella, te encontrarás atrapado en un ciclo frustrante de copiar las costumbres rotas del mundo que te rodea.
Acudir primero a Dios para obtener respuestas reales
Vivimos en una cultura digital acelerada donde la información está a solo un toque de pantalla. Cuando enfrentas una encrucijada o una pregunta difícil, tu primer instinto probablemente sea abrir una aplicación de búsqueda o revisar un video corto. Aunque este método funciona muy bien cuando necesitas reparar un electrodoméstico, es una forma peligrosa de construir una cosmovisión. Necesitamos una fuente de verdad mucho más estable cuando navegamos temas importantes como el matrimonio, la identidad y la ética médica moderna.
Santiago nos da una promesa increíble sobre dónde debemos acudir cada vez que enfrentamos falta de claridad.
Santiago 1:5 (NTV) Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.
Pensar bíblicamente significa entrenarte intencionalmente para acudir a Dios primero antes de consultar a cualquier experto humano. Esto implica practicar los hábitos principales de la fe: oración, estudio de la Escritura y comunidad regular con creyentes maduros. Este enfoque no significa que no puedas usar recursos digitales o escuchar podcasts modernos. Más bien, significa que oras constantemente por discernimiento espiritual profundo para separar fácilmente la verdad de Dios de los ingeniosos engaños del mundo.
El peligro de tener una lealtad dividida
No puedes desarrollar una mentalidad verdaderamente bíblica si intentas mantener un pie en el mundo y otro en la iglesia. La cultura actual ejerce una presión inmensa sobre los creyentes para que comprometan temas difíciles y adopten ideas que suenan amorosas pero contradicen abiertamente la Escritura. Este compromiso crea un enfoque fracturado y de doble ánimo que deja a las personas espiritualmente secas e inestables.
Santiago usa una imagen vívida para describir lo que sucede cuando una persona intenta satisfacer tanto a la cultura como a Dios al mismo tiempo.
Santiago 1:6-8 (NTV) Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. 7 Esas personas no deberían esperar nada del Señor; su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen
Una lealtad dividida eventualmente produce una vida profundamente inconsistente, donde una persona puede salir de fiesta el sábado por la noche y esperar una experiencia espiritual profunda el domingo por la mañana. Este compromiso ocurre porque las personas naturalmente buscan respuestas cómodas que se ajusten a sus deseos personales en lugar de someterse a la autoridad de Dios. Pablo advirtió a Timoteo que llegaría el tiempo en que las personas rechazarían la enseñanza sana en favor de mitos que se ajustaran a sus preferencias.
2 Timoteo 4:3-4 (NTV) Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. 4 Rechazarán la verdad e irán tras los mitos.
Desarrollar una cosmovisión bíblica requiere una lealtad no dividida a Jesús que se niega a perseguir ideas culturales populares. Debes decidir que la Palabra de Dios es verdadera incluso cuando desafía directamente tus sentimientos personales o te hace parecer anticuado ante la sociedad.
La verdadera sabiduría bíblica produce una acción honesta
La Biblia nunca separa lo que creemos en nuestra mente de cómo actuamos con nuestras manos. Mientras la filosofía mundana trata la sabiduría como una colección de hechos abstractos o argumentos intelectuales, la Escritura define la verdadera sabiduría por una vida transformada. Cuando llenas intencionalmente tu mente con la verdad de Dios, esa mentalidad saludable fluye naturalmente hacia acciones honestas y semejantes a Cristo.
Santiago hace una conexión directa entre nuestra comprensión interna y nuestro comportamiento diario.
Santiago 3:13 (NTV) Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría;
Cuando comienzas a pensar bíblicamente, tu carácter empieza a reflejar la lista de cualidades que Santiago detalla más adelante en su carta, incluyendo pureza, gentileza y misericordia. Esta transformación refleja lo que Pablo describe como el fruto del Espíritu Santo. Vivir de manera honesta es la evidencia natural de una mente que ha sido completamente rescatada de los patrones tóxicos de este mundo.
Enseñanza clave
Pensar bíblicamente es permitir que la Palabra de Dios transforme completamente tu mente para que puedas vivir una vida que honre a Jesús. Este proceso comienza cuando buscas a Dios primero para obtener sabiduría. Luego mantienes una lealtad completa y absoluta a Su verdad, incluso cuando la cultura te presiona para comprometerte. A medida que filtras tus pensamientos a través de la Escritura, tu mente renovada producirá naturalmente una vida de humildad, buenas obras y estabilidad espiritual duradera.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- ¿Qué significa pensar bíblicamente?
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- Aprende a escuchar realmente a tu cónyuge
- Una reflexión brutalmente honesta sobre el trabajo y la riqueza
- Una reflexión brutalmente honesta de la fe
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Por qué crees que es tan fácil para los cristianos modernos adoptar “pensamiento apestoso” y seguir copiando las costumbres del mundo incluso después de haberse bautizado?
- ¿Cuáles son algunas maneras prácticas en las que podemos acostumbrarnos a acudir primero a Dios cuando enfrentamos mensajes culturales confusos o situaciones personales complejas?
- ¿Cómo crea inestabilidad en la vida diaria de un creyente el tener una lealtad dividida entre la Palabra de Dios y las opiniones del mundo?
- Pablo menciona personas que buscan maestros que les digan lo que sus “sus oídos se mueren por oír.” ¿Dónde ves que esta tentación ocurre con más frecuencia hoy en día?
- ¿Cuál es un área específica de tu vida de pensamiento o de tu consumo de medios sociales que necesitas entregar a Dios para que la transforme esta semana?
Viviendo la Palabra: La amistad con el mundo
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- La mundanalidad es infidelidad espiritual. Santiago utiliza la imagen del adulterio, propia del Antiguo Testamento, para describir la «amistad con el mundo», mostrando que la mundanalidad consiste fundamentalmente en un corazón que elige otras cosas por encima de la devoción a Dios. Jeremías 3:20; Oseas 1:2
- Los pecados «menores» están profundamente conectados con los pecados «graves». Tendemos a separar los pecados escandalosos de los cotidianos, pero las Escrituras vinculan directamente la idolatría y el pecado sexual con el chisme, las contiendas y la desobediencia a los padres. Todo ello nace de la negativa a someterse a la autoridad de Dios. Santiago 4:4; Romanos 1:28-30
- La victoria sobre la mundanalidad requiere una gracia generosa. La verdadera transformación de vida no proviene del esfuerzo humano ni de un afán legalista, sino del Espíritu Santo y de la gracia abundante que Dios otorga a los humildes. Santiago 4:5-6
- El antídoto contra la mundanalidad implica una resistencia activa y el acercamiento a Dios. Los creyentes deben someterse intencionalmente a Dios, resistir al diablo ante las tentaciones cotidianas y acercarse a Jesús mediante la Palabra de Dios, el Espíritu de Dios y el pueblo de Dios. Santiago 4:7-8
- La verdadera humildad conduce a que Dios nos exalte. Al acercarnos a Dios, experimentaremos un profundo pesar temporal por nuestros pecados, pero la restauración y el honor definitivos llegan cuando rendimos humildemente nuestras vidas a Él. Santiago 4:9-10
Ya vamos por la sexta semana de esta serie. Hemos estado hablando de cómo la fe salvadora —que es completamente por gracia— nos impulsa a actuar y a hacer la obra de Jesús en este mundo. No hacemos obras para ser salvos; hacemos obras porque ya somos salvos.
En cada sermón de esta serie hemos estado respondiendo una pregunta clave. La pregunta de hoy es: ¿Cómo se ve la “mundanalidad”? Santiago la llama “la amistad con el mundo”.
Santiago 4:4-10 (NTV) ¡Adúlteros! ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios.
En griego, la palabra “adúlteros” que usa Santiago es femenina, es decir, “adúlteras”. Esta imagen aparece constantemente en el Antiguo Testamento, donde Dios es presentado como el esposo e Israel como la esposa. Un ejemplo claro lo vemos en Jeremías, cuando Dios le dice al pueblo: “Sin embargo, me fuiste infiel, pueblo de Israel. Has sido como una esposa infiel que deja a su marido…” (Jeremías 3:20, NTV).
El punto máximo de esta ilustración aparece en Oseas, donde Dios usa la vida del profeta como una metáfora viviente. Le dice: “Ve y cásate con una prostituta, de modo que algunos de los hijos de ella sean concebidos en prostitución. Esto ilustrará cómo Israel se ha comportado como una prostituta, al volverse en contra del Señor y al rendir culto a otros dioses” (Oseas 1:2, NTV). Es una imagen fuerte, pero revela la gravedad de la infidelidad espiritual.
Cuando pensamos en “amistad con el mundo”, solemos imaginar pecados graves como una vida sin Dios, idolatría o pecado sexual. Sin embargo, lo aterrador es que Santiago probablemente no solo está hablando de pecados grandes, sino también de actitudes de bajo nivel que pueden parecer pequeñas. Él mismo ya ha mencionado cosas como mostrar favoritismo, no controlar la lengua, y la envidia y la ambición egoísta.
Pablo hace algo similar en Romanos 1, mostrando cómo la mundanalidad puede comenzar con una negación de Dios y terminar manifestándose tanto en pecados graves como en actitudes cotidianas que parecen insignificantes.
Romanos 1:18 (NTV) Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión.
Pablo habla de personas mundanas que niegan a Dios, el tipo de personas con las que, si no tenemos cuidado, podemos terminar haciéndonos “amigos”. La progresión que él describe es interesante. Comienza mostrando cómo estas personas se alejaron de Dios y terminaron adorando ídolos. Después, ese alejamiento los llevó a caer en pecado sexual.
Romanos 1:28 (NTV) Por pensar que era una tontería reconocer a Dios, él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó que hicieran cosas que jamás deberían hacerse.
¿El resultado? Aquí se pone mas interesante:
Romanos 1:29 (NTV) Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odio, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes.
¿Ves lo que pasó? Pasamos de idolatría y pecado sexual… ¡a peleas y chismes! El siguiente versículo es aún más impactante:
Romanos 1:30 (NTV) Son traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres.
Pablo menciona algo que nos sorprende: entre toda la lista de pecados que describe, incluye también la desobediencia a los padres. ¿Desobedecer a los padres? Sí, también eso es pecado. Pero ese es un tema para otro día. Lo importante aquí es notar que tendemos a separar los pecados “graves” de los “ligeros”, como si unos fueran realmente peligrosos y otros casi insignificantes. Sin embargo, parece que Dios no los ve así. Para Él, todo está conectado.
La raíz de esta conexión es una oscuridad interna que comienza mucho antes de que los pecados se manifiesten externamente. Esa oscuridad nace cuando una persona se niega a reconocer a Dios y rehúsa someterse a Su autoridad. Esa es la esencia de la mundanalidad. Y eso es exactamente lo que Santiago está advirtiendo a sus lectores: no es solo lo que haces, sino la postura interna del corazón frente a Dios.
Entonces, con todo lo que ya hemos aprendido, estamos listos para responder la pregunta de hoy: ¿Cómo se ve la “mundanalidad”?
La respuesta es que la mundanalidad se ve tanto en lo grande como en lo pequeño. Puede colarse en la vida sin que te des cuenta, y allí está el verdadero problema. Todo comienza cuando empiezas a juntarte con personas que no creen, no aman ni respetan a Dios. Al principio solo observas, pero mientras más crece tu amistad con el mundo, más empieza a cambiar tu conducta. De repente ya no solo eres un espectador, sino un participante. Sin darte cuenta, vuelves a ser parte del mundo del que saliste cuando decidiste seguir a Jesús.
Ese proceso suele comenzar con “cositas” que parecen sin importancia, pero que poco a poco escalan a cosas mayores. A esas cositas Dios les llama pecado. Sean pequeñas o grandes, siguen siendo pecado. Por eso la amistad con el mundo no nos edifica ni nos acerca a Dios. Ahora, esto no significa que no podamos relacionarnos con personas que no son cristianas. Claro que podemos. Lo que no debemos hacer es adoptar sus prácticas pecaminosas ni acomodarnos a su manera de vivir.
Recordemos que estamos en este mundo, pero somos extranjeros en él, porque nuestra ciudadanía está en los cielos. Nos relacionamos con quienes no creen o no siguen a Dios para ganarlos para Él, pero ya no nos enredamos en sus prácticas. Puedes ir a un cumpleaños, disfrutar, convivir, pero si la fiesta se convierte en borrachera —especialmente si has luchado con el alcohol— es sabio retirarte. No te metas en la boca del lobo. La fidelidad a Dios requiere decisiones sabias y conscientes. Tenemos que mantenernos fieles a Él. Veamos las palabras de Santiago:
Santiago 4:5-6 (NTV) ¿Acaso piensan que las Escrituras no significan nada? Ellas dicen que Dios desea fervientemente que el espíritu que puso dentro de nosotros le sea fiel. 6 Y él da gracia con generosidad. Como dicen las Escrituras: «Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes».
Me encanta el enfoque aquí en estos versículos. Santiago está por darnos instrucciones prácticas sobre cómo funciona la fe, pero primero nos recuerda que todo esto trata de GRACIA. Él da gracia abundantemente.
En otras palabras, no tiene nada que ver con tu esfuerzo ni con tus obras. Todo se basa sobre la gracia de Dios.
Luego da el antídoto en tres pasos para como NO ser mundano. El primer paso lo encontramos en el versículo 7.
Santiago 4:7 (NTV) Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.
Este paso y es un 2×1. Dice: humíllense ante Dios y resistan al diablo.
Humillarse ante Dios es mantenerse sometido a Dios; algo que el mundo no hace ni quiere hacer.
Luego, debemos resistir al diablo. Cuando de esto se trata, pensamos en cosas grandes o graves como el satanismo, la idolatría, pecado sexual, matar, etc. Pero recuerda el contexto: las cosas pequeñas también son pecado. Cosas como mostrar favoritismo, no controlar la lengua, la envidia y ambición egoísta también son pecado. Tenemos que resistir al diablo en estas cosas también.
El segundo paso lo hallamos en el versículo 8.
Santiago 4:8 (NTV) Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo.
Dejándolo claro, el segundo paso es acercarse a Dios. No basta con resistir al diablo. ¡Corre hacia Jesús! Y ¿Cómo lo haces? A través de leer y meditar en la Palabra de Dios. A través del Espíritu de Dios (oración, adoración). Y con la ayuda del pueblo de Dios (mentores, grupos, iglesia). A esto le llamamos la “triple alianza espiritual”.
Ahora, para el paso final vayamos al versículo 9.
Santiago 4:9 (NTV) Derramen lágrimas por lo que han hecho. Que haya lamento y profundo dolor. Que haya llanto en lugar de risa y tristeza en lugar de alegría.
Esto está hablando de un arrepentimiento profundo. Normalmente yo lo pondría como el primer paso, pero aquí es el último. A medida que te acercas a Dios, empiezas a entender Su corazón y a ver tu pecado como realmente es.
Primero te sientes convencido, pero con el tiempo experimentas “profunda tristeza”. Eso es bueno, aunque no es permanente. Debes arrepentirte. Que te duela profundamente pecar contra Dios. Que no se te haga fácil ir y pecar con el mundo. Y si caes en la tentación de pecar, que te duela hasta la entrañas y te arrepientas y le pides perdón a Dios. Y te levantas. Te apartas de los lugares o personas que te llevan a pecar. Esto es parte de resistir al diablo.
Santiago resume eso así:
Santiago 4:10 (NTV) Humíllense delante del Señor, y él los levantará con honor.
Este es el A a la Z del pasaje: Comienza con sumisión humilde a Dios que es lo opuesto a la amistad con el mundo. Y eventualmente Él te levantará. Habrá altibajos en tu caminar con Cristo. Tendrás que aprender a practicar nuevas disciplinas espirituales: leer la Biblia, orar, congregarte, etc.
Experimentarás tristeza profunda. Pero el resultado final vale la pena: ¡Una eternidad con Jesús! Por lo tanto, que no te duela dejar tu vida mundana atrás o tu amistad con el mundo como lo llama Santiago. Ahora vives una vida nueva en Cristo donde tu meta es agradar a Dios en todo lo que hagas.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Por qué crees que Santiago usa el lenguaje tan fuerte de «adulterio» para describir la amistad con el mundo? ¿Cómo cambia esto tu perspectiva sobre las concesiones en tu fe?
- Analiza la diferencia entre los pecados graves y los pecados cotidianos. ¿Por qué nos resulta tan fácil tolerar pecados menores como el chisme, la envidia o la lengua afilada?
- Lee Romanos 1:29-30. ¿Cómo desafía tu comprensión del pecado el hecho de ver el «chisme» y la «desobediencia a los padres» junto con el «asesinato» y el «odio»?
- Santiago señala que «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes». ¿Cómo se ve en la práctica confiar en la gracia de Dios en lugar de en tu propia fuerza de voluntad para cambiar?
- La lección menciona una «triple alianza espiritual» para acercarse a Dios: su Palabra, su Espíritu (oración/adoración) y su pueblo (iglesia/mentores). ¿En cuál de estas áreas te sientes más fuerte actualmente y cuál necesita mayor atención?
- Lean Santiago 4:9-10. ¿Por qué es importante experimentar un profundo dolor por nuestro pecado antes de que Dios nos exalte? ¿Cómo puede nuestro grupo pequeño ayudarse mutuamente a practicar un arrepentimiento sano y humilde?
Santiago: Manos y pies
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- El cristianismo compasivo es activo: La fe genuina y salvadora exige que vayamos más allá de las meras palabras y nos convirtamos, literalmente, en las manos y los pies de Jesús al servir a los demás.
- La fe elimina el favoritismo: La iglesia primitiva subvirtió radicalmente las clases sociales romanas. Se ordena a los creyentes a no mostrar favoritismo basada\o en la riqueza, la raza o el estatus social, siguiendo el ejemplo de humildad de Cristo.
- El verdadero cuidado requiere cercanía: La religión bíblica implica *episkeptesthai*: acercarse lo suficiente a los desvalidos (como huérfanos y viudas) para compartir sus cargas, satisfacer sus necesidades y hablar a sus corazones.
- La compasión requiere discernimiento: La Biblia nos instruye a proteger los recursos de la iglesia asegurándonos de que las familias cuiden de los suyos y esperando que las personas físicamente aptas trabajen; cabe señalar que el verdadero discernimiento requiere cercanía relacional.
- El alivio físico apunta al rescate espiritual: Si bien satisfacer las necesidades físicas es esencial, la misión suprema de la iglesia es espiritual. Todos somos mendigos espiritualmente desvalidos que necesitan la gracia salvadora de Jesús.
Estamos en la semana 5 de nuestra serie a través del libro de Santiago. En la primera semana presentamos al autor, a la audiencia original y la realidad honesta de que las pruebas son parte de la vida cristiana. En la semana 2 establecimos que Santiago enseñaba y creía en el Evangelio de la gracia.
En la semana 3 hablamos de nuestra salvación por la fe en Jesús como la raíz, y que la obra —es decir, la fe en acción de la que habla Santiago— es el fruto de esa fe genuina que salva. La semana 3 fue como el punto de giro de la serie, porque desde ahí empezamos a enfocarnos en “obrar” la palabra que Dios ha implantado en nuestros corazones.
La semana pasada hablamos de controlar nuestra lengua. Esta semana vamos a abordar el tema de ayudar a los indefensos. Abramos con la pregunta de hoy:
¿Qué significa verdaderamente ser las manos y los pies de Jesús?
Esta es una de esas frases “cristianas” que probablemente has escuchado si has sido parte de la iglesia por un buen tiempo. Yo he usado esta frase. La he usado para describir a quienes tienen un corazón compasivo. He orado para que nuestras congregaciones sean las manos y los pies de Jesús en nuestras comunidades.
Pero ¿qué se está diciendo realmente con esa expresión? O mejor pregunto: ¿cómo se vería realmente si lo hiciéramos? Eso es lo que queremos responder hoy. La primera parte de la respuesta es:
Las manos y los pies de Jesús no hacen acepción de personas.
Santiago 2:1 (NTV) Mis amados hermanos, ¿cómo pueden afirmar que tienen fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo si favorecen más a algunas personas que a otras?
Santiago comienza este capítulo 2 con una advertencia contra la parcialidad y la discriminación. Y antes de entrar al ejemplo que Santiago usa, él comienza estableciendo quién es Jesús, porque eso define cómo debemos tratar a los demás. La NTV dice “glorioso Señor Jesucristo”; varias traducciones dicen “el Señor Jesucristo, el Señor de la gloria”.
Esta es una proclamación poderosa de la deidad de Cristo. Considerando que Santiago fue el primer libro escrito del Nuevo Testamento, es una declaración importante de que, desde el principio, los cristianos reconocían a Jesús como plenamente Dios. Él era la gloria divina. Los judíos llamaban a esto la shekinah.
Con esa visión elevada de Cristo en mente, Santiago pasa a confrontar una fe que solo habla, pero no actúa. Luego señala la idea de tener solo palabras sobre la fe, pero no tener fruto como evidencia. “¿Cómo puedes afirmar que tienes fe… si favoreces más a algunas personas que a otras?”
Para que entendamos lo que quiere decir, Santiago nos da un ejemplo muy práctico. Presenta un escenario hipotético de dos personas que entran al servicio de adoración: una vestida con ropa fina y joyas costosas, y otra con ropa sucia y pobre. La palabra usada para el hombre pobre probablemente indica que Santiago se refería a un mendigo.
Santiago dice: si le das atención especial al rico y un asiento de honor, y al pobre le dices que se quede atrás o se siente en el piso… ¿acaso esta discriminación no demuestra que sus juicios son guiados por malas intenciones? Y aunque su ejemplo es hipotético, la realidad es que esto ya estaba sucediendo entre ellos.
En el versículo 6 del capítulo 2, Santiago dice: “¡Pero ustedes desprecian a los pobres!” Eso no era hipotético; estaba ocurriendo en las primeras reuniones de estos creyentes judíos.
Ese comportamiento chocaba directamente con el corazón del evangelio y con la manera en que Jesús trató a las personas. Jesús ciertamente no mostró parcialidad basada en riqueza, estatus o trasfondo. Los líderes religiosos lo criticaban por interactuar con gentiles y pecadores.
De hecho, Jesús cruzó barreras que nadie más quería cruzar. Incluso se relacionó con los samaritanos. La hostilidad entre samaritanos y judíos era enorme. Era peor que la tensión entre usuarios de Apple y Android, entre los que toman Coca‑Cola y los de Pepsi, entre los hinchas del Barça y los del Real Madrid.
Un ejemplo claro de esto es su encuentro con la mujer samaritana. El texto dice que Jesús “tenía que pasar por Samaria”. Mientras otros judíos santos tomaban el camino largo para evitarlo, Jesús lo tomó a propósito. Intencionalmente pasó por allí para encontrarse con ella. Va al pozo y le pide agua.
Juan 4:9–10 (NTV) La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber? 10 Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua
La mujer se sorprende porque los judíos no se relacionaban con samaritanos. Era totalmente fuera de lo común que un hombre judío hablara con una mujer samaritana. Jesús habló de la brecha entre samaritanos y judíos, una brecha que llevaba siglos abierta y que marcaba profundamente las relaciones entre ambos pueblos.
Y esta no era la única división que el evangelio confrontaba. Pablo trató la división entre judíos y gentiles en Efesios, mostrando que en Cristo esas barreras también habían sido derribadas.
Efesios 2:14 (NTV) Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba.
Una parte importante de la obra de Jesús fue derribar los muros que separaban a la humanidad. Pablo lo entendió. Santiago también lo entendió. Y por eso está abordando la separación entre ricos y pobres. Así que parte de ser las manos y los pies de Jesús es acercarnos a quienes son diferentes de nosotros: culturalmente, étnicamente y socioeconómicamente.
Nuestra misión como las manos y pies de Jesús es construir puentes en lugar de muros. Esto no es una declaración política. No estoy hablando de fronteras nacionales ni tampoco de temas migratorios; simplemente estoy hablando del llamado personal a amar y servir a todos sin hacer acepción de personas. Entonces, la cuestión es si yo, como individuo, estoy acercándome a quienes son diferentes de mí. ¿Hago diferencias entre las personas según cómo se visten, cómo lucen o qué manejan?
Así que, ya que estamos estudiando Santiago, y él está hablando específicamente de la discriminación basada en la riqueza, ese es el enfoque del resto del sermón. Veremos unas instrucciones sobre cómo ayudar a los indefensos, que son las otras dos partes de nuestra respuesta a la pregunta: ¿Qué significa verdaderamente ser las manos y los pies de Jesús?
Las manos y los pies de Jesús ayudan a los indefensos.
Santiago 1:27 (NTV) La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa.
Este versículo no pretende definir lo que es la religión. Más bien, muestra de manera concreta que la religión genuina es una fuerza que transforma la vida. La verdadera fe no se queda en lo externo; nace de una realidad espiritual interna que se expresa en amor hacia otros y en una vida de santidad delante de Dios.
El llamado no es solo dar dinero a huérfanos y viudas, aunque eso es parte del cuidado. Es más que eso. La religión auténtica no solo entrega algo para aliviar a los afligidos. Es suplir necesidades financieras, pero también emocionales y espirituales.
Algunas traducciones dicen “visitarlos”. O sea que se involucra con ellos. Pasa tiempo con ellos. Los visita, los acompaña, los supervisa y los toma bajo su cuidado. Va a sus casas, habla a sus corazones, alivia sus necesidades, se compadece de sus angustias, los instruye en las cosas de Dios y los presenta delante del Señor en oración. Todo esto lo hace por amor a Cristo. Esta es la “religión” de Jesús.
Santiago menciona huérfanos y viudas porque estaban en las circunstancias más difíciles. Un huérfano no tenía herencia de tierra ni padres que le enseñaran un oficio. Las viudas muchas veces quedaban completamente vulnerables, sin protección, sin ingresos y sin una red familiar que respondiera por ellas.
Entonces, ser las manos y pies de Jesús muchas veces significa involucrarte en la vida de personas que lidian con dolor, pecado, adicción, etc.
En nuestra cultura actual, ser las manos y pies de Jesús puede ser ayudarlos a levantarse de nuevo y conectarlos con recursos. De manera práctica, puede significar darles un ride a entrevistas de trabajo o a citas médicas, ayudarlos a hacer trámites importantes como renovar documentos o solicitar asistencia, ayudarlos a entrar a un centro de rehabilitación o conectarlos con un consejero o psicólogo.
En nuestro campus de Logan tenemos una mujer servicial que ha hecho muchas de esas cosas por varias personas. No diré su nombre, pero muchos la conocemos y sabemos que siempre está dispuesta a ir a la corte a traducir ante una audiencia, a llenar aplicaciones, etc. Esta mujer practica en su vida diaria ser las manos y los pies de Jesús. Pero todos, como seguidores de Jesús, debemos vivir la fe en la práctica como sigue diciendo Santiago:
Santiago 2:12–13 (NTV) Entonces, en todo lo que digan y en todo lo que hagan, recuerden que serán juzgados por la ley que los hace libres. 13 No habrá compasión para quienes no hayan tenido compasión de otros, pero si ustedes han sido compasivos, Dios será misericordioso con ustedes cuando los juzgue.
Santiago continúa su enseñanza diciendo: “en todo lo que digan y en todo lo que hagan”. Literalmente está diciendo “así hablen y así actúen”, como lo traduce la Reina Valera. El doble “así” distribuye el énfasis entre ambas palabras, recordándonos que tanto nuestras palabras como nuestras acciones importan. Y esto nos conecta directamente con el sermón de la semana pasada sobre controlar la lengua. Las palabras que hablamos y nuestras acciones serán juzgadas por la ley que nos libera.
Cuando pensamos en misericordia, normalmente pensamos en no darle a alguien lo que merece. Pero el mandato de Santiago de ser misericordiosos está conectado con su ilustración del hombre pobre con ropa sucia en el servicio de adoración, y con su acusación en el versículo 6: “¡Pero ustedes desprecian a los pobres!” Santiago tiene al pobre en mente cuando nos llama a ser misericordiosos.
Una parte de ser misericordioso es suplir necesidades físicas. Veremos que Santiago aborda esto en unos versículos más adelante. Pero también hay una conexión con la discriminación que mencionó antes. Ser misericordioso significa no discriminar contra el pobre.
Santiago 2:15–16 (NTV) Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse 16 y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve?
El ejemplo de Santiago trata de otro creyente que está en necesidad. Estamos llamados a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Cuando alguien le preguntó a Jesús: “¿Quién es mi prójimo?”, Él contó la historia del Buen Samaritano. Enseñó que debemos tratar a todos los que encontramos como nuestro prójimo.
No estoy llamado a ministrar solo a las necesidades de otros cristianos, pero sí hay un llamado en la Escritura a especialmente suplir las necesidades de otros creyentes. Gálatas 6:10 lo afirma claramente: “Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.”
En este ejemplo de Santiago, les faltan las necesidades más básicas. Sabemos de sus necesidades porque les decimos “abrígate mucho y aliméntate bien”. Podemos ver que les falta comida y ropa, pero no actuamos. Santiago pregunta: “¿Para qué le sirve?” Proverbios 3:27–28 también nos confronta: “No dejes de hacer el bien a todo el que lo merece, cuando esté a tu alcance ayudarlos. Si puedes ayudar a tu prójimo hoy, no le digas: ‘Vuelve mañana y entonces te ayudaré’.”
La iglesia es el vaso por el cual Dios derrama su gracia y misericordia. Claro que debemos orar por quienes están en necesidad, pero a veces nosotros somos la respuesta a esa oración. Si está en nuestro poder ayudar, pero seguimos pidiendo que Dios responda de otra manera, debemos preguntarnos si nuestra fe es genuina o solo palabras.
Muchas organizaciones y ministerios fueron fundados por cristianos que respondieron al llamado de Dios para mostrar misericordia y compasión a los pobres y marginados. Ministerios como el Ejército de Salvación, World Vision, Compasión Internacional, Samaritan’s Purse y Hábitat para la Humanidad, entre otros.
En Alpine también vemos este corazón en acción. Nosotros fundamos y/o apoyamos ministerios como Familia de Familias en Ensenada, Mobile Pantry, Ministerio de benevolencia, entre otros.
Pero, ojo: ser las manos y los pies de Jesús no significa cumplir cada petición. No significa que no usemos sentido común. A veces ayudar es perjudicar. Miremos algunos versículos que habla sobre esto:
1 Timoteo 5:3–8 (NTV) Atiende a toda viuda que no tenga a nadie quien la cuide. 4 Pero, si ella tiene hijos o nietos, la primera responsabilidad de ellos es poner en práctica la sumisión a Dios en su hogar y retribuir a sus padres al cuidarlos. Esto es algo que le agrada a Dios. 5 Ahora bien, una verdadera viuda—una mujer que realmente está sola en este mundo—es aquella que ha puesto su esperanza en Dios. Día y noche ora a Dios pidiéndole su ayuda, 6 pero la viuda que solamente vive para el placer está espiritualmente muerta en vida. 7 Dale estas instrucciones a la iglesia, para que nadie quede expuesto a la crítica. 8 Aquellos que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los de su propia casa, han negado la fe verdadera y son peores que los incrédulos.
2 Tesalonicenses 3:10–12 (NTV) Incluso mientras estábamos con ustedes les dimos la siguiente orden: «Los que no están dispuestos a trabajar que tampoco coman». 11 Sin embargo, oímos que algunos de ustedes llevan vidas de ocio, se niegan a trabajar y se entrometen en los asuntos de los demás. 12 Les ordenamos a tales personas y les rogamos en el nombre del Señor Jesucristo que se tranquilicen y que trabajen para ganarse la vida.
Se nos llama a ayudar a los indefensos, no a quienes simplemente se rehúsan a trabajar. Nos llama a ser compasivos con los que de verdad lo necesitan. Y con ese mismo espíritu de discernimiento, Santiago también dirige unas palabras fuertes a los ricos:
Santiago 5:1–3 (NTV) Presten atención, ustedes los ricos: lloren y giman con angustia por todas las calamidades que les esperan. 2 Su riqueza se está pudriendo, y su ropa fina son trapos carcomidos por polillas. 3 Su oro y plata se han corroído. Las mismas riquezas con las que contaban les consumirán la carne como lo hace el fuego. El tesoro corroído que han amontonado testificará contra ustedes el día del juicio.
A primera vista, parece una acusación contra la riqueza. ¿Está Santiago diciendo que tener riqueza es pecado? Hay pistas en el texto que muestran que Santiago no está diciendo eso. No le dice a todas las personas con riqueza que deben llorar y gemir. Dice: “Las mismas riquezas con las que contaban”. Los ricos que Santiago confronta estaban confiando en su riqueza. No confiaban en Dios ni en su provisión. Confiaban en lo que habían acumulado.
Y aquí Santiago nos obliga a hacer una pausa y examinar nuestro propio corazón: ¿En qué estás confiando? ¿Dónde estás poniendo tu esperanza? Si está en tu riqueza, te estás preparando para la decepción. Santiago llama a esas riquezas “su tesoro corroído” y dice “que han acumulado”. En lugar de acumular tesoros en el cielo, como Jesús enseñó, han acumulado tesoros terrenales. Jesús advirtió que los tesoros terrenales pueden ser robados o destruidos. El hecho de que lo hayan acumulado indica que no han compartido con quienes están en necesidad.
Esto nos lleva a la tercera y última parte de la respuesta para nuestra pregunta de hoy.
Las manos y los pies de Jesús no se detienen en las necesidades físicas.
Jesús suplió necesidades físicas mientras estuvo en la tierra. Sanó enfermos. Alimentó a cinco mil personas. Proveyó una pesca milagrosa para Pedro y sus compañeros. Pero esa no era su misión principal. No se detuvo ahí. Como ya dije: el llamado no es solo dar dinero a huérfanos y viudas. Es más que eso. Es suplir necesidades financieras, pero también emocionales y espirituales.
Lucas 19:10 (NTV) Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.
Posiblemente este sermón del Pan de Vida fue dado el día después de alimentar a los cinco mil. Jesús les enseñó que lo buscaban porque los había alimentado, pero que tenían una necesidad mucho mayor que el pan. Necesitaban el Pan de Vida. Y esa misma realidad sigue siendo cierta hoy: las necesidades físicas son reales, urgentes y dignas de atención, pero nunca deben eclipsar la necesidad espiritual más profunda del corazón humano.
Es un privilegio ayudar en los eventos de Mobile Pantry. Es alentador ver a los voluntarios preguntar cómo pueden orar por otros, preguntar si conocen a Jesús, verlos compartir el Evangelio. Este ministerio es un gran ejemplo de suplir necesidades físicas y espirituales. Porque al final, el Evangelio trata completamente de Jesús ayudando a los indefensos. Todos tenemos un problema de pecado y somos indefensos. No podemos arreglarlo por nuestra cuenta. Necesitamos un Salvador, un Rescatador.
Entonces, la respuesta a nuestra pregunta de hoy: ¿Qué significa verdaderamente ser las manos y los pies de Jesús? Es que las manos y los pies de Jesús no hacen acepción de personas, ayudan a los indefensos y no se detienen en las necesidades físicas, sino que atienden también a las espirituales.
Porque la religión auténtica, la que Santiago describe, no es solo palabras. Es una fe que se mueve, que se acerca, que visita, que acompaña, que sostiene, que actúa. Es una fe que se hace visible en cómo tratamos a quienes Dios pone en nuestro camino.
Así que hoy te invito a ser las manos y los pies de Jesús en esta tierra: a ver a las personas como Él las ve, a amar sin hacer distinciones, a acercarte y brindar una mano de ayuda a los indefensos, y a llevar esperanza tanto a sus necesidades físicas como a sus necesidades espirituales. Decídete a ser las manos y los pies de Jesús en este mundo. La gente lo verá a Él a través de tus acciones.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Lee Santiago 2:1–4. ¿Por qué crees que es tan natural que los seres humanos muestren favoritismo hacia los ricos o influyentes, tanto en la antigüedad como en la cultura moderna?
- Reflexiona sobre las leyes suntuarias romanas relativas a la vestimenta. ¿De qué maneras nuestra cultura moderna utiliza las posesiones materiales (automóviles, marcas, vivienda) para crear jerarquías sociales informales hoy en día?
- ¿Cómo cambia por completo la forma en que vemos nuestro estatus social o nuestras ventajas al interactuar con los demás el hecho de que Jesús renunciara a sus privilegios divinos (Filipenses 2:5–7)?
- La palabra griega episkeptesthai implica que ayudar a los demás requiere proximidad física y emocional. ¿Por qué el verdadero ministerio se siente tan complicado cuando elegimos acercarnos a los problemas reales de las personas en lugar de mantener la distancia?
- Analiza la paradoja del discernimiento. ¿Por qué es difícil distinguir entre alguien que está realmente indefenso y alguien que no está dispuesto a ayudarse a sí mismo sin construir una relación real con él?
- Lean 1 Timoteo 5:3-4 y 2 Tesalonicenses 3:10-12. ¿Cómo puede una iglesia equilibrar eficazmente el mandato de ser radicalmente generosa con el mandato bíblico de ejercer la sabiduría y la responsabilidad personal?
- En cuanto a nuestra condición espiritual ante Dios, las notas del sermón mencionan que todos somos «mendigos con ropas sucias». ¿Cómo transforma el hecho de aceptar nuestra propia impotencia espiritual la manera en que extendemos la compasión y compartimos el Evangelio con los demás?
Controlando tu lengua
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- Nuestro hablar es un reflejo directo de nuestro corazón. Lo que decimos revela quiénes somos realmente por dentro; la verdadera modificación de conducta y de habla comienza cuando Dios transforma nuestros deseos internos. Mateo 12:34-35
- Las palabras llevan un peso eterno muy grande. Jesús advirtió que seremos responsables de cada palabra ociosa que digamos, lo que significa que nuestro hablar vindica o condena la realidad de nuestra fe. Mateo 12:36-37
- La madurez espiritual requiere un filtro. La verdadera fe demanda que seamos rápidos para escuchar al Espíritu Santo, lentos para hablar impulsivamente y lentos para albergar ira. Santiago 1:19, Proverbios 17:27-28
- Una lengua sin control vuelve inútil nuestra religión. Si afirmamos seguir a Cristo pero no logramos controlar nuestra boca, nuestro teclado y nuestros pensamientos, nos estamos engañando a nosotros mismos. Santiago 1:26, Santiago 3:1-2
- El habla tóxica es inherentemente destructiva. Las palabras sin control actúan como un incendio forestal que corrompe nuestra propia vida y daña nuestras relaciones, tomando inspiración del enemigo en lugar de Dios. Santiago 3:6, Apocalipsis 12:10
Estamos en la semana 4 de nuestro estudio en Santiago. La semana pasada vimos que hay una diferencia entre una fe genuina que salva y decir algo de labios para afuera. Puedes decir que eres salvo y aun así estar engañándote porque no vives lo que dices.
Si mañana te arrestaran por el “crimen” de seguir a Jesús, ¿habría suficiente evidencia para declararte culpable? ¿O el jurado regresaría en unos minutos con un veredicto de “No culpable”? Porque si dices ser cristiano debes vivir como tal como dice Santiago:
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
No se trata solo de oír la Palabra con los oídos. Es vivirla con el cuerpo. Y eso es lo que veremos en el resto de la serie: poner la Palabra en la práctica. Hoy estaremos hablando de controlar la lengua. ¡Qué tema tan oportuno! Empecemos con la pregunta para hoy:
¿Cómo debe impactar mi fe a mi lengua y a mis pulgares?
Esta pregunta puede sonar un poco rara. Pero es que la fe debe impactar mi mente —trato de pensar bíblicamente—, mis domingos, mi ropa (sí, yo uso jeans para venir a la iglesia). Para algunos, hasta mis accesorios: si llegara a usar una cruz o un brazalete de esos que dicen WWJD (What would Jesus do? / ¿Qué haría Jesús?).
¿Pero mi lengua y mis pulgares? ¿La gente todavía usa los pulgares para textear, no? Y es que en la época en la que vivimos, este versículo no solo aplica a lo que decimos con la boca, sino también a lo que publicamos con nuestros pulgares. Santiago tiene algo que decir al respecto.
Santiago 3:5-6 (NTV) De la misma manera, la lengua es algo pequeño que pronuncia grandes discursos. Así también una sola chispa puede incendiar todo un bosque. 6 De todas las partes del cuerpo, la lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende.
Antes de entrar a este pasaje de Santiago, veamos una enseñanza de Jesús. Recordemos: Santiago era el hermano menor de Jesús. Mucho de lo que escribe está conectado directamente a las enseñanzas de Jesús. Y lo que veremos hoy en Santiago está conectado a esta historia:
Mateo 12:22 (NTV) Luego le llevaron a Jesús a un hombre ciego y mudo que estaba poseído por un demonio. Jesús sanó al hombre para que pudiera hablar y ver.
Nota que el hombre endemoniado no podía hablar. No creo que sea un detalle al azar. Toda la enseñanza de hoy trata sobre el poder de las palabras.
Mateo 12:24 (NTV) Pero cuando los fariseos oyeron del milagro, dijeron: «Con razón puede expulsar demonios. Él recibe su poder de Satanás, el príncipe de los demonios».
¡Qué cosa tan loca de decir! ¡Herejía! La gente sigue diciendo cosas locas sobre Jesús hasta la fecha. Por cierto, este es el pasaje donde Jesús habla de la blasfemia contra el Espíritu Santo, el pecado imperdonable. Ese tema es para otro sermón. Hoy, veamos lo que dijo sobre las palabras:
Mateo 12:34-37 (NTV) 34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo podrían hombres malvados como ustedes hablar de lo que es bueno y correcto? Pues lo que está en el corazón determina lo que uno dice.
Aquí Jesús introduce el problema fundamental de la humanidad: el problema no está allá afuera, está aquí adentro, en el corazón.
Mateo 12:34-37 (NTV) 35 Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón.
Estas eran ideas revolucionarias para los fariseos o para cualquiera que viene de una religión basada en obras.
Mateo 12:34-37 (NTV) 36 Les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho. 37 Las palabras que digas te absolverán o te condenarán».
¡Escalofriante! Este es uno de esos versículos que te quitan el sueño. Porque claramente dice que mis palabras importan. Tus palabras importan. Importa tanto lo que dices como lo que publicas. O sea, tu lengua y tus pulgares.
Volvamos al inicio de esta enseñanza: Jesús sanó a un hombre poseído que no podía hablar. Su sanidad le soltó la lengua. Este hombre tuvo asiento en primera fila para esta enseñanza: “¡Cuiden sus palabras!” (ustedes, fariseos). Qué lección tan perfecta para alguien que acaba de recuperar la voz. Los demonios fueron expulsados… y ahora tenía un nuevo problema: ¡podía hablar! Esto es lo que Santiago retoma en su carta…
Santiago 1:19-20 (NTV) Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse. 20 El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea.
Muy parecido a Proverbios 17:27-28 (NTV) que dice: El verdadero sabio emplea pocas palabras; la persona con entendimiento es serena. 28 Hasta los necios pasan por sabios si permanecen callados; parecen inteligentes cuando mantienen la boca cerrada.
Leamos el v 21
Santiago 1:21 (NTV) 21 Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma.
Analicemos algunas frases sobresalientes de este pasaje. Primero, veamos que dice “quiten”. Viene de la idea de quitarse la ropa sucia. Pablo usa el mismo lenguaje: Efesios 4:22 (NTV) dice “desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño.”
Otra frase que sobresale es: “Acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado.” Es un hecho consumado: Jesús “nos dio vida al darnos su palabra” (v.18). Pero tú debes aceptarla. Permitir que haga su obra purificadora. Permitir que la “nueva naturaleza” gane sobre la “vieja naturaleza”. Y entonces Santiago lo dice sin rodeos:
Santiago 1:26 (NTV) Si afirmas ser religioso pero no controlas tu lengua, te engañas a ti mismo y tu religión no vale nada.
Ahí está otra vez esa palabra “engañarse”. La vimos la semana pasada en:
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
Quiero que comprendas que “aceptar” la palabra no es solo oírla con los oídos. Va más allá de eso. Es ponerla por obra con el cuerpo. Y, como estamos descubriendo hoy, empieza con tu lengua y tus pulgares.
Mira el cristianismo en línea en la actualidad. En Facebook noto que algunas personas publican versículos todos los días, comparten imágenes cristianas y dicen “Dios te bendiga” en cada comentario, pero cuando alguien no está de acuerdo con lo que publican, responden con sarcasmo, burla o enojo. En sus mentes creen que están siendo espirituales, pero según Santiago, se están engañando a sí mismos, porque sus lenguas revelan que la Palabra no ha transformado su corazón. Su “religión” se vuelve vacía, no por falta de versículos, sino por falta de dominio propio.
Otra cosa que veo en redes sociales es que hay cristianos que nunca levantarían la voz en persona, pero en redes escriben comentarios hirientes, comparten chismes disfrazados de “preocupación” o publican indirectas pasivo-agresivas. Piensan: “Solo estoy diciendo la verdad”. Pero en ambos ejemplos, Santiago diría: si no controlas tus palabras —habladas o escritas— te estás engañando a ti mismo y tu fe no está produciendo fruto. La lengua y los pulgares revelan si la Palabra fue aceptada o solo escuchada. La fe se demuestra en lo que decimos.
Volvamos a Santiago y a nuestro versículo clave de hoy:
Santiago 3:6 (NTV) De todas las partes del cuerpo, la lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende.
Observa la destrucción de la lengua. Corrompe tu cuerpo porque el discurso tóxico te afecta a ti primero. Segundo, incendia toda tu vida ya que el discurso tóxico causa estragos en toda tu existencia como en tu ámbito familiar, en tus amistades, en tu entorno laboral y en todo lo demás que toca.
Y para que entendamos la seriedad del asunto, Santiago usa la misma palabra para “infierno” que Jesús usó once veces: Gehenna. Gehenna significa el Valle de Hinón. Se refiere a un basurero donde se quemaba la basura día y noche. Es como si dijera: cuando no controlas tu lengua, estás dejando que el humo de ese basurero entre en tu vida.
O peor aú n, que tus propias palabras pueden convertirse en la basura tóxica y dañina que arrojas sobre otros, palabras que hieren, contaminan y destruyen. Y es precisamente por eso que Santiago continúa con una advertencia aún más directa sobre nuestra lengua:
Santiago 3:9-10 (NTV) A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen. 10 Y así, la bendición y la maldición salen de la misma boca. Sin duda, hermanos míos, ¡eso no está bien!
Santiago es tan directo porque quiere que entendamos que no podemos separar nuestras palabras de nuestra fe. La misma boca que alaba a Dios no puede, al mismo tiempo, maldecir o herir. No puede salir adoración y veneno del mismo corazón. Si nuestras palabras no reflejan al Padre cuya imagen llevan las personas que lastimamos, entonces algo dentro de nosotros necesita ser rendido, purificado y transformado.
Esta manera de actuar no corresponde a la fe que profesamos en Jesús. Cuando nuestras palabras contradicen nuestro testimonio, revelan un corazón dividido que debe alinearse con Él. Santiago nos recuerda que la lengua no es un detalle menor: es un indicador espiritual que muestra si la Palabra está transformando nuestra vida o si solo la estamos escuchando sin obedecerla. La lengua revela nuestra fe.
La fe genuina no se trata solo de aceptar la Palabra. Se trata de vivirla. De poner la Palabra en acción. No te engañes. Si no estás obrando de acuerdo a lo que Dios nos dice en la Biblia, no estás viviendo bajo Su voluntad y tu fe está muerta.
Así que, medita esta semana en la pregunta de hoy: ¿Cómo debe impactar mi fe a mi lengua y a mis pulgares?
Porque la respuesta es: absolutamente, sí. La fe no se trata solo de llevar una cruz en el cuello o una camiseta con un versículo bíblico. La fe verdadera —la fe que obra— impacta tus palabras y tus publicaciones. La fe transforma lo que decimos.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- Comparación: Tú no me mandas
- ¿Cómo pueden las nuevas mamás evitar el juego de la comparación?
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Jesús afirmó que “lo que está en tu corazón determina lo que dices.” ¿Cómo has visto que esta verdad se manifiesta en tu propia vida cuando has estado estresado o enojado?
- ¿De qué maneras encuentras más difícil controlar tus “pulgares” (redes sociales, mensajes de texto) que tus palabras habladas? ¿Por qué es más fácil ser crítico detrás de una pantalla?
- Piensa en el concepto del “diálogo interno”. ¿Cómo afecta tu monólogo interno tu vida espiritual, y cómo podemos predicar activamente la verdad del Evangelio a nuestra propia mente?
- Lee Santiago 1:19. ¿Cómo se ve, de manera práctica en una conversación, ser “rápido para escuchar al Espíritu Santo” antes de responder?
- Santiago compara la lengua con una chispa pequeña que enciende un bosque enorme. Comparte un ejemplo de una ocasión en la que unas pocas palabras descuidadas causaron una gran destrucción en una relación o en el lugar de trabajo.
- ¿En qué área estás luchando más actualmente con tus palabras (por ejemplo, quejas, críticas, chismes o diálogo interno negativo)? ¿Cuál es un paso práctico que puedes tomar esta semana para permitir que el Espíritu Santo guíe tu manera de hablar?
Fe y obras: Evidencia que redarguye
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- El peligro del autoengaño es real: es totalmente posible confesar verbalmente fe en Cristo y lucir como creyente por fuera, mientras te engañas por completo por dentro. La verdadera salvación transforma el corazón, no solo el vocabulario. (Santiago 1:22; Mateo 7:21; Tito 1:16)
- La diferencia entre asentimiento intelectual y fe que salva es crucial. La fe no es simplemente poseer la información correcta. Incluso los demonios creen los datos teológicos correctos acerca de Dios, pero carecen de una actitud de amor y sumisión hacia Él. (Santiago 2:19)
- El principio del raíz y fruto es innegociable: las buenas obras no ganan la salvación, pero sí son el producto natural de ella. La fe que salva es la raíz; las buenas obras son el fruto visible que demuestra que la raíz está viva. (Santiago 2:17; Juan 15:5; Gálatas 5:22–23)
- Finalmente, Santiago habla de la vindicación delante de los hombres. Mientras Pablo usa “justificado” para referirse a ser declarado justo por Dios mediante la fe, Santiago lo usa para hablar de ser mostrado como justo —es decir, vindicado— delante de otros a través de nuestras acciones. (Santiago 2:24; Efesios 2:8–10)
En 1872, un sofisticado crimen financiero sacudió la ciudad de Londres. Alguien falsificó una serie de cheques de alto valor y se llevó, sin dejar rastro, una enorme fortuna de un banco prestigioso. La policía descubrió que los cheques habían sido cobrados por un hombre que usaba el nombre de “George Hudson”. Registraron la ciudad, localizaron a un comerciante local llamado George Hudson y lo arrestaron. Los periódicos publicaron su nombre como el culpable y fue llevado a juicio.
La fiscalía parecía tener un caso sólido: los cheques falsificados, la línea de tiempo y un acusado cuyo nombre coincidía perfectamente con la firma. Pero el abogado defensor decidió examinar la evidencia real. Los cajeros del banco describieron a un hombre alto que hablaba con acento. George Hudson era bajo y había vivido en Londres toda su vida. Sus cuentas bancarias personales no habían recibido ni un centavo del dinero, y su letra no coincidía en absoluto con las falsificaciones.
El jurado se dio cuenta de la verdad: el verdadero criminal simplemente había robado la identidad de un hombre inocente para cubrir sus huellas. Deliberaron solo unos minutos antes de regresar con el veredicto: George Hudson es no culpable.
Esta historia me hace pensar en una pregunta que se ha hecho en iglesias por décadas: si mañana te arrestaran por el “crimen” de seguir a Jesús, ¿habría suficiente evidencia para condenarte? ¿O el jurado tardaría solo unos minutos en regresar con un veredicto de “no culpable”?
Estamos en la semana 3 de nuestro estudio de Santiago. Hasta ahora hemos visto la introducción al libro, quién lo escribió y el ánimo que ofrecía a los cristianos judíos. La semana pasada respondimos una pregunta importante: ¿creía Santiago en el evangelio de la gracia? La respuesta es sí; de hecho, ¡fue el primero en escribirlo! Santiago 1:18 dice: “Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad…”. Es el protoevangelio del Nuevo Testamento.
Hoy nos preguntamos: ¿por qué tanta confusión? ¿Qué quiso decir Santiago con el siguiente versículo?
Santiago 2:24 (NTV) Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
A simple vista, parece contradecir el evangelio de Pablo. Pero si profundizamos, veremos de qué hablaba Santiago y cómo se alinea tanto con lo que Pablo enseñó como con las enseñanzas de Jesús. Y en el camino responderemos esta pregunta:
¿Una persona realmente es salva si no actúa como tal?
En otras palabras, ¿Puede alguien ser seguidor de Jesús si no hay evidencia que lo respalde? Volvamos a Santiago 1
Santiago 1:21 (NTV) Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma.
Sigamos el argumento de Santiago. En el versículo 18 él nos recuerda que Dios, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad. Luego, en el versículo 21, nos llama a aceptar con humildad la palabra de Dios que ha sido sembrada en nuestro corazón. Y justo después de establecer esa base, Santiago hace un giro hacia lo práctico :
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
“Aceptar” la palabra no es solo oírla con los oídos. Es vivirla con el cuerpo. Santiago no está hablando de una fe teórica, intelectual o “de labios para afuera”. Él está hablando de una fe que se encarna, que se nota, que se mueve. Por eso, el resto del libro está lleno de ejemplos prácticos: controlar la lengua, ayudar a los necesitados, evitar la mundanalidad, y mucho más. Pero antes de entrar a esos ejemplos, necesitamos aclarar qué está diciendo Santiago sobre todo este “poner en práctica”.
Y es que aquí se marca la diferencia entre una fe que solo se dice y una fe que realmente se demuestra; entre una fe que vive en la boca y una fe que vive en la vida.
.La fe genuina vs. la fe de “labios para afuera”.
Hay una diferencia entre una fe genuina que salva y un simple “decir” que uno tiene fe. En otras palabras, puedes decir que eres salvo y no estarlo realmente. Este es un pensamiento aterrador. Piensa en esto: la salvación es por gracia mediante la fe. Romanos 10 dice que si confiesas con tu boca y crees en tu corazón, serás salvo. Pero Santiago está diciendo que es posible confesar… y engañarte a ti mismo. Crees que eres salvo, pero no lo eres. ¡Terrible! Jesús también lo dijo:
Mateo 7:21 (NTV) »No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Pablo también se lo dijo a la gente en Creta:
Tito 1:16 (NTV) Tales personas afirman que conocen a Dios, pero lo niegan con su manera de vivir. Son detestables y desobedientes, no sirven para hacer nada bueno.
La fe genuina que salva es más que información.
Hablamos de esto en La búsqueda. Dijimos que hay dos lados de la misma moneda: Que es la información correcta más la actitud correcta
Santiago 2:19 (NTV) Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.
Los demonios tienen la información correcta, pero no son salvos. Cuando Santiago usa la palabra “fe” en este pasaje, no está hablando de una fe viva ni de una confianza real en Dios, sino de un simple acuerdo intelectual barato. Describe a alguien que sabe las respuestas correctas en la cabeza, pero no tiene amor por Dios en el corazón. Es la fe “de labios para afuera”, la fe que afirma pero no transforma.
Cuando Pablo usa la palabra “fe”, en cambio, se refiere a una fe genuina que salva: una confianza total y transformadora en Jesucristo. Para Pablo, la fe no es solo creer que algo es verdad; es apoyarse por completo en Cristo, rendirse a Él, descansar en Él. Es una fe que produce vida nueva. Santiago no está contradiciendo eso; está exponiendo la diferencia entre una fe que solo se dice y una fe que realmente existe.
La fe salvadora es la raíz; las obras son el fruto
Jesús usaba este lenguaje todo el tiempo:
Juan 15:5 (NTV) »Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada.
Eso mismo es lo que está enseñando Santiago cuando dice:
Santiago 2:17 (NTV) Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil.
No está hablando de que hay que hacer buenas acciones para ser salvos. Está diciendo que la fe genuina produce buenas acciones o sea obras buenas. Pablo también lo dijo usando estas palabras:
Gálatas 5:22–23 (NTV) En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, 23 humildad y control propio…
El punto NO es que somos salvos por este fruto porque no lo somos. Es el fruto no es la raíz. Ahora podemos entender Santiago 2:24:
Santiago 2:24 (NTV) Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
“Se nos declara justos” significa que somos evidenciados. Pablo usa esa expresión para hablar de la raíz: somos declarados justos por Dios, no por nuestras obras, sino por la gracia recibida mediante la fe. Santiago, en cambio, usa la misma palabra para hablar del fruto: lo que muestra que esa fe es real, lo que se ve, lo que otros pueden observar. Para él, “ser justificado” es ser vindicado delante de los demás, es decir, que la fe se demuestra en la vida.
Entonces, cuando Santiago dice “no solo por la fe”, no está contradiciendo a Pablo ni enseñando salvación por obras. Está diciendo que no somos salvos por una fe que confesamos de labios para afuera, una fe vacía, una fe que solo vive en la boca. Somos salvos por una fe que vivimos, una fe que transforma, una fe que produce evidencia. Esa es la fe verdadera que salva.
Entonces, respondamos la pregunta: ¿Una persona realmente es salva si no actúa como tal?
Tal vez no. Definitivamente hay personas que se engañan a sí mismas. ¿Y tú? El punto no es juzgar a otros; es examinar nuestra propia vida. ¿Tu fe es solo de labios para afuera? ¿Tienes la actitud correcta hacia Dios? ¿Más que los demonios? ¿Hay evidencia que lo respalde?
En un tribunal, ¿habría suficiente evidencia para condenarte por seguir a Jesús? Si no, preocúpate, porque puede que tu fe sea falsa.
Y si tú, que estás aquí hoy, nunca le has entregado tu vida a Jesús, hoy es un buen día para hacerlo.
Efesios 2:8–9 (NTV) Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
Efesios 2:10 (NTV) Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Considera la historia inicial sobre George Hudson. Si mañana te llevaran a juicio por ser seguidor de Jesús, ¿qué evidencia específica y visible usaría la fiscalía para condenarte?
- ¿Por qué crees que es tan fácil que las personas caigan en la trampa del “asentimiento intelectual” (saber las respuestas correctas) sin permitir que eso cambie su corazón?
- Lee Santiago 2:19. ¿Cómo desafía la realidad de que “incluso los demonios creen” la definición cultural de lo que significa ser cristiano?
- Explica la diferencia entre trabajar para obtener tu salvación y permitir que tu fe produzca buenas obras. ¿Por qué es tan vital mantener la “raíz” y el “fruto” en el orden correcto?
- ¿Has experimentado alguna vez una temporada en la que tu fe se sintió “muerta o inútil” porque no estaba produciendo acción? ¿Cómo saliste de ese estancamiento espiritual?
- Lee Efesios 2:8–10. ¿Cómo te motiva saber que eres la “obra maestra de Dios”, creada para buenas obras, a vivir de manera diferente esta semana en tu hogar, trabajo o escuela?
¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- El libro de Santiago ha enfrentado históricamente controversia debido a una aparente tensión entre el énfasis de Santiago en las obras y la doctrina de Pablo sobre la salvación solo por la fe, lo que llevó a reformadores como Martín Lutero a cuestionar su claridad. Efesios 2:8, Santiago 2:24
- El evangelio requiere entender las malas noticias antes de las buenas: estamos fundamentalmente quebrantados por el pecado interno e incapaces de salvarnos a nosotros mismos, por lo que necesitamos a un rescatador externo.
- La tentación interna no viene de Dios, ni la tentación en sí misma es pecado. Dios permite pruebas externas para probarnos, pero el atractivo interno proviene de nuestros propios deseos quebrantados. Santiago 1:12-13
- Santiago usa una sobria metáfora de nacimiento para ilustrar la progresión del pecado: los deseos sin control dan a luz acciones pecaminosas, que finalmente maduran y dan a luz devastación espiritual y muerte. Santiago 1:14-15
- Santiago afirma explícitamente el evangelio de la gracia al declarar que el nuevo nacimiento espiritual es completamente iniciado por la elección soberana de Dios y realizado por medio de Su palabra como un regalo gratuito, haciendo de Santiago 1:18 un texto fundamental sobre la gracia. Santiago 1:17-18
Hoy estamos en la segunda semana de nuestra serie “Santiago”. La semana pasada comenzamos con fuerza. Santiago, el hermano de Jesús, escribió esta carta, y fue el primer libro del Nuevo Testamento en ser escrito. La dirigió a los cristianos judíos que estaban dispersos en la iglesia primitiva.
La semana pasada respondimos la pregunta: ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana? La respuesta fue clara: ¡todo tipo de problemas! Convertirse en cristiano no te pone en una burbuja. De hecho, podrías enfrentar aún más pruebas. Pero esas pruebas no son un castigo; son una oportunidad. Dios quiere purificar nuestra fe, fortalecerla y hacerla más firme. Fue un sermón muy práctico para comenzar la serie.
Continuaremos en el capítulo 1. Podrías pensar que será práctico otra vez, porque Santiago habla sobre la tentación. Pero en realidad, hoy nos pondremos un poco más teológicos… incluso un poco históricos. Hoy responderemos esta pregunta:
¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
Puede parecer una pregunta extraña al inicio. Santiago era cristiano, así que uno pensaría que, por supuesto, creía en el evangelio de la gracia. Sin embargo, para algunos, el libro de Santiago ha sido considerado controversial. Esto se debe a una aparente contradicción entre sus enseñanzas sobre las buenas obras y la doctrina de Pablo acerca de la salvación por fe.
Algunos leen a Santiago y sienten que está diciendo algo distinto, como si la salvación dependiera de lo que hacemos. Pero cuando miramos más de cerca, descubrimos que Santiago no está negando la gracia; está mostrando cómo la fe verdadera se expresa en la vida diaria.
Efesios 2:8 (NTV) Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.
Santiago 2:24 Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
Este solo versículo ha causado intensos debates a lo largo de la historia de la iglesia. Durante la Reforma Protestante en los 1500s, Martín Lutero incluso llamó a Santiago “una epístola de paja”, porque pensaba que debilitaba el regalo gratuito del evangelio. Lutero tuvo dificultad para entender cómo Santiago y Pablo podían estar en la misma Biblia, lo que llevó a muchos a cuestionar la autoridad del libro.
Más adelante, en la semana 6, veremos a profundidad el tema de “fe y obras”, pero por ahora nos enfocamos en esta primera pregunta: ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia? Santiago mismo responde en el capítulo 1. ¿Y por qué importa? Porque si Santiago no creyera en la gracia, tendríamos un problema serio en la base misma de nuestra fe. Comencemos con esto:
El evangelio es la buena noticia de que Dios te ama y tiene un plan para rescatarte del pecado por medio de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.
Es una “buena noticia”. Dios te ama y está a tu favor. Pero antes de entender esa buena noticia, necesitamos enfrentar las malas noticias: necesitamos ser rescatados. Todos estamos rotos por el pecado, y no importa cuánto lo intentemos, no podemos salvarnos a nosotros mismos. Esa es la realidad humana.
Pero la buena noticia vuelve a irrumpir con fuerza: Jesús murió en nuestro lugar y resucitó para salvarnos. Somos salvos por gracia mediante la fe. Ese es el evangelio de la gracia, el mensaje central del movimiento cristiano desde la iglesia primitiva, pasando por la Reforma, y que sigue siendo verdad hoy.
Sin embargo, surge la pregunta: ¿enseñó Santiago este mismo evangelio? Recordemos que su carta fue el primer libro del Nuevo Testamento en ser escrito. ¿Será que no recibió el memo? ¿Será que seguía atrapado en el judaísmo? Para responderlo, vamos directamente al texto.
Santiago 1:12 (NTV) Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.
Este versículo retoma el tema de la semana pasada: la importancia de soportar las pruebas, ese “fuego refinador” que fortalece nuestra fe. Santiago dice que si perseveramos, seremos bendecidos y recibiremos la corona de vida. Pero esto nos deja con una pregunta inevitable: ¿significa que nos la ganamos? ¿Que la salvación depende de nuestra resistencia? Para responderlo, Santiago nos invita a seguir leyendo, porque la historia no termina ahí.
Santiago 1:13-14 (NTV) Cuando sean tentados, acuérdense de no decir: «Dios me está tentando». Dios nunca es tentado a hacer el mal y jamás tienta a nadie. 14 La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran.
Santiago pasa de hablar de ser “probado” a ser “tentado”. La idea es sencilla pero profunda: cuando tu fe es probada externamente, también serás tentado internamente. Surgen preguntas reales del corazón: “¿Debería rendirme?” “¿Vale la pena seguir a Cristo?” Y aunque Dios permite las pruebas, eso no significa que Él sea quien te tienta. No significa que esté jugando con tu mente para que renuncies. Santiago es firme y directo: ¡de ninguna manera! Dios prueba para fortalecer, pero jamás tienta para destruir.
Santiago 1:14-15 (NTV) La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. 15 De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.
Aquí es donde aparece la “mala noticia” del evangelio. Santiago nos recuerda que estamos rotos por dentro, que el problema no es Dios ni nuestro entorno, sino nuestra propia naturaleza pecaminosa. Pablo más adelante la llama “la naturaleza pecaminosa”. Santiago muestra una progresión clara: primero viene la tentación, luego el pecado. En otras palabras, la tentación no es pecado. Jesús fue tentado y no pecó. No estás pecando solo por ser tentado. Pero si cedés, la tentación te arrastra… y ahí es donde nacen dos cosas.
Para explicarlo, Santiago usa una imagen poderosa: dar a luz. Para cualquier padre, uno de los días más grandes de su vida es el nacimiento de sus hijos. Para mí lo fue. Recuerdo la emoción de enterarnos que estábamos esperando un bebé, los nueve meses de anticipación, y luego sostener a esos hermosos bebés en nuestros brazos. Es una alegría difícil de describir. Todo comenzó con un deseo bueno: el deseo de tener hijos.
Pero Santiago toma esa imagen hermosa y la aplica a un deseo muy distinto: los deseos de hacer lo malo, deseos que seducen y arrastran. Esos deseos también “dan a luz” dos cosas. Primero, acciones pecaminosas. Y sí, al principio se sienten bien, como una versión falsa de la alegría de dar a luz. El pecado es divertido por una temporada —y si no lo es, bromea Santiago, lo estás haciendo mal—. Pero esa “alegría” no dura. Porque cuando ese “hijo” crece, también “da a luz” a algo más: la muerte.
Es una imagen devastadora: un hijo nacido sin vida. Cualquier padre que haya pasado por eso conoce un dolor inexplicable. Y Santiago dice: eso es lo que ocurre con la tentación. Pensabas que obtendrías una recompensa mucho mejor cuando empezaste a seguir tus deseos. El pecado fue divertido por una temporada, pero siempre termina en desilusión y devastación. Como dijo Ravi Zacharias: “El pecado te llevará más lejos de lo que querías ir, te mantendrá más tiempo del que querías quedarte y te costará más de lo que querías pagar”.
El punto es claro: el pecado es tu problema, no el de Dios. Esta es la primera mitad del evangelio. Necesitás escuchar las malas noticias antes de poder abrazar las buenas.
Santiago 1:16-18 (NTV) Así que no se dejen engañar, mis amados hermanos. 17 Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.
Dios te ama. Él está a tu favor, no en tu contra. Esto lo vimos desde la Semana 1 de La Búsqueda, y es el mensaje central del evangelio. Es una verdad tan importante de entender, especialmente cuando hablamos de pruebas, tentaciones y la lucha interna que todos enfrentamos. Y justo después de recordarnos quién es Dios y cómo es Su corazón hacia nosotros, Santiago nos lleva al momento decisivo de todo su argumento.
Santiago 1:18 (NTV) Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión.
Este es el evangelio según Santiago, y es exactamente el mismo evangelio según Pablo. No son mensajes distintos ni contradictorios. Santiago afirma lo mismo que toda la Escritura: Dios lo hizo. Él es quien nos dio vida —otra vez usando la metáfora del nacimiento— y lo hizo por medio de Su Palabra, el logos en griego. No es algo que producimos, no es algo que ganamos, no es el resultado de nuestras obras. Es un regalo. Un acto soberano de gracia. Una nueva vida que nace porque Dios quiso dárnosla.
Así que para responder a la pregunta de hoy: ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia? La respuesta: ¡SÍ! De hecho, Santiago fue el primero en escribir el “evangelio”. Santiago 1:18 es el protovevangelio del NT.
Santiago no está presentando un evangelio diferente al de Pablo. No está diciendo que nos salvamos por obras. Está diciendo exactamente lo mismo que el resto del Nuevo Testamento: somos pecadores que no pueden salvarse a sí mismos… y un Dios lleno de gracia decidió rescatarnos. Santiago nos muestra el problema con una honestidad que duele: la tentación nace dentro de nosotros, el pecado crece, y al final da a luz la muerte. Esa es la mala noticia. Pero la mala noticia solo prepara el terreno para la mejor noticia del universo.
Dios no nos dejó morir en nuestro pecado. Él no nos abandonó a nuestros deseos rotos. No nos dijo: “Arréglense solos”. En lugar de eso, como declara Santiago 1:18, Él decidió darnos vida. Nos hizo nacer de nuevo por medio de Su Palabra y nos llamó Su posesión más valiosa. Eso es gracia. Eso es evangelio. Eso es Jesús.
Jesús vino a vivir la vida que nosotros no podíamos vivir, a morir la muerte que nosotros merecíamos y a resucitar para darnos una vida que jamás podríamos ganar. Y todo comienza con un paso sencillo pero profundo: rendir tu vida a Jesús y confiar en Su gracia. Solo falta que digas: “Sí, Jesús. Te necesito. Te entrego mi vida.”
Ver también:
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Martín Lutero luchó famosamente con el libro de Santiago, llamándolo una “epístola de paja”. ¿Por qué crees que las personas se incomodan cuando un escritor bíblico pone un fuerte énfasis en la conducta y las buenas obras?
- Santiago aclara que Dios nunca nos tienta. ¿Por qué es nuestra reacción humana predeterminada culpar a Dios, a nuestra crianza o a nuestras circunstancias por nuestros fracasos morales en lugar de asumir nuestros propios deseos?
- Recorre la progresión que se encuentra en Santiago 1:14-15 (Deseo → Tentación → Pecado → Muerte). ¿Cómo trae libertad y claridad a tu caminar espiritual diario el entender que la tentación en sí misma no es pecado?
- Reflexiona sobre la frase: “El pecado te llevará más lejos de lo que quieres ir, te mantendrá más tiempo del que quieres quedarte y te costará más de lo que quieres pagar.” ¿Cómo has visto que la engañosa “recompensa” del pecado se convierte en decepción o muerte en la vida real?
- Lee Santiago 1:18 junto con Efesios 2:8. ¿Cómo demuestra el uso que hace Santiago de la frase “Él decidió darnos vida” que él creía que la salvación es un regalo de gracia completamente inmerecido?
- Si nuestro nuevo nacimiento espiritual es enteramente una obra de la gracia de Dios, ¿cuál es la relación correcta entre nuestra seguridad en Cristo y nuestro esfuerzo diario por resistir la tentación? ¿Cómo puede tu grupo pequeño ayudarte a caminar en ese equilibrio esta semana?
¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
El libro de Santiago ha sido considerado controversial principalmente por una aparente contradicción entre sus enseñanzas sobre las buenas obras y la doctrina de Pablo acerca de la salvación por fe. Santiago 2:24 afirma que una persona es “justificada por las obras y no solo por la fe”, un versículo que ha generado siglos de debate teológico. Sin embargo, cuando examinamos el contexto original, descubrimos que Santiago no se opone a Pablo; más bien, expone una fe muerta, una creencia intelectual que no transforma la vida. De hecho, Santiago es el primer autor del Nuevo Testamento en apuntarnos directamente a la salvación por gracia.
El aparente choque entre la fe y las obras
El meollo de la controversia se encuentra en el capítulo 2 de esta carta tan práctica. Durante siglos, lectores y teólogos han luchado con lo que parece ser un desacuerdo enorme dentro del mismo Nuevo Testamento. Pablo insiste en que nuestros esfuerzos no pueden salvarnos, mientras que Santiago habla fuertemente sobre nuestras acciones diarias.
Santiago 2:24 (NTV) Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
Este solo versículo llevó a Martín Lutero, durante la Reforma Protestante, a llamar a Santiago “una epístola de paja”, pensando que debilitaba el regalo gratuito del evangelio. Lutero tuvo dificultad para ver cómo Santiago y Pablo podían coexistir en la misma Biblia, lo que llevó a muchos a cuestionar la autoridad del libro.
Peleando contra enemigos distintos
Para aclarar la confusión, necesitamos entender que Santiago y Pablo no están peleando entre sí. Son como un dúo dinámico luchando contra dos enemigos diferentes. Pablo combate el legalismo, la idea falsa de que podemos ganar el cielo cumpliendo reglas religiosas. Santiago combate el antinomianismo, la idea perezosa de que podemos decir que seguimos a Jesús mientras vivimos como si no lo conociéramos.
Ambos usan palabras similares, pero con significados distintos. Cuando Pablo habla de “fe”, se refiere a una confianza total y transformadora en Cristo. Cuando Santiago habla de “fe” en este pasaje, se refiere a una creencia vacía, puramente intelectual. Es la persona que sabe las respuestas correctas, pero no ama a Dios ni obedece Su voz.
Santiago 2:19 (NTV) Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.
Lo mismo ocurre con la palabra “justificado”. Pablo la usa para hablar del momento en que Dios nos declara justos. Santiago la usa para hablar de cómo nuestra fe se demuestra ante los demás. Pablo mira la raíz de la salvación; Santiago mira el fruto.
Gracia en el primer libro del Nuevo Testamento
Aunque muchos ven a Santiago como un libro rígido, el contexto histórico revela algo hermoso: Santiago fue probablemente el primer libro del Nuevo Testamento en escribirse. Eso significa que Santiago fue el primer escritor apostólico en poner por escrito el evangelio de la gracia.
Antes de hablar de obras, Santiago establece una base teológica sólida. En el capítulo 1 describe nuestro problema con el pecado y la tentación, y luego nos señala inmediatamente a la gracia soberana de Dios que nos rescata de nuestro problema de pecado.
Santiago 1:18 (NTV) Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión.
No dice que la ganamos. No dice que la merecemos. Dios nos dio un nuevo nacimiento por Su propia iniciativa. Eso es gracia pura. Somos Su posesión más valiosa, no por nuestro desempeño, sino por Su amor.
Conectando a Santiago con Jesús
Cuando leemos Santiago, notamos que suena muchísimo como Jesús en el Sermón del Monte. No es coincidencia: Santiago era el medio hermano de Jesús y escuchó Sus enseñanzas de primera mano. Si las demandas prácticas de Santiago nos parecen fuertes, entonces también deberían parecernos fuertes las palabras de Jesús.
Jesús enseñó que una relación verdadera con Él transforma la vida. Un árbol bueno da buen fruto; un árbol malo da mal fruto. La fe genuina siempre se mueve de la cabeza a las manos y los pies.
Jesús murió y resucitó para pagar completamente nuestra deuda. No podemos añadir nada a Su obra terminada. Pero cuando el Espíritu Santo cambia nuestro corazón, nuestra vida cambia también. Las buenas obras no nos salvan, pero sí demuestran que nuestra fe está viva.
Enseñanza clave
El libro de Santiago no es un error ni contradice el evangelio de la gracia. Pablo nos enseña que somos salvos por fe, y Santiago nos recuerda que la fe que salva nunca viene sola. La fe verdadera siempre está arraigada en la gracia inmerecida de Dios, pero también siempre se manifiesta en la manera en que tratamos a los demás. Dios no quiere que vivamos con una fe muerta, intelectual y sin fruto. Él nos invita a recibir Su nuevo nacimiento y permitir que Su gracia transforme cada una de nuestras decisiones diarias.
Ver también:
- ¿Qué es el evangelio?
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- En un momento (El lente #3)
- El escándalo de la gracia
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- No malentiendas la gracia de Dios
- La Buena Noticia lo cambia todo
- Si soy salvo por gracia, ¿cómo encajan mis obras?
- Evangelio bíblico vs. evangelio de prosperidad: el hijo pródigo
- Extender la gracia fuera de la iglesia
- Extender gracia dentro de la iglesia
- La paradoja de la gracia
- El corazón de gracia de David
- La narrativa de la gracia
- La gracia y las buenas obras
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Por qué creés que es tan fácil caer en la trampa de tener una fe intelectual que no cambia la manera en que vivimos?
- ¿Cómo cambia tu perspectiva saber que Santiago fue probablemente el primer libro del NT en escribirse?
- Santiago compara una creencia meramente mental con la fe de los demonios. ¿Qué nos enseña esta ilustración sobre lo que Dios realmente desea de nosotros?
- ¿Cómo explicarías la diferencia entre ganar la salvación por obras y mostrar la salvación por obras a un amigo confundido?
- Pensá en tu caminar espiritual esta semana. ¿Cuál es una forma práctica en la que tu fe puede mostrarse en acciones en tu casa, trabajo o escuela?
La gracia y las buenas obras
Los cristianos hablamos mucho sobre la gracia. Cantamos acerca de ella, la celebramos y la encontramos en cada página de la Biblia. Sin embargo, aun con todo eso, a veces no entendemos completamente lo que significa. Si somos salvos por la gracia de Dios, ¿significa eso que no importa cómo vivimos? La Biblia también habla de obedecer a Dios y de hacer buenas obras. Entonces, ¿cómo encajan ambas cosas?
Somos salvos solo por gracia, por medio de la fe — no por buenas obras.
La salvación, la vida eterna y las bendiciones de Dios son un regalo, no una recompensa por nuestro comportamiento. La Biblia lo deja claro:
Efesios 2:8-9 (NTV) Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
Un regalo no se gana; si se gana, deja de ser regalo y se convierte en pago. La salvación no funciona así. Dios nos salva por gracia, no por desempeño. Esto nos lleva a una pregunta importante: ¿qué lugar ocupan entonces las buenas obras? Las buenas obras sí son importantes en la vida cristiana. La Biblia lo afirma con claridad:
Efesios 2:10 (NTV) Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.
Cuando respondemos en fe al regalo de la gracia, Dios comienza una obra nueva en nosotros. Las buenas obras no son la causa de nuestra salvación; son el resultado. Son el fruto visible de la vida nueva que Dios produce en quienes creen. Las buenas obras son el reflejo de la obra de Dios en nosotros. Por eso vivimos para honrarlo y para caminar en lo que Él preparó de antemano. La verdadera fe producirá una vida transformada. Santiago lo explica con mucha claridad:
Santiago 2:14-17 (NTV) 14 ¿Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien?… 17 Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil.
La fe verdadera no es solo conocimiento intelectual. No es simplemente creer que Dios existe. Santiago lo enfatiza aún más:
Santiago 2:19 (NTV) … Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.
Los demonios saben quién es Dios, pero no lo obedecen. Por eso, conocer la verdad no es lo mismo que tener una fe que salva. La fe genuina confía en Dios, se apoya en Él y esa confianza produce acción. Una fe viva siempre dará fruto, porque la gracia que salva también transforma.
Las buenas obras son el resultado, no la causa, de nuestra salvación. Los cristianos vivimos para honrar a Dios no para ser salvos, sino porque ya somos salvos.
Los cristianos vivimos para honrar a Dios, no para ser salvos, sino porque ya somos salvos. Esta es una verdad fundamental de la vida cristiana: la obediencia no es el camino hacia la salvación, sino la respuesta natural a haberla recibido como un regalo inmerecido.
Efesios 4:01 (NTV) Por lo tanto, yo, prisionero por servir al Señor, les suplico que lleven una vida digna del llamado que han recibido de Dios, porque en verdad han sido llamados.
Pablo escribe estas palabras desde la cárcel para recordarles a los creyentes que vivan de acuerdo con su identidad en Cristo. Dios nos llamó, nos adoptó y nos hizo suyos. Ahora, nuestra manera de vivir debe reflejar esa realidad. No obedecemos para convertirnos en hijos de Dios; obedecemos porque ya lo somos. No buscamos ganarnos su favor; respondemos al favor que ya hemos recibido.
Esto es exactamente lo que hacen los padres amorosos con sus hijos. Los hijos no tienen que ganarse su lugar en la familia. No dejan de ser hijos por fallar o equivocarse. Son amados porque pertenecen a la familia, no porque cumplan un estándar perfecto. Sin embargo, aun con ese amor incondicional, se espera que contribuyan, que ayuden, que vivan de una manera que honre a la familia. No para ganarse el amor, sino porque ya lo tienen.
Así es Dios con nosotros. Él nos da su amor por gracia, no por mérito. Y porque somos suyos, vivimos para honrarlo. La obediencia cristiana no nace del miedo ni de la obligación, sino del agradecimiento y de la identidad. Vivimos para Dios porque Él nos salvó, nos adoptó y nos llamó a caminar en una vida que refleje su obra en nosotros. Por eso, la vida cristiana es una respuesta de amor, no un intento de ganar algo que ya hemos recibido por gracia.
Enseñanza bíblica
Las buenas obras no nos salvan; la gracia de Dios lo hace. Pero una fe verdadera siempre produce una vida transformada. Como cristianos, obedecemos y hacemos buenas obras no para ganar la salvación, sino porque ya hemos sido salvados por gracia.
Ver también:
- El escándalo de la gracia
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Cómo te enseñaron a pensar sobre las buenas obras cuando crecías?
- Lee Efesios 2:8-10. ¿Qué aspecto de la gracia te cuesta más entender o experimentar?
- Lee Santiago 2:14-25. ¿Qué está diciendo Santiago en estos versículos? ¿Qué te motiva a vivir para honrar a Dios?
La narrativa de la gracia
Vivimos en un mundo que constantemente nos empuja a definirnos por nuestro desempeño. Desde pequeños aprendemos que nuestro valor depende de lo que logramos, de lo que producimos o de lo que otros piensan de nosotros. A esto se le puede llamar una narrativa de desempeño moral: una forma de construir la identidad basada en nuestros méritos, en nuestra conducta o en nuestra capacidad de cumplir estándares.
Bajo esta narrativa, la vida se convierte en una competencia silenciosa. Nos comparamos, nos justificamos, nos defendemos y, sin darnos cuenta, empezamos a sentirnos superiores a quienes no viven, piensan o actúan como nosotros.
Dos formas de construir la identidad: Una narrativa de desempeño moral (basada en logros y conducta) y una narrativa de gracia (basada en la obra de Cristo).
El evangelio presenta una historia completamente distinta: la narrativa de la gracia. Romanos 5:8-11 es uno de los pasajes más claros y poderosos sobre la gracia de Dios. Pablo nos recuerda que Dios no esperó a que mejoráramos, ni a que nos volviéramos más morales, ni a que “mereciéramos” algo. Dios tomó la iniciativa cuando estábamos en nuestro peor momento: pecadores, incapaces de salvarnos, sin nada que ofrecer.
Romanos 5:8-11 (NTV) pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores….
Esto significa que la gracia no responde a nuestro desempeño, sino que nace del carácter de Dios. Él nos amó cuando no había nada en nosotros que justificara ese amor. No nos rescató porque vio potencial, ni porque estábamos “cerca” de ser buenos. Nos rescató cuando éramos enemigos, no aliados; cuando estábamos lejos, no cerca.
Pablo continúa diciendo que, si Dios hizo lo más difícil —amarnos y reconciliarnos cuando éramos enemigos—, entonces con toda seguridad hará lo más “fácil”: sostenernos, salvarnos y mantenernos en su amor ahora que somos sus hijos. Esta seguridad es la base de la identidad en Cristo.
La gracia cambia radicalmente cómo nos vemos: Ya no necesitamos construir nuestra identidad sobre logros. Ya no dependemos de la reputación, la aprobación o el éxito. Ya no vivimos tratando de demostrar que somos “suficientes”. Nuestra identidad descansa en Cristo, no en nosotros. Descansa en lo que Él hizo, no en lo que hacemos. Descansa en Su amor, no en nuestro desempeño.
Por eso, la narrativa de la gracia destruye la ansiedad, la comparación y la necesidad de probar nuestro valor. Nos libera de la narrativa de desempeño moral y nos invita a vivir desde la seguridad de ser amados, perdonados y adoptados.
La narrativa de la gracia elimina la superioridad: Nos quita la idea de que somos mejores que otros y nos impide caricaturizar o despreciar a quienes no piensan como nosotros.
Filipenses 2:3 (NTV) No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes.
La narrativa de la gracia no solo cambia cómo nos vemos a nosotros mismos; también transforma profundamente la manera en que tratamos a los demás. Filipenses 2:3 nos llama a vivir sin orgullo ni rivalidad, y a considerar a los demás como superiores. Este mandato no es un simple consejo moral; es una consecuencia directa de entender quiénes somos delante de Dios.
Cuando comprendemos que somos pecadores necesitados de gracia, que no somos mejores que nadie y que todo lo que tenemos proviene de la misericordia divina, se derrumba la ilusión de superioridad. La gracia nos recuerda que no estamos en un escalón más alto que los demás, que no somos los jueces del mundo y que no tenemos derecho a mirar a nadie por encima del hombro. La gracia destruye la comparación y la competencia espiritual.
La superioridad moral —esa actitud que nos lleva a caricaturizar, despreciar o deshumanizar a quienes piensan diferente— nace de la narrativa de desempeño moral. Pero cuando la gracia gobierna el corazón, esa actitud pierde fuerza. La gracia nos hace humildes porque nos recuerda que todo lo que somos es un regalo. Nos hace pacientes porque entendemos que Dios también ha sido paciente con nosotros. Nos hace compasivos porque reconocemos que todos estamos rotos y todos necesitamos misericordia.
La narrativa de la gracia crea relaciones más sanas, más honestas y más humanas. Nos permite ver a los demás no como rivales, sino como personas amadas por Dios. Nos invita a practicar la humildad cristiana, a vivir con un corazón libre de orgullo y a tratar a cada persona con dignidad, incluso cuando no estamos de acuerdo. Cuando la gracia gobierna, desaparece la necesidad de demostrar que tenemos la razón, de ganar discusiones o de proteger nuestra imagen espiritual. La gracia nos libera para amar.
Cuando reina la gracia, todo cambia: Si vivimos fielmente desde la narrativa de la gracia, seremos transformados nosotros y, a través de nosotros, también el mundo.
Y cuando la gracia reina, no solo cambiamos nosotros: el mundo cambia con nosotros. Una comunidad que vive desde la gracia se convierte en un espacio donde las personas pueden ser honestas, donde no hay máscaras, donde el perdón es posible y donde la dignidad humana se afirma sin condiciones. La gracia crea familias más sanas, iglesias más auténticas y sociedades menos marcadas por la competencia y el juicio.
La narrativa de la gracia no es simplemente una idea teológica; es una forma de vivir. Es reconocer que no somos mejores que nadie, que no tenemos nada de qué presumir y que todo lo que somos se lo debemos a Cristo. Y cuando esta verdad se vuelve el centro de nuestra identidad, la transformación es inevitable.
Enseñanza clave
La verdadera identidad cristiana no se construye sobre nuestro desempeño, sino sobre la gracia de Dios. La gracia elimina la superioridad, transforma el corazón y nos capacita para vivir y amar de una manera que cambia el mundo.
Ver también:
- El escándalo de la gracia
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Qué es una “narrativa de desempeño moral”? Da ejemplos prácticos de cómo puede verse en la vida diaria.
- ¿Qué es una “narrativa de gracia”? Da un ejemplo.
- Lee Filipenses 2:3 y Romanos 5:8-11. ¿Por qué el cristianismo verdadero se basa en una narrativa de gracia y no en una narrativa de desempeño moral? Explica.
- ¿Cómo puede el reinado de la gracia producir un cambio real en nuestro mundo? Explica.
El corazón de gracia de David
Para hablar del corazón de gracia de David, necesitamos hablar de la historia de Mefiboset. La historia comienza con el rey David recordando una promesa que hizo años antes a Saúl y a Jonatán, su mejor amigo: cuando llegara al trono, no eliminaría a sus descendientes. En el mundo antiguo, esto era completamente inusual. La norma era que un nuevo rey exterminara a toda la familia del rey anterior para evitar rebeliones y asegurar su poder. Pero David no era un rey común. A pesar de haber sido perseguido por Saúl, decidió actuar con fidelidad y gracia, no con venganza.
Por eso, ya establecido como rey, David pregunta si queda alguien de la familia de Saúl a quien pueda mostrarle bondad —o, más precisamente, gracia. No pregunta si alguien la merece, si es digno o si encaja en la corte. Solo quiere saber si existe alguien a quien pueda extenderle gracia. Cuando se entera de que Mefiboset, el hijo lisiado de Jonatán, sigue con vida, David no duda. No pide explicaciones ni evalúa su condición. Solo dice: “¿Dónde está? Tráiganlo”. Así comienza una de las escenas más hermosas de gracia en toda la Biblia.
A partir de esta historia, veremos cuatro lecciones sobre la asombrosa gracia de Dios, reflejada en la manera en que David trató a alguien necesitado.
La gracia de Dios nos encontró cuando no la estábamos buscando.
David es una imagen de Dios en esta historia y demuestra la gracia de Dios al buscar bendecir a alguien que ni siquiera lo estaba buscando.
2 Samuel 9:4-5 (NTV) —¿Dónde está? —preguntó el rey. —En Lo-debar —le contestó Siba—, en la casa de Maquir, hijo de Amiel. 5 Entonces David mandó a buscarlo y lo sacó de la casa de Maquir.
Mefiboset vivía en un lugar de desolación y aislamiento llamado Lo-debar. Era el tipo de sitio por el que cualquiera, hoy en día, querría pasar lo más rápido posible: sin tiendas, sin gasolineras, sin semáforos. Solo un campo árido, oscuro y estéril en medio de la nada. Allí, lejos de todo y de todos, este joven llevaba una vida escondida.
¿Por qué vivía en un lugar así? Porque era el nieto del antiguo rey y tenía una discapacidad severa. Temía ser exterminado por el nuevo rey, como solía ocurrir en las transiciones de poder. Habíamos aprendido antes que quedó lisiado cuando Saúl y Jonatán murieron. Al recibir la noticia, su niñera lo tomó para huir y protegerlo, pero en la prisa ocurrió un accidente que lo dejó incapacitado de por vida.
Desde entonces, Mefiboset se había ocultado, viviendo lo más lejos posible del centro de atención. Lo último que deseaba era ver a un mensajero del rey llegar a su puerta anunciando que el rey quería verlo. Para él, eso solo podía significar una cosa: su vida había llegado a su fin.
En esta escena, vemos a este hombre aterrorizado, literalmente un “muerto en vida”, temblando de miedo mientras es llevado ante el rey David. Con cada paso, siente que se acerca a su sentencia. Cuando finalmente llega, deja a un lado todo orgullo, deja caer sus muletas y se derrumba a los pies del rey.
La gracia de Dios nos perdona cuando no lo merecemos.
El rey David sorprende al hombre muerto andando con estas palabras:
2 Samuel 9:7 (NTV) —¡No tengas miedo! —le dijo David—, mi intención es mostrarte mi bondad por lo que le prometí a tu padre, Jonatán…
¿Te imaginas lo que Mefiboset debió haber sentido en ese momento? Era un hombre lisiado, pobre y aterrorizado. Había perdido a su padre y a su abuelo, había perdido su lugar en la familia real y había vivido una vida marcada por el dolor físico y el miedo constante. Durante años se escondió para evitar ser descubierto, temiendo que el nuevo rey lo eliminara como parte de la antigua dinastía. Y ahora, frente a él, estaba el rey David, a quien él creía su verdugo.
Pero en lugar de juicio, David le dice: “No temas. Tengo la intención de mostrarte la gracia de Dios”. David no iba a usar su herencia familiar en su contra. No iba a condenarlo por su pasado. Estaba dispuesto a soltarlo todo. La palabra “perdón” significa literalmente “dejar ir”, y eso es exactamente lo que David estaba haciendo.
Mefiboset debió haberse preguntado si había escuchado bien. ¿Realmente el rey estaba diciendo que lo perdonaría y le mostraría gracia en lugar de juicio? Era demasiado bueno para ser verdad. Él no merecía ese trato. No había hecho nada para ganárselo. Así que se inclina nuevamente y dice…
2 Samuel 2:8 Mefiboset se inclinó respetuosamente y exclamó: —¿Quién es su siervo para que le muestre tal bondad a un perro muerto como yo?
Cuando Mefiboset se inclina ante el rey, se describe a sí mismo como un “perro muerto”, una expresión que en aquella cultura significaba alguien sin dueño, sin valor, impuro, despreciado y sin hogar. Era la imagen de alguien que vivía de migajas y que no tenía nada que ofrecer. En su mente, eso era él: un hombre sin importancia, marcado por la discapacidad, descendiente de un abuelo que había aterrorizado a David, viviendo en los márgenes de una ciudad perdida en medio de la nada. Desde su perspectiva, no había ninguna razón por la que el rey quisiera mostrarle gracia.
Mefiboset no podía entender por qué David lo trataría con tanta bondad. Él sabía que no tenía nada valioso que ofrecer, que no podía hacer mucho debido a su condición física y que su linaje lo hacía, en teoría, un enemigo del rey. Por eso su pregunta es implícita pero profunda: “¿Por qué me mostrarías tanta gracia?”. La respuesta está en el corazón de David. Él había experimentado la gracia de Dios, y eso es precisamente lo que hace la gracia divina: da, perdona y restaura incluso cuando no lo merecemos.
La gracia de Dios nos provee cuando no podemos pagarla.
El rey David mira con profunda compasión a este hombre quebrantado. No solo decide dejar atrás su pasado, sino que también elige transformar por completo su futuro. David determina darle un porvenir tan grande y tan lleno de honra que Mefiboset jamás podría pagarlo. Él no tenía cómo devolver nada; no tenía recursos, habilidades ni influencia. Pero la gracia no funciona con pagos ni intercambios. Y entonces David declara algo que cambiará la vida de Mefiboset para siempre. David dijo:
2 Samuel 9:7 … ¡Te daré todas las propiedades que pertenecían a tu abuelo Saúl, y comerás aquí conmigo, a la mesa del rey.
La gracia es un trato completamente unilateral. La gracia lo da todo, y quien la recibe no aporta nada, pero aun así lo recibe todo, sabiendo que jamás podrá pagarlo. Eso es exactamente lo que está a punto de ocurrir con Mefiboset. David está por derramar bendiciones sobre él de una manera que supera cualquier expectativa humana.
A Mefiboset se le entregará una enorme extensión de tierra, junto con siervos que la trabajarán y le llevarán alimento a su mesa, más de lo que jamás habría imaginado. En aquella época, la tierra equivalía a riqueza: cuanto más tenías, más seguro y próspero eras. Con tierra se podía cultivar, criar animales y asegurar el sustento. David le está proporcionando una vida que Mefiboset nunca podría haber mantenido por sí mismo.
Y no solo provee para él, sino también para todos los siervos y sus familias que trabajarán en esas tierras. El hombre que se veía a sí mismo como un “perro muerto” está a punto de convertirse en un rico terrateniente. Así es la gracia: Dios provee incluso cuando no podemos pagarle, incluso cuando no tenemos nada que ofrecer.
La gracia de Dios nos amó cuando no valíamos la pena.
Mefiboset no tenía nada: no merecía nada, no traía nada y no podía pagar nada. Sin embargo, David hace algo absolutamente sorprendente cuando le dice: “¡Comerás aquí conmigo en la mesa del rey!”. Para sentarse a la mesa del rey, uno debía ser recibido como parte de la familia. Este hombre aislado, viviendo en un rincón olvidado de la tierra, acababa de ser adoptado por el rey.
La adopción es una imagen hermosa en las Escrituras. En un nacimiento natural, los padres reciben al hijo que ellos mismos concibieron. Pero la adopción añade una dimensión distinta: los padres adoptivos eligen al hijo que desean amar. No lo reciben por accidente ni por obligación; lo eligen deliberadamente. Es como si dijeran: “Te elijo, te quiero, serás parte de mi familia”.
Si somos honestos, no había nada “atractivo” en Mefiboset. No tenía dinero, ni habilidades, ni riqueza, ni conexiones. Era el nieto del enemigo del rey. Tenía una discapacidad severa. No poseía más que un par de muletas. Incluso él mismo se veía como un perro sin valor. Pero David demuestra la gracia de Dios al elegir amar a alguien que no conocía, que no podía ofrecerle nada y que, a los ojos del mundo, no valía mucho. Eso es lo que hace la gracia de Dios: ama incluso cuando nadie más lo haría.
David tomó a este hombre quebrantado, escondido en un lugar de desolación, y lo llevó al lugar de la abundancia: directamente a la familia del rey. Lo adoptó como a un hijo. Y cada vez que Mefiboset cojeaba de un lado del palacio al otro, era recordado de esta verdad: “Estoy en este palacio magnífico, disfrutando esta comida, cultivando mis tierras y viviendo con una nueva familia por la gracia del rey, y nada más”.
Como diríamos hoy: no hay nada mejor que esto. Mefiboset pasó de vivir en una casa perdida a un penthouse; de estar afuera a ser parte de adentro; de ser un enemigo potencial a un amigo apreciado; de ser un “perro sin valor” a un miembro valioso de la familia real. No hay nada mejor que esto. Qué imagen tan poderosa de la gracia de Dios.
Ahora, imaginemos que han pasado varios años. Es la hora de la cena y un sirviente anuncia que la mesa está lista. Los hijos del rey entran uno por uno: Amnón, astuto e ingenioso; Absalón, dinámico y atractivo; Tamar, hermosa y amable; Salomón, llegando un poco tarde como siempre, con la nariz metida en algún libro de sabiduría. Y entonces se escucha el sonido familiar: clac, clac, clac. Es Mefiboset, entrando feliz, tomando su lugar en la mesa como uno de los hijos del rey. David sonríe, disfrutando de una comida con su familia.
La historia de David y Mefiboset nos recuerda que la gracia de Dios actúa de maneras que superan toda lógica humana. Así como David buscó, perdonó, proveyó y adoptó a alguien que no lo merecía, Dios hace lo mismo con nosotros. Su gracia nos encuentra aun cuando no lo estábamos buscando, nos perdona cuando no lo merecemos, nos provee cuando no podemos pagar nada y nos ama incluso cuando no tenemos nada que ofrecer. Somos adoptados en Su familia no por mérito, sino por pura gracia. Si aún no has recibido esa gracia, hoy es un buen momento para hacerlo. Y si ya la recibiste, entonces estás llamada a compartirla con otros.
Enseñanza clave
La gracia de Dios busca, perdona, provee y adopta a personas que no pueden ganarla ni devolverla. Somos parte de Su familia únicamente por Su gracia, y esa misma gracia es la que estamos llamados a extender a los demás.
Ver también:
- El corazón de gracia de David
- ¿Quién fue Abigail en la Biblia?
- ¿Quién fue David en la Biblia?
- El fracaso no tiene por qué ser definitivo
- La promesa está más cerca de lo que crees
- Cómo mantener tu corazón limpio
- La trampa de la comparación
- El proceso de desarollo de David
- Un corazón conforme a Dios
- La formación de David (serie)
- Salmo 103: Un salmo de adoración
- El escándalo de la gracia
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Cómo funcionan las personas tóxicas
- Dios es nuestro Proveedor
- Cómo reponerse del peso de la vergüenza
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- ¿Qué si pudieras tener el plan perfecto para tu vida? | ¿Qué si? # 2
- Salmo 13: Cuando Dios guarda silencio
- La crianza a propósito
- Lucha y carrera militar de David
- Los hombres son llamados a ser feroz
- Los hombres son desencadenados a través de la obediencia
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- Piensa en las relaciones más importantes de tu vida. ¿De qué maneras has buscado la aprobación de personas que ya te aman y aceptan? ¿Por qué sientes la necesidad de seguir demostrándote? ¿Ves esta misma dinámica en tu relación con Dios? Explica.
- Lee Gálatas 3:3. ¿Cuáles son algunas formas en que los cristianos suelen cambiar las reglas después de comenzar por gracia? ¿Cómo deberíamos relacionarnos con Dios como creyentes?
- Lee Colosenses 2:6-7. ¿Qué patrón revela este pasaje para vivir la vida cristiana? ¿Cómo se ve en la práctica echar raíces profundas?
- Lee Romanos 8:1. ¿Qué voces te han susurrado condenación en el pasado o en el presente? ¿Cuál ha sido tu respuesta? ¿Cómo debería la gracia cambiar la manera en que te ves a ti misma? ¿Qué significa vivir de manera auténtica para Jesús?
- Lee 2 Pedro 3:18. ¿De qué manera podemos crecer en la gracia?
- Lee Tito 2:11-12. Si Dios nos ama incondicionalmente, ¿por qué deberíamos vivir para honrarlo?
- ¿Qué otros métodos, además de la gracia, suelen usar los cristianos para motivar la vida piadosa? Evalúa esos métodos.
La paradoja de la gracia
La gracia es uno de los regalos más hermosos y, al mismo tiempo, más desconcertantes de la vida cristiana. Dios no te ama más cuando obedeces, y no te ama menos cuando fallas. Esa verdad rompe nuestras categorías humanas y revela por qué la gracia es tan paradójica.
Muchos llegan a la fe porque escucharon que Dios los ama incondicionalmente, pero con el tiempo sienten que la vida cristiana se volvió una trampa: que después de entrar por gracia, ahora deben mantenerse por desempeño. Sin embargo, la Biblia enseña que la vida cristiana comienza por gracia, continúa por gracia y termina por gracia.
Como cristianos, siempre dependemos de la ayuda gratuita de Dios
Gálatas 3:3 (NTV) ¿Será posible que sean tan tontos? Después de haber comenzado su nueva vida en el Espíritu, ¿por qué ahora tratan de ser perfectos mediante sus propios esfuerzos?
Colosenses 2:6-7 nos recuerdan que no empezamos por gracia para luego continuar por mérito. Pablo confronta esta tendencia cuando pregunta: “¿Será posible que sean tan tontos?” Muchos creyentes caen en la trampa de pensar que Dios los ama más cuando hacen todo “correcto” y que los ama menos cuando fallan.
Pero la gracia significa que Dios te acepta independientemente de tu desempeño. Su amor descansa en quién es Él, no en quién eres tú. Por eso Colosenses 2:6-7 enseña que, así como recibimos a Cristo por gracia, así debemos seguir caminando con Él: confiando en Su obra, no en la nuestra.
Colosenses 2:6-7 (NTV) Por lo tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, ahora deben seguir sus pasos. 7 Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él. Entonces la fe de ustedes se fortalecerá en la verdad que se les enseñó, y rebosarán de gratitud.
Recibir la gracia de Dios cambia cómo pensamos de nosotros mismos
Romanos 8:1 (NTV) Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús…
A pesar de esta declaración tan fuerte, muchos cristianos viven bajo voces de culpa, vergüenza o acusación. Viven bajo las voces del pasado, expectativas de otros o susurros del enemigo. La gracia rompe ese ciclo. La gracia te permite ser auténtico. Ya no necesitas fingir perfección ni esconder tus debilidades. Puedes admitir tus luchas, confesar tus pecados y caminar en honestidad porque sabes que eres amado incluso cuando no eres perfecto. La gracia te libera de la máscara espiritual y te invita a vivir con sinceridad delante de Dios y de los demás.
Recibir la gracia de Dios cambia cómo vivimos nuestras vidas
Algunos temen que la gracia sea una licencia para pecar, pero la Biblia enseña lo contrario: la gracia es la motivación más poderosa para vivir una vida que honra a Dios. Tito 2:11-12 dice que la gracia “nos instruye” a apartarnos del pecado y vivir con sabiduría, justicia y devoción.
Tito 2:11-12 Pues la gracia de Dios ya ha sido revelada, la cual trae salvación a todas las personas. 12 Y se nos instruye a que nos apartemos de la vida mundana y de los placeres pecaminosos. En este mundo maligno, debemos vivir con sabiduría, justicia y devoción a Dios,
Cuando entiendes lo que Jesús hizo por ti, no tratas Su sacrificio como algo barato. La gracia no te lleva al libertinaje; te lleva a la gratitud. Te mueve a obedecer no para ganar el amor de Dios, sino porque ya lo tienes.
Enseñanza clave
Somos salvos por gracia, vivimos por gracia y crecemos por gracia. La gracia transforma nuestra relación con Dios, nuestra identidad y nuestra manera de vivir. No necesitamos ganar Su amor ni demostrar que somos suficientes. Podemos vivir libres de culpa, libres de pretensiones, libres para ser auténticos. La gracia nos invita a una vida de libertad, gozo y paz, sabiendo que somos profundamente amados y completamente perdonados.
Ver también:
- El escándalo de la gracia
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- Piensa en las relaciones más importantes de tu vida. ¿De qué maneras has buscado la aprobación de personas que ya te aman? ¿Por qué sentimos la necesidad de probarnos constantemente? ¿Ves esta misma dinámica en tu relación con Dios?
- Lee Gálatas 3:3. ¿Cuáles son algunas formas en que los cristianos suelen cambiar las reglas después de comenzar por gracia? ¿Cómo deberíamos relacionarnos con Dios?
- Lee Colosenses 2:6-7. ¿Qué patrón revela este pasaje para vivir la vida cristiana? ¿Cómo se ve en la práctica echar raíces profundas?
- Lee Romanos 8:1. ¿Qué voces te han susurrado condenación en el pasado o en el presente? ¿Cómo debería la gracia cambiar la manera en que te ves a vos mismo?
- Lee 2 Pedro 3:18. ¿De qué manera la gracia es algo en lo que podemos crecer?
- Lee Tito 2:11-12. Si Dios nos ama incondicionalmente, ¿por qué deberíamos vivir para honrarlo?
- ¿Qué otros métodos (además de la gracia) suelen usar los cristianos para motivar la vida piadosa? Evalúa esos métodos.
Extender gracia dentro de la iglesia
Extender la gracia fuera de la iglesia
El mensaje central del evangelio es la gracia de Dios. Pero a veces, quienes creemos en ese mensaje no lo reflejamos en la manera en que tratamos a quienes están fuera de la iglesia. La gracia no es solo un concepto teológico; es un estilo de vida que debe marcar nuestras palabras, nuestras actitudes y nuestras relaciones.
Habla con gracia a quienes no conocen a Dios
No podemos ganar a las personas con un mensaje de gracia usando métodos que no reflejan gracia.
Colosenses 4:5-6 (NTV) Vivan sabiamente entre los que no creen en Cristo y aprovechen al máximo cada oportunidad. 6 Que sus conversaciones sean cordiales y agradables, a fin de que ustedes tengan la respuesta adecuada para cada persona.
1 Pedro 3:15-16 (NTV) En cambio, adoren a Cristo como el Señor de su vida. Si alguien les pregunta acerca de la esperanza que tienen como creyentes, estén siempre preparados para dar una explicación; 16 pero háganlo con humildad y respeto. Mantengan siempre limpia la conciencia. Entonces, si la gente habla en contra de ustedes será avergonzada al ver la vida recta que llevan porque pertenecen a Cristo.
Colosenses 4:5-6 y 1 Pedro 3:15-16 nos llaman a hablar con sabiduría, gentileza y respeto. La realidad es que la verdad sin gracia se vuelve dura. La gracia sin verdad se vuelve vacía y el evangelio necesita ambas. Nosotros somos llamados a convertir el evangelio de Cristo. A hablarles a las personas de que hay esperanza en Jesús. Pero esto se debe hacer con gentileza, humildad y respeto.
No podemos compartir la verdad de Jesús de una manera que ofenda a quienes no lo conocen. Necesitamos ser cuidadosos con cómo decimos las cosas. Recordemos que estamos llamados a decir la verdad con amor. Si hablamos groseramente o sin respeto, lo único que lograremos es que las personas dejen de escucharnos. Y lo más triste es que podrían cerrarse al evangelio de Cristo por causa de nuestra actitud.
Tratar con gracia incluso a quienes no siguen a Dios
Jesús nos llama a amar, bendecir y orar por quienes no piensan como nosotros.
Mateo 5:44-45 (NTV) Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! 45 De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual.
Los cristianos no estamos llamados a quejarnos de cómo vive la sociedad, sino a compartir las buenas noticias.
Hechos 1:8 (NTV) pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra.
Este pasaje nos recuerda que somos testigos, no jueces. Nuestro rol no es condenar, sino mostrar el corazón del Padre. Dios quiere que todos vengamos al arrepentimiento y recibamos su perdón. El no quiere que nadie se pierda.
El Espíritu Santo es quien transforma vidas
Juan 16:8 enseña que es el Espíritu Santo quien convence del pecado.
Juan 16:8 (NTV) y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado y de la justicia de Dios y del juicio que viene.
No es nuestro trabajo cambiar el comportamiento de nadie. Nuestro trabajo es vivir de tal manera que la gente pueda ver a Jesús en nosotros (Mateo 5:16). Cuando tratamos de hacer el trabajo del Espíritu, terminamos alejando a las personas en lugar de acercarlas.
Jesús mismo modeló esto.
En Mateo 9:10-13, Él se sentó a la mesa con personas consideradas “pecadores” por los fariseos. Para ellos, esto era escandaloso. Pero Jesús no estaba aprobando su estilo de vida; estaba mostrando el corazón de Dios.
Él dijo: “Quiero que tengan misericordia, no que ofrezcan sacrificios”.
En otras palabras: Dios desea un corazón compasivo más que rituales religiosos. Jesús se acercó a los que estaban lejos para guiarlos hacia el Padre, no para gritarles desde la distancia. Y ese sigue siendo nuestro llamado hoy.
Enseñanza clave
Extender gracia fuera de la iglesia es parte esencial de seguir a Jesús. No ganamos a nadie con dureza, juicio o superioridad moral. Dios nos llama a vivir con sabiduría, hablar con gentileza y reflejar Su carácter en cada interacción. El Espíritu Santo es quien transforma vidas; nosotros simplemente mostramos a Cristo con nuestras palabras, nuestras acciones y nuestro amor.
Ver también:
- El escándalo de la gracia
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- Cómo compartir la verdad en amor
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Has escuchado a alguien expresar opiniones negativas sobre el cristianismo? ¿Qué razones dio?
- Lee Colosenses 4:5-6. ¿Por qué debemos vivir sabiamente entre quienes no siguen a Jesús? ¿Cómo se ve eso en la práctica?
- Lee 1 Pedro 3:15-16. ¿Puedes dar ejemplos de cristianos que han hablado con —o sin— gentileza y respeto hacia no creyentes?
- Lee Mateo 5:44-45. ¿Qué nos enseña Jesús sobre el carácter de Dios? ¿Por qué menciona Su gracia en este contexto?
- ¿Estás de acuerdo o en desacuerdo con esta afirmación: “Dios no nos llama a corregir el comportamiento de la sociedad”? Explica tu respuesta.
- Lee Mateo 9:10-13. ¿Por qué fue tan escandaloso el comportamiento de Jesús para los fariseos?
- Jesús tenía un propósito al relacionarse con personas lejos de Dios. ¿Cómo describirías ese propósito?
- ¿Creés que los cristianos hoy se parecen más a Jesús o a los fariseos? ¿Por qué? ¿Por qué es importante recordar que el Espíritu Santo es quien llama al arrepentimiento, no nosotros?
- En Mateo 9:13, ¿qué quiso decir Jesús con: “Quiero que tengan misericordia, no que ofrezcan sacrificios”?
Evangelio bíblico vs. evangelio de prosperidad: el hijo pródigo
El evangelio bíblico enseña que Dios te ama y envió a Jesús para salvarte de tus pecados. El evangelio de la prosperidad, en cambio, enseña que Dios te ama y envió a Jesús para hacerte sano, exitoso y rico. A primera vista suena atractivo, pero es un mensaje incompleto y peligroso, porque cambia el enfoque del evangelio: de Cristo a nosotros mismos.
La parábola del hijo pródigo en Lucas 15:12-24 expone esta diferencia con una claridad sorprendente. Jesús no contó esta historia para enseñarnos cómo reclamar bendiciones materiales, sino para mostrarnos el corazón del Padre y la necesidad de un arrepentimiento real.
En el evangelio bíblico, el hijo está arrepentido. En el evangelio de la prosperidad, el hijo es exigente.
En la historia original, el hijo menor reconoce su pecado, admite que ha destruido su vida y vuelve al padre con humildad.
Lucas 15:21 (NTV) Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”.
El hijo pródigo no exige nada. No reclama derechos. No presume bendiciones. Pero en la versión del evangelio de la prosperidad, el hijo no vuelve arrepentido; vuelve exigiendo. Cree que el padre le debe algo. Su enfoque no es su pecado, sino su “derecho” a recibir más.
En el evangelio bíblico, el hijo busca relación. En el evangelio de prosperidad, el hijo busca posesiones.
Jesús muestra a un hijo que regresa porque quiere volver a casa, volver al abrazo del padre, volver a la relación que rompió. En la versión distorsionada, el hijo vuelve porque quiere recuperar lo que perdió: dinero, comodidad, beneficios. Su motivación no es el amor, sino la conveniencia.
En el evangelio bíblico, el hijo termina con un corazón transformado. En el evangelio de la prosperidad, el hijo termina igual que como empezó.
La historia de Jesús termina con un hijo cambiado. Su corazón es diferente. Su orgullo se quebró. Su identidad se redefine en el amor del padre. Pero en la versión de la prosperidad, el hijo no cambia. Sigue centrado en sí mismo. Sigue viendo al padre como un medio para obtener cosas. Su corazón permanece igual.
Y ese es el problema: el evangelio de la prosperidad promete bendiciones externas sin transformación interna. Promete resultados sin arrepentimiento. Promete beneficios sin relación.
Enseñanza clave
El evangelio bíblico no se trata de usar a Dios para obtener cosas, sino de volver a Dios para recibir vida. Jesús no vino para hacernos ricos, sino para rescatarnos del pecado y restaurar nuestro corazón. La parábola del hijo pródigo nos recuerda que el verdadero evangelio produce arrepentimiento, relación y transformación —no exigencia, egoísmo ni una fe centrada en lo material.
Ver también:
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Cómo describirías el evangelio de prosperidad con tus propias palabras? ¿Por qué es tan popular en la cultura estadounidense? ¿Por qué es peligroso?
- Leé Lucas 15:12-24. ¿De qué manera el hijo muestra arrepentimiento genuino hacia el padre?
- En tu propia vida, compartí un momento en el que buscaste relación con Dios. ¿Cómo se veía eso para vos?
- Compartí un momento en el que buscaste a Dios de manera egoísta, solo por lo que podía darte económicamente o físicamente. ¿Cómo respondió Dios?
- ¿De qué manera cambia el corazón del hijo pródigo al final de la historia?
¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- Las expectativas pueden distorsionar la realidad, pero la Biblia las alinea. Seguir a Jesús promete un profundo significado y vida eterna, pero también garantiza pruebas. Las dificultades no son una señal de la ausencia de Dios, sino el ambiente que Él usa para producir transformación espiritual. Santiago 1:1–2
- Como medio hermano de Jesús, Santiago no creyó en Él durante Su ministerio terrenal. Fue un encuentro personal con Cristo resucitado lo que lo transformó en un “siervo” de Cristo y en el líder de la iglesia en Jerusalén. Juan 7:5; 1 Corintios 15:7
- Las pruebas son una parte normal de la experiencia cristiana. La iglesia primitiva enfrentó una persecución severa y fue esparcida por todas partes, pero el mensaje de Jesús se extendió a través de creyentes comunes. Santiago escribió para recordarles que sufrir por su fe era normal. Hechos 8:1
- Los creyentes están llamados a ver los problemas a través del lente del gozo. Santiago, Pablo, Pedro y Jesús enseñaron que las pruebas son oportunidades de gozo porque cambian nuestra perspectiva y trasladan nuestra dependencia de nosotros mismos a Dios. Romanos 5:3; 1 Pedro 1:6
- La prueba purifica nuestra fe como el oro en el fuego. El concepto griego de prueba (dokimion) se refiere a calentar el oro para derretir y eliminar la escoria impura. Las pruebas eliminan la autosuficiencia y la superficialidad, dejando una fe probada y genuina. 1 Pedro 1:7; Santiago 1:3
- La perseverancia produce madurez e integridad. Cuando permitimos que la perseverancia complete su obra, desarrollamos teleios: integridad espiritual y madurez. El trabajo del Fundidor se completa cuando Él puede ver Su propio carácter reflejado en nuestras vidas. Mateo 5:48; Santiago 1:4
Hoy estamos comenzando una serie de diez semanas sobre el libro de Santiago. Cada semana estaremos respondiendo una pregunta que encontramos en el mismo libro. Abordaremos Santiago de esta manera: primero, trataremos de entender lo que decía en su contexto original; luego, descubriremos lo que significa para nosotros hoy.
La pregunta de hoy tiene que ver con expectativas:
¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
Las expectativas pueden causar todo tipo de problemas. Como esas expectativas con las que uno llega al matrimonio y nunca las ha hablado con la pareja. Pero una de las expectativas más grandes que tenemos es sobre la fe. Tal vez ese eres tú hoy, un poco indeciso, pensando: “¿Qué puedo esperar si le entrego mi vida a Jesús?”
La respuesta del evangelio de la prosperidad sería: salud y riqueza. ¡Y mucha gente se está apuntando a eso! Pero hoy veremos la respuesta que nos da la Biblia. Así que vayamos al texto.
Santiago 1:1 (NTV) Yo, Santiago, esclavo de Dios y del Señor Jesucristo…
Santiago era el medio hermano de Jesús. Creció con Él, lo conoció de cerca y vio su vida cotidiana, pero aun así no fue uno de los doce discípulos originales. De hecho, al principio no creía en Él. Los evangelios nos dicen claramente que sus propios hermanos no aceptaban que Jesús fuera el Mesías.
Juan 7:5 (NTV) Pues ni siquiera sus hermanos creían en él.
Sin embargo, todo eso cambió después de la resurrección, cuando Jesús se le apareció de manera personal. Ese encuentro transformó por completo la vida de Santiago y lo llevó a convertirse en uno de los líderes más importantes de la iglesia en Jerusalén.
1 Corintios 15:4-7 (NTV) Fue enterrado y al tercer día fue levantado de los muertos, tal como dicen las Escrituras. 5 Lo vio Pedro y luego lo vieron los Doce. 6 Más tarde, lo vieron más de quinientos de sus seguidores a la vez, … 7 Luego lo vio Santiago, y después lo vieron todos los apóstoles.
Probablemente así fue como sucedió. Santiago dudaba de su hermano mayor. Aunque no creía plenamente en Él, aun así escuchó sus enseñanzas y conocía de primera mano los milagros que Jesús hacía. Después de la resurrección, Jesús se apareció a muchas personas durante cuarenta días, y entre esas apariciones hizo una visita especial a Santiago. Ese encuentro debió ser el momento que lo cambió todo. A partir de ahí, Santiago supo con absoluta certeza que Jesús era el Mesías. Volvamos a Santiago 1:1
Santiago 1:1 (NTV) …escribo esta carta a las «doce tribus»: los creyentes judíos que están dispersos por el mundo.
Todo esto nos ayuda a fechar la carta entre los años 45 y 50 d.C., lo que la convierte posiblemente en el primer libro escrito del Nuevo Testamento. Si vamos al capítulo 8 del libro de Los Hechos, nos encontramos con la diáspora que ocurrió alrededor del 34–35 d.C. En ese momento, la iglesia era mayormente judía, y los cristianos judíos estaban dispersos por todas partes. Esta dispersión se debió a la persecución que sufrieron los creyentes judeocristianos, tal como se describe en Hechos 8.
Hechos 8:1 (NTV) …Ese día comenzó una gran ola de persecución que se extendió por toda la iglesia de Jerusalén; y todos los creyentes excepto los apóstoles fueron dispersados por las regiones de Judea y Samaria.
Gracias a esta persecución, el mensaje cristiano comenzó a extenderse por todas partes. Y lo sorprendente es que no se difundió principalmente a través de apóstoles o líderes con títulos, sino a través de creyentes comunes, hombres y mujeres que simplemente compartían su fe mientras huían. Los apóstoles —junto con Santiago— se quedaron en Jerusalén, pero los demás llevaron el evangelio a nuevas regiones. Hechos 11:19 nos dice que “viajaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía de Siria”.
Estos cristianos judíos estaban adorando en sinagogas —Santiago ni siquiera usa la palabra ekklesia— y enfrentaban pruebas dondequiera que iban: problemas financieros, oposición religiosa y persecución por seguir a Jesús. En medio de todo esto, Santiago servía como líder en la iglesia de Jerusalén. A medida que los apóstoles comenzaron a viajar para plantar iglesias, Santiago asumió la supervisión pastoral diaria de la iglesia madre, convirtiéndose en una especie de “Pastor Principal” estable.
Por medio de su carta, Santiago quería animar a los cristianos judíos que estaban allá afuera sufriendo. Recuerda que el cristianismo era algo totalmente nuevo; ellos no sabían qué esperar. Piensa en el mensaje que habían recibido en Jerusalén: Dios está por ti, no contra ti. A través de Jesús podían tener perdón de pecados, la promesa de vida eterna —no solo una esperanza vaga— y una vida rica y satisfactoria aquí y ahora.
Pero ahora piensa en la realidad que estaban viviendo. Esteban acababa de ser martirizado, el primer mártir cristiano. La persecución contra los creyentes se volvió tan intensa que tuvieron que huir. ¿Y cómo les fue cuando llegaron a otras ciudades? Más persecución. Nada de lo que estaban experimentando coincidía con las expectativas que quizá tenían al principio.
Por eso Santiago escribe esta carta —posiblemente la primera del Nuevo Testamento— para decirles algo que suena fuerte, pero es profundamente liberador. Música de suspenso… ¿estás listo para su respuesta? Esto es normal.
Así que ya tenemos nuestra primera respuesta a la pregunta de hoy: ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana? La respuesta:
Puedes esperar todo tipo de problemas en la vida cristiana.
¡Bienvenidos al cristianismo! Esto no es exactamente un mensaje inspirador y motivador.
Santiago 1:2-12 (NTV) 2 Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho
Primero, nota que dice: “cuando”, no “si”. Es decir, es seguro que las pruebas vendrán. Puedes esperarlo. Convertirte en cristiano no te convierte en un “niño burbuja”, protegido de la pobreza, la persecución o la enfermedad. De hecho, los cristianos judíos experimentaron todo esto, y Santiago se refiere a ello a lo largo de su carta. Llegaremos a esos pasajes más adelante en la serie.
Segundo, fíjate en la elección interesante de palabras. No dice que consideres los problemas como un accidente extraño —“esto nunca le pasa a los cristianos”—, ni como un castigo —“debes haber hecho algo malo”—, ni como una razón para abandonar a Cristo —“quizá hay una mejor opción que seguir a Jesús”—. Al contrario, Santiago dice: “considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho”. En griego usa la expresión “toda alegría” o “todo gozo”. No significa “solo alegría” y nada más —no somos robots sin corazón—, sino “alegría pura”, “alegría intensa”.
Santiago no es el único en el Nuevo Testamento que habla así. Pablo dice en Romanos 5:3: “También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia”. Pedro escribe en 1 Pedro 1:6: “Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve”.
Y todo esto viene del hermano mayor de Santiago, Jesús mismo, quien dijo en Mateo 5:11-12: “Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla y los persigue y miente acerca de ustedes y dice toda clase de cosas malas en su contra porque son mis seguidores. ¡Alégrense! ¡Estén contentos…!”.
Aquí está la enseñanza que va en contra de lo que normalmente esperaríamos: seguir a Jesús traerá problemas a tu vida. Pero no los veas simplemente como problemas; míralos como oportunidades. Oportunidades para alegrarte, como dice Santiago: “considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho”. En otras palabras, cambia tu perspectiva sobre las dificultades. Toma la decisión de verlas de otra manera, porque las vas a encontrar.
Haz una pausa y piensa en tus problemas: financieros, físicos, emocionales, relacionales, espirituales. ¿Cómo pueden ser oportunidades? Santiago lo explica en el siguiente versículo…
Santiago 1:2-12 (NTV) 3 porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.
La expresión “pone a prueba” (dokimion) viene de la metalurgia antigua. Los orfebres del primer siglo usaban un método llamado copelación para purificar el oro. Calentaban el oro crudo a casi 2000°F, y las impurezas —como el plomo y el cobre— flotaban a la superficie. El punto es este: las pruebas derriten las impurezas. Derriten el cristianismo cultural, la autosuficiencia, la comodidad… para que solo quede una fe genuina y resistente. La palabra dokimion aparece solo una vez más en el Nuevo Testamento.
1 Pedro 1:7 (NTV) Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro…
Por eso las dificultades son una oportunidad para gran alegría. La razón es porque tienen la capacidad de purificar nuestra fe, no de destruirla. Igual que el oro en manos del orfebre, las pruebas revelan lo que sobra y fortalecen lo que es genuino. Imagina la alegría del orfebre cuando su trabajo estaba terminado, cuando veía el metal brillante y libre de impurezas. Esa es la misma oportunidad que tenemos cuando nuestra fe es probada: la alegría de una fe más pura, una fe más resistente, una fe aún más valiosa que el oro.
Las pruebas no son un castigo; son un proceso de refinamiento. Son momentos en los que Dios está obrando profundamente en nosotros, quitando lo superficial para dejar lo verdadero. Por eso Santiago —y todo el Nuevo Testamento— nos invita a verlas como una oportunidad para crecer, para madurar y para experimentar una fe más sólida.
Santiago 1:2-12 (NTV) Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.
Sigamos la progresión que presenta Santiago. Primero, pones tu fe en Jesús. Luego, comienzas a experimentar todo tipo de problemas. Y esos problemas —lejos de destruirte— purifican tu fe y te enseñan constancia, esa capacidad de permanecer firme bajo presión. En otras palabras, “te aguantas” y perseveras; te quedas incluso cuando la situación se pone color de hormiga. A medida que ese músculo espiritual crece, llegas a ser “perfecto y completo”.
Juan Wesley enseñaba que cuando dominas la perseverancia bajo prueba, automáticamente desbloqueas el resto de las virtudes espirituales. Y eso encaja perfectamente con lo que Santiago está diciendo. La palabra griega que él usa para “perfectos” es teleios, la misma palabra que usa Jesús en el Sermón del Monte.
Mateo 5:48 (NTV) Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto.
Y en ambos casos, la idea bíblica es madurez, integridad y plenitud, no perfección sin errores. Eso es lo que Santiago y Jesús quieren comunicar con la palabra teleios: una vida formada, completa, refinada por Dios.
Volvamos a la imagen del orfebre. ¿Cómo sabía él que las impurezas ya se habían ido? Mientras el metal derretido estuviera turbio, seguía impuro. Pero cuando podía ver su propio reflejo en la superficie del oro, sabía que estaba completamente purificado.
Piensa en la belleza de esa metáfora. La prueba está completa cuando el Refinador mira tu vida bajo presión y ve Su propia imagen —el carácter de Cristo— reflejada claramente. Ese es el propósito del fuego espiritual: no destruirte, sino formarte; no quemarte, sino revelarte; no quebrarte, sino hacer brillar en ti lo que Él ha puesto. Así que ahora vemos la respuesta final a nuestra pregunta: ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
Problemas, sí. Habrá problemas. Dios no protegió a los primeros cristianos de la persecución, y tampoco nos promete eso hoy. Pero junto con los problemas, también está la obra de teleios: plenitud, integridad, madurez. Es decir, vidas que cada vez se parecen más a Jesús.
Cuando decides seguir a Jesús, puedes esperar una vida llena de profundo significado, la promesa de vida eterna y la presencia del Espíritu Santo. Pero también debes esperar enfrentar diversas pruebas y dificultades. La vida cristiana no es una burbuja que te protege del sufrimiento, sino un camino donde Dios usa los desafíos de la vida para transformar tu carácter y hacerte más como Cristo.
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Por qué crees que las expectativas (en el matrimonio, el dinero o la fe) tienen un impacto tan grande en nuestra felicidad? ¿Cuál es una expectativa falsa que antes tenías sobre la vida cristiana?
- Considera la transformación de Santiago: de escéptico a creyente después de ver a Jesús resucitado. ¿Cómo te anima su historia cuando oras por familiares o amigos que actualmente no creen?
- Lee Santiago 1:2. ¿Por qué es tan difícil ver una prueba como una “oportunidad para gran gozo” cuando estás justo en medio de ella? ¿Qué paso práctico puede ayudarte a cambiar tu perspectiva del pánico al gozo?
- Santiago usa una metáfora metalúrgica (dokimion) para hablar de la prueba. ¿Cuáles son algunos ejemplos de “escoria espiritual” (como comodidad, control, orgullo) que las pruebas han derretido en tu propia vida?
- El orfebre antiguo sabía que el oro estaba puro cuando podía ver su propio reflejo. ¿Cómo has visto el carácter de Jesús hacerse más visible en alguien que conoces después de pasar por una temporada de sufrimiento intenso?
- ¿Dónde estás siendo probado actualmente? ¿Cómo se vería permitir que la “perseverancia crezca” en esa situación esta semana, en lugar de tratar de tomar control o buscar un atajo?
La Epístola de Santiago (Serie)

El libro de Santiago
La fe es más que un ejercicio intelectual o un pase gratuito al cielo. Aprende cómo Santiago, el hermano de Jesús, describió una fe en acción.
CAPÍTULO 1
Introducción a la Epístola de Santiago (1:1-12)
¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- Las expectativas pueden distorsionar la realidad, pero la Biblia las alinea. Seguir a Jesús promete un profundo significado y vida eterna, pero también garantiza pruebas. Las dificultades no son una señal de la ausencia de Dios, sino el ambiente que Él usa para producir transformación espiritual. Santiago 1:1–2
- Como medio hermano de Jesús, Santiago no creyó en Él durante Su ministerio terrenal. Fue un encuentro personal con Cristo resucitado lo que lo transformó en un “siervo” de Cristo y en el líder de la iglesia en Jerusalén. Juan 7:5; 1 Corintios 15:7
- Las pruebas son una parte normal de la experiencia cristiana. La iglesia primitiva enfrentó una persecución severa y fue esparcida por todas partes, pero el mensaje de Jesús se extendió a través de creyentes comunes. Santiago escribió para recordarles que sufrir por su fe era normal. Hechos 8:1
- Los creyentes están llamados a ver los problemas a través del lente del gozo. Santiago, Pablo, Pedro y Jesús enseñaron que las pruebas son oportunidades de gozo porque cambian nuestra perspectiva y trasladan nuestra dependencia de nosotros mismos a Dios. Romanos 5:3; 1 Pedro 1:6
- La prueba purifica nuestra fe como el oro en el fuego. El concepto griego de prueba (dokimion) se refiere a calentar el oro para derretir y eliminar la escoria impura. Las pruebas eliminan la autosuficiencia y la superficialidad, dejando una fe probada y genuina. 1 Pedro 1:7; Santiago 1:3
- La perseverancia produce madurez e integridad. Cuando permitimos que la perseverancia complete su obra, desarrollamos teleios: integridad espiritual y madurez. El trabajo del Fundidor se completa cuando Él puede ver Su propio carácter reflejado en nuestras vidas. Mateo 5:48; Santiago 1:4
Hoy estamos comenzando una serie de diez semanas sobre el libro de Santiago. Cada semana estaremos respondiendo una pregunta que encontramos en el mismo libro. Abordaremos Santiago de esta manera: primero, trataremos de entender lo que decía en su contexto original; luego, descubriremos lo que significa para nosotros hoy.
La pregunta de hoy tiene que ver con expectativas:
¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
Las expectativas pueden causar todo tipo de problemas. Como esas expectativas con las que uno llega al matrimonio y nunca las ha hablado con la pareja. Pero una de las expectativas más grandes que tenemos es sobre la fe. Tal vez ese eres tú hoy, un poco indeciso, pensando: “¿Qué puedo esperar si le entrego mi vida a Jesús?”
La respuesta del evangelio de la prosperidad sería: salud y riqueza. ¡Y mucha gente se está apuntando a eso! Pero hoy veremos la respuesta que nos da la Biblia. Así que vayamos al texto.
Santiago 1:1 (NTV) Yo, Santiago, esclavo de Dios y del Señor Jesucristo…
Santiago era el medio hermano de Jesús. Creció con Él, lo conoció de cerca y vio su vida cotidiana, pero aun así no fue uno de los doce discípulos originales. De hecho, al principio no creía en Él. Los evangelios nos dicen claramente que sus propios hermanos no aceptaban que Jesús fuera el Mesías.
Juan 7:5 (NTV) Pues ni siquiera sus hermanos creían en él.
Sin embargo, todo eso cambió después de la resurrección, cuando Jesús se le apareció de manera personal. Ese encuentro transformó por completo la vida de Santiago y lo llevó a convertirse en uno de los líderes más importantes de la iglesia en Jerusalén.
1 Corintios 15:4-7 (NTV) Fue enterrado y al tercer día fue levantado de los muertos, tal como dicen las Escrituras. 5 Lo vio Pedro y luego lo vieron los Doce. 6 Más tarde, lo vieron más de quinientos de sus seguidores a la vez, … 7 Luego lo vio Santiago, y después lo vieron todos los apóstoles.
Probablemente así fue como sucedió. Santiago dudaba de su hermano mayor. Aunque no creía plenamente en Él, aun así escuchó sus enseñanzas y conocía de primera mano los milagros que Jesús hacía. Después de la resurrección, Jesús se apareció a muchas personas durante cuarenta días, y entre esas apariciones hizo una visita especial a Santiago. Ese encuentro debió ser el momento que lo cambió todo. A partir de ahí, Santiago supo con absoluta certeza que Jesús era el Mesías. Volvamos a Santiago 1:1
Santiago 1:1 (NTV) …escribo esta carta a las «doce tribus»: los creyentes judíos que están dispersos por el mundo.
Todo esto nos ayuda a fechar la carta entre los años 45 y 50 d.C., lo que la convierte posiblemente en el primer libro escrito del Nuevo Testamento. Si vamos al capítulo 8 del libro de Los Hechos, nos encontramos con la diáspora que ocurrió alrededor del 34–35 d.C. En ese momento, la iglesia era mayormente judía, y los cristianos judíos estaban dispersos por todas partes. Esta dispersión se debió a la persecución que sufrieron los creyentes judeocristianos, tal como se describe en Hechos 8.
Hechos 8:1 (NTV) …Ese día comenzó una gran ola de persecución que se extendió por toda la iglesia de Jerusalén; y todos los creyentes excepto los apóstoles fueron dispersados por las regiones de Judea y Samaria.
Gracias a esta persecución, el mensaje cristiano comenzó a extenderse por todas partes. Y lo sorprendente es que no se difundió principalmente a través de apóstoles o líderes con títulos, sino a través de creyentes comunes, hombres y mujeres que simplemente compartían su fe mientras huían. Los apóstoles —junto con Santiago— se quedaron en Jerusalén, pero los demás llevaron el evangelio a nuevas regiones. Hechos 11:19 nos dice que “viajaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía de Siria”.
Estos cristianos judíos estaban adorando en sinagogas —Santiago ni siquiera usa la palabra ekklesia— y enfrentaban pruebas dondequiera que iban: problemas financieros, oposición religiosa y persecución por seguir a Jesús. En medio de todo esto, Santiago servía como líder en la iglesia de Jerusalén. A medida que los apóstoles comenzaron a viajar para plantar iglesias, Santiago asumió la supervisión pastoral diaria de la iglesia madre, convirtiéndose en una especie de “Pastor Principal” estable.
Por medio de su carta, Santiago quería animar a los cristianos judíos que estaban allá afuera sufriendo. Recuerda que el cristianismo era algo totalmente nuevo; ellos no sabían qué esperar. Piensa en el mensaje que habían recibido en Jerusalén: Dios está por ti, no contra ti. A través de Jesús podían tener perdón de pecados, la promesa de vida eterna —no solo una esperanza vaga— y una vida rica y satisfactoria aquí y ahora.
Pero ahora piensa en la realidad que estaban viviendo. Esteban acababa de ser martirizado, el primer mártir cristiano. La persecución contra los creyentes se volvió tan intensa que tuvieron que huir. ¿Y cómo les fue cuando llegaron a otras ciudades? Más persecución. Nada de lo que estaban experimentando coincidía con las expectativas que quizá tenían al principio.
Por eso Santiago escribe esta carta —posiblemente la primera del Nuevo Testamento— para decirles algo que suena fuerte, pero es profundamente liberador. Música de suspenso… ¿estás listo para su respuesta? Esto es normal.
Así que ya tenemos nuestra primera respuesta a la pregunta de hoy: ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana? La respuesta:
Puedes esperar todo tipo de problemas en la vida cristiana.
¡Bienvenidos al cristianismo! Esto no es exactamente un mensaje inspirador y motivador.
Santiago 1:2-12 (NTV) 2 Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho
Primero, nota que dice: “cuando”, no “si”. Es decir, es seguro que las pruebas vendrán. Puedes esperarlo. Convertirte en cristiano no te convierte en un “niño burbuja”, protegido de la pobreza, la persecución o la enfermedad. De hecho, los cristianos judíos experimentaron todo esto, y Santiago se refiere a ello a lo largo de su carta. Llegaremos a esos pasajes más adelante en la serie.
Segundo, fíjate en la elección interesante de palabras. No dice que consideres los problemas como un accidente extraño —“esto nunca le pasa a los cristianos”—, ni como un castigo —“debes haber hecho algo malo”—, ni como una razón para abandonar a Cristo —“quizá hay una mejor opción que seguir a Jesús”—. Al contrario, Santiago dice: “considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho”. En griego usa la expresión “toda alegría” o “todo gozo”. No significa “solo alegría” y nada más —no somos robots sin corazón—, sino “alegría pura”, “alegría intensa”.
Santiago no es el único en el Nuevo Testamento que habla así. Pablo dice en Romanos 5:3: “También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia”. Pedro escribe en 1 Pedro 1:6: “Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve”.
Y todo esto viene del hermano mayor de Santiago, Jesús mismo, quien dijo en Mateo 5:11-12: “Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla y los persigue y miente acerca de ustedes y dice toda clase de cosas malas en su contra porque son mis seguidores. ¡Alégrense! ¡Estén contentos…!”.
Aquí está la enseñanza que va en contra de lo que normalmente esperaríamos: seguir a Jesús traerá problemas a tu vida. Pero no los veas simplemente como problemas; míralos como oportunidades. Oportunidades para alegrarte, como dice Santiago: “considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho”. En otras palabras, cambia tu perspectiva sobre las dificultades. Toma la decisión de verlas de otra manera, porque las vas a encontrar.
Haz una pausa y piensa en tus problemas: financieros, físicos, emocionales, relacionales, espirituales. ¿Cómo pueden ser oportunidades? Santiago lo explica en el siguiente versículo…
Santiago 1:2-12 (NTV) 3 porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.
La expresión “pone a prueba” (dokimion) viene de la metalurgia antigua. Los orfebres del primer siglo usaban un método llamado copelación para purificar el oro. Calentaban el oro crudo a casi 2000°F, y las impurezas —como el plomo y el cobre— flotaban a la superficie. El punto es este: las pruebas derriten las impurezas. Derriten el cristianismo cultural, la autosuficiencia, la comodidad… para que solo quede una fe genuina y resistente. La palabra dokimion aparece solo una vez más en el Nuevo Testamento.
1 Pedro 1:7 (NTV) Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro…
Por eso las dificultades son una oportunidad para gran alegría. La razón es porque tienen la capacidad de purificar nuestra fe, no de destruirla. Igual que el oro en manos del orfebre, las pruebas revelan lo que sobra y fortalecen lo que es genuino. Imagina la alegría del orfebre cuando su trabajo estaba terminado, cuando veía el metal brillante y libre de impurezas. Esa es la misma oportunidad que tenemos cuando nuestra fe es probada: la alegría de una fe más pura, una fe más resistente, una fe aún más valiosa que el oro.
Las pruebas no son un castigo; son un proceso de refinamiento. Son momentos en los que Dios está obrando profundamente en nosotros, quitando lo superficial para dejar lo verdadero. Por eso Santiago —y todo el Nuevo Testamento— nos invita a verlas como una oportunidad para crecer, para madurar y para experimentar una fe más sólida.
Santiago 1:2-12 (NTV) Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.
Sigamos la progresión que presenta Santiago. Primero, pones tu fe en Jesús. Luego, comienzas a experimentar todo tipo de problemas. Y esos problemas —lejos de destruirte— purifican tu fe y te enseñan constancia, esa capacidad de permanecer firme bajo presión. En otras palabras, “te aguantas” y perseveras; te quedas incluso cuando la situación se pone color de hormiga. A medida que ese músculo espiritual crece, llegas a ser “perfecto y completo”.
Juan Wesley enseñaba que cuando dominas la perseverancia bajo prueba, automáticamente desbloqueas el resto de las virtudes espirituales. Y eso encaja perfectamente con lo que Santiago está diciendo. La palabra griega que él usa para “perfectos” es teleios, la misma palabra que usa Jesús en el Sermón del Monte.
Mateo 5:48 (NTV) Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto.
Y en ambos casos, la idea bíblica es madurez, integridad y plenitud, no perfección sin errores. Eso es lo que Santiago y Jesús quieren comunicar con la palabra teleios: una vida formada, completa, refinada por Dios.
Volvamos a la imagen del orfebre. ¿Cómo sabía él que las impurezas ya se habían ido? Mientras el metal derretido estuviera turbio, seguía impuro. Pero cuando podía ver su propio reflejo en la superficie del oro, sabía que estaba completamente purificado.
Piensa en la belleza de esa metáfora. La prueba está completa cuando el Refinador mira tu vida bajo presión y ve Su propia imagen —el carácter de Cristo— reflejada claramente. Ese es el propósito del fuego espiritual: no destruirte, sino formarte; no quemarte, sino revelarte; no quebrarte, sino hacer brillar en ti lo que Él ha puesto. Así que ahora vemos la respuesta final a nuestra pregunta: ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
Problemas, sí. Habrá problemas. Dios no protegió a los primeros cristianos de la persecución, y tampoco nos promete eso hoy. Pero junto con los problemas, también está la obra de teleios: plenitud, integridad, madurez. Es decir, vidas que cada vez se parecen más a Jesús.
Cuando decides seguir a Jesús, puedes esperar una vida llena de profundo significado, la promesa de vida eterna y la presencia del Espíritu Santo. Pero también debes esperar enfrentar diversas pruebas y dificultades. La vida cristiana no es una burbuja que te protege del sufrimiento, sino un camino donde Dios usa los desafíos de la vida para transformar tu carácter y hacerte más como Cristo.
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Por qué crees que las expectativas (en el matrimonio, el dinero o la fe) tienen un impacto tan grande en nuestra felicidad? ¿Cuál es una expectativa falsa que antes tenías sobre la vida cristiana?
- Considera la transformación de Santiago: de escéptico a creyente después de ver a Jesús resucitado. ¿Cómo te anima su historia cuando oras por familiares o amigos que actualmente no creen?
- Lee Santiago 1:2. ¿Por qué es tan difícil ver una prueba como una “oportunidad para gran gozo” cuando estás justo en medio de ella? ¿Qué paso práctico puede ayudarte a cambiar tu perspectiva del pánico al gozo?
- Santiago usa una metáfora metalúrgica (dokimion) para hablar de la prueba. ¿Cuáles son algunos ejemplos de “escoria espiritual” (como comodidad, control, orgullo) que las pruebas han derretido en tu propia vida?
- El orfebre antiguo sabía que el oro estaba puro cuando podía ver su propio reflejo. ¿Cómo has visto el carácter de Jesús hacerse más visible en alguien que conoces después de pasar por una temporada de sufrimiento intenso?
- ¿Dónde estás siendo probado actualmente? ¿Cómo se vería permitir que la “perseverancia crezca” en esa situación esta semana, en lugar de tratar de tomar control o buscar un atajo?
El evangelio de la gracia (1:13-18)
¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- El libro de Santiago ha enfrentado históricamente controversia debido a una aparente tensión entre el énfasis de Santiago en las obras y la doctrina de Pablo sobre la salvación solo por la fe, lo que llevó a reformadores como Martín Lutero a cuestionar su claridad. Efesios 2:8, Santiago 2:24
- El evangelio requiere entender las malas noticias antes de las buenas: estamos fundamentalmente quebrantados por el pecado interno e incapaces de salvarnos a nosotros mismos, por lo que necesitamos a un rescatador externo.
- La tentación interna no viene de Dios, ni la tentación en sí misma es pecado. Dios permite pruebas externas para probarnos, pero el atractivo interno proviene de nuestros propios deseos quebrantados. Santiago 1:12-13
- Santiago usa una sobria metáfora de nacimiento para ilustrar la progresión del pecado: los deseos sin control dan a luz acciones pecaminosas, que finalmente maduran y dan a luz devastación espiritual y muerte. Santiago 1:14-15
- Santiago afirma explícitamente el evangelio de la gracia al declarar que el nuevo nacimiento espiritual es completamente iniciado por la elección soberana de Dios y realizado por medio de Su palabra como un regalo gratuito, haciendo de Santiago 1:18 un texto fundamental sobre la gracia. Santiago 1:17-18
Hoy estamos en la segunda semana de nuestra serie “Santiago”. La semana pasada comenzamos con fuerza. Santiago, el hermano de Jesús, escribió esta carta, y fue el primer libro del Nuevo Testamento en ser escrito. La dirigió a los cristianos judíos que estaban dispersos en la iglesia primitiva.
La semana pasada respondimos la pregunta: ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana? La respuesta fue clara: ¡todo tipo de problemas! Convertirse en cristiano no te pone en una burbuja. De hecho, podrías enfrentar aún más pruebas. Pero esas pruebas no son un castigo; son una oportunidad. Dios quiere purificar nuestra fe, fortalecerla y hacerla más firme. Fue un sermón muy práctico para comenzar la serie.
Continuaremos en el capítulo 1. Podrías pensar que será práctico otra vez, porque Santiago habla sobre la tentación. Pero en realidad, hoy nos pondremos un poco más teológicos… incluso un poco históricos. Hoy responderemos esta pregunta:
¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
Puede parecer una pregunta extraña al inicio. Santiago era cristiano, así que uno pensaría que, por supuesto, creía en el evangelio de la gracia. Sin embargo, para algunos, el libro de Santiago ha sido considerado controversial. Esto se debe a una aparente contradicción entre sus enseñanzas sobre las buenas obras y la doctrina de Pablo acerca de la salvación por fe.
Algunos leen a Santiago y sienten que está diciendo algo distinto, como si la salvación dependiera de lo que hacemos. Pero cuando miramos más de cerca, descubrimos que Santiago no está negando la gracia; está mostrando cómo la fe verdadera se expresa en la vida diaria.
Efesios 2:8 (NTV) Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.
Santiago 2:24 Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
Este solo versículo ha causado intensos debates a lo largo de la historia de la iglesia. Durante la Reforma Protestante en los 1500s, Martín Lutero incluso llamó a Santiago “una epístola de paja”, porque pensaba que debilitaba el regalo gratuito del evangelio. Lutero tuvo dificultad para entender cómo Santiago y Pablo podían estar en la misma Biblia, lo que llevó a muchos a cuestionar la autoridad del libro.
Más adelante, en la semana 6, veremos a profundidad el tema de “fe y obras”, pero por ahora nos enfocamos en esta primera pregunta: ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia? Santiago mismo responde en el capítulo 1. ¿Y por qué importa? Porque si Santiago no creyera en la gracia, tendríamos un problema serio en la base misma de nuestra fe. Comencemos con esto:
El evangelio es la buena noticia de que Dios te ama y tiene un plan para rescatarte del pecado por medio de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.
Es una “buena noticia”. Dios te ama y está a tu favor. Pero antes de entender esa buena noticia, necesitamos enfrentar las malas noticias: necesitamos ser rescatados. Todos estamos rotos por el pecado, y no importa cuánto lo intentemos, no podemos salvarnos a nosotros mismos. Esa es la realidad humana.
Pero la buena noticia vuelve a irrumpir con fuerza: Jesús murió en nuestro lugar y resucitó para salvarnos. Somos salvos por gracia mediante la fe. Ese es el evangelio de la gracia, el mensaje central del movimiento cristiano desde la iglesia primitiva, pasando por la Reforma, y que sigue siendo verdad hoy.
Sin embargo, surge la pregunta: ¿enseñó Santiago este mismo evangelio? Recordemos que su carta fue el primer libro del Nuevo Testamento en ser escrito. ¿Será que no recibió el memo? ¿Será que seguía atrapado en el judaísmo? Para responderlo, vamos directamente al texto.
Santiago 1:12 (NTV) Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.
Este versículo retoma el tema de la semana pasada: la importancia de soportar las pruebas, ese “fuego refinador” que fortalece nuestra fe. Santiago dice que si perseveramos, seremos bendecidos y recibiremos la corona de vida. Pero esto nos deja con una pregunta inevitable: ¿significa que nos la ganamos? ¿Que la salvación depende de nuestra resistencia? Para responderlo, Santiago nos invita a seguir leyendo, porque la historia no termina ahí.
Santiago 1:13-14 (NTV) Cuando sean tentados, acuérdense de no decir: «Dios me está tentando». Dios nunca es tentado a hacer el mal y jamás tienta a nadie. 14 La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran.
Santiago pasa de hablar de ser “probado” a ser “tentado”. La idea es sencilla pero profunda: cuando tu fe es probada externamente, también serás tentado internamente. Surgen preguntas reales del corazón: “¿Debería rendirme?” “¿Vale la pena seguir a Cristo?” Y aunque Dios permite las pruebas, eso no significa que Él sea quien te tienta. No significa que esté jugando con tu mente para que renuncies. Santiago es firme y directo: ¡de ninguna manera! Dios prueba para fortalecer, pero jamás tienta para destruir.
Santiago 1:14-15 (NTV) La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. 15 De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.
Aquí es donde aparece la “mala noticia” del evangelio. Santiago nos recuerda que estamos rotos por dentro, que el problema no es Dios ni nuestro entorno, sino nuestra propia naturaleza pecaminosa. Pablo más adelante la llama “la naturaleza pecaminosa”. Santiago muestra una progresión clara: primero viene la tentación, luego el pecado. En otras palabras, la tentación no es pecado. Jesús fue tentado y no pecó. No estás pecando solo por ser tentado. Pero si cedés, la tentación te arrastra… y ahí es donde nacen dos cosas.
Para explicarlo, Santiago usa una imagen poderosa: dar a luz. Para cualquier padre, uno de los días más grandes de su vida es el nacimiento de sus hijos. Para mí lo fue. Recuerdo la emoción de enterarnos que estábamos esperando un bebé, los nueve meses de anticipación, y luego sostener a esos hermosos bebés en nuestros brazos. Es una alegría difícil de describir. Todo comenzó con un deseo bueno: el deseo de tener hijos.
Pero Santiago toma esa imagen hermosa y la aplica a un deseo muy distinto: los deseos de hacer lo malo, deseos que seducen y arrastran. Esos deseos también “dan a luz” dos cosas. Primero, acciones pecaminosas. Y sí, al principio se sienten bien, como una versión falsa de la alegría de dar a luz. El pecado es divertido por una temporada —y si no lo es, bromea Santiago, lo estás haciendo mal—. Pero esa “alegría” no dura. Porque cuando ese “hijo” crece, también “da a luz” a algo más: la muerte.
Es una imagen devastadora: un hijo nacido sin vida. Cualquier padre que haya pasado por eso conoce un dolor inexplicable. Y Santiago dice: eso es lo que ocurre con la tentación. Pensabas que obtendrías una recompensa mucho mejor cuando empezaste a seguir tus deseos. El pecado fue divertido por una temporada, pero siempre termina en desilusión y devastación. Como dijo Ravi Zacharias: “El pecado te llevará más lejos de lo que querías ir, te mantendrá más tiempo del que querías quedarte y te costará más de lo que querías pagar”.
El punto es claro: el pecado es tu problema, no el de Dios. Esta es la primera mitad del evangelio. Necesitás escuchar las malas noticias antes de poder abrazar las buenas.
Santiago 1:16-18 (NTV) Así que no se dejen engañar, mis amados hermanos. 17 Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.
Dios te ama. Él está a tu favor, no en tu contra. Esto lo vimos desde la Semana 1 de La Búsqueda, y es el mensaje central del evangelio. Es una verdad tan importante de entender, especialmente cuando hablamos de pruebas, tentaciones y la lucha interna que todos enfrentamos. Y justo después de recordarnos quién es Dios y cómo es Su corazón hacia nosotros, Santiago nos lleva al momento decisivo de todo su argumento.
Santiago 1:18 (NTV) Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión.
Este es el evangelio según Santiago, y es exactamente el mismo evangelio según Pablo. No son mensajes distintos ni contradictorios. Santiago afirma lo mismo que toda la Escritura: Dios lo hizo. Él es quien nos dio vida —otra vez usando la metáfora del nacimiento— y lo hizo por medio de Su Palabra, el logos en griego. No es algo que producimos, no es algo que ganamos, no es el resultado de nuestras obras. Es un regalo. Un acto soberano de gracia. Una nueva vida que nace porque Dios quiso dárnosla.
Así que para responder a la pregunta de hoy: ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia? La respuesta: ¡SÍ! De hecho, Santiago fue el primero en escribir el “evangelio”. Santiago 1:18 es el protovevangelio del NT.
Santiago no está presentando un evangelio diferente al de Pablo. No está diciendo que nos salvamos por obras. Está diciendo exactamente lo mismo que el resto del Nuevo Testamento: somos pecadores que no pueden salvarse a sí mismos… y un Dios lleno de gracia decidió rescatarnos. Santiago nos muestra el problema con una honestidad que duele: la tentación nace dentro de nosotros, el pecado crece, y al final da a luz la muerte. Esa es la mala noticia. Pero la mala noticia solo prepara el terreno para la mejor noticia del universo.
Dios no nos dejó morir en nuestro pecado. Él no nos abandonó a nuestros deseos rotos. No nos dijo: “Arréglense solos”. En lugar de eso, como declara Santiago 1:18, Él decidió darnos vida. Nos hizo nacer de nuevo por medio de Su Palabra y nos llamó Su posesión más valiosa. Eso es gracia. Eso es evangelio. Eso es Jesús.
Jesús vino a vivir la vida que nosotros no podíamos vivir, a morir la muerte que nosotros merecíamos y a resucitar para darnos una vida que jamás podríamos ganar. Y todo comienza con un paso sencillo pero profundo: rendir tu vida a Jesús y confiar en Su gracia. Solo falta que digas: “Sí, Jesús. Te necesito. Te entrego mi vida.”
Ver también:
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Martín Lutero luchó famosamente con el libro de Santiago, llamándolo una “epístola de paja”. ¿Por qué crees que las personas se incomodan cuando un escritor bíblico pone un fuerte énfasis en la conducta y las buenas obras?
- Santiago aclara que Dios nunca nos tienta. ¿Por qué es nuestra reacción humana predeterminada culpar a Dios, a nuestra crianza o a nuestras circunstancias por nuestros fracasos morales en lugar de asumir nuestros propios deseos?
- Recorre la progresión que se encuentra en Santiago 1:14-15 (Deseo → Tentación → Pecado → Muerte). ¿Cómo trae libertad y claridad a tu caminar espiritual diario el entender que la tentación en sí misma no es pecado?
- Reflexiona sobre la frase: “El pecado te llevará más lejos de lo que quieres ir, te mantendrá más tiempo del que quieres quedarte y te costará más de lo que quieres pagar.” ¿Cómo has visto que la engañosa “recompensa” del pecado se convierte en decepción o muerte en la vida real?
- Lee Santiago 1:18 junto con Efesios 2:8. ¿Cómo demuestra el uso que hace Santiago de la frase “Él decidió darnos vida” que él creía que la salvación es un regalo de gracia completamente inmerecido?
- Si nuestro nuevo nacimiento espiritual es enteramente una obra de la gracia de Dios, ¿cuál es la relación correcta entre nuestra seguridad en Cristo y nuestro esfuerzo diario por resistir la tentación? ¿Cómo puede tu grupo pequeño ayudarte a caminar en ese equilibrio esta semana?
Fe y obras (1 & 2)
Fe y obras: Evidencia que redarguye
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- El peligro del autoengaño es real: es totalmente posible confesar verbalmente fe en Cristo y lucir como creyente por fuera, mientras te engañas por completo por dentro. La verdadera salvación transforma el corazón, no solo el vocabulario. (Santiago 1:22; Mateo 7:21; Tito 1:16)
- La diferencia entre asentimiento intelectual y fe que salva es crucial. La fe no es simplemente poseer la información correcta. Incluso los demonios creen los datos teológicos correctos acerca de Dios, pero carecen de una actitud de amor y sumisión hacia Él. (Santiago 2:19)
- El principio del raíz y fruto es innegociable: las buenas obras no ganan la salvación, pero sí son el producto natural de ella. La fe que salva es la raíz; las buenas obras son el fruto visible que demuestra que la raíz está viva. (Santiago 2:17; Juan 15:5; Gálatas 5:22–23)
- Finalmente, Santiago habla de la vindicación delante de los hombres. Mientras Pablo usa “justificado” para referirse a ser declarado justo por Dios mediante la fe, Santiago lo usa para hablar de ser mostrado como justo —es decir, vindicado— delante de otros a través de nuestras acciones. (Santiago 2:24; Efesios 2:8–10)
En 1872, un sofisticado crimen financiero sacudió la ciudad de Londres. Alguien falsificó una serie de cheques de alto valor y se llevó, sin dejar rastro, una enorme fortuna de un banco prestigioso. La policía descubrió que los cheques habían sido cobrados por un hombre que usaba el nombre de “George Hudson”. Registraron la ciudad, localizaron a un comerciante local llamado George Hudson y lo arrestaron. Los periódicos publicaron su nombre como el culpable y fue llevado a juicio.
La fiscalía parecía tener un caso sólido: los cheques falsificados, la línea de tiempo y un acusado cuyo nombre coincidía perfectamente con la firma. Pero el abogado defensor decidió examinar la evidencia real. Los cajeros del banco describieron a un hombre alto que hablaba con acento. George Hudson era bajo y había vivido en Londres toda su vida. Sus cuentas bancarias personales no habían recibido ni un centavo del dinero, y su letra no coincidía en absoluto con las falsificaciones.
El jurado se dio cuenta de la verdad: el verdadero criminal simplemente había robado la identidad de un hombre inocente para cubrir sus huellas. Deliberaron solo unos minutos antes de regresar con el veredicto: George Hudson es no culpable.
Esta historia me hace pensar en una pregunta que se ha hecho en iglesias por décadas: si mañana te arrestaran por el “crimen” de seguir a Jesús, ¿habría suficiente evidencia para condenarte? ¿O el jurado tardaría solo unos minutos en regresar con un veredicto de “no culpable”?
Estamos en la semana 3 de nuestro estudio de Santiago. Hasta ahora hemos visto la introducción al libro, quién lo escribió y el ánimo que ofrecía a los cristianos judíos. La semana pasada respondimos una pregunta importante: ¿creía Santiago en el evangelio de la gracia? La respuesta es sí; de hecho, ¡fue el primero en escribirlo! Santiago 1:18 dice: “Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad…”. Es el protoevangelio del Nuevo Testamento.
Hoy nos preguntamos: ¿por qué tanta confusión? ¿Qué quiso decir Santiago con el siguiente versículo?
Santiago 2:24 (NTV) Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
A simple vista, parece contradecir el evangelio de Pablo. Pero si profundizamos, veremos de qué hablaba Santiago y cómo se alinea tanto con lo que Pablo enseñó como con las enseñanzas de Jesús. Y en el camino responderemos esta pregunta:
¿Una persona realmente es salva si no actúa como tal?
En otras palabras, ¿Puede alguien ser seguidor de Jesús si no hay evidencia que lo respalde? Volvamos a Santiago 1
Santiago 1:21 (NTV) Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma.
Sigamos el argumento de Santiago. En el versículo 18 él nos recuerda que Dios, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad. Luego, en el versículo 21, nos llama a aceptar con humildad la palabra de Dios que ha sido sembrada en nuestro corazón. Y justo después de establecer esa base, Santiago hace un giro hacia lo práctico :
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
“Aceptar” la palabra no es solo oírla con los oídos. Es vivirla con el cuerpo. Santiago no está hablando de una fe teórica, intelectual o “de labios para afuera”. Él está hablando de una fe que se encarna, que se nota, que se mueve. Por eso, el resto del libro está lleno de ejemplos prácticos: controlar la lengua, ayudar a los necesitados, evitar la mundanalidad, y mucho más. Pero antes de entrar a esos ejemplos, necesitamos aclarar qué está diciendo Santiago sobre todo este “poner en práctica”.
Y es que aquí se marca la diferencia entre una fe que solo se dice y una fe que realmente se demuestra; entre una fe que vive en la boca y una fe que vive en la vida.
.La fe genuina vs. la fe de “labios para afuera”.
Hay una diferencia entre una fe genuina que salva y un simple “decir” que uno tiene fe. En otras palabras, puedes decir que eres salvo y no estarlo realmente. Este es un pensamiento aterrador. Piensa en esto: la salvación es por gracia mediante la fe. Romanos 10 dice que si confiesas con tu boca y crees en tu corazón, serás salvo. Pero Santiago está diciendo que es posible confesar… y engañarte a ti mismo. Crees que eres salvo, pero no lo eres. ¡Terrible! Jesús también lo dijo:
Mateo 7:21 (NTV) »No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Pablo también se lo dijo a la gente en Creta:
Tito 1:16 (NTV) Tales personas afirman que conocen a Dios, pero lo niegan con su manera de vivir. Son detestables y desobedientes, no sirven para hacer nada bueno.
La fe genuina que salva es más que información.
Hablamos de esto en La búsqueda. Dijimos que hay dos lados de la misma moneda: Que es la información correcta más la actitud correcta
Santiago 2:19 (NTV) Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.
Los demonios tienen la información correcta, pero no son salvos. Cuando Santiago usa la palabra “fe” en este pasaje, no está hablando de una fe viva ni de una confianza real en Dios, sino de un simple acuerdo intelectual barato. Describe a alguien que sabe las respuestas correctas en la cabeza, pero no tiene amor por Dios en el corazón. Es la fe “de labios para afuera”, la fe que afirma pero no transforma.
Cuando Pablo usa la palabra “fe”, en cambio, se refiere a una fe genuina que salva: una confianza total y transformadora en Jesucristo. Para Pablo, la fe no es solo creer que algo es verdad; es apoyarse por completo en Cristo, rendirse a Él, descansar en Él. Es una fe que produce vida nueva. Santiago no está contradiciendo eso; está exponiendo la diferencia entre una fe que solo se dice y una fe que realmente existe.
La fe salvadora es la raíz; las obras son el fruto
Jesús usaba este lenguaje todo el tiempo:
Juan 15:5 (NTV) »Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada.
Eso mismo es lo que está enseñando Santiago cuando dice:
Santiago 2:17 (NTV) Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil.
No está hablando de que hay que hacer buenas acciones para ser salvos. Está diciendo que la fe genuina produce buenas acciones o sea obras buenas. Pablo también lo dijo usando estas palabras:
Gálatas 5:22–23 (NTV) En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, 23 humildad y control propio…
El punto NO es que somos salvos por este fruto porque no lo somos. Es el fruto no es la raíz. Ahora podemos entender Santiago 2:24:
Santiago 2:24 (NTV) Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
“Se nos declara justos” significa que somos evidenciados. Pablo usa esa expresión para hablar de la raíz: somos declarados justos por Dios, no por nuestras obras, sino por la gracia recibida mediante la fe. Santiago, en cambio, usa la misma palabra para hablar del fruto: lo que muestra que esa fe es real, lo que se ve, lo que otros pueden observar. Para él, “ser justificado” es ser vindicado delante de los demás, es decir, que la fe se demuestra en la vida.
Entonces, cuando Santiago dice “no solo por la fe”, no está contradiciendo a Pablo ni enseñando salvación por obras. Está diciendo que no somos salvos por una fe que confesamos de labios para afuera, una fe vacía, una fe que solo vive en la boca. Somos salvos por una fe que vivimos, una fe que transforma, una fe que produce evidencia. Esa es la fe verdadera que salva.
Entonces, respondamos la pregunta: ¿Una persona realmente es salva si no actúa como tal?
Tal vez no. Definitivamente hay personas que se engañan a sí mismas. ¿Y tú? El punto no es juzgar a otros; es examinar nuestra propia vida. ¿Tu fe es solo de labios para afuera? ¿Tienes la actitud correcta hacia Dios? ¿Más que los demonios? ¿Hay evidencia que lo respalde?
En un tribunal, ¿habría suficiente evidencia para condenarte por seguir a Jesús? Si no, preocúpate, porque puede que tu fe sea falsa.
Y si tú, que estás aquí hoy, nunca le has entregado tu vida a Jesús, hoy es un buen día para hacerlo.
Efesios 2:8–9 (NTV) Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
Efesios 2:10 (NTV) Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Considera la historia inicial sobre George Hudson. Si mañana te llevaran a juicio por ser seguidor de Jesús, ¿qué evidencia específica y visible usaría la fiscalía para condenarte?
- ¿Por qué crees que es tan fácil que las personas caigan en la trampa del “asentimiento intelectual” (saber las respuestas correctas) sin permitir que eso cambie su corazón?
- Lee Santiago 2:19. ¿Cómo desafía la realidad de que “incluso los demonios creen” la definición cultural de lo que significa ser cristiano?
- Explica la diferencia entre trabajar para obtener tu salvación y permitir que tu fe produzca buenas obras. ¿Por qué es tan vital mantener la “raíz” y el “fruto” en el orden correcto?
- ¿Has experimentado alguna vez una temporada en la que tu fe se sintió “muerta o inútil” porque no estaba produciendo acción? ¿Cómo saliste de ese estancamiento espiritual?
- Lee Efesios 2:8–10. ¿Cómo te motiva saber que eres la “obra maestra de Dios”, creada para buenas obras, a vivir de manera diferente esta semana en tu hogar, trabajo o escuela?
Controlando tu lengua (3:1-12)
Controlando tu lengua
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- Nuestro hablar es un reflejo directo de nuestro corazón. Lo que decimos revela quiénes somos realmente por dentro; la verdadera modificación de conducta y de habla comienza cuando Dios transforma nuestros deseos internos. Mateo 12:34-35
- Las palabras llevan un peso eterno muy grande. Jesús advirtió que seremos responsables de cada palabra ociosa que digamos, lo que significa que nuestro hablar vindica o condena la realidad de nuestra fe. Mateo 12:36-37
- La madurez espiritual requiere un filtro. La verdadera fe demanda que seamos rápidos para escuchar al Espíritu Santo, lentos para hablar impulsivamente y lentos para albergar ira. Santiago 1:19, Proverbios 17:27-28
- Una lengua sin control vuelve inútil nuestra religión. Si afirmamos seguir a Cristo pero no logramos controlar nuestra boca, nuestro teclado y nuestros pensamientos, nos estamos engañando a nosotros mismos. Santiago 1:26, Santiago 3:1-2
- El habla tóxica es inherentemente destructiva. Las palabras sin control actúan como un incendio forestal que corrompe nuestra propia vida y daña nuestras relaciones, tomando inspiración del enemigo en lugar de Dios. Santiago 3:6, Apocalipsis 12:10
Estamos en la semana 4 de nuestro estudio en Santiago. La semana pasada vimos que hay una diferencia entre una fe genuina que salva y decir algo de labios para afuera. Puedes decir que eres salvo y aun así estar engañándote porque no vives lo que dices.
Si mañana te arrestaran por el “crimen” de seguir a Jesús, ¿habría suficiente evidencia para declararte culpable? ¿O el jurado regresaría en unos minutos con un veredicto de “No culpable”? Porque si dices ser cristiano debes vivir como tal como dice Santiago:
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
No se trata solo de oír la Palabra con los oídos. Es vivirla con el cuerpo. Y eso es lo que veremos en el resto de la serie: poner la Palabra en la práctica. Hoy estaremos hablando de controlar la lengua. ¡Qué tema tan oportuno! Empecemos con la pregunta para hoy:
¿Cómo debe impactar mi fe a mi lengua y a mis pulgares?
Esta pregunta puede sonar un poco rara. Pero es que la fe debe impactar mi mente —trato de pensar bíblicamente—, mis domingos, mi ropa (sí, yo uso jeans para venir a la iglesia). Para algunos, hasta mis accesorios: si llegara a usar una cruz o un brazalete de esos que dicen WWJD (What would Jesus do? / ¿Qué haría Jesús?).
¿Pero mi lengua y mis pulgares? ¿La gente todavía usa los pulgares para textear, no? Y es que en la época en la que vivimos, este versículo no solo aplica a lo que decimos con la boca, sino también a lo que publicamos con nuestros pulgares. Santiago tiene algo que decir al respecto.
Santiago 3:5-6 (NTV) De la misma manera, la lengua es algo pequeño que pronuncia grandes discursos. Así también una sola chispa puede incendiar todo un bosque. 6 De todas las partes del cuerpo, la lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende.
Antes de entrar a este pasaje de Santiago, veamos una enseñanza de Jesús. Recordemos: Santiago era el hermano menor de Jesús. Mucho de lo que escribe está conectado directamente a las enseñanzas de Jesús. Y lo que veremos hoy en Santiago está conectado a esta historia:
Mateo 12:22 (NTV) Luego le llevaron a Jesús a un hombre ciego y mudo que estaba poseído por un demonio. Jesús sanó al hombre para que pudiera hablar y ver.
Nota que el hombre endemoniado no podía hablar. No creo que sea un detalle al azar. Toda la enseñanza de hoy trata sobre el poder de las palabras.
Mateo 12:24 (NTV) Pero cuando los fariseos oyeron del milagro, dijeron: «Con razón puede expulsar demonios. Él recibe su poder de Satanás, el príncipe de los demonios».
¡Qué cosa tan loca de decir! ¡Herejía! La gente sigue diciendo cosas locas sobre Jesús hasta la fecha. Por cierto, este es el pasaje donde Jesús habla de la blasfemia contra el Espíritu Santo, el pecado imperdonable. Ese tema es para otro sermón. Hoy, veamos lo que dijo sobre las palabras:
Mateo 12:34-37 (NTV) 34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo podrían hombres malvados como ustedes hablar de lo que es bueno y correcto? Pues lo que está en el corazón determina lo que uno dice.
Aquí Jesús introduce el problema fundamental de la humanidad: el problema no está allá afuera, está aquí adentro, en el corazón.
Mateo 12:34-37 (NTV) 35 Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón.
Estas eran ideas revolucionarias para los fariseos o para cualquiera que viene de una religión basada en obras.
Mateo 12:34-37 (NTV) 36 Les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho. 37 Las palabras que digas te absolverán o te condenarán».
¡Escalofriante! Este es uno de esos versículos que te quitan el sueño. Porque claramente dice que mis palabras importan. Tus palabras importan. Importa tanto lo que dices como lo que publicas. O sea, tu lengua y tus pulgares.
Volvamos al inicio de esta enseñanza: Jesús sanó a un hombre poseído que no podía hablar. Su sanidad le soltó la lengua. Este hombre tuvo asiento en primera fila para esta enseñanza: “¡Cuiden sus palabras!” (ustedes, fariseos). Qué lección tan perfecta para alguien que acaba de recuperar la voz. Los demonios fueron expulsados… y ahora tenía un nuevo problema: ¡podía hablar! Esto es lo que Santiago retoma en su carta…
Santiago 1:19-20 (NTV) Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse. 20 El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea.
Muy parecido a Proverbios 17:27-28 (NTV) que dice: El verdadero sabio emplea pocas palabras; la persona con entendimiento es serena. 28 Hasta los necios pasan por sabios si permanecen callados; parecen inteligentes cuando mantienen la boca cerrada.
Leamos el v 21
Santiago 1:21 (NTV) 21 Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma.
Analicemos algunas frases sobresalientes de este pasaje. Primero, veamos que dice “quiten”. Viene de la idea de quitarse la ropa sucia. Pablo usa el mismo lenguaje: Efesios 4:22 (NTV) dice “desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño.”
Otra frase que sobresale es: “Acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado.” Es un hecho consumado: Jesús “nos dio vida al darnos su palabra” (v.18). Pero tú debes aceptarla. Permitir que haga su obra purificadora. Permitir que la “nueva naturaleza” gane sobre la “vieja naturaleza”. Y entonces Santiago lo dice sin rodeos:
Santiago 1:26 (NTV) Si afirmas ser religioso pero no controlas tu lengua, te engañas a ti mismo y tu religión no vale nada.
Ahí está otra vez esa palabra “engañarse”. La vimos la semana pasada en:
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
Quiero que comprendas que “aceptar” la palabra no es solo oírla con los oídos. Va más allá de eso. Es ponerla por obra con el cuerpo. Y, como estamos descubriendo hoy, empieza con tu lengua y tus pulgares.
Mira el cristianismo en línea en la actualidad. En Facebook noto que algunas personas publican versículos todos los días, comparten imágenes cristianas y dicen “Dios te bendiga” en cada comentario, pero cuando alguien no está de acuerdo con lo que publican, responden con sarcasmo, burla o enojo. En sus mentes creen que están siendo espirituales, pero según Santiago, se están engañando a sí mismos, porque sus lenguas revelan que la Palabra no ha transformado su corazón. Su “religión” se vuelve vacía, no por falta de versículos, sino por falta de dominio propio.
Otra cosa que veo en redes sociales es que hay cristianos que nunca levantarían la voz en persona, pero en redes escriben comentarios hirientes, comparten chismes disfrazados de “preocupación” o publican indirectas pasivo-agresivas. Piensan: “Solo estoy diciendo la verdad”. Pero en ambos ejemplos, Santiago diría: si no controlas tus palabras —habladas o escritas— te estás engañando a ti mismo y tu fe no está produciendo fruto. La lengua y los pulgares revelan si la Palabra fue aceptada o solo escuchada. La fe se demuestra en lo que decimos.
Volvamos a Santiago y a nuestro versículo clave de hoy:
Santiago 3:6 (NTV) De todas las partes del cuerpo, la lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende.
Observa la destrucción de la lengua. Corrompe tu cuerpo porque el discurso tóxico te afecta a ti primero. Segundo, incendia toda tu vida ya que el discurso tóxico causa estragos en toda tu existencia como en tu ámbito familiar, en tus amistades, en tu entorno laboral y en todo lo demás que toca.
Y para que entendamos la seriedad del asunto, Santiago usa la misma palabra para “infierno” que Jesús usó once veces: Gehenna. Gehenna significa el Valle de Hinón. Se refiere a un basurero donde se quemaba la basura día y noche. Es como si dijera: cuando no controlas tu lengua, estás dejando que el humo de ese basurero entre en tu vida.
O peor aú n, que tus propias palabras pueden convertirse en la basura tóxica y dañina que arrojas sobre otros, palabras que hieren, contaminan y destruyen. Y es precisamente por eso que Santiago continúa con una advertencia aún más directa sobre nuestra lengua:
Santiago 3:9-10 (NTV) A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen. 10 Y así, la bendición y la maldición salen de la misma boca. Sin duda, hermanos míos, ¡eso no está bien!
Santiago es tan directo porque quiere que entendamos que no podemos separar nuestras palabras de nuestra fe. La misma boca que alaba a Dios no puede, al mismo tiempo, maldecir o herir. No puede salir adoración y veneno del mismo corazón. Si nuestras palabras no reflejan al Padre cuya imagen llevan las personas que lastimamos, entonces algo dentro de nosotros necesita ser rendido, purificado y transformado.
Esta manera de actuar no corresponde a la fe que profesamos en Jesús. Cuando nuestras palabras contradicen nuestro testimonio, revelan un corazón dividido que debe alinearse con Él. Santiago nos recuerda que la lengua no es un detalle menor: es un indicador espiritual que muestra si la Palabra está transformando nuestra vida o si solo la estamos escuchando sin obedecerla. La lengua revela nuestra fe.
La fe genuina no se trata solo de aceptar la Palabra. Se trata de vivirla. De poner la Palabra en acción. No te engañes. Si no estás obrando de acuerdo a lo que Dios nos dice en la Biblia, no estás viviendo bajo Su voluntad y tu fe está muerta.
Así que, medita esta semana en la pregunta de hoy: ¿Cómo debe impactar mi fe a mi lengua y a mis pulgares?
Porque la respuesta es: absolutamente, sí. La fe no se trata solo de llevar una cruz en el cuello o una camiseta con un versículo bíblico. La fe verdadera —la fe que obra— impacta tus palabras y tus publicaciones. La fe transforma lo que decimos.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- Comparación: Tú no me mandas
- ¿Cómo pueden las nuevas mamás evitar el juego de la comparación?
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Jesús afirmó que “lo que está en tu corazón determina lo que dices.” ¿Cómo has visto que esta verdad se manifiesta en tu propia vida cuando has estado estresado o enojado?
- ¿De qué maneras encuentras más difícil controlar tus “pulgares” (redes sociales, mensajes de texto) que tus palabras habladas? ¿Por qué es más fácil ser crítico detrás de una pantalla?
- Piensa en el concepto del “diálogo interno”. ¿Cómo afecta tu monólogo interno tu vida espiritual, y cómo podemos predicar activamente la verdad del Evangelio a nuestra propia mente?
- Lee Santiago 1:19. ¿Cómo se ve, de manera práctica en una conversación, ser “rápido para escuchar al Espíritu Santo” antes de responder?
- Santiago compara la lengua con una chispa pequeña que enciende un bosque enorme. Comparte un ejemplo de una ocasión en la que unas pocas palabras descuidadas causaron una gran destrucción en una relación o en el lugar de trabajo.
- ¿En qué área estás luchando más actualmente con tus palabras (por ejemplo, quejas, críticas, chismes o diálogo interno negativo)? ¿Cuál es un paso práctico que puedes tomar esta semana para permitir que el Espíritu Santo guíe tu manera de hablar?
Manos y pies
Santiago: Manos y pies
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- El cristianismo compasivo es activo: La fe genuina y salvadora exige que vayamos más allá de las meras palabras y nos convirtamos, literalmente, en las manos y los pies de Jesús al servir a los demás.
- La fe elimina el favoritismo: La iglesia primitiva subvirtió radicalmente las clases sociales romanas. Se ordena a los creyentes a no mostrar favoritismo basada\o en la riqueza, la raza o el estatus social, siguiendo el ejemplo de humildad de Cristo.
- El verdadero cuidado requiere cercanía: La religión bíblica implica *episkeptesthai*: acercarse lo suficiente a los desvalidos (como huérfanos y viudas) para compartir sus cargas, satisfacer sus necesidades y hablar a sus corazones.
- La compasión requiere discernimiento: La Biblia nos instruye a proteger los recursos de la iglesia asegurándonos de que las familias cuiden de los suyos y esperando que las personas físicamente aptas trabajen; cabe señalar que el verdadero discernimiento requiere cercanía relacional.
- El alivio físico apunta al rescate espiritual: Si bien satisfacer las necesidades físicas es esencial, la misión suprema de la iglesia es espiritual. Todos somos mendigos espiritualmente desvalidos que necesitan la gracia salvadora de Jesús.
Estamos en la semana 5 de nuestra serie a través del libro de Santiago. En la primera semana presentamos al autor, a la audiencia original y la realidad honesta de que las pruebas son parte de la vida cristiana. En la semana 2 establecimos que Santiago enseñaba y creía en el Evangelio de la gracia.
En la semana 3 hablamos de nuestra salvación por la fe en Jesús como la raíz, y que la obra —es decir, la fe en acción de la que habla Santiago— es el fruto de esa fe genuina que salva. La semana 3 fue como el punto de giro de la serie, porque desde ahí empezamos a enfocarnos en “obrar” la palabra que Dios ha implantado en nuestros corazones.
La semana pasada hablamos de controlar nuestra lengua. Esta semana vamos a abordar el tema de ayudar a los indefensos. Abramos con la pregunta de hoy:
¿Qué significa verdaderamente ser las manos y los pies de Jesús?
Esta es una de esas frases “cristianas” que probablemente has escuchado si has sido parte de la iglesia por un buen tiempo. Yo he usado esta frase. La he usado para describir a quienes tienen un corazón compasivo. He orado para que nuestras congregaciones sean las manos y los pies de Jesús en nuestras comunidades.
Pero ¿qué se está diciendo realmente con esa expresión? O mejor pregunto: ¿cómo se vería realmente si lo hiciéramos? Eso es lo que queremos responder hoy. La primera parte de la respuesta es:
Las manos y los pies de Jesús no hacen acepción de personas.
Santiago 2:1 (NTV) Mis amados hermanos, ¿cómo pueden afirmar que tienen fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo si favorecen más a algunas personas que a otras?
Santiago comienza este capítulo 2 con una advertencia contra la parcialidad y la discriminación. Y antes de entrar al ejemplo que Santiago usa, él comienza estableciendo quién es Jesús, porque eso define cómo debemos tratar a los demás. La NTV dice “glorioso Señor Jesucristo”; varias traducciones dicen “el Señor Jesucristo, el Señor de la gloria”.
Esta es una proclamación poderosa de la deidad de Cristo. Considerando que Santiago fue el primer libro escrito del Nuevo Testamento, es una declaración importante de que, desde el principio, los cristianos reconocían a Jesús como plenamente Dios. Él era la gloria divina. Los judíos llamaban a esto la shekinah.
Con esa visión elevada de Cristo en mente, Santiago pasa a confrontar una fe que solo habla, pero no actúa. Luego señala la idea de tener solo palabras sobre la fe, pero no tener fruto como evidencia. “¿Cómo puedes afirmar que tienes fe… si favoreces más a algunas personas que a otras?”
Para que entendamos lo que quiere decir, Santiago nos da un ejemplo muy práctico. Presenta un escenario hipotético de dos personas que entran al servicio de adoración: una vestida con ropa fina y joyas costosas, y otra con ropa sucia y pobre. La palabra usada para el hombre pobre probablemente indica que Santiago se refería a un mendigo.
Santiago dice: si le das atención especial al rico y un asiento de honor, y al pobre le dices que se quede atrás o se siente en el piso… ¿acaso esta discriminación no demuestra que sus juicios son guiados por malas intenciones? Y aunque su ejemplo es hipotético, la realidad es que esto ya estaba sucediendo entre ellos.
En el versículo 6 del capítulo 2, Santiago dice: “¡Pero ustedes desprecian a los pobres!” Eso no era hipotético; estaba ocurriendo en las primeras reuniones de estos creyentes judíos.
Ese comportamiento chocaba directamente con el corazón del evangelio y con la manera en que Jesús trató a las personas. Jesús ciertamente no mostró parcialidad basada en riqueza, estatus o trasfondo. Los líderes religiosos lo criticaban por interactuar con gentiles y pecadores.
De hecho, Jesús cruzó barreras que nadie más quería cruzar. Incluso se relacionó con los samaritanos. La hostilidad entre samaritanos y judíos era enorme. Era peor que la tensión entre usuarios de Apple y Android, entre los que toman Coca‑Cola y los de Pepsi, entre los hinchas del Barça y los del Real Madrid.
Un ejemplo claro de esto es su encuentro con la mujer samaritana. El texto dice que Jesús “tenía que pasar por Samaria”. Mientras otros judíos santos tomaban el camino largo para evitarlo, Jesús lo tomó a propósito. Intencionalmente pasó por allí para encontrarse con ella. Va al pozo y le pide agua.
Juan 4:9–10 (NTV) La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber? 10 Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua
La mujer se sorprende porque los judíos no se relacionaban con samaritanos. Era totalmente fuera de lo común que un hombre judío hablara con una mujer samaritana. Jesús habló de la brecha entre samaritanos y judíos, una brecha que llevaba siglos abierta y que marcaba profundamente las relaciones entre ambos pueblos.
Y esta no era la única división que el evangelio confrontaba. Pablo trató la división entre judíos y gentiles en Efesios, mostrando que en Cristo esas barreras también habían sido derribadas.
Efesios 2:14 (NTV) Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba.
Una parte importante de la obra de Jesús fue derribar los muros que separaban a la humanidad. Pablo lo entendió. Santiago también lo entendió. Y por eso está abordando la separación entre ricos y pobres. Así que parte de ser las manos y los pies de Jesús es acercarnos a quienes son diferentes de nosotros: culturalmente, étnicamente y socioeconómicamente.
Nuestra misión como las manos y pies de Jesús es construir puentes en lugar de muros. Esto no es una declaración política. No estoy hablando de fronteras nacionales ni tampoco de temas migratorios; simplemente estoy hablando del llamado personal a amar y servir a todos sin hacer acepción de personas. Entonces, la cuestión es si yo, como individuo, estoy acercándome a quienes son diferentes de mí. ¿Hago diferencias entre las personas según cómo se visten, cómo lucen o qué manejan?
Así que, ya que estamos estudiando Santiago, y él está hablando específicamente de la discriminación basada en la riqueza, ese es el enfoque del resto del sermón. Veremos unas instrucciones sobre cómo ayudar a los indefensos, que son las otras dos partes de nuestra respuesta a la pregunta: ¿Qué significa verdaderamente ser las manos y los pies de Jesús?
Las manos y los pies de Jesús ayudan a los indefensos.
Santiago 1:27 (NTV) La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa.
Este versículo no pretende definir lo que es la religión. Más bien, muestra de manera concreta que la religión genuina es una fuerza que transforma la vida. La verdadera fe no se queda en lo externo; nace de una realidad espiritual interna que se expresa en amor hacia otros y en una vida de santidad delante de Dios.
El llamado no es solo dar dinero a huérfanos y viudas, aunque eso es parte del cuidado. Es más que eso. La religión auténtica no solo entrega algo para aliviar a los afligidos. Es suplir necesidades financieras, pero también emocionales y espirituales.
Algunas traducciones dicen “visitarlos”. O sea que se involucra con ellos. Pasa tiempo con ellos. Los visita, los acompaña, los supervisa y los toma bajo su cuidado. Va a sus casas, habla a sus corazones, alivia sus necesidades, se compadece de sus angustias, los instruye en las cosas de Dios y los presenta delante del Señor en oración. Todo esto lo hace por amor a Cristo. Esta es la “religión” de Jesús.
Santiago menciona huérfanos y viudas porque estaban en las circunstancias más difíciles. Un huérfano no tenía herencia de tierra ni padres que le enseñaran un oficio. Las viudas muchas veces quedaban completamente vulnerables, sin protección, sin ingresos y sin una red familiar que respondiera por ellas.
Entonces, ser las manos y pies de Jesús muchas veces significa involucrarte en la vida de personas que lidian con dolor, pecado, adicción, etc.
En nuestra cultura actual, ser las manos y pies de Jesús puede ser ayudarlos a levantarse de nuevo y conectarlos con recursos. De manera práctica, puede significar darles un ride a entrevistas de trabajo o a citas médicas, ayudarlos a hacer trámites importantes como renovar documentos o solicitar asistencia, ayudarlos a entrar a un centro de rehabilitación o conectarlos con un consejero o psicólogo.
En nuestro campus de Logan tenemos una mujer servicial que ha hecho muchas de esas cosas por varias personas. No diré su nombre, pero muchos la conocemos y sabemos que siempre está dispuesta a ir a la corte a traducir ante una audiencia, a llenar aplicaciones, etc. Esta mujer practica en su vida diaria ser las manos y los pies de Jesús. Pero todos, como seguidores de Jesús, debemos vivir la fe en la práctica como sigue diciendo Santiago:
Santiago 2:12–13 (NTV) Entonces, en todo lo que digan y en todo lo que hagan, recuerden que serán juzgados por la ley que los hace libres. 13 No habrá compasión para quienes no hayan tenido compasión de otros, pero si ustedes han sido compasivos, Dios será misericordioso con ustedes cuando los juzgue.
Santiago continúa su enseñanza diciendo: “en todo lo que digan y en todo lo que hagan”. Literalmente está diciendo “así hablen y así actúen”, como lo traduce la Reina Valera. El doble “así” distribuye el énfasis entre ambas palabras, recordándonos que tanto nuestras palabras como nuestras acciones importan. Y esto nos conecta directamente con el sermón de la semana pasada sobre controlar la lengua. Las palabras que hablamos y nuestras acciones serán juzgadas por la ley que nos libera.
Cuando pensamos en misericordia, normalmente pensamos en no darle a alguien lo que merece. Pero el mandato de Santiago de ser misericordiosos está conectado con su ilustración del hombre pobre con ropa sucia en el servicio de adoración, y con su acusación en el versículo 6: “¡Pero ustedes desprecian a los pobres!” Santiago tiene al pobre en mente cuando nos llama a ser misericordiosos.
Una parte de ser misericordioso es suplir necesidades físicas. Veremos que Santiago aborda esto en unos versículos más adelante. Pero también hay una conexión con la discriminación que mencionó antes. Ser misericordioso significa no discriminar contra el pobre.
Santiago 2:15–16 (NTV) Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse 16 y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve?
El ejemplo de Santiago trata de otro creyente que está en necesidad. Estamos llamados a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Cuando alguien le preguntó a Jesús: “¿Quién es mi prójimo?”, Él contó la historia del Buen Samaritano. Enseñó que debemos tratar a todos los que encontramos como nuestro prójimo.
No estoy llamado a ministrar solo a las necesidades de otros cristianos, pero sí hay un llamado en la Escritura a especialmente suplir las necesidades de otros creyentes. Gálatas 6:10 lo afirma claramente: “Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.”
En este ejemplo de Santiago, les faltan las necesidades más básicas. Sabemos de sus necesidades porque les decimos “abrígate mucho y aliméntate bien”. Podemos ver que les falta comida y ropa, pero no actuamos. Santiago pregunta: “¿Para qué le sirve?” Proverbios 3:27–28 también nos confronta: “No dejes de hacer el bien a todo el que lo merece, cuando esté a tu alcance ayudarlos. Si puedes ayudar a tu prójimo hoy, no le digas: ‘Vuelve mañana y entonces te ayudaré’.”
La iglesia es el vaso por el cual Dios derrama su gracia y misericordia. Claro que debemos orar por quienes están en necesidad, pero a veces nosotros somos la respuesta a esa oración. Si está en nuestro poder ayudar, pero seguimos pidiendo que Dios responda de otra manera, debemos preguntarnos si nuestra fe es genuina o solo palabras.
Muchas organizaciones y ministerios fueron fundados por cristianos que respondieron al llamado de Dios para mostrar misericordia y compasión a los pobres y marginados. Ministerios como el Ejército de Salvación, World Vision, Compasión Internacional, Samaritan’s Purse y Hábitat para la Humanidad, entre otros.
En Alpine también vemos este corazón en acción. Nosotros fundamos y/o apoyamos ministerios como Familia de Familias en Ensenada, Mobile Pantry, Ministerio de benevolencia, entre otros.
Pero, ojo: ser las manos y los pies de Jesús no significa cumplir cada petición. No significa que no usemos sentido común. A veces ayudar es perjudicar. Miremos algunos versículos que habla sobre esto:
1 Timoteo 5:3–8 (NTV) Atiende a toda viuda que no tenga a nadie quien la cuide. 4 Pero, si ella tiene hijos o nietos, la primera responsabilidad de ellos es poner en práctica la sumisión a Dios en su hogar y retribuir a sus padres al cuidarlos. Esto es algo que le agrada a Dios. 5 Ahora bien, una verdadera viuda—una mujer que realmente está sola en este mundo—es aquella que ha puesto su esperanza en Dios. Día y noche ora a Dios pidiéndole su ayuda, 6 pero la viuda que solamente vive para el placer está espiritualmente muerta en vida. 7 Dale estas instrucciones a la iglesia, para que nadie quede expuesto a la crítica. 8 Aquellos que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los de su propia casa, han negado la fe verdadera y son peores que los incrédulos.
2 Tesalonicenses 3:10–12 (NTV) Incluso mientras estábamos con ustedes les dimos la siguiente orden: «Los que no están dispuestos a trabajar que tampoco coman». 11 Sin embargo, oímos que algunos de ustedes llevan vidas de ocio, se niegan a trabajar y se entrometen en los asuntos de los demás. 12 Les ordenamos a tales personas y les rogamos en el nombre del Señor Jesucristo que se tranquilicen y que trabajen para ganarse la vida.
Se nos llama a ayudar a los indefensos, no a quienes simplemente se rehúsan a trabajar. Nos llama a ser compasivos con los que de verdad lo necesitan. Y con ese mismo espíritu de discernimiento, Santiago también dirige unas palabras fuertes a los ricos:
Santiago 5:1–3 (NTV) Presten atención, ustedes los ricos: lloren y giman con angustia por todas las calamidades que les esperan. 2 Su riqueza se está pudriendo, y su ropa fina son trapos carcomidos por polillas. 3 Su oro y plata se han corroído. Las mismas riquezas con las que contaban les consumirán la carne como lo hace el fuego. El tesoro corroído que han amontonado testificará contra ustedes el día del juicio.
A primera vista, parece una acusación contra la riqueza. ¿Está Santiago diciendo que tener riqueza es pecado? Hay pistas en el texto que muestran que Santiago no está diciendo eso. No le dice a todas las personas con riqueza que deben llorar y gemir. Dice: “Las mismas riquezas con las que contaban”. Los ricos que Santiago confronta estaban confiando en su riqueza. No confiaban en Dios ni en su provisión. Confiaban en lo que habían acumulado.
Y aquí Santiago nos obliga a hacer una pausa y examinar nuestro propio corazón: ¿En qué estás confiando? ¿Dónde estás poniendo tu esperanza? Si está en tu riqueza, te estás preparando para la decepción. Santiago llama a esas riquezas “su tesoro corroído” y dice “que han acumulado”. En lugar de acumular tesoros en el cielo, como Jesús enseñó, han acumulado tesoros terrenales. Jesús advirtió que los tesoros terrenales pueden ser robados o destruidos. El hecho de que lo hayan acumulado indica que no han compartido con quienes están en necesidad.
Esto nos lleva a la tercera y última parte de la respuesta para nuestra pregunta de hoy.
Las manos y los pies de Jesús no se detienen en las necesidades físicas.
Jesús suplió necesidades físicas mientras estuvo en la tierra. Sanó enfermos. Alimentó a cinco mil personas. Proveyó una pesca milagrosa para Pedro y sus compañeros. Pero esa no era su misión principal. No se detuvo ahí. Como ya dije: el llamado no es solo dar dinero a huérfanos y viudas. Es más que eso. Es suplir necesidades financieras, pero también emocionales y espirituales.
Lucas 19:10 (NTV) Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.
Posiblemente este sermón del Pan de Vida fue dado el día después de alimentar a los cinco mil. Jesús les enseñó que lo buscaban porque los había alimentado, pero que tenían una necesidad mucho mayor que el pan. Necesitaban el Pan de Vida. Y esa misma realidad sigue siendo cierta hoy: las necesidades físicas son reales, urgentes y dignas de atención, pero nunca deben eclipsar la necesidad espiritual más profunda del corazón humano.
Es un privilegio ayudar en los eventos de Mobile Pantry. Es alentador ver a los voluntarios preguntar cómo pueden orar por otros, preguntar si conocen a Jesús, verlos compartir el Evangelio. Este ministerio es un gran ejemplo de suplir necesidades físicas y espirituales. Porque al final, el Evangelio trata completamente de Jesús ayudando a los indefensos. Todos tenemos un problema de pecado y somos indefensos. No podemos arreglarlo por nuestra cuenta. Necesitamos un Salvador, un Rescatador.
Entonces, la respuesta a nuestra pregunta de hoy: ¿Qué significa verdaderamente ser las manos y los pies de Jesús? Es que las manos y los pies de Jesús no hacen acepción de personas, ayudan a los indefensos y no se detienen en las necesidades físicas, sino que atienden también a las espirituales.
Porque la religión auténtica, la que Santiago describe, no es solo palabras. Es una fe que se mueve, que se acerca, que visita, que acompaña, que sostiene, que actúa. Es una fe que se hace visible en cómo tratamos a quienes Dios pone en nuestro camino.
Así que hoy te invito a ser las manos y los pies de Jesús en esta tierra: a ver a las personas como Él las ve, a amar sin hacer distinciones, a acercarte y brindar una mano de ayuda a los indefensos, y a llevar esperanza tanto a sus necesidades físicas como a sus necesidades espirituales. Decídete a ser las manos y los pies de Jesús en este mundo. La gente lo verá a Él a través de tus acciones.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- Lee Santiago 2:1–4. ¿Por qué crees que es tan natural que los seres humanos muestren favoritismo hacia los ricos o influyentes, tanto en la antigüedad como en la cultura moderna?
- Reflexiona sobre las leyes suntuarias romanas relativas a la vestimenta. ¿De qué maneras nuestra cultura moderna utiliza las posesiones materiales (automóviles, marcas, vivienda) para crear jerarquías sociales informales hoy en día?
- ¿Cómo cambia por completo la forma en que vemos nuestro estatus social o nuestras ventajas al interactuar con los demás el hecho de que Jesús renunciara a sus privilegios divinos (Filipenses 2:5–7)?
- La palabra griega episkeptesthai implica que ayudar a los demás requiere proximidad física y emocional. ¿Por qué el verdadero ministerio se siente tan complicado cuando elegimos acercarnos a los problemas reales de las personas en lugar de mantener la distancia?
- Analiza la paradoja del discernimiento. ¿Por qué es difícil distinguir entre alguien que está realmente indefenso y alguien que no está dispuesto a ayudarse a sí mismo sin construir una relación real con él?
- Lean 1 Timoteo 5:3-4 y 2 Tesalonicenses 3:10-12. ¿Cómo puede una iglesia equilibrar eficazmente el mandato de ser radicalmente generosa con el mandato bíblico de ejercer la sabiduría y la responsabilidad personal?
- En cuanto a nuestra condición espiritual ante Dios, las notas del sermón mencionan que todos somos «mendigos con ropas sucias». ¿Cómo transforma el hecho de aceptar nuestra propia impotencia espiritual la manera en que extendemos la compasión y compartimos el Evangelio con los demás?
La amistad con el mundo
Viviendo la Palabra: La amistad con el mundo
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- La mundanalidad es infidelidad espiritual. Santiago utiliza la imagen del adulterio, propia del Antiguo Testamento, para describir la «amistad con el mundo», mostrando que la mundanalidad consiste fundamentalmente en un corazón que elige otras cosas por encima de la devoción a Dios. Jeremías 3:20; Oseas 1:2
- Los pecados «menores» están profundamente conectados con los pecados «graves». Tendemos a separar los pecados escandalosos de los cotidianos, pero las Escrituras vinculan directamente la idolatría y el pecado sexual con el chisme, las contiendas y la desobediencia a los padres. Todo ello nace de la negativa a someterse a la autoridad de Dios. Santiago 4:4; Romanos 1:28-30
- La victoria sobre la mundanalidad requiere una gracia generosa. La verdadera transformación de vida no proviene del esfuerzo humano ni de un afán legalista, sino del Espíritu Santo y de la gracia abundante que Dios otorga a los humildes. Santiago 4:5-6
- El antídoto contra la mundanalidad implica una resistencia activa y el acercamiento a Dios. Los creyentes deben someterse intencionalmente a Dios, resistir al diablo ante las tentaciones cotidianas y acercarse a Jesús mediante la Palabra de Dios, el Espíritu de Dios y el pueblo de Dios. Santiago 4:7-8
- La verdadera humildad conduce a que Dios nos exalte. Al acercarnos a Dios, experimentaremos un profundo pesar temporal por nuestros pecados, pero la restauración y el honor definitivos llegan cuando rendimos humildemente nuestras vidas a Él. Santiago 4:9-10
Ya vamos por la sexta semana de esta serie. Hemos estado hablando de cómo la fe salvadora —que es completamente por gracia— nos impulsa a actuar y a hacer la obra de Jesús en este mundo. No hacemos obras para ser salvos; hacemos obras porque ya somos salvos.
En cada sermón de esta serie hemos estado respondiendo una pregunta clave. La pregunta de hoy es: ¿Cómo se ve la “mundanalidad”? Santiago la llama “la amistad con el mundo”.
Santiago 4:4-10 (NTV) ¡Adúlteros! ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios.
En griego, la palabra “adúlteros” que usa Santiago es femenina, es decir, “adúlteras”. Esta imagen aparece constantemente en el Antiguo Testamento, donde Dios es presentado como el esposo e Israel como la esposa. Un ejemplo claro lo vemos en Jeremías, cuando Dios le dice al pueblo: “Sin embargo, me fuiste infiel, pueblo de Israel. Has sido como una esposa infiel que deja a su marido…” (Jeremías 3:20, NTV).
El punto máximo de esta ilustración aparece en Oseas, donde Dios usa la vida del profeta como una metáfora viviente. Le dice: “Ve y cásate con una prostituta, de modo que algunos de los hijos de ella sean concebidos en prostitución. Esto ilustrará cómo Israel se ha comportado como una prostituta, al volverse en contra del Señor y al rendir culto a otros dioses” (Oseas 1:2, NTV). Es una imagen fuerte, pero revela la gravedad de la infidelidad espiritual.
Cuando pensamos en “amistad con el mundo”, solemos imaginar pecados graves como una vida sin Dios, idolatría o pecado sexual. Sin embargo, lo aterrador es que Santiago probablemente no solo está hablando de pecados grandes, sino también de actitudes de bajo nivel que pueden parecer pequeñas. Él mismo ya ha mencionado cosas como mostrar favoritismo, no controlar la lengua, y la envidia y la ambición egoísta.
Pablo hace algo similar en Romanos 1, mostrando cómo la mundanalidad puede comenzar con una negación de Dios y terminar manifestándose tanto en pecados graves como en actitudes cotidianas que parecen insignificantes.
Romanos 1:18 (NTV) Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión.
Pablo habla de personas mundanas que niegan a Dios, el tipo de personas con las que, si no tenemos cuidado, podemos terminar haciéndonos “amigos”. La progresión que él describe es interesante. Comienza mostrando cómo estas personas se alejaron de Dios y terminaron adorando ídolos. Después, ese alejamiento los llevó a caer en pecado sexual.
Romanos 1:28 (NTV) Por pensar que era una tontería reconocer a Dios, él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó que hicieran cosas que jamás deberían hacerse.
¿El resultado? Aquí se pone mas interesante:
Romanos 1:29 (NTV) Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odio, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes.
¿Ves lo que pasó? Pasamos de idolatría y pecado sexual… ¡a peleas y chismes! El siguiente versículo es aún más impactante:
Romanos 1:30 (NTV) Son traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres.
Pablo menciona algo que nos sorprende: entre toda la lista de pecados que describe, incluye también la desobediencia a los padres. ¿Desobedecer a los padres? Sí, también eso es pecado. Pero ese es un tema para otro día. Lo importante aquí es notar que tendemos a separar los pecados “graves” de los “ligeros”, como si unos fueran realmente peligrosos y otros casi insignificantes. Sin embargo, parece que Dios no los ve así. Para Él, todo está conectado.
La raíz de esta conexión es una oscuridad interna que comienza mucho antes de que los pecados se manifiesten externamente. Esa oscuridad nace cuando una persona se niega a reconocer a Dios y rehúsa someterse a Su autoridad. Esa es la esencia de la mundanalidad. Y eso es exactamente lo que Santiago está advirtiendo a sus lectores: no es solo lo que haces, sino la postura interna del corazón frente a Dios.
Entonces, con todo lo que ya hemos aprendido, estamos listos para responder la pregunta de hoy: ¿Cómo se ve la “mundanalidad”?
La respuesta es que la mundanalidad se ve tanto en lo grande como en lo pequeño. Puede colarse en la vida sin que te des cuenta, y allí está el verdadero problema. Todo comienza cuando empiezas a juntarte con personas que no creen, no aman ni respetan a Dios. Al principio solo observas, pero mientras más crece tu amistad con el mundo, más empieza a cambiar tu conducta. De repente ya no solo eres un espectador, sino un participante. Sin darte cuenta, vuelves a ser parte del mundo del que saliste cuando decidiste seguir a Jesús.
Ese proceso suele comenzar con “cositas” que parecen sin importancia, pero que poco a poco escalan a cosas mayores. A esas cositas Dios les llama pecado. Sean pequeñas o grandes, siguen siendo pecado. Por eso la amistad con el mundo no nos edifica ni nos acerca a Dios. Ahora, esto no significa que no podamos relacionarnos con personas que no son cristianas. Claro que podemos. Lo que no debemos hacer es adoptar sus prácticas pecaminosas ni acomodarnos a su manera de vivir.
Recordemos que estamos en este mundo, pero somos extranjeros en él, porque nuestra ciudadanía está en los cielos. Nos relacionamos con quienes no creen o no siguen a Dios para ganarlos para Él, pero ya no nos enredamos en sus prácticas. Puedes ir a un cumpleaños, disfrutar, convivir, pero si la fiesta se convierte en borrachera —especialmente si has luchado con el alcohol— es sabio retirarte. No te metas en la boca del lobo. La fidelidad a Dios requiere decisiones sabias y conscientes. Tenemos que mantenernos fieles a Él. Veamos las palabras de Santiago:
Santiago 4:5-6 (NTV) ¿Acaso piensan que las Escrituras no significan nada? Ellas dicen que Dios desea fervientemente que el espíritu que puso dentro de nosotros le sea fiel. 6 Y él da gracia con generosidad. Como dicen las Escrituras: «Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes».
Me encanta el enfoque aquí en estos versículos. Santiago está por darnos instrucciones prácticas sobre cómo funciona la fe, pero primero nos recuerda que todo esto trata de GRACIA. Él da gracia abundantemente.
En otras palabras, no tiene nada que ver con tu esfuerzo ni con tus obras. Todo se basa sobre la gracia de Dios.
Luego da el antídoto en tres pasos para como NO ser mundano. El primer paso lo encontramos en el versículo 7.
Santiago 4:7 (NTV) Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.
Este paso y es un 2×1. Dice: humíllense ante Dios y resistan al diablo.
Humillarse ante Dios es mantenerse sometido a Dios; algo que el mundo no hace ni quiere hacer.
Luego, debemos resistir al diablo. Cuando de esto se trata, pensamos en cosas grandes o graves como el satanismo, la idolatría, pecado sexual, matar, etc. Pero recuerda el contexto: las cosas pequeñas también son pecado. Cosas como mostrar favoritismo, no controlar la lengua, la envidia y ambición egoísta también son pecado. Tenemos que resistir al diablo en estas cosas también.
El segundo paso lo hallamos en el versículo 8.
Santiago 4:8 (NTV) Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo.
Dejándolo claro, el segundo paso es acercarse a Dios. No basta con resistir al diablo. ¡Corre hacia Jesús! Y ¿Cómo lo haces? A través de leer y meditar en la Palabra de Dios. A través del Espíritu de Dios (oración, adoración). Y con la ayuda del pueblo de Dios (mentores, grupos, iglesia). A esto le llamamos la “triple alianza espiritual”.
Ahora, para el paso final vayamos al versículo 9.
Santiago 4:9 (NTV) Derramen lágrimas por lo que han hecho. Que haya lamento y profundo dolor. Que haya llanto en lugar de risa y tristeza en lugar de alegría.
Esto está hablando de un arrepentimiento profundo. Normalmente yo lo pondría como el primer paso, pero aquí es el último. A medida que te acercas a Dios, empiezas a entender Su corazón y a ver tu pecado como realmente es.
Primero te sientes convencido, pero con el tiempo experimentas “profunda tristeza”. Eso es bueno, aunque no es permanente. Debes arrepentirte. Que te duela profundamente pecar contra Dios. Que no se te haga fácil ir y pecar con el mundo. Y si caes en la tentación de pecar, que te duela hasta la entrañas y te arrepientas y le pides perdón a Dios. Y te levantas. Te apartas de los lugares o personas que te llevan a pecar. Esto es parte de resistir al diablo.
Santiago resume eso así:
Santiago 4:10 (NTV) Humíllense delante del Señor, y él los levantará con honor.
Este es el A a la Z del pasaje: Comienza con sumisión humilde a Dios que es lo opuesto a la amistad con el mundo. Y eventualmente Él te levantará. Habrá altibajos en tu caminar con Cristo. Tendrás que aprender a practicar nuevas disciplinas espirituales: leer la Biblia, orar, congregarte, etc.
Experimentarás tristeza profunda. Pero el resultado final vale la pena: ¡Una eternidad con Jesús! Por lo tanto, que no te duela dejar tu vida mundana atrás o tu amistad con el mundo como lo llama Santiago. Ahora vives una vida nueva en Cristo donde tu meta es agradar a Dios en todo lo que hagas.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
- ¿Por qué crees que Santiago usa el lenguaje tan fuerte de «adulterio» para describir la amistad con el mundo? ¿Cómo cambia esto tu perspectiva sobre las concesiones en tu fe?
- Analiza la diferencia entre los pecados graves y los pecados cotidianos. ¿Por qué nos resulta tan fácil tolerar pecados menores como el chisme, la envidia o la lengua afilada?
- Lee Romanos 1:29-30. ¿Cómo desafía tu comprensión del pecado el hecho de ver el «chisme» y la «desobediencia a los padres» junto con el «asesinato» y el «odio»?
- Santiago señala que «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes». ¿Cómo se ve en la práctica confiar en la gracia de Dios en lugar de en tu propia fuerza de voluntad para cambiar?
- La lección menciona una «triple alianza espiritual» para acercarse a Dios: su Palabra, su Espíritu (oración/adoración) y su pueblo (iglesia/mentores). ¿En cuál de estas áreas te sientes más fuerte actualmente y cuál necesita mayor atención?
- Lean Santiago 4:9-10. ¿Por qué es importante experimentar un profundo dolor por nuestro pecado antes de que Dios nos exalte? ¿Cómo puede nuestro grupo pequeño ayudarse mutuamente a practicar un arrepentimiento sano y humilde?
Sabiduría bíblica
Sabiduría bíblica
Haz clic aquí para ver el bosquejo del sermón.
Puntos de conversación:
- Text
La semana pasada hablamos sobre la “amistad con el mundo”. Nos enfocamos en lo que haces (un tema muy importante en Santiago). Hablamos de actuar mal, tanto en las cosas de alto nivel como en las de bajo nivel; o sea a lo que le llamamos “pecados graves” y “pecados leves”. Y nos dimos cuenta que la “mundanalidad” o sea las cosas del mundo puede colarse en tu vida sin que te des cuenta.
Hoy vamos a examinar cómo piensas. Santiago lo llama “sabiduría”. Es que la verdad es que actuar mal comienza con pensar mal. Mucho antes de hacer cosas “grandes” o “pequeñas”. Esto quiere decir que antes de pecar empiezas a pensar sobre el mundo de la manera equivocada. En otras palabras, antes que cometas un pecado, sea que le llames “grande” o “pequeño” este ya sea formulado en tu mente.
Esto es peor hoy en día porque tenemos tantas ideas flotando por ahí. Muchas de esas ideas “suenan bien”, porque parecen bien intencionadas y amorosas, o simplemente apelan a tu carne. Pero cuando las examinas profundamente, ¡no son bíblicas en absoluto!
Una de esas ideas anti bíblicas es: “La gracia de Dios me da permiso para pecar.” Esta es una gran mentira que Santiago expone en su epístola.
Otra de esas ideas que van en contra de lo que la Biblia enseña es: “Amar significa afirmar o aceptar todo de alguien”. Esta idea errónea dice que no importa lo que haga la persona o la clase de vida que viva, Dios así lo acepta igual. Esta idea la vimos en la quinta semana de nuestra serie Mentiras creíbles.
Opuesto a esta idea, pero igualmente antibiblica es la idea de “Mi odio está justificado.” Esta idea que va en contra de lo que Jesús enseña se va al extremo opuesto de la “afirmación”. Jesús nos enseñó que debemos perdonar a los que nos hacen mal. Y a través de la Biblia aprendemos que el odio solo nos deja una raíz de amargura que nos daña más a nosotros que al ofensor. Por lo tanto, el perdón y no el odio debe ser parte de nuestra vida.
Pero antes de llegar a Santiago, veamos lo que dijo Pablo sobre este tema:
Romanos 12:2a (NTV) No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.
Hay un secreto de la vida cristiana contenido en este versículo. Una de las claves para la transformación de vida nueva es dejar que Dios cambie tu manera de pensar. ¿Ya lo hiciste? ¿O sigues pensando como todos los demás?
Muchos “cristianos” hacen esto: Oran la “oración del pecador” (¡bien!). Se bautizan (¡excelente!). Pero siguen manteniendo sus “pensamientos apestosos”. Siguen escuchando la misma música, siguiendo a los mismos influencers, leyendo los mismos libros… y la transformación del “nuevo hombre” nunca llega. Siguen “imitando las conductas y costumbres de este mundo”.
Siguen siendo amigos del mundo. ¿Por qué? Porque actuar mal comienza con pensar mal. Así que hoy vamos a hablar de cómo cambiar eso. Entonces, formulemos la pregunta de hoy:
¿Qué significa pensar bíblicamente?
Esto es en contraste con pensar como el mundo. Santiago nos da 3 consejos prácticos de lo que es pensar bíblicamente. El primer consejo es:
Pensar bíblicamente significa recurrir a Dios primero.
¿A dónde vas primero para obtener información? Usualmente vamos a Google, YouTube o al IA (Inteligencia artificial). Eso está bien si necesitas arreglar un inodoro.
Pero ¿qué pasa cuando estás aprendiendo sobre: citas, matrimonio, divorcio, sexualidad, género, aborto, fertilización in vitro, anticonceptivos, etc.? ¡Más vale que no solo lo busques en Google! Sino que vayas a Dios para encontrar las respuestas a estos temas tan esenciales y a veces controversiales.
Santiago 1:5 (NTV) Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.
Santiago dice que debemos pedirle a Dios. Debemos buscarlo primero. ¿Cómo? ¿Qué significa eso? Lo llamamos la “trifecta de la vida cristiana”. Esto también lo mencionamos un poco la semana pasada y trata de que tenemos al Espíritu de Dios (en oración), la Palabra de Dios (estudio bíblico) y al pueblo de Dios (grupos pequeños, mentores, pastores, etc.) para que nos ayude en nuestra búsqueda de Dios.
Esto incluye fuentes confiables en línea como buscadeDIOS.org con muchos articulos biblicos. pursueGOD.org en ingles que tienen unos podcasts muy buenos. Tu aplicación de la Biblia en tu teléfono que tiene buenos devocionales bíblicos, entre otros.
Esto no significa que nunca puedas escuchar otros podcasts, o leas otros artículos pero ¡más vale que ores por discernimiento! Santiago lo llama pedirle a Dios sabiduría. No todo lo que leas, mires o escuches es bíblico. Muchas cosas parecen cristianas pero si las estudias detenidamente te darás cuenta que llevan una verdad a media y lo demás está fuera de lo que la Palabra de Dios enseña.
Pasemos al segundo consejo que nos da Santiago:
Pensar bíblicamente significa lealtad completa y absoluta al camino de Dios.
Esto quiere decir que no hay que buscar la respuesta fácil o cómoda, sino comprometerte con la verdad de Dios sin importar qué. Esto es muy difícil hoy, porque hay tantos falsos maestros que dicen lo que quieres escuchar. Por eso Santiago habla de “lealtad dividida”. Y para poder tener la sabiduría bíblica nuestra lealtad debe ser completa y sin división alguna a Dios.
Santiago 1:6-7 (NTV) Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. 7 Esas personas no deberían esperar nada del Señor;
Luego aclara de qué está hablando en esos dos versículos:
Santiago 1:8 (NTV) su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen.
¡Ahí está! Muchos están viviendo una vida cristiana a medias. Un pie en el mundo, un pie en la iglesia. No están “completamente entregados” a Jesús. ¿Conoces ese tipo de persona? Yo sí. Borracho el sábado por la noche, en la iglesia el domingo por la tarde. Bailando en fiestas y hasta clubs viernes/sábado por la noche y domingo como si nada, cantando y aplaudiéndole a Dios. Pablo dijo esto mismo así:
2 Timoteo 4:3-4 (NTV) Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. 4 Rechazarán la verdad e irán tras los mitos.
Lastimosamente, lo estamos viendo hoy en día. ¿Cuántos no se cambian de iglesia porque no les gusta que se les predique la verdad? Prefieren irse a otro lugar donde no les llamen la atención por la vida desordenada que llevan. Van buscando predicadores o iglesias que acomoden el evangelio a su gusto.
Dejame decirte que con esto, solo te engañas a ti mismo porque la Palabra de Dios permanece para siempre y nunca cambia. Si la Biblia dice que tener relaciones sexuales con tu pareja antes del matrimonio es fornicacion y la fornicacion es pecado, punto. Por más que trates de acomodar la Biblia a tu antojo no se puede. Deja de ser infiel a Dios y compromete a seguirlo total, completa y absolutamente a Él, apartándote del mundo y su manera desordenada y pecaminosa de vivir.
Veamos la última respuesta a la pregunta de hoy:
Pensar bíblicamente significa actuar de manera honesta.
Esto ya no debería sorprendernos. Santiago es famoso por conectar la fe con las obras; creencia y acción.
Santiago 3:13 (NTV) Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría;
La verdadera sabiduría que proviene de Dios no trata de hechos o información. Se trata de lo que terminas haciendo. Santiago dice “Vivir una vida honesta” y “Haciendo buenas acciones” (obras). Esto incluye las cosas que ya hemos visto en esta serie que ha hablado Santiago como controlar la lengua y ayudar a los indefensos.
Como dijimos al principio: “Actuar mal comienza con pensar mal.” Este versículo lo dice al revés: Pensar rectamente lleva a vivir honestamente. Y usa nuevamente el lenguaje de “probar” o “mostrar”: Dice muestra tu fe con tus obras. Todo va de la mano. No podemos decir que tenemos fe sin actuar basados en esta fe.
Santiago 3:17 (NTV) Sin embargo, la sabiduría que proviene del cielo es, ante todo, pura y también ama la paz; siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y del fruto de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera.
Cuando comienzas a pensar bíblicamente, tu carácter empieza a reflejar la lista de cualidades que Santiago detalla más adelante en su carta, incluyendo pureza, gentileza y misericordia. Esta transformación refleja lo que Pablo describe como el fruto del Espíritu Santo. Vivir de manera honesta es la evidencia natural de una mente que ha sido completamente rescatada de los patrones tóxicos de este mundo.
Pensar bíblicamente es permitir que la Palabra de Dios transforme completamente tu mente para que puedas vivir una vida que honre a Jesús. Este proceso comienza cuando buscas a Dios primero para obtener sabiduría. Luego mantienes una lealtad completa y absoluta a Su Camino, incluso cuando la cultura te presiona para comprometerte. A medida que filtras tus pensamientos a través de la Escritura, tu mente renovada producirá naturalmente una vida honesta llena de humildad, buenas obras y estabilidad espiritual duradera.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- ¿Qué significa pensar bíblicamente?
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- Aprende a escuchar realmente a tu cónyuge
- Una reflexión brutalmente honesta sobre el trabajo y la riqueza
- Una reflexión brutalmente honesta de la fe
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
No ignores la consejería prematrimonial
Este artículo está basado en el tema Premarital Counseling de Dr. James Dobson’s Family Talk
El matrimonio es un compromiso para toda la vida. Una decisión tan grande merece una preparación adecuada. La consejería prematrimonial con un profesional licenciado y capacitado para ayudar a las parejas a prepararse para el matrimonio puede construir una base sólida desde el inicio.
Relaciones de noviazgo: siempre mostramos nuestra mejor versión
Tener entre seis y ocho sesiones con alguien entrenado para abordar inquietudes prematrimoniales puede ser de enorme beneficio para cualquier pareja que está por casarse. Este tipo de consejería ayuda a combatir la tendencia cultural de salir con alguien —y eventualmente casarse— sin realmente conocerlo.
Nuestra cultura de citas se enfoca en ocultar información en lugar de revelarla. Cuando conocemos a alguien nuevo, mostramos nuestra mejor versión y trabajamos duro para esconder detalles o rasgos que podrían asustar a la otra persona.
El resultado es que muchas parejas aprenden más el uno del otro en los seis días de la luna de miel que en los meses —o incluso años— de noviazgo.
Saber qué preguntar
Un consejero prematrimonial calificado está entrenado para profundizar y hacer preguntas que van más allá de lo que normalmente mostramos en una relación de citas. Proveen a la pareja preguntas y temas que quizá ni siquiera habían considerado.
Usando pruebas e inventarios sofisticados para entender qué mueve a cada persona, el consejero puede identificar posibles conflictos que podrían surgir entre la pareja y ofrecer sugerencias para minimizarlos.
Enfrentar un problema antes de la boda permite a la pareja trabajar en sus diferencias con la ayuda del consejero. Es mucho mejor enfrentar estos asuntos temprano en el noviazgo que ignorarlos y esperar que desaparezcan después del matrimonio.
Identificar fortalezas
La consejería prematrimonial no se trata solo de identificar problemas. También ayuda a descubrir fortalezas. Las mismas pruebas e inventarios pueden revelar cuáles son las fortalezas de cada uno y cómo pueden complementarse mutuamente.
Es tan importante conocer las fortalezas de tu futuro cónyuge como conocer sus debilidades.
Una inversión que vale la pena
La consejería prematrimonial es maravillosa, pero no es gratuita. Para algunas parejas, puede ser simplemente otro gasto de la boda; para otras, puede ser un desafío económico.
Si eres padre o madre de una pareja comprometida, considera regalarles la consejería prematrimonial como un obsequio de boda. Es un regalo que puede prepararlos para toda una vida. Te alegrarás de haberlo hecho.
Enseñanza clave
La consejería prematrimonial no es un lujo ni un trámite opcional. Es una herramienta esencial para construir un matrimonio fuerte, honesto y preparado. Invertir en tu relación antes de casarte puede evitar dolor futuro y abrir la puerta a un matrimonio más saludable, estable y lleno de gracia.
Ver también:
- No ignores la consejería prematrimonial
- ¿Cómo saber si alguien es “el indicado”?
- Lo que necesitas saber sobre el sexo antes de casarte
- ¿Estoy listo para casarme?
- ¿Es correcto que los cristianos vivan juntos antes del matrimonio?
- Haz esto si ya tuviste relaciones sexuales antes del matrimonio
- ¿Es normal tener sexo antes del matrimonio?
- El diseño de Dios para el matrimonio
- Deja que el presupuesto sea el malo
- ¿Cómo ayuda un mapa del amor a tu matrimonio?
- Aprende a escuchar realmente a tu cónyuge
- Hasta que la muerte nos separe: ¿Qué significa?
- En la riqueza o en la pobreza: ¿Qué significa?
- ¿Cuál es el concepto bíblico de unidad en el matrimonio?
- Amarte y respetarte: ¿Qué significa?
- ¿Qué son los celos?
- En las buenas y en las malas: ¿Qué significa?
- Los votos (serie)
- Cuatro marcadores de límites en el matrimonio
- El amor que edifica: una mirada a Cantares
- Señales de advertencia al borde de una aventura amorosa (El hombre guía #3)
- Destruyendo/Construyendo tu matrimonio
- Lo que tu esposa realmente quiere de ti
- El matrimonio es una obra de arte
- Como cometer adulterio | Mal consejo #3
- ¿Cómo está tu vida sexual en el matrimonio?
- Amorología: Dios, el amor, el matrimonio y el sexo | Serie
- ¿Cuál es el propósito del matrimonio? | Amorología #1
- ¿Qué es el sexo? | Amorología #2
- 3 razones para no ser pasivo-agresivo en tu matrimonio
- Lección # 1: 3 pasos para entender las expectativas en el matrimonio
- ¿Cuál es tu lenguaje de la disculpa?
- Fuentes de conflictos en un matrimonio cristiano
- Cómo pedir perdón
- La importancia del perdón en el matrimonio
- Principio matrimonial #2: La confianza se gana no se da gratuitamente
- Principio #1 del matrimonio: El amor es una decisión, no sólo un sentimiento
- ¿Amas a tu cónyuge como Cristo te ama?
- Cómo establecer límites saludables con tus suegros
- Tu tipo de personalidad y tu matrimonio
- No asfixies a tu cónyuge
- Consejos útiles para una comunicación mejor
- Ten cuidado con 4 ídolos modernos
- La estrategia de Satanás para destruir a la familia
- Cómo ser un mejor esposo
- Alguien tiene que ser el héroe
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Cuáles son algunos temas que las parejas suelen evitar antes de casarse y por qué?
- Si estás recién comprometido(a) o a punto de estarlo, ¿planeas recibir consejería prematrimonial? Explica.
- Lee Proverbios 11:14. ¿Por qué es valioso permitir que otra persona evalúe las fortalezas y posibles debilidades de tu relación?
- ¿Cómo puede ayudar un consejero prematrimonial cuando una pareja descubre un problema serio durante las sesiones? ¿Cuál es la ventaja de enfrentar ese problema antes del matrimonio?
¿Cómo saber si alguien es “el indicado”?
Muchos cristianos se preguntan si existe “la persona indicada”, ese único ser humano perfecto que Dios creó exclusivamente para ellos. Aunque suena romántico, esta idea puede generar ansiedad, presión y expectativas irreales. La Biblia no enseña que haya una sola “alma gemela” predestinada para cada persona. En cambio, nos invita a crecer en carácter, a caminar con Dios y a tomar decisiones sabias dentro de la comunidad de fe. Esta enseñanza te ayudará a discernir cómo pensar bíblicamente sobre el matrimonio y cómo prepararte para elegir bien.
El problema con la idea de “la persona indicada”
La creencia de que solo existe una persona correcta para cada individuo no es lógica ni bíblica. Si una sola persona se equivocara al casarse, alteraría toda la cadena de matrimonios futuros. Además, esta idea pone una presión enorme sobre tu pareja: nadie puede cumplir todas tus expectativas, sanar todas tus heridas o llenar todos tus vacíos. Solo Jesús puede hacer eso. Cuando esperas que tu pareja sea tu salvador emocional, espiritual o personal, inevitablemente terminarás decepcionado. El matrimonio no funciona bajo el peso de expectativas imposibles.
Prepárate para ser la persona correcta
En lugar de buscar obsesivamente a “la persona indicada”, la pregunta más sabia es: ¿estoy siendo la persona indicada para alguien más?
Buscar a alguien que cumpla una lista de requisitos puede ser egoísta: quieres a alguien que te haga feliz sin que tú tengas que cambiar. Pero Dios usa el noviazgo y el matrimonio para hacernos más santos, no solo más felices. Amar a otro te moldea, te confronta, te pule y te hace más como Jesús. En vez de enfocarte en encontrar a la persona perfecta, enfócate en crecer en carácter, integridad, humildad, servicio y madurez espiritual.
Dios te da libertad para elegir
La Biblia no te dice el nombre de la persona con la que debes casarte. No funciona como un horóscopo cristiano ni como un mapa detallado. Lo que sí enseña es que, si estás caminando con Dios, viviendo en comunidad, buscando la verdad de la Escritura y alejándote del pecado, tienes libertad para elegir.
El matrimonio se trata de amar, servir, perdonar, extender gracia y caminar juntos en la misión de Dios. Cuando tienes la mentalidad de “solo hay una persona correcta”, puedes pasar por alto personas íntegras, maduras y compatibles que Dios ha puesto en tu camino. Pero cuando caminas en intimidad con Dios, empiezas a ver a las personas como Él las ve y a reconocer quién podría ser un buen compañero para la vida y la misión.
Enseñanza clave
No existe una sola persona mágica destinada para ti. Lo que sí existe es el llamado de Dios a crecer, madurar y caminar en santidad para que puedas amar bien a quien elijas. Cuando dejas de buscar “al indicado” y comienzas a convertirte en una persona que ama como Cristo, tus decisiones se vuelven más sabias, tus relaciones más sanas y tu corazón más libre. Dios no te limita a una sola opción; te invita a caminar con Él, a crecer en carácter y a elegir con sabiduría dentro de Su voluntad.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- ¿Qué significa pensar bíblicamente?
- Viviendo la Palabra: La amistad con el mundo
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- La gracia y las buenas obras
- La narrativa de la gracia
- El corazón de gracia de David
- La paradoja de la gracia
- Extender gracia dentro de la iglesia
- Extender la gracia fuera de la iglesia
- Evangelio bíblico vs. evangelio de prosperidad: el hijo pródigo
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- No ignores la consejería prematrimonial
- ¿Cómo saber si alguien es “el indicado”?
- Lo que necesitas saber sobre el sexo antes de casarte
- ¿Estoy listo para casarme?
- ¿Es correcto que los cristianos vivan juntos antes del matrimonio?
- Haz esto si ya tuviste relaciones sexuales antes del matrimonio
- ¿Es normal tener sexo antes del matrimonio?
- El diseño de Dios para el matrimonio
- Deja que el presupuesto sea el malo
- ¿Cómo ayuda un mapa del amor a tu matrimonio?
- Aprende a escuchar realmente a tu cónyuge
- Hasta que la muerte nos separe: ¿Qué significa?
- En la riqueza o en la pobreza: ¿Qué significa?
- ¿Cuál es el concepto bíblico de unidad en el matrimonio?
- Amarte y respetarte: ¿Qué significa?
- Comparación: Tú no me mandas
- ¿Qué es la envidia?
- ¿Cuál es la diferencia entre la envidia y los celos?
- ¿Qué son los celos?
- ¿De qué trata realmente el décimo mandamiento?
- ¿Cómo evito el juego de la comparación con mis hijos?
- ¿Cómo pueden las nuevas mamás evitar el juego de la comparación?
- Prisa: Tú no me madandas
- En las buenas y en las malas: ¿Qué significa?
- Los votos (serie)
- Amargura: tú no me mandas
- Miedo: Tú no me mandas
- ¿Quién fue Sara en la Biblia?
- ¿Quién fue Abigail en la Biblia?
- ¿Cómo puedo dejar de preocuparme?
- Confiando en la protección de Dios (Salmo 121)
- ¿Cómo puedo amar a los que me estresan?
- ¿Cómo debo enfrentar un trastorno alimenticio?
- ¿Está bien tomar medicación para la depresión y la ansiedad?
- ¿Qué significa buscar el rostro de Dios?
- ¿Cómo puedo vencer una mentalidad de miedo?
- ¿Cómo está conectado el afán con el estrés?
- ¿Es pecado estresarse por el futuro?
- ¿Es la ansiedad un pecado?
- ¿Sana Dios los problemas emocionales?
- ¿Jesús todavía sana cada parte de nosotros?
- ¿Cómo están conectados el orgullo y la inseguridad?
- ¿Cómo “pruebo los espíritus”?
- ¿Qué es la cultura de encubrimiento en los círculos proféticos hoy?
- ¿Realmente cumplió Jesús la profecía de Isaías 53?
- ¿Qué significa que Dios “canceló los cargos” en nuestra contra?
- ¿Qué es el concepto de “culpa legal” en la Biblia?
- ¿Qué hago con los sentimientos de culpa?
- ¿Cómo puedo manejar la culpa y la vergüenza?
- Culpa: Tú no me mandas
- No me mandas (serie)
- Por lo tanto, corre con perseverancia
- Límites durante una separación
- Las 10 Leyes de los límites
- Cuatro marcadores de límites en el matrimonio
- Ayudando a los hijos a establecer límites
- Estableciendo límites con los amigos
- ¿Cuál es la diferencia entre la tristeza que proviene Dios y la tristeza del mundo?
- ¿Qué dice la Biblia sobre confesar mis pecados?
- ¿Cómo encontrar un compañero de dar cuentas confiable?
- ¿Cuál es la diferencia entre dar cuentas de forma saludable y un control legalista?
- ¿Cómo establezco límites saludables en las relaciones espirituales?
- ¿Qué es una “raíz de amargura”?
- ¿Cómo puedo ayudar a otro creyente que está luchando con el pecado?
- ¿Cuál es mi papel en la santificación?
- ¿Qué es la santificación?
- ¿Cómo puedo buscar la reconciliación con mi enemigo?
- ¿Cómo se ve la disciplina divina en la vida de los cristianos?
- El Salón de la Fama de la Fe
- ¿Quién fue Rahab en la Biblia?
- ¿Quién fue Moisés en la Biblia?
- ¿Quién fue José en el Antiguo Testamento?
- ¿Quién fue Abraham en la Biblia?
- ¿Quién fue Noé en la Biblia?
- ¿Quién fue Enoc en la Biblia?
- ¿Quiénes fueron Caín y Abel en la Biblia?
- El juego de la espera
- ¿Cuáles eran los sacrificios principales en el Día de la Expiación?
- ¿Por qué Dios pidió sacrificios de animales?
- ¿Fue condicional el Pacto Mosaico?
- ¿Cuál fue la señal del Pacto Davídico?
- ¿Cuál fue la señal del Pacto Mosaico?
- ¿De qué se trataba el Pacto Mosaico?
- ¿De qué se trataba el Pacto Abrahámico?
- ¿Cuál fue la señal del Pacto Abrahámico?
- ¿Cuáles son los pactos principales en la Biblia?
- Una guía rápida sobre el sacerdocio en la Biblia
- ¿Cuál fue el significado del diseño del Tabernáculo?
- ¿Qué fue el Día de la Expiación?
- ¿Cómo se compara el sacerdocio aarónico mormón con el de la Biblia?
- ¿Qué es el sacerdocio de Melquisedec en el mormonismo?
- ¿Por qué es tan importante el “sacerdocio de todos los creyentes”?
- ¿Fue Melquisedec un rey humano o Jesús preencarnado?
- ¿Quién fue Melquisedec en la Biblia?
- ¿Cuál es la diferencia entre el sacerdocio levítico y el sacerdocio aarónico?
- ¿Qué fue el sacerdocio aarónico?
- ¿Cuál fue el significado del mobiliario del Tabernáculo?
- ¿Cómo funcionaron Adán y Eva como sacerdotes en el Edén?
- ¿De qué trata realmente el concepto de sacerdocio en la Biblia?
- Manteniendo a “Cristo” en la vida cristiana
- El misterio antiguo del plan de Dios
- 10 verdades que demuestran la supremacía de Cristo
- La Buena Noticia lo cambia todo
- Tres pasos para una nueva identidad en Cristo
- Fracasando en crecer
- Si soy salvo por gracia, ¿cómo encajan mis obras?
- ¿Qué es el método bíblico E.D.A.O.?
- ¿Qué es el estudio bíblico inductivo?
- ¿Cuál es la diferencia entre eiségesis y exégesis?
- ¿Qué es la hermenéutica bíblica?
- ¿Cómo estudio mi Biblia?
- ¿Cuál es la diferencia entre leer y estudiar la Biblia?
- ¿Mi vieja naturaleza queda destruida cuando me convierto en cristiano?
- ¿Cómo funciona la transformación espiritual?
- Cirugía del alma
- ¿Qué es el amor fileo?
- ¿Qué es el amor eros?
- ¿Qué es el amor ágape?
- ¿Cómo nos juzga la Palabra de Dios?
- ¿Cuál es el significado de “corazón” en griego?
- ¿Qué es la visión “tricotomista” del ser humano?
- ¿Qué es la visión “dicotomista” del ser humano?
- ¿Hay diferencia entre alma y espíritu?
- ¿Cuál era el concepto griego del Logos?
- ¿Qué enseñó Filón sobre el Logos?
- ¿Quién fue Filón de Alejandría?
- ¿Qué son los Diez Mandamientos?
- El llamado de Abram y la promesa
- ¿Quién fue David en la Biblia?
- ¿Qué es la Lex Talionis?
- ¿Qué es el Código de Hammurabi?
- ¿Cómo revolucionaron los Diez Mandamientos a la sociedad?
- ¿Quién era el Sumo Sacerdote en el judaísmo?
- ¿Dónde vivió Moisés?
- ¿Tuvo Jesús siempre un cuerpo físico?
- ¿Qué es la encarnación?
- ¿Qué papel desempeña Jesús en la creación?
- ¿Dejó Jesús de ser Dios cuando vino a la Tierra?
- ¿De qué trata el libro de Hebreos?
- ¿Qué es la Cristología?
- ¿Quién escribió el libro de Hebreos?
- Jesús es un Sacerdote como Melquisedec
- ¿Qué era el Tabernáculo en el Antiguo Testamento?
- Jesús es mayor que Moisés
- ¿Por qué Jesús tuvo que hacerse humano? (Cristología 2)
- Los Siete atributos de Jesús (Cristología 1)
- Hebreos (serie)
- Una reflexión brutalmente honesta sobre el trabajo y la riqueza
- Una reflexión brutalmente honesta de lo incontrolable
- El amor que edifica: una mirada a Cantares
- Una reflexión brutalmente honesta del placer
- Una reflexión brutalmente honesta de la fe
- Eclesiastés (serie)
- Secretos para una vida fructífera
- El árbol genealógico de la Navidad: Nochebuena
- El árbol genealógico de la Navidad: Los tres reyes
- El árbol genealógico de la Navidad: Tamar, Rahab y Rut
- El árbol genealógico de la Navidad (serie)
- El fracaso no tiene por qué ser definitivo
- La promesa está más cerca de lo que crees
- Cómo mantener tu corazón limpio
- La trampa de la comparación
- La Búsqueda
- El proceso de desarollo de David
- Un corazón conforme a Dios
- La formación de David (serie)
- Dios está muerto
- Amar significa afirmar
- La verdadera fe significa no tener dudas
- Dios no me dará más de lo que puedo soportar
- Estoy demasiado lejos del alcance de Dios
- Mentira creíble: Dios es un aguafiestas
- Mentiras creibles (serie)
- Obediencia: esa palabra que incomoda
- Escogido por Dios (2:13-17)
- El Hombre de anarquía (2:1-12)
- La Teología del Sufrimiento (1:1-12)
- De buena a excelente (5:12-28)
- El Día del Señor (5:1-11)
- Tres puntos de vista sobre el milenio
- El rapto- parte 1 (4:13-18)
- Caridad Tóxica: cuado ayudar no ayuda (4:9-12)
- No en pasiones sensuales (4:1-8)
- Cómo orar por todos, incluso tu enemigo
- La táctica de Satanás
- El poder de la Palabra de Dios
- Más que filosofía
- Salmo 139: Un salmo de identidad
- Salmo 103: Un salmo de adoración
- Salmo 51: Un salmo de arrepentimiento
- Salmo 23: Un Salmo de protección
- Salmo 1: Un Salmo de elección
- El evangelio contra el imperio
- ¿Pueden los cristianos perder su salvación?
- Elección divina: ¿Condicional o Incondicional?
- La gracia de Dios: Preveniente vs. irresistible
- El escándalo de la gracia
- ¿Qué es la gracia?
- Una tribu nueva (1:1-4)
- Tesalonicenses (Serie)
- La obra salvadora de Jesús: ¿Para algunos o para todos?
- ¿Qué es el calvinismo?
- ¿Qué es el arminianismo?
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- Una introducción al calvinismo y al arminianismo
- Calvinismo vs. Arminianismo
- Calvinismo vs. Arminianismo: ¿Cuál es el correcto?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- El significado de «pecado» en hebreo
- Cómo funciona la iglesia
- Cómo funciona la Biblia
- Cómo funciona la eternidad
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Salmos populares (Serie para mujeres)
- Cómo funcionan las familias saludables
- Cómo funcionan las personas tóxicas
- Cómo funciona la Trinidad
- Cómo funciona la resurrección
- Tres razones por las que Jesús tuvo que morir
- Cómo funcionan las cosas (Serie)
- Miles de millones en deuda: La verdad sobre el perdón de Dios
- La generosidad va mucho más allá del dinero
- En lo qué se equivocan los cristianos sobre el diezmo
- Generosidad: una perspectiva bíblica
- Dios Generoso (series)
- Principios básicos de la Biblia
- La soberanía de Dios en las tormentas de la vida (Hechos 27-28)
- Cómo compartir tu testimonio (Hechos 25 y 26)
- Cómo tener la conciencia limpia (Hechos 23-24)
- ¿Cómo puedo discernir la voz de Dios por encima de mis propios pensamientos? (Hechos 21-22)
- Cinco características más de una iglesia saludable (Hechos 20)
- La respuesta correcta al pecado (Hechos 19)
- ¿Cuándo deberías “sacudirte el polvo” y seguir adelante? (Hechos 18)
- ¿Qué dice la Biblia sobre el género?
- El libro de los Hechos
- Dios es nuestro Proveedor
- El porqué es importante ser honesta con Dios
- Confiando en la bondad de Dios
- Manteniéndote firme en los tiempos difíciles
- ¿Qué dice la Biblia sobre el aborto?
- ¿Qué dice la Biblia acerca de la ciudadanía?
- ¿Se fundó Los Estados Unidos sobre principios bíblicos?
- Política del Reino
- Convicción versus condenación
- El niño Jesús- 3 razones por las que Jesús vino al mundo (dichas en Sus propias palabras)
- Herodes – No seas como el rey Herodes
- Los Reyes Magos: ¿Quiénes eran realmente los Reyes Magos?
- Pastores y Ángeles: ¿Se preocupa Dios por los “don nadies”?
- El mesonero: Haz lugar para Jesús
- Navidad: contada por los que estuvieron allí
- Buscando a Dios (Hechos 17)
- Bendiciones generacionales (Hechos 16)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- La misión bíblica (Hechos 14)
- 5 razones por qué ayunar (Hechos 13)
- Pedir, buscar, llamar (Hechos 12)
- Salvación 101
- La salvación en el Antiguo Testamento (Hechos 10)
- Las cualidades distintivas de un Bernabé (Hechos 11)
- ¿Quién es tu Bernabé?
- La seguridad de la salvación (Hechos 9:20-31)
- Conversiones falsas y la seguridad de la salvación: una perspectiva bíblica
- La conversión espiritual (Hechos 9:1-19)
- ¿Demasiado perdido para Dios? (Hechos 8:26-40)
- Las amenazas contra la Iglesia
- El tiempo de Dios es perfecto | Ester 7-10
- Las maquinaciones de los malvados | Ester 5-6
- Verdad vs. tradición (Hechos 6: 8-7: 60)
- La estructura de la Iglesia (Hechos 6:1-10)
- Intervención divina (Hechos 5:12-42)
- Orando por los enemigos (Hechos 4:23-31)
- El temor de Dios (Hechos 4:32-5:11)
- Cuando la vida parece imposible (Ester 3-4)
- La tribulación y el anticristo
- Cuando rebelarse a la autoridad espiritual (Hechos 4:1-22)
- Tres puntos de vista sobre el rapto: pretribulación, pre-ira o postribulación
- ¿Qué es la escatología?
- ¿Podemos predecir el fin del mundo?
- La segunda venida de Jesucristo
- ¿Es el infierno un lugar real?
- Lo que necesitas saber del infierno
- ¿Pueden los cristianos verdaderamente “declararlo y recibirlo”? (Hechos 3)
- Ester: para un momento como este
- El Dios de lo cotidiano (Ester 1-2)
- Cómo hacer crecer una iglesia (Hechos 2:41-47)
- ¿Salva el bautismo? (Hechos 2:37-41)
- ¿Es bíblico hablar en lenguas?
- El verdadero evangelio (Hechos 2:22-36)
- El papel del Espíritu Santo en nuestras vidas (Hechos 2:14-21)
- El propósito del bautismo con el Espíritu Santo (Hechos 2:1-13)
- Esperando en Dios (Hechos 1:12-26)
- El Espíritu prometido
- Introducción a Los Hechos
- ¿Qué piensa Dios sobre las mujeres?
- Si Dios es bueno, ¿por qué existe el mal?
- ¿Habla Dios todavía a través de los profetas?
- El lugar bueno
- ¿Es la Biblia tan sólo un libro más?
- ¿Existe sólo una iglesia verdadera?
- ¿Qué tan bueno es lo suficientemente bueno para Dios?
- Abriendo la caja: contestando las preguntas que la gente hace
- Cuando Dios te hace esperar
- Domingo de resurrección (Marcos 16)
- El viernes Santo a través de los ojos de un oficial romano (Marcos 15:16-39)
- Las siete preguntas de Pilato (Marcos 15:1-15)
- La identidad de Jesús en juicio (Marcos 14: 53-65)
- Lo que sucederá cuando Jesús regrese
- Lo que sucede después de que morimos
- La Iglesia en la Teología Bíblica
- ¿Estás honrando a Dios de labios para afuera? (Marcos 14:43-52)
- La santificación y la vida cristiana
- Los elementos de la salvación en la teología cristiana
- La Doctrina Bíblica de la Expiación
- Las buenas y malas noticias sobre la humanidad
- ¿Quién es el Espíritu Santo y qué hace?
- ¿Quién es Jesús y por qué es importante?
- ¿Cómo orar en tu momento de necesidad? (Marcos 14:32-42)
- Cómo Dios interactúa con el mundo
- Cómo es Dios realmente
- Cómo Dios se revela al mundo
- Teología sistemática
- ¿Qué es la teología sistemática?
- Como Jesús mantuvo a Pedro en la mision (Marcos 14:27-31, 66-71)
- ¿Cómo sabes si tu fe es auténtica? (Marcos 14:12-26)
- ¿Cómo reaccionas a las palabras fuertes de Jesús? (Marcos 14:1-11)
- El libro de Marcos
- Alimentándose de la Palabra de Dios
- Luchando con la duda
- Las mejores prácticas para cristianos
- El dragón y las dos bestias en el libro de Apocalipsis
- El lado bueno de la tristeza
- Cómo reponerse del peso de la vergüenza
- Aprovechándose del miedo en el valle de la Bendición
- Como aprovechar tu enojo de una vez por todas
- La resiliencia y el poder de las emociones
- Resiliente
- Cuando el amor bajó a la tierra
- Cuando el gozo bajó a la tierra
- Cuando la paz bajó a la tierra
- Serie el Advenimiennto
- Cuando la esperanza bajó a la tierra
- Cuando el tiempo se acabe (Marcos 13:28-37)
- ¿Cómo será el fin? (Marcos 13:14-27)
- Escatología bíblica
- ¿Estamos viviendo en los tiempos finales? (Marcos 13:1-13)
- Cómo detectar a un fraudulento espiritual (Marcos 12:38-44)
- ¿Quién es el Mesías? (Marcos 12:35-37)
- ¿Qué tan bien conoces tu Biblia? (Marcos 12:28-34)
- El significado de escuchar en hebreo
- ¿Cómo será la eternidad? (Marcos 12:18-27)
- Impuestos para el César (Marcos 12:13-17)
- ¿Existe todavía la autoridad espiritual? (Marcos 11:27-12:12)
- La religión infructuosa: no se trata del templo (Marcos 11:12-25)
- En los altibajos (Marcos 11:1-11)
- ¿Qué te mantiene al margen? (10:46-52)
- La copa amarga (10:32-45)
- Estresado – Manejando el estrés emocional
- ¿Qué debo hacer? (Marcos 10:17-31)
- Como un niño (Marcos 10:13-16)
- El matrimonio a la Luz del Reino (Marcos 10:1-12)
- La clave de la grandeza (Marcos 9:30-50
- Todo es posible (Marcos 9:14-29)
- Jesús transformado (Marcos 9:2-13)
- El precio del discipulado (Marcos 8:31-9:1)
- Sanidad en dos etapas (Marcos 8:22-30)
- La diferencia entre la incredulidad y la duda (Marcos 8:11-21)
- Territorio gentil (Marcos 7:24-37)
- Pureza interior (Marcos 7:1-23)
- 5 características de una mujer según Proverbios 31
- Jesús camina sobre el agua (Marcos 6:45-56)
- Milagro ya visto (Marcos 6:30-44)
- Muerte y legado de Juan el Bautista (Marcos 6:14-29)
- Rechazando a Jesús (Marcos 6:1-13)
- Las sanaciones paralelas de Jesús (Marcos 5:21-43)
- Cuando Jesús cruza la línea (Marcos 5:1-20)
- Jesús calma una tormenta (Marcos 4:35-41)
- El Misterioso e Imparable Reino de Dios (Marcos 4:21-34)
- Amor vs. Legalismo (2:23-3:6)
- La parábola de los cuatro tipos de suelo
- Cuando la familia se convierte en un ídolo (Marcos 3:20-21,31-35)
- 5 consejos para un hábito de oración varonil (El hombre guía #6)
- Aliméntate de las Escrituras todos los días (El hombre guía #5)
- Un tipo de hombre de “una sola mujer” (El hombre guía #4)
- Señales de advertencia al borde de una aventura amorosa (El hombre guía #3)
- 2 maneras de estar presente para tus hijos (El hombre guía #2)
- La estrategia de Satanás para destruir la familia (El hombre guía #1)
- El hombre guía (serie para hombres)
- El pecado imperdonable (Marcos 3:22-30)
- Entrenando a los Doce (Marcos 3:7-19)
- El corazón detrás de la acción (Marcos 2:18-22)
- Jesús ve dos tipos de personas (Marcos 2:13-17)
- Jesús es más grande que la religión (Marcos 2:1-12)
- Mayor amor (Serie)
- Jesús el Gran Médico – la historia del leproso (Marcos 1:40-45)
- Un día en la vida ocupada de Jesús (Marcos 1:29-39)
- El Reino al revés
- La única autoridad verdadera en el universo
- Jesús nos comprende
- ¿Quién fue Juan el Bautista? (Marcos 1:2-8)
- Introducción al Evangelio de Marcos
- El significado de “fuerza” en hebreo
- Gozo inesperado (una historia navideña)
- Un embarazo inesperado
- El significado de “alma” en hebreo
- El significado de “corazón” en hebreo
- El significado de la palabra “amor” en hebreo
- El significado de “Señor” en hebreo
- El Shemá
- La familia inesperada de Jesús
- Esperando a Jesús
- Cuando las finanzas te causan ansiedad
- Cuando la gente te causa ansiedad
- Cuando tus pensamientos vuelan desenfrenadamente por la ansiedad
- ¿Por qué los controladores obsesivos se ponen tan ansiosos?
- Ansiosos por nada
- El secreto para superar la ansiedad
- Cuatro milagros en el libro de Jonás
- El capítulo más vergonzoso de la Biblia
- El Dios de segunda oportunidades
- Cómo orar cuando tocas fondo
- Jonás
- Cuando Jonás huyó de Dios
- Toda la armadura de Dios
- Todo sobre Satanás y los demonios
- La Guerra Espiritual contra la Carne
- En guerra espiritual contra el mundo
- Tres principios de la guerra espiritual
- Guerra espiritual
- Lo esencial para hacer discípulos
- Cómo hacer discípulos
- ¿Por qué hacer discípulos?
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Todo lo que necesitamos para ser rectos
- Todo lo que necesitas saber sobre el bautismo
- Estando bien con Dios
- Cinco enseñanzas acerca de Jesús en la iglesia primitiva
- Lo que dice la Biblia sobre el pecado
- Como la imagen del Imago Dei lo cambia todo
- Tres verdades para cada búsqueda
- Tres razones para confiar en la Biblia
- Ama a tu enemigo a la manera de Jesús
- Se la mejor persona a la manera de Jesús
- Cumpliendo tu palabra a la manera de Jesús
- Salvando tu matrimonio a la manera de Jesús
- Pureza sexual radical a la manera de Jesús
- El control del enojo a la manera de Jesús
- A la manera de Jesús
- Semana Santa – Viernes Santo
- Semana Santa – Domingo de Resurrección
- Semana Santa – Domingo de Ramos
- Semana Santa
- Principio #3 de la crianza: Afirma a tus hijos
- Principio #1 de la crianza: Pon a Dios primero
- Principio #2 de la crianza: Disciplina con amor
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- ¿Cuál es la historia del Nuevo Testamento
- ¿Cuál es la historia del Antiguo Testamento?
- ¿CÓMO LEO LA BIBLIA?
- ¿CUÁL ES LA ESTRUCTURA DE LA BIBLIA?
- Instrucciones finales para la batalla de las guerras culturales cristianas
- Cinco pasos para ganar la guerra interna como cristiano
- ¿De dónde obtenemos la Biblia?
- Información errónea sobre la familia
- Ezequiel y los huesos secos
- Eliseo y el ejército de ángeles
- Cinco lecciones de Elías y la viuda
- “Sé esto” en las guerras culturales
- Samuel y la voz
- Balaam y la burra (Números 22)
- La serpiente en un poste (Números 21)
- Guerras culturales – A través del libro de 1 Pedro
- La verdad sobre las pruebas
- El pecado capital de la pereza
- La Trinidad – Lo que la Trinidad nos enseña sobre la vida diaria
- La Trinidad: La deidad de los Tres
- El pecado capital de la envidia
- El pecado capital de la ira
- El pecado capital de la glotonería
- El pecado capital de la lujuria
- El pecado capital de la codicia
- La Trinidad: Dios en tres personas
- La Trinidad: Dios es uno
- La Trinidad
- La Trinidad: El misterio de Dios
- El pecado capital del orgullo
- 7 Pecados Capitales
- Por si te lo perdiste
- Guia de supervivencia para la crianza
- Atacando tu deuda
- No gastes hasta quedarte en la ruina
- 5 pasos para presupuestar, ahorrar y generar riqueza
- El presupuesto empieza con dar
- Tener la mentalidad correcta de Dios y el dinero
- Dios y el dinero
- Antropología
- Cómo leer las Escrituras para avanzar
- Cómo controlar tu ritmo de vida para avanzar
- Cómo ayunar para avanzar
- Disciplinas para avanzar
- Cómo orar para avanzar
- El secreto antiguo de las disciplinas espirituales
- Jesús convierte el agua en vino
- Destruyendo/Construyendo tu matrimonio
- Encontrando tu camino de regreso a Dios
- A través del libro de Colosenses (Serie)
- Levantando la esperanza
- ¿Dios siempre cumple sus promesas?
- La parábola de la gran fiesta | Parábolas perplejas #4
- La parábola de los trabajadores del viñedo | Parábolas perplejas #3
- La parábola del administrador astuto | Parábolas perplejas #2
- Las parábolas de las semillas que crecen | Parábolas perplejas #1
- Parábolas perplejas (Serie)
- ¿Cómo la Biblia se convirtió en la Biblia?
- Cómo leer la Biblia (Serie)
- La Biblia es una narrativa de la vida de Jesús | Cómo leer la Biblia #5
- 6 Consejos para leer la Biblia | Cómo leer la Biblia #4
- 3 cosas que tu esposo siente sobre el sexo que pueda que no sepas o creas
- Lo que tu esposa realmente quiere de ti
- El matrimonio es una obra de arte
- Cómo construir un fundamento sólido | Descubriendo la Biblia #5
- Cómo sacarle mayor provecho a tu Biblia | Descubriendo la Biblia #4
- Descubriendo la Biblia (Serie)
- Confía en tus instrumentos
- La Palabra de Dios puede hacer más de lo que piensas | Descubriendo la Biblia #3
- Estilos literarios de la Biblia | Cómo leer la Biblia #3
- Los 5 versículos que los cristianos más sacan de contexto
- Los libros que Pablo escribió
- La Ley | Temas de la Biblia #6
- El cielo y la tierra | Temas de la Biblia #3
- Los pactos | Temas de la Biblia #2
- La santidad de Dios | Temas de la Biblia #1
- Temas de la Biblia (Serie)
- ¿Por qué los cristianos ignoran otras leyes del AT pero condenan la homosexualidad?
- 5 cosas que cada cristiano necesita saber sobre el matrimonio homosexual
- ¿Debemos los cristianos obedecer las leyes del AT?
- ¿Qué es el Arca del Pacto?
- Panorama general del Libro de Exodo – Serie
- Panorama general del libro del Éxodo capítulos 19-40 | Panorama general del Exodo #2
- Panorama general del libro de Éxodo capitulos 1-18 | Panorama general del Exodo #1
- La gran historia de la Biblia | Cómo leer la Biblia #2
- Deja que Dios cambie tu mente | Descubriendo la Biblia #2
- Conceptos básicos de la Biblia
- ¿Qué es la Biblia? | Cómo leer la Biblia #1
- El libro que me entiende | Descubriendo la Biblia #1
- Yo elijo (Serie)
- Elijo rendirme por encima del control | Yo elijo #3
- Elijo ser saciado que estar sediento | Yo elijo #2
- 3 Reglas y 2 consejos para administrar tu tiempo
- Cómo escribir una declaración de misión – Conversaciones BAEX
- El padre que se exaspera pierde – Conversaciones BAEX
- Cómo ser un genio en la crianza – Conversaciones BAEX
- La meta final de la crianza de los hijos – Conversaciones BAEX
- Respeto – Conversaciones BAEX
- Como tener autocontrol – Conversaciones BAEX
- Conoce tu identidad – Conversaciones BAEX
- Cómo motivar a todo tu equipo para la Misión: Comienza con por qué – Conversaciones BAEX
- Los secretos que nos conducen a un éxito mayor – Conversaciones BAEX
- 5 puntos para dar claridad al equipo – Conversaciones BAEX
- ¿Qué es la cultura de equipo (y por qué es tan importante)? – Conversaciones BAEX
- ¿Puedes entrenar el carácter? – Coversaciones BAEX
- He aquí cómo comenzar a mentorear a tus hijos en el hogar – Conversaciones BAEX
- 7 cosas que los adolescentes desearían poder decirle a sus padres (Jóvenes)- Conversaciones BAEX
- Como sucede la falta de comunicación (y cómo evitarla) – Conversaciones BAEX
- Elijo el propósito por encima del sin sentido | Yo elijo #1
- ¿Qué quiso decir Jesús con: “El Padre es mayor que yo”?
- El Salvador | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #5
- La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente (Serie)
- El mesonero | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #4
- El Rey | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #3
- Los pastores | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #2
- Los sabios (los reyes magos) | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #1
- El secreto para matar la envidia y los celos
- Mal consejo (serie)
- Jugando jueguitos con el pecado
- ¿Es mi pecado realmente un problema?
- ¿Por qué murió Jesús? | Principios bíblicos para nuevos creyentes #7
- El precio de la salvación | Principios bíblicos para nuevos creyentes #8
- La humanidad bajo el pecado | Principios bíblicos para nuevos creyentes #5
- Como estar insatisfecho | Mal consejo #4
- Como cometer adulterio | Mal consejo #3
- Como alejarse de Dios | Mal consejo #2
- Cómo convertirse en un adicto | Mal consejo #1
- La clave cristiana para escapar de la pornografía
- Grupos de conexión en tu vecindad
- Niégate a ti mismo para un gozo mayor
- Una perspectiva celestial: La historia de LeTourneau
- Pasando la prueba máxima | Abraham #5
- ¿Estaba Dios enojado en el Antiguo Testamento?
- Tres son multitud | Abraham #4
- Salmos 56: Confiando en Dios en momentos desesperados
- Decepcionado con Dios
- Confiar en Dios toma toda una vida | Abraham #3
- Grandes personas fallando grandemente | Abraham #2
- Dios te busca | Abraham #1
- Abraham (Serie)
- 7 acontecimientos principales de la historia de Dios y las personas
- Cómo perdonarte a ti mismo
- Admitiendo que estás mal como padre
- Cuatro obstáculos para pedir una disculpa
- Cristianos pretendiendo: Aprende a ser real con las personas
- Tres recursos para la vida cristiana
- ¿Por qué Dios nos bendice?
- La estructura del Antiguo Testamento
- Siguiendo el plan financiero de Dios | Éntrale a la jugada #3
- Un desafío de dar para los cristianos
- Cómo los mentores lo hacen | Entrenamiento para el mentor #2
- Qué hacen los mentores | Entrenamiento para el mentor #3
- Compartiendo la verdad correcta en el momento correcto
- 3 listas de personas para mentoría bíblica
- Cuándo dejar de mentorear a alguien
- Naciste para multiplicarte
- Escuchando por el momento decisivo de alguien
- ¿Dónde estás parado en tu búsqueda de Dios?
- 4 etapas de mentoría bíblica
- Empoderando a los mentores hasta la enésima generación
- Cómo funcionan los grupos y la mentoría: compromisos básicos
- Por qué los mentores lo hacen | Entrenamiento para el mentor #1
- Tres tipos de “casi” discípulos
- Entrenamiento para el mentor (Serie)
- Aquí la verdadera razón por la que nadie hace discípulos
- ¿Qué es el evangelio?
- El evangelio del reino | Temas la Biblia #5
- Cómo usar El plan de reproducción del grupo de conexión
- Celebra el lanzamiento de un grupo nuevo
- Pasando de un grupo a dos
- Encontrando el momento adecuado para reproducir un grupo
- Qué tan grande debe ser un grupo para lanzar un grupo nuevo
- Preparando al grupo para reproducirse
- Cómo identificar a futuros líderes
- Creando un grupo de conexión enfocado hacia fuera
- Compartiendo el ministerio en un grupo de conexión
- Lo más grande que un líder de grupo de conexión puede hacer
- Cómo desarrollar líderes para grupos de conexión nuevos
- Cómo usar tu agenda para las reuniones del equipo
- Éntrale a la jugada (Serie)
- El siervo desinteresado | Entrale a la jugada #2
- Convirtiéndote en un discipulador | Éntrale a la jugada #1
- Cómo usar tu agenda de grupo
- Entrenamiento para los grupos de conexión (Serie)
- El rol estratégico de los grupos de conexión
- Cómo utilizar el Plan de lanzamiento para los grupos de conexión
- Estratégicos momentos para invitar
- Entrena a tu grupo a ser invitacional
- Desarrollando a las personas en los grupos de conexión
- Cria hijos con una mentalidad de ministerio
- Comprendiendo el discipulado relacional
- Crea un ambiente relacional bueno en tu grupo
- Crea un ambiente saludable en tu grupo de conexión
- Yendo círculo completo como grupo
- Cómo hacer que tu grupo sea acogedor para las visitas
- Cómo evitar ser un grupo de conexión raro
- Establece el tono adecuado para un grupo nuevo
- Reglas básicas para los grupos de conexión
- Los rompehielos
- Comprendiendo las etapas de la búsqueda
- De que trata el discipulado
- Cómo prepararse para un grupo o reunión de mentoría
- No pierdas tu llamado celestial: adorar | Señales de advertencia #9
- El corazón de la adoración
- Sobreviviendo al abuso sexual
- ¿Cómo está tu vida sexual en el matrimonio?
- Amorología: Dios, el amor, el matrimonio y el sexo | Serie
- ¿Cuál es el propósito del matrimonio? | Amorología #1
- ¿Necesitan los cristianos preocuparse por el medio ambiente?
- ¿Cómo deberíamos cuidar del medio ambiente?
- ¿Qué es el sexo? | Amorología #2
- ¿Eres tibio? | Señales de advertencia #8
- ¿Está Cristo en el centro o al margen?
- PRINCIPIO #1: PON A DIOS EN PRIMER LUGAR
- No pierdas tu recompensa | Señales de advertencia #7
- ¿Hay recompensas en el cielo?
- ¿Por qué el camino al cielo es tan estrecho?
- Universalismo, el cielo y el infierno
- El gran intercambio
- ¿Es Jesús el único camino hacia Dios?
- ¿Qué es la salvación?
- Apártate de la idolatría | Señales de advertencia #5
- Una advertencia a despertarse | Señales de advertencia #6
- ¿Tengo que confesarme con los demás?
- 5 Claves para conectarse
- 5 razones para conectarse
- El principio de LEGO (Serie)
- No te acomodes en la Ciudad de la basura
- ¿Es la confesión sólo entre Dios y yo?
- ¿Qué es la ira de Dios?
- Culpa y arrepentimiento
- Lo que mi hijo de tres años me enseñó sobre pelear contra el pecado
- Aférrate a Jesús | Señales de advertencia #4
- ¿Estás demasiada ocupada para Dios?
- La adoración en el Apocalípsis de Juan
- 5 herejías comunes de hoy en día
- Una advertencia sobre la oposición | Señales de advertencia #3
- Nada sin Amor | Señales de advertencia #2
- Señales de advertencia del Apocalipsis (Serie)
- El regreso del Rey | Señales de advertencia #1
- La persona de Jesús | Principios bíblicos para nuevos creyentes #6
- 5 razones para creer en la resurrección de Jesús
- ¿Se inventaron los cristianos la historia de Jesús?
- Los atributos únicos de Dios | Principios bíblicos para nuevos creyentes #2
- Lo que la creación nos dice acerca de Dios
- En defensa de Dios
- Cómo compartir la verdad en amor
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- Resucitado a la vida nueva | El significado del bautismo
- Preguntas comunes sobre el bautismo
- Consumado es | Las últimas palabras #4
- Las últimas palabras (Serie)
- Pelea la buena batalla | Las últimas palabras #3
- Sirviéndole a Dios en la asamblea de Su pueblo
- La buena moral no salva, Jesús salva
- 5 razones para leer el Antiguo Testamento
- ¿Cuáles son los beneficios de la salvación?
- ¿Por qué Jesús tuvo que morir en la cruz?
- Perdona a tu archienemigo | Las últimas palabras #2
- Un evento para recordar | La última cena
- La bendición de Moisés | Las últimas palabras # 1
- Cómo perdonar cuando duele
- ¿Es perdonar lo mismo que olvidar?
- 3 Preguntas para los que luchan con la falta de perdón
- Cuatro tipos de conexiones en tu hogar
- 5 maneras de conectar con tu adolescente
- 4 Consejos para amar y afirmar a los adolescentes
- 6 Datos sobre los padres que mentorean a sus adolescentes
- 8 Consejos para criar adolescentes
- 3 Consejos para disciplinar a los adolescentes
- Criando adolescentes (Serie)
- Las 3 Ces para disciplinar a tus hijos
- Principio #2 de la crianza: La disciplina no es opcional
- ¿Promete Dios que mis hijos crecerán bien?
- Principios básicos del matrimonio (Serie)
- Principio #3 del matrimonio: Las parejas saludables se mantienen hablando
- No permitas que la mala comunicación descarrile tu matrimonio
- 3 razones para no ser pasivo-agresivo en tu matrimonio
- Lección # 1: 3 pasos para entender las expectativas en el matrimonio
- Cómo mantenerse conversando en el matrimonio (Serie)
- ¿Cuál es tu lenguaje de la disculpa?
- Fuentes de conflictos en un matrimonio cristiano
- Cómo pedir perdón
- Como recuperar la confianza (Serie)
- La importancia del perdón en el matrimonio
- Qué hacer cuando se rompe la confianza
- Principio matrimonial #2: La confianza se gana no se da gratuitamente
- Principio #1 del matrimonio: El amor es una decisión, no sólo un sentimiento
- ¿Amas a tu cónyuge como Cristo te ama?
- Cómo establecer límites saludables con tus suegros
- Cómo apartar a tu cónyuge en el matrimonio
- Tu tipo de personalidad y tu matrimonio
- No asfixies a tu cónyuge
- 5 consejos de vida para los padres con adolescentes en los medios sociales
- La trayectoria de la disciplina de los padres
- Consejos útiles para una comunicación mejor
- Un evento para recordar
- Increíble (Serie)
- Dios sana nuestros corazones rotos | Increíble # 4
- Dios vence nuestro materialismo | Increible #5
- Jesús habla con alguien que se preocupa por el dinero
- Cómo saber si estás poniendo al dinero antes que a Dios
- Ten cuidado con 4 ídolos modernos
- 5 Problemas con la codicia
- Dios puede vencer nuestras ataduras-Increíble #3
- Dios vence nuestra inseguridad | Increible # 2
- Dios puede ayudarte a perdonar | Increíble # 1
- 5 armas para romper una adicción
- El Espíritu nos guía
- El poder de la resurrección
- El ciclo de pecado de Jueces
- La estrategia de Satanás para destruir a la familia
- Cómo ser un mejor esposo
- Los 5 lenguajes del amor
- ¿Qué es la Pascua y de dónde viene?
- La resurrecion de Jesus – Jesus la serie #6
- Regeneración: Dios nos renueva
- Cómo la resurrección nos justifica con Dios
- La importancia de la resurrección
- La angustia de Getsemaní | Despojado #2
- El juicio escandaloso de Jesús | Despojado #1
- Despojado (Serie)
- ¿Por qué Dios se hizo humano?
- El Mesías | Temas de la Biblia #4
- ¿Quién es Jesús segun según la Biblia?
- ¿Alguna vez Jesús afirmó ser Dios?
- Inclusividad vs exclusividad – Versus #4
- Versus (Serie)
- Libertad vs deber moral – Versus #2
- Juzgar vs no juzgar – Versus #1
- Fe privada vs la iglesia – Versus #3
- ¿Cómo elijo una iglesia?
- Soy cristiano, pero … ¿necesito la iglesia?
- ¿Tiene la iglesia el derecho de disciplinar a los cristianos?
- ¿Cómo puedo tener una vida fructífera?
- ¿Qué sí? (Serie)
- ¿Qué si pudieras escoger tu destino? – ¿Qué sí? #4
- ¿Qué si pudiera hablar con los animales? | ¿Qué si? # 5
- ¿Qué si pudieras tener el plan perfecto para tu vida? | ¿Qué si? # 2
- ¿Qué si las decisiones importantísimas de la vida te salieran siempre bien? | ¿Qué si? # 3
- ¿Cómo puedo escuchar la voz de Dios?
- No solo sigas tu corazón – 2 Corintios 5
- ¿Cómo puedo conocer la voluntad de Dios?
- Salmo 13: Cuando Dios guarda silencio
- Salmo 1: Siguiendo la senda de los justos
- ¿Verdaderamente escuché de Dios?
- ¿Cómo discernir la guianza de Dios?
- ¿Qué si pudieras pedir lo que quisieras? | ¿Qué si? # 1
- Los libros de sabiduría del Antiguo Testamento
- Presentando a Job
- Presentando a Eclesiastés
- Presentando a Proverbios
- Presentando a los Salmos
- Alguien tiene que ser el héroe
- Mi peor enemigo – Sabotaje #3
- Líderes cristianos y el orgullo
- Vendiéndose por un momento sin valor – Sabotaje #2
- Sabotaje (Serie)
- Yo, yo mismo y mi otro yo – Sabotaje #1
- La cruz de Jesús y el tribunal
- Tres tipos de felicidad
- La generosidad de Dios hacia ti
- Invitación de Dios a la intimidad
- Haz lugar para dar – Despejado #3
- No quieras ser rico
- Haz lugar para servir | Despejado # 2
- Dar nos libera de la idolatría
- ¿Deberían los cristianos juzgar a los demás?
- Temas de la Biblia – luz y oscuridad
- Vive en la luz – Enriquécete #6
- Enriquécete (Serie)
- Peleando por paz-ENRIQUÉCETE #4
- Una manera mejor de orar – Enriquécete #5
- ¿Deberían los cristianos quebrantar la ley?
- Tu papel en la política | Dios y la Política
- Los cristianos y la política
- 3 ideas malas acerca de Dios y el gobierno
- Los muertos vivientes – Enriquécete #3
- Más allá de la mediocridad – Enriquécete #2
- Los beneficios de la Trinidad – Enriquécete #1
- Yendo fuera – El lente #5
- Cómo orar por las personas que mentoreas
- Ora bendiciones sobre tus hijos
- ¿Es la Trinidad una contradicción?
- Dios es Tres Personas
- Dios es espíritu
- ¿Qué creen los mormones sobre la humanidad?
- La adopción en la Biblia
- La Ley del Mormón de la progresión eterna
- ¿Qué creen otras religiones acerca de Dios?
- Una introducción a los Efesios
- Salmo 139 – Cómo Dios te busca
- El lente (Serie)
- Éntrale de lleno – El lente #4
- ¿Qué es un apóstol del Nuevo Testamento?
- LA EPÍSTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS, CAPÍTULOS 5-16
- Hebreos 11: Enoc – Viviendo para honrar a Dios
- Hebreos 11: ABRAHAM Y EL SUEÑO AMERICANO
- No malentiendas la gracia de Dios
- En un momento (El lente #3)
- ¿Qué significa “nacer de nuevo”?
- ¿Qué se requiere para la salvación?
- La inutilidad de una mentalidad de yo primero
- Al revés – El lente #2
- CNR + Temas sociales + Amor + Mateo 22
- Una respuesta bíblica a la crisis de refugiados sirios
- ¿Cuál es una forma convincente de hablar con otros sobre el aborto?
- Como Jesús lidea con el pecado sexual
- ¿Y si no estoy listo para mi momento de fe?
- Cómo ayudar a los demás a buscar de Dios – El método BAEX
- 7 Señales de que puedes estar abaratando la fe
- El bautismo es un símbolo como un anillo de matrimonio
- La humanidad a la imagen de Dios
- Ideas peligrosas (El lente 1)
- ¿Para qué trabajas? – La Torre de Babel
- Motivación (Serie)
- Motivados por la eternidad
- Motivados por el propósito
- Motivados por el bien
- ¡Cuidado con el Club Satánico Después de Clases!
- Muerte al orgullo [y a la humildad falsa]
- Coopera con los demás en el trabajo
- Respeta a tus líderes en el trabajo
- Trabaja duro en lo que haces
- El trabajo es arduo después de la caída de la humanidad
- El propósito máximo de Dios para el trabajo
- Tu motivación para ir al trabajo
- Cómo ganar en el Trabajo (Serie)
- La cara brillante del amor
- La bebida en polvo más asquerosa del mundo
- La vaquita tonta de oro (niños)
- Cuando las cosas buenas se convierten en un ídolo
- Te convertirás en lo que adoras
- El corazón quiere lo que quiere
- Ídolos (Serie)
- Cómo orar en tu momento de profunda necesidad
- Luchando con la tristeza
- Hábitos (Serie)
- Todo sobre andar en el Espíritu
- El plan de Dios para lidiar con los hábitos
- Lo que hace que los hábitos sean malos
- Fundamentos (serie)
- Aprende a identificar las mentiras que crees
- Tu identidad en Cristo
- El poder de la unión con Cristo
- Lo que hay que hacer cuando “la culpa mala” se detona
- Culpa buena y culpa mala
- Pecado y santificación
- Lo que todo cristiano debe saber (serie)
- 5 Prácticas básicas para la vida cristiana
- 5 Doctrinas fundamentales que todo cristiano cree
- 5 Valores básicos para la vida cristiana
- 5 Hábitos básicos para la vida cristiana
- A través del libro de Habacuc (Serie)
- Aprendiendo a aceptar las dificultades
- La justicia poética de Dios
- Cuando la vida te trae lo inesperado
- ¿Por qué la gente se sale con su maldad?
- ¿Cuál es el arrepentimiento verdadero?
- DÓLARES & SENTIDO-Serie
- Lo que el dinero puede y no puede hacer
- Enfrentando al monstruo de la deuda
- Cómo convertirte en un administrador financiero exitoso
- Cómo ganar en la crianza (Serie)
- La crianza en etapas
- El ingrediente secreto de la crianza cristiana
- ¿Que con nalguear a los hijos?
- La importancia de disciplinar a los niños
- Creando el ambiente adecuado en el hogar
- Liderazgo de cuatro esquinas en el hogar
- Yendo círculo completo como padre
- FUNDAMENTOS VERDAD # 3: Cómo crecer en tu fe
- ¿Por qué buscar de Dios?
- La generosidad de Dios para contigo
- Repensando el papel del dinero en nuestras vidas
- Cómo funciona el legalismo
- Jesús sana en el día de reposo
- Como el pacto de Abraham nos incluye
- Entendiendo la ley del A.T.
- El Reglamento de los fariseos
- FUNDAMENTOS VERDAD # 2: Cómo vivir como un cristiano
- ¿Por qué unirse a un grupo de conexión?
- ¿Quién es el Espíritu Santo?
- La crianza a propósito
- HOMBRES: LIDEREN A SU FAMILIA
- Disciplinas espirituales
- Prográmalo si quieres una cultura conversacional en casa
- Padres: transfieran sus valores a sus hijos
- Recibiendo claridad en 5 puntos para la crianza de los hijos
- Lucha y carrera militar de David
- Los hombres son llamados a ser feroz
- 3 Conceptos básicos para los hombres (serie)
- Los hombres son desencadenados a través de la obediencia
- La dependencia es el combustible para los hombres
- Enfrentando la duda (serie)
- ¿Quién fue Juan el Bautista?
- ¿Realmente todo saldrá bien?
- Dudando cuando la vida se pone difícil
- La creación da evidencia de Dios
- ¿Por qué es la Biblia confiable?
- ¿Cuánta prueba necesito para creer?
- Lo que deberían entender los escépticos del cristianismo (Pensamientos de la película Resucitado)
- Dudando cuando la fe no tiene sentido
- ¿Cuánta información necesitas para ser salvo?
- ¿Son los demonios reales?
- Dudando porque no me siento cristiano
- La respuesta correcta al pecado
- Asegúrense de tener bien en claro quién es Jesús
- ¿Qué significa que Jesús salva?
- Llegando a tu momento de fe
- Fundamentos Verdad #1: Cómo empezar a buscar de Dios
- Evidencia de la resurrección: 5 razones para creer que Jesús realmente resucitó
- Estrés futuro: estresado por lo que podría suceder
- Estrés relacional: estresado por la gente
- Estrés frenético: partido en 1000 direcciones
- Estresado: cómo Dios nos da una ventaja (serie)
- Pros + Contras del estrés
- ¿Qué hay en tu lista de pecado?
- El libro de Tito: Cómo hablar de política y religión
- ¿Deberían los cristianos de hoy ayunar?
- La anatomía de un hábito
- ¿Por qué estoy siempre irritable?
- A través del libro de Tito (Serie)
- El libro de Tito: No se trata sólo de ti
- El libro de Tito: Todo tiene que ver con el liderazgo
- El libro de Tito: Sólo Dios puede rescatarnos
- Navidad Verdadera
- CRISTINO (Serie)
- CRISTINO: Creo en Dios, pero no confío en él plenamente
- CRISTINO: soy cristiano, pero quiero a Dios a mi manera
- CRISTINO: soy cristiano, pero no exagero
- Cristino: soy cristiano, pero no conozco a Dios
- Atrapados en dos culturas: Religión y Fe
- Navidad verdadera: luz
- Navidad verdadera: esperanza
- Navidad verdadera: paz
- Navidad verdadera: gozo
- Cómo funciona el perdón
- Cómo funciona la avaricia
- Cómo funcionan las emociones
- Cómo funciona la amistad
- El liderazgo de cuatro esquinas en la iglesia
- ¿Tiene Dios emociones?
- El Dios de Moisés (Serie)
- El Dios de Moisés: Cuando Dios rompe las cadenas
- El Dios de Moisés: Cuando la fe se da contra la pared
- El Dios de Moisés: Cuando uno mismo es el centro
- El Dios de Moisés: Cuando Dios escribe tu historia
- JESÚS Y ZAQUEO
- LAS 3 TENTACIONES DE JESÚS
- EL BAUTISMO DE JESÚS
- Jesús: la Serie
- ¿Realmente importa lo que hagas?
- ¿Te dará Dios más de lo que puedas soportar?
- Dios nunca dijo eso (Serie)
- ¿Quiere Dios que seas feliz?
- Cultura Discipuladora: Envisionando una nueva clase de Iglesia
- #1: ¿Qué es mentoría y quién debe hacerlo?
- Comprendiendo el círculo completo de la búsqueda de Dios
- Ventajas de una biblioteca discipuladora
- ¿Qué es una “Cultura discipuladora” (y cómo podemos obtenerla)?
- 4 consejos para escribir una Medida de Acción Personal
- Cómo preparar una conversación de grupos o mentoría
- Cómo desarrollar una cultura discipuladora en tu iglesia
- ¿Qué es la “buena vida”?
- ¿Qué es una cosmovisión bíblica?
- ¿Cómo la Biblia nos corrige?
- Fundamentos cristianos: 5 datos básicos acerca del bautismo en agua
- Guerra espiritual y la armadura de Dios
- ¿Qué es fe?
- ¿Por qué es Satanás llamado el ángel de luz?
- Entendiendo el egoísmo
- Superando el egoísmo
- La vida de “unos a otros”
- Dios valora las relaciones
- La mecánica de la oración
- La oración: ¿Qué? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Quién?
- Introducción a la Epístola de Judas
- Cuatro maneras de detectar a un falso maestro
- El propósito del trabajo
- Tres maneras de completar el Paso 1 en una guía de discusión
- Lecciones bíblicas sobre la generosidad
- Cómo la iglesia puede cambiar tu familia
- El dolor de la crucifixión
- El Espíritu Santo y la Biblia
- La revelación de Dios a través de la creación
- Introducción a los Salmos
- Cómo Dios nos ayuda a través de su presencia
- Cómo adorar a Dios fuera de la música
- La tentación de Jesús
- La importancia de la verdad de Dios
- Coming Soon
- ¿Qué es idolatría?
- Cuidado con el pecado sin arrepentimiento
- Cómo la sociedad se beneficia de la Biblia
- ¿Cuál traducción de la Biblia debería elegir?
- Adiestramiento para mentor #2: 3 principios de mentoría
- El porqué necesitas un mentor
- El pacto de Dios con Israel
- Comprendiendo el liderazgo de Israel en la Biblia
- La compasión de Dios
- Israel: el reino dividido
- La idolatría en Israel: Baal
- Personajes de la Biblia: Elías
- El método mentor
- Cómo funciona una Guía de Grupo
- Nadie puede buscar de Dios por ti
- No sabes algo hasta que lo puedas decir
- No puedes beneficiarte de la verdad a menos que la pongas en práctica
- No aprenderás algo a menos que lo hables
- Dios quiere que la gente común comparta
- Jesús no se rehusó a servir
- Necesitarás más que fuerza de voluntad para honrar a Dios
- 3 Simples consejos técnicos para cada grupo
- Utiliza los libros de ejercicios como diarios para el discipulado
- Digitalízate con una tableta para liderar tu grupo familiar
- Comprendiendo tu naturaleza pecaminosa
- La naturaleza pecaminosa vs. el fruto del Espíritu
- Los filisteos: los enemigos de Israel
- El voto nazareo
- Lo que significa que el pecado trae muerte
- Lo que significa estar bien con Dios
- Cómo no superar tu naturaleza pecaminosa
- Presentando a Sansón
- Famous opening lines
- ESPANOL
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Qué cualidades buscas en un futuro cónyuge? ¿Crees que son las mismas que Dios quiere para ti?
- ¿Has pensado en cómo prepararte para ser un mejor esposo o esposa? ¿Qué áreas necesitas trabajar?
- Cuando piensas en un futuro matrimonio, ¿piensas más en lo que podrías recibir o en lo que podrías dar?
- Lee Romanos 12:1-2. ¿Cómo sería diferente un matrimonio si una persona viviera con esta actitud en vez de buscar servirse a sí misma?
- Lee Efesios 5:1-2. ¿Qué desea Dios de nosotros? ¿Cómo cambiaría tu actitud hacia un futuro cónyuge si caminaras en amor?
- Algunas personas tratan la Biblia como un mapa para cada decisión específica. ¿Por qué no podemos esperar que la Biblia nos diga exactamente con quién casarnos?
Lo que necesitas saber sobre el sexo antes de casarte
Hablar de sexo antes del matrimonio puede sentirse incómodo, pero es una conversación necesaria para construir un matrimonio sano y centrado en Cristo. La intimidad no es solo física; involucra el corazón, la confianza, la vulnerabilidad y la obediencia a Dios. Antes de casarte, es sabio aclarar heridas del pasado, expectativas presentes y la visión bíblica del sexo. Este artículo te ayudará a prepararte para vivir la intimidad matrimonial con madurez, gracia y propósito.
Pide perdón y recibe la gracia de Dios
Si tienes un pasado sexual, es importante reconocerlo con humildad. No se trata de revivir vergüenza, sino de caminar en luz. Si compartiste intimidad con otras personas, habla con tu prometido(a) con honestidad y pide perdón por haber entregado algo que debías haber reservado para el matrimonio. Más importante aún, arrepiéntete delante del Señor. 2 Corintios 5:17-19 nos recuerda que en Cristo somos nuevas criaturas: lo viejo pasó, lo nuevo ha llegado. Tu pasado no define tu futuro. Dios perdona, restaura y te capacita para vivir en pureza y fidelidad.
Trabajen juntos para honrarse mutuamente
La intimidad sexual dentro del matrimonio no es un acto egoísta, sino un acto de entrega mutua. 1 Corintios 7:3-4 enseña que los esposos deben buscar el bienestar del otro, no solo el propio.
1 Corintios 7:3-4 (NTV) El esposo debe satisfacer las necesidades sexuales de su esposa, y la esposa debe satisfacer las necesidades sexuales de su marido. 4 La esposa le da la autoridad sobre su cuerpo a su marido, y el esposo le da la autoridad sobre su cuerpo a su esposa.
Esto significa paciencia, comprensión y disposición a aprender juntos. Para muchas mujeres (y también para algunos hombres), la intimidad puede ser un proceso emocional y físico que requiere tiempo, comunicación y sensibilidad. El objetivo no es “cumplir”, sino construir unidad, confianza y amor sacrificial.
Hablen con honestidad sobre expectativas y desafíos
La intimidad puede ser un área sensible, especialmente si hay heridas, temores o expectativas no realistas. No tengas miedo de hablar sobre lo que te preocupa, lo que no entiendes o lo que te hace sentir inseguro(a). La falta de comunicación puede crear resentimiento, frustración o distancia emocional. En cambio, la honestidad fortalece el vínculo y permite que ambos crezcan. Si algo no está funcionando, no lo ignores. Hablen con amor, sin culpas, sin vergüenza y sin presión. La vulnerabilidad es una herramienta poderosa para la sanidad y la conexión.
Enseñanza clave
La intimidad sexual dentro del matrimonio es un regalo de Dios, diseñado para unir, fortalecer y bendecir a la pareja. Prepararse para vivirla bien implica sanar el pasado, abrazar la gracia de Dios, cultivar expectativas realistas y practicar una comunicación abierta. El sexo no es un fin en sí mismo, sino una expresión de amor sacrificial. Cuando una pareja se acerca a este tema con humildad, honestidad y dependencia de Dios, puede experimentar una intimidad que honra al Señor y edifica su matrimonio.
Ver también:
- Sabiduría bíblica
- ¿Qué significa pensar bíblicamente?
- Viviendo la Palabra: La amistad con el mundo
- Santiago: Manos y pies
- Controlando tu lengua
- Fe y obras: Evidencia que redarguye
- ¿Creía Santiago en el evangelio de la gracia?
- ¿Por qué es controversial el libro de Santiago?
- La gracia y las buenas obras
- La narrativa de la gracia
- El corazón de gracia de David
- La paradoja de la gracia
- Extender gracia dentro de la iglesia
- Extender la gracia fuera de la iglesia
- Evangelio bíblico vs. evangelio de prosperidad: el hijo pródigo
- ¿Qué podemos esperar de la vida cristiana?
- La Epístola de Santiago (Serie)
- No ignores la consejería prematrimonial
- ¿Cómo saber si alguien es “el indicado”?
- Lo que necesitas saber sobre el sexo antes de casarte
- ¿Estoy listo para casarme?
- ¿Es correcto que los cristianos vivan juntos antes del matrimonio?
- Haz esto si ya tuviste relaciones sexuales antes del matrimonio
- ¿Es normal tener sexo antes del matrimonio?
- El diseño de Dios para el matrimonio
- Deja que el presupuesto sea el malo
- ¿Cómo ayuda un mapa del amor a tu matrimonio?
- Aprende a escuchar realmente a tu cónyuge
- Hasta que la muerte nos separe: ¿Qué significa?
- En la riqueza o en la pobreza: ¿Qué significa?
- ¿Cuál es el concepto bíblico de unidad en el matrimonio?
- Amarte y respetarte: ¿Qué significa?
- Comparación: Tú no me mandas
- ¿Qué es la envidia?
- ¿Cuál es la diferencia entre la envidia y los celos?
- ¿Qué son los celos?
- ¿De qué trata realmente el décimo mandamiento?
- ¿Cómo evito el juego de la comparación con mis hijos?
- ¿Cómo pueden las nuevas mamás evitar el juego de la comparación?
- Prisa: Tú no me madandas
- En las buenas y en las malas: ¿Qué significa?
- Los votos (serie)
- Amargura: tú no me mandas
- Miedo: Tú no me mandas
- ¿Quién fue Sara en la Biblia?
- ¿Quién fue Abigail en la Biblia?
- ¿Cómo puedo dejar de preocuparme?
- Confiando en la protección de Dios (Salmo 121)
- ¿Cómo puedo amar a los que me estresan?
- ¿Cómo debo enfrentar un trastorno alimenticio?
- ¿Está bien tomar medicación para la depresión y la ansiedad?
- ¿Qué significa buscar el rostro de Dios?
- ¿Cómo puedo vencer una mentalidad de miedo?
- ¿Cómo está conectado el afán con el estrés?
- ¿Es pecado estresarse por el futuro?
- ¿Es la ansiedad un pecado?
- ¿Sana Dios los problemas emocionales?
- ¿Jesús todavía sana cada parte de nosotros?
- ¿Cómo están conectados el orgullo y la inseguridad?
- ¿Cómo “pruebo los espíritus”?
- ¿Qué es la cultura de encubrimiento en los círculos proféticos hoy?
- ¿Realmente cumplió Jesús la profecía de Isaías 53?
- ¿Qué significa que Dios “canceló los cargos” en nuestra contra?
- ¿Qué es el concepto de “culpa legal” en la Biblia?
- ¿Qué hago con los sentimientos de culpa?
- ¿Cómo puedo manejar la culpa y la vergüenza?
- Culpa: Tú no me mandas
- No me mandas (serie)
- Por lo tanto, corre con perseverancia
- Límites durante una separación
- Las 10 Leyes de los límites
- Cuatro marcadores de límites en el matrimonio
- Ayudando a los hijos a establecer límites
- Estableciendo límites con los amigos
- ¿Cuál es la diferencia entre la tristeza que proviene Dios y la tristeza del mundo?
- ¿Qué dice la Biblia sobre confesar mis pecados?
- ¿Cómo encontrar un compañero de dar cuentas confiable?
- ¿Cuál es la diferencia entre dar cuentas de forma saludable y un control legalista?
- ¿Cómo establezco límites saludables en las relaciones espirituales?
- ¿Qué es una “raíz de amargura”?
- ¿Cómo puedo ayudar a otro creyente que está luchando con el pecado?
- ¿Cuál es mi papel en la santificación?
- ¿Qué es la santificación?
- ¿Cómo puedo buscar la reconciliación con mi enemigo?
- ¿Cómo se ve la disciplina divina en la vida de los cristianos?
- El Salón de la Fama de la Fe
- ¿Quién fue Rahab en la Biblia?
- ¿Quién fue Moisés en la Biblia?
- ¿Quién fue José en el Antiguo Testamento?
- ¿Quién fue Abraham en la Biblia?
- ¿Quién fue Noé en la Biblia?
- ¿Quién fue Enoc en la Biblia?
- ¿Quiénes fueron Caín y Abel en la Biblia?
- El juego de la espera
- ¿Cuáles eran los sacrificios principales en el Día de la Expiación?
- ¿Por qué Dios pidió sacrificios de animales?
- ¿Fue condicional el Pacto Mosaico?
- ¿Cuál fue la señal del Pacto Davídico?
- ¿Cuál fue la señal del Pacto Mosaico?
- ¿De qué se trataba el Pacto Mosaico?
- ¿De qué se trataba el Pacto Abrahámico?
- ¿Cuál fue la señal del Pacto Abrahámico?
- ¿Cuáles son los pactos principales en la Biblia?
- Una guía rápida sobre el sacerdocio en la Biblia
- ¿Cuál fue el significado del diseño del Tabernáculo?
- ¿Qué fue el Día de la Expiación?
- ¿Cómo se compara el sacerdocio aarónico mormón con el de la Biblia?
- ¿Qué es el sacerdocio de Melquisedec en el mormonismo?
- ¿Por qué es tan importante el “sacerdocio de todos los creyentes”?
- ¿Fue Melquisedec un rey humano o Jesús preencarnado?
- ¿Quién fue Melquisedec en la Biblia?
- ¿Cuál es la diferencia entre el sacerdocio levítico y el sacerdocio aarónico?
- ¿Qué fue el sacerdocio aarónico?
- ¿Cuál fue el significado del mobiliario del Tabernáculo?
- ¿Cómo funcionaron Adán y Eva como sacerdotes en el Edén?
- ¿De qué trata realmente el concepto de sacerdocio en la Biblia?
- Manteniendo a “Cristo” en la vida cristiana
- El misterio antiguo del plan de Dios
- 10 verdades que demuestran la supremacía de Cristo
- La Buena Noticia lo cambia todo
- Tres pasos para una nueva identidad en Cristo
- Fracasando en crecer
- Si soy salvo por gracia, ¿cómo encajan mis obras?
- ¿Qué es el método bíblico E.D.A.O.?
- ¿Qué es el estudio bíblico inductivo?
- ¿Cuál es la diferencia entre eiségesis y exégesis?
- ¿Qué es la hermenéutica bíblica?
- ¿Cómo estudio mi Biblia?
- ¿Cuál es la diferencia entre leer y estudiar la Biblia?
- ¿Mi vieja naturaleza queda destruida cuando me convierto en cristiano?
- ¿Cómo funciona la transformación espiritual?
- Cirugía del alma
- ¿Qué es el amor fileo?
- ¿Qué es el amor eros?
- ¿Qué es el amor ágape?
- ¿Cómo nos juzga la Palabra de Dios?
- ¿Cuál es el significado de “corazón” en griego?
- ¿Qué es la visión “tricotomista” del ser humano?
- ¿Qué es la visión “dicotomista” del ser humano?
- ¿Hay diferencia entre alma y espíritu?
- ¿Cuál era el concepto griego del Logos?
- ¿Qué enseñó Filón sobre el Logos?
- ¿Quién fue Filón de Alejandría?
- ¿Qué son los Diez Mandamientos?
- El llamado de Abram y la promesa
- ¿Quién fue David en la Biblia?
- ¿Qué es la Lex Talionis?
- ¿Qué es el Código de Hammurabi?
- ¿Cómo revolucionaron los Diez Mandamientos a la sociedad?
- ¿Quién era el Sumo Sacerdote en el judaísmo?
- ¿Dónde vivió Moisés?
- ¿Tuvo Jesús siempre un cuerpo físico?
- ¿Qué es la encarnación?
- ¿Qué papel desempeña Jesús en la creación?
- ¿Dejó Jesús de ser Dios cuando vino a la Tierra?
- ¿De qué trata el libro de Hebreos?
- ¿Qué es la Cristología?
- ¿Quién escribió el libro de Hebreos?
- Jesús es un Sacerdote como Melquisedec
- ¿Qué era el Tabernáculo en el Antiguo Testamento?
- Jesús es mayor que Moisés
- ¿Por qué Jesús tuvo que hacerse humano? (Cristología 2)
- Los Siete atributos de Jesús (Cristología 1)
- Hebreos (serie)
- Una reflexión brutalmente honesta sobre el trabajo y la riqueza
- Una reflexión brutalmente honesta de lo incontrolable
- El amor que edifica: una mirada a Cantares
- Una reflexión brutalmente honesta del placer
- Una reflexión brutalmente honesta de la fe
- Eclesiastés (serie)
- Secretos para una vida fructífera
- El árbol genealógico de la Navidad: Nochebuena
- El árbol genealógico de la Navidad: Los tres reyes
- El árbol genealógico de la Navidad: Tamar, Rahab y Rut
- El árbol genealógico de la Navidad (serie)
- El fracaso no tiene por qué ser definitivo
- La promesa está más cerca de lo que crees
- Cómo mantener tu corazón limpio
- La trampa de la comparación
- La Búsqueda
- El proceso de desarollo de David
- Un corazón conforme a Dios
- La formación de David (serie)
- Dios está muerto
- Amar significa afirmar
- La verdadera fe significa no tener dudas
- Dios no me dará más de lo que puedo soportar
- Estoy demasiado lejos del alcance de Dios
- Mentira creíble: Dios es un aguafiestas
- Mentiras creibles (serie)
- Obediencia: esa palabra que incomoda
- Escogido por Dios (2:13-17)
- El Hombre de anarquía (2:1-12)
- La Teología del Sufrimiento (1:1-12)
- De buena a excelente (5:12-28)
- El Día del Señor (5:1-11)
- Tres puntos de vista sobre el milenio
- El rapto- parte 1 (4:13-18)
- Caridad Tóxica: cuado ayudar no ayuda (4:9-12)
- No en pasiones sensuales (4:1-8)
- Cómo orar por todos, incluso tu enemigo
- La táctica de Satanás
- El poder de la Palabra de Dios
- Más que filosofía
- Salmo 139: Un salmo de identidad
- Salmo 103: Un salmo de adoración
- Salmo 51: Un salmo de arrepentimiento
- Salmo 23: Un Salmo de protección
- Salmo 1: Un Salmo de elección
- El evangelio contra el imperio
- ¿Pueden los cristianos perder su salvación?
- Elección divina: ¿Condicional o Incondicional?
- La gracia de Dios: Preveniente vs. irresistible
- El escándalo de la gracia
- ¿Qué es la gracia?
- Una tribu nueva (1:1-4)
- Tesalonicenses (Serie)
- La obra salvadora de Jesús: ¿Para algunos o para todos?
- ¿Qué es el calvinismo?
- ¿Qué es el arminianismo?
- Naturaleza humana: ¿incapacidad o libre albedrío?
- Una introducción al calvinismo y al arminianismo
- Calvinismo vs. Arminianismo
- Calvinismo vs. Arminianismo: ¿Cuál es el correcto?
- ¿Qué es la gracia preveniente?
- El significado de «pecado» en hebreo
- Cómo funciona la iglesia
- Cómo funciona la Biblia
- Cómo funciona la eternidad
- 5 VERSÍCULOS BÍBLICOS PARA PREPARARSE PARA LA ETERNIDAD
- Salmos populares (Serie para mujeres)
- Cómo funcionan las familias saludables
- Cómo funcionan las personas tóxicas
- Cómo funciona la Trinidad
- Cómo funciona la resurrección
- Tres razones por las que Jesús tuvo que morir
- Cómo funcionan las cosas (Serie)
- Miles de millones en deuda: La verdad sobre el perdón de Dios
- La generosidad va mucho más allá del dinero
- En lo qué se equivocan los cristianos sobre el diezmo
- Generosidad: una perspectiva bíblica
- Dios Generoso (series)
- Principios básicos de la Biblia
- La soberanía de Dios en las tormentas de la vida (Hechos 27-28)
- Cómo compartir tu testimonio (Hechos 25 y 26)
- Cómo tener la conciencia limpia (Hechos 23-24)
- ¿Cómo puedo discernir la voz de Dios por encima de mis propios pensamientos? (Hechos 21-22)
- Cinco características más de una iglesia saludable (Hechos 20)
- La respuesta correcta al pecado (Hechos 19)
- ¿Cuándo deberías “sacudirte el polvo” y seguir adelante? (Hechos 18)
- ¿Qué dice la Biblia sobre el género?
- El libro de los Hechos
- Dios es nuestro Proveedor
- El porqué es importante ser honesta con Dios
- Confiando en la bondad de Dios
- Manteniéndote firme en los tiempos difíciles
- ¿Qué dice la Biblia sobre el aborto?
- ¿Qué dice la Biblia acerca de la ciudadanía?
- ¿Se fundó Los Estados Unidos sobre principios bíblicos?
- Política del Reino
- Convicción versus condenación
- El niño Jesús- 3 razones por las que Jesús vino al mundo (dichas en Sus propias palabras)
- Herodes – No seas como el rey Herodes
- Los Reyes Magos: ¿Quiénes eran realmente los Reyes Magos?
- Pastores y Ángeles: ¿Se preocupa Dios por los “don nadies”?
- El mesonero: Haz lugar para Jesús
- Navidad: contada por los que estuvieron allí
- Buscando a Dios (Hechos 17)
- Bendiciones generacionales (Hechos 16)
- El Concilio de Jerusalén (Hechos 15)
- La misión bíblica (Hechos 14)
- 5 razones por qué ayunar (Hechos 13)
- Pedir, buscar, llamar (Hechos 12)
- Salvación 101
- La salvación en el Antiguo Testamento (Hechos 10)
- Las cualidades distintivas de un Bernabé (Hechos 11)
- ¿Quién es tu Bernabé?
- La seguridad de la salvación (Hechos 9:20-31)
- Conversiones falsas y la seguridad de la salvación: una perspectiva bíblica
- La conversión espiritual (Hechos 9:1-19)
- ¿Demasiado perdido para Dios? (Hechos 8:26-40)
- Las amenazas contra la Iglesia
- El tiempo de Dios es perfecto | Ester 7-10
- Las maquinaciones de los malvados | Ester 5-6
- Verdad vs. tradición (Hechos 6: 8-7: 60)
- La estructura de la Iglesia (Hechos 6:1-10)
- Intervención divina (Hechos 5:12-42)
- Orando por los enemigos (Hechos 4:23-31)
- El temor de Dios (Hechos 4:32-5:11)
- Cuando la vida parece imposible (Ester 3-4)
- La tribulación y el anticristo
- Cuando rebelarse a la autoridad espiritual (Hechos 4:1-22)
- Tres puntos de vista sobre el rapto: pretribulación, pre-ira o postribulación
- ¿Qué es la escatología?
- ¿Podemos predecir el fin del mundo?
- La segunda venida de Jesucristo
- ¿Es el infierno un lugar real?
- Lo que necesitas saber del infierno
- ¿Pueden los cristianos verdaderamente “declararlo y recibirlo”? (Hechos 3)
- Ester: para un momento como este
- El Dios de lo cotidiano (Ester 1-2)
- Cómo hacer crecer una iglesia (Hechos 2:41-47)
- ¿Salva el bautismo? (Hechos 2:37-41)
- ¿Es bíblico hablar en lenguas?
- El verdadero evangelio (Hechos 2:22-36)
- El papel del Espíritu Santo en nuestras vidas (Hechos 2:14-21)
- El propósito del bautismo con el Espíritu Santo (Hechos 2:1-13)
- Esperando en Dios (Hechos 1:12-26)
- El Espíritu prometido
- Introducción a Los Hechos
- ¿Qué piensa Dios sobre las mujeres?
- Si Dios es bueno, ¿por qué existe el mal?
- ¿Habla Dios todavía a través de los profetas?
- El lugar bueno
- ¿Es la Biblia tan sólo un libro más?
- ¿Existe sólo una iglesia verdadera?
- ¿Qué tan bueno es lo suficientemente bueno para Dios?
- Abriendo la caja: contestando las preguntas que la gente hace
- Cuando Dios te hace esperar
- Domingo de resurrección (Marcos 16)
- El viernes Santo a través de los ojos de un oficial romano (Marcos 15:16-39)
- Las siete preguntas de Pilato (Marcos 15:1-15)
- La identidad de Jesús en juicio (Marcos 14: 53-65)
- Lo que sucederá cuando Jesús regrese
- Lo que sucede después de que morimos
- La Iglesia en la Teología Bíblica
- ¿Estás honrando a Dios de labios para afuera? (Marcos 14:43-52)
- La santificación y la vida cristiana
- Los elementos de la salvación en la teología cristiana
- La Doctrina Bíblica de la Expiación
- Las buenas y malas noticias sobre la humanidad
- ¿Quién es el Espíritu Santo y qué hace?
- ¿Quién es Jesús y por qué es importante?
- ¿Cómo orar en tu momento de necesidad? (Marcos 14:32-42)
- Cómo Dios interactúa con el mundo
- Cómo es Dios realmente
- Cómo Dios se revela al mundo
- Teología sistemática
- ¿Qué es la teología sistemática?
- Como Jesús mantuvo a Pedro en la mision (Marcos 14:27-31, 66-71)
- ¿Cómo sabes si tu fe es auténtica? (Marcos 14:12-26)
- ¿Cómo reaccionas a las palabras fuertes de Jesús? (Marcos 14:1-11)
- El libro de Marcos
- Alimentándose de la Palabra de Dios
- Luchando con la duda
- Las mejores prácticas para cristianos
- El dragón y las dos bestias en el libro de Apocalipsis
- El lado bueno de la tristeza
- Cómo reponerse del peso de la vergüenza
- Aprovechándose del miedo en el valle de la Bendición
- Como aprovechar tu enojo de una vez por todas
- La resiliencia y el poder de las emociones
- Resiliente
- Cuando el amor bajó a la tierra
- Cuando el gozo bajó a la tierra
- Cuando la paz bajó a la tierra
- Serie el Advenimiennto
- Cuando la esperanza bajó a la tierra
- Cuando el tiempo se acabe (Marcos 13:28-37)
- ¿Cómo será el fin? (Marcos 13:14-27)
- Escatología bíblica
- ¿Estamos viviendo en los tiempos finales? (Marcos 13:1-13)
- Cómo detectar a un fraudulento espiritual (Marcos 12:38-44)
- ¿Quién es el Mesías? (Marcos 12:35-37)
- ¿Qué tan bien conoces tu Biblia? (Marcos 12:28-34)
- El significado de escuchar en hebreo
- ¿Cómo será la eternidad? (Marcos 12:18-27)
- Impuestos para el César (Marcos 12:13-17)
- ¿Existe todavía la autoridad espiritual? (Marcos 11:27-12:12)
- La religión infructuosa: no se trata del templo (Marcos 11:12-25)
- En los altibajos (Marcos 11:1-11)
- ¿Qué te mantiene al margen? (10:46-52)
- La copa amarga (10:32-45)
- Estresado – Manejando el estrés emocional
- ¿Qué debo hacer? (Marcos 10:17-31)
- Como un niño (Marcos 10:13-16)
- El matrimonio a la Luz del Reino (Marcos 10:1-12)
- La clave de la grandeza (Marcos 9:30-50
- Todo es posible (Marcos 9:14-29)
- Jesús transformado (Marcos 9:2-13)
- El precio del discipulado (Marcos 8:31-9:1)
- Sanidad en dos etapas (Marcos 8:22-30)
- La diferencia entre la incredulidad y la duda (Marcos 8:11-21)
- Territorio gentil (Marcos 7:24-37)
- Pureza interior (Marcos 7:1-23)
- 5 características de una mujer según Proverbios 31
- Jesús camina sobre el agua (Marcos 6:45-56)
- Milagro ya visto (Marcos 6:30-44)
- Muerte y legado de Juan el Bautista (Marcos 6:14-29)
- Rechazando a Jesús (Marcos 6:1-13)
- Las sanaciones paralelas de Jesús (Marcos 5:21-43)
- Cuando Jesús cruza la línea (Marcos 5:1-20)
- Jesús calma una tormenta (Marcos 4:35-41)
- El Misterioso e Imparable Reino de Dios (Marcos 4:21-34)
- Amor vs. Legalismo (2:23-3:6)
- La parábola de los cuatro tipos de suelo
- Cuando la familia se convierte en un ídolo (Marcos 3:20-21,31-35)
- 5 consejos para un hábito de oración varonil (El hombre guía #6)
- Aliméntate de las Escrituras todos los días (El hombre guía #5)
- Un tipo de hombre de “una sola mujer” (El hombre guía #4)
- Señales de advertencia al borde de una aventura amorosa (El hombre guía #3)
- 2 maneras de estar presente para tus hijos (El hombre guía #2)
- La estrategia de Satanás para destruir la familia (El hombre guía #1)
- El hombre guía (serie para hombres)
- El pecado imperdonable (Marcos 3:22-30)
- Entrenando a los Doce (Marcos 3:7-19)
- El corazón detrás de la acción (Marcos 2:18-22)
- Jesús ve dos tipos de personas (Marcos 2:13-17)
- Jesús es más grande que la religión (Marcos 2:1-12)
- Mayor amor (Serie)
- Jesús el Gran Médico – la historia del leproso (Marcos 1:40-45)
- Un día en la vida ocupada de Jesús (Marcos 1:29-39)
- El Reino al revés
- La única autoridad verdadera en el universo
- Jesús nos comprende
- ¿Quién fue Juan el Bautista? (Marcos 1:2-8)
- Introducción al Evangelio de Marcos
- El significado de “fuerza” en hebreo
- Gozo inesperado (una historia navideña)
- Un embarazo inesperado
- El significado de “alma” en hebreo
- El significado de “corazón” en hebreo
- El significado de la palabra “amor” en hebreo
- El significado de “Señor” en hebreo
- El Shemá
- La familia inesperada de Jesús
- Esperando a Jesús
- Cuando las finanzas te causan ansiedad
- Cuando la gente te causa ansiedad
- Cuando tus pensamientos vuelan desenfrenadamente por la ansiedad
- ¿Por qué los controladores obsesivos se ponen tan ansiosos?
- Ansiosos por nada
- El secreto para superar la ansiedad
- Cuatro milagros en el libro de Jonás
- El capítulo más vergonzoso de la Biblia
- El Dios de segunda oportunidades
- Cómo orar cuando tocas fondo
- Jonás
- Cuando Jonás huyó de Dios
- Toda la armadura de Dios
- Todo sobre Satanás y los demonios
- La Guerra Espiritual contra la Carne
- En guerra espiritual contra el mundo
- Tres principios de la guerra espiritual
- Guerra espiritual
- Lo esencial para hacer discípulos
- Cómo hacer discípulos
- ¿Por qué hacer discípulos?
- Los “5 Grandes” hábitos espirituales
- Todo lo que necesitamos para ser rectos
- Todo lo que necesitas saber sobre el bautismo
- Estando bien con Dios
- Cinco enseñanzas acerca de Jesús en la iglesia primitiva
- Lo que dice la Biblia sobre el pecado
- Como la imagen del Imago Dei lo cambia todo
- Tres verdades para cada búsqueda
- Tres razones para confiar en la Biblia
- Ama a tu enemigo a la manera de Jesús
- Se la mejor persona a la manera de Jesús
- Cumpliendo tu palabra a la manera de Jesús
- Salvando tu matrimonio a la manera de Jesús
- Pureza sexual radical a la manera de Jesús
- El control del enojo a la manera de Jesús
- A la manera de Jesús
- Semana Santa – Viernes Santo
- Semana Santa – Domingo de Resurrección
- Semana Santa – Domingo de Ramos
- Semana Santa
- Principio #3 de la crianza: Afirma a tus hijos
- Principio #1 de la crianza: Pon a Dios primero
- Principio #2 de la crianza: Disciplina con amor
- Cómo amar al pródigo en tu vida
- 5 señales de que un sigue-reglas está lejos de Dios
- Tres lecciones que aprendemos del Padre pródigo
- Pródigo
- Tres lecciones que aprendemos del hijo pródigo
- ¿Cuál es la historia del Nuevo Testamento
- ¿Cuál es la historia del Antiguo Testamento?
- ¿CÓMO LEO LA BIBLIA?
- ¿CUÁL ES LA ESTRUCTURA DE LA BIBLIA?
- Instrucciones finales para la batalla de las guerras culturales cristianas
- Cinco pasos para ganar la guerra interna como cristiano
- ¿De dónde obtenemos la Biblia?
- Información errónea sobre la familia
- Ezequiel y los huesos secos
- Eliseo y el ejército de ángeles
- Cinco lecciones de Elías y la viuda
- “Sé esto” en las guerras culturales
- Samuel y la voz
- Balaam y la burra (Números 22)
- La serpiente en un poste (Números 21)
- Guerras culturales – A través del libro de 1 Pedro
- La verdad sobre las pruebas
- El pecado capital de la pereza
- La Trinidad – Lo que la Trinidad nos enseña sobre la vida diaria
- La Trinidad: La deidad de los Tres
- El pecado capital de la envidia
- El pecado capital de la ira
- El pecado capital de la glotonería
- El pecado capital de la lujuria
- El pecado capital de la codicia
- La Trinidad: Dios en tres personas
- La Trinidad: Dios es uno
- La Trinidad
- La Trinidad: El misterio de Dios
- El pecado capital del orgullo
- 7 Pecados Capitales
- Por si te lo perdiste
- Guia de supervivencia para la crianza
- Atacando tu deuda
- No gastes hasta quedarte en la ruina
- 5 pasos para presupuestar, ahorrar y generar riqueza
- El presupuesto empieza con dar
- Tener la mentalidad correcta de Dios y el dinero
- Dios y el dinero
- Antropología
- Cómo leer las Escrituras para avanzar
- Cómo controlar tu ritmo de vida para avanzar
- Cómo ayunar para avanzar
- Disciplinas para avanzar
- Cómo orar para avanzar
- El secreto antiguo de las disciplinas espirituales
- Jesús convierte el agua en vino
- Destruyendo/Construyendo tu matrimonio
- Encontrando tu camino de regreso a Dios
- A través del libro de Colosenses (Serie)
- Levantando la esperanza
- ¿Dios siempre cumple sus promesas?
- La parábola de la gran fiesta | Parábolas perplejas #4
- La parábola de los trabajadores del viñedo | Parábolas perplejas #3
- La parábola del administrador astuto | Parábolas perplejas #2
- Las parábolas de las semillas que crecen | Parábolas perplejas #1
- Parábolas perplejas (Serie)
- ¿Cómo la Biblia se convirtió en la Biblia?
- Cómo leer la Biblia (Serie)
- La Biblia es una narrativa de la vida de Jesús | Cómo leer la Biblia #5
- 6 Consejos para leer la Biblia | Cómo leer la Biblia #4
- 3 cosas que tu esposo siente sobre el sexo que pueda que no sepas o creas
- Lo que tu esposa realmente quiere de ti
- El matrimonio es una obra de arte
- Cómo construir un fundamento sólido | Descubriendo la Biblia #5
- Cómo sacarle mayor provecho a tu Biblia | Descubriendo la Biblia #4
- Descubriendo la Biblia (Serie)
- Confía en tus instrumentos
- La Palabra de Dios puede hacer más de lo que piensas | Descubriendo la Biblia #3
- Estilos literarios de la Biblia | Cómo leer la Biblia #3
- Los 5 versículos que los cristianos más sacan de contexto
- Los libros que Pablo escribió
- La Ley | Temas de la Biblia #6
- El cielo y la tierra | Temas de la Biblia #3
- Los pactos | Temas de la Biblia #2
- La santidad de Dios | Temas de la Biblia #1
- Temas de la Biblia (Serie)
- ¿Por qué los cristianos ignoran otras leyes del AT pero condenan la homosexualidad?
- 5 cosas que cada cristiano necesita saber sobre el matrimonio homosexual
- ¿Debemos los cristianos obedecer las leyes del AT?
- ¿Qué es el Arca del Pacto?
- Panorama general del Libro de Exodo – Serie
- Panorama general del libro del Éxodo capítulos 19-40 | Panorama general del Exodo #2
- Panorama general del libro de Éxodo capitulos 1-18 | Panorama general del Exodo #1
- La gran historia de la Biblia | Cómo leer la Biblia #2
- Deja que Dios cambie tu mente | Descubriendo la Biblia #2
- Conceptos básicos de la Biblia
- ¿Qué es la Biblia? | Cómo leer la Biblia #1
- El libro que me entiende | Descubriendo la Biblia #1
- Yo elijo (Serie)
- Elijo rendirme por encima del control | Yo elijo #3
- Elijo ser saciado que estar sediento | Yo elijo #2
- 3 Reglas y 2 consejos para administrar tu tiempo
- Cómo escribir una declaración de misión – Conversaciones BAEX
- El padre que se exaspera pierde – Conversaciones BAEX
- Cómo ser un genio en la crianza – Conversaciones BAEX
- La meta final de la crianza de los hijos – Conversaciones BAEX
- Respeto – Conversaciones BAEX
- Como tener autocontrol – Conversaciones BAEX
- Conoce tu identidad – Conversaciones BAEX
- Cómo motivar a todo tu equipo para la Misión: Comienza con por qué – Conversaciones BAEX
- Los secretos que nos conducen a un éxito mayor – Conversaciones BAEX
- 5 puntos para dar claridad al equipo – Conversaciones BAEX
- ¿Qué es la cultura de equipo (y por qué es tan importante)? – Conversaciones BAEX
- ¿Puedes entrenar el carácter? – Coversaciones BAEX
- He aquí cómo comenzar a mentorear a tus hijos en el hogar – Conversaciones BAEX
- 7 cosas que los adolescentes desearían poder decirle a sus padres (Jóvenes)- Conversaciones BAEX
- Como sucede la falta de comunicación (y cómo evitarla) – Conversaciones BAEX
- Elijo el propósito por encima del sin sentido | Yo elijo #1
- ¿Qué quiso decir Jesús con: “El Padre es mayor que yo”?
- El Salvador | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #5
- La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente (Serie)
- El mesonero | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #4
- El Rey | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #3
- Los pastores | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #2
- Los sabios (los reyes magos) | La historia de la Navidad según las personas que verdaderamente estuvieron presente #1
- El secreto para matar la envidia y los celos
- Mal consejo (serie)
- Jugando jueguitos con el pecado
- ¿Es mi pecado realmente un problema?
- ¿Por qué murió Jesús? | Principios bíblicos para nuevos creyentes #7
- El precio de la salvación | Principios bíblicos para nuevos creyentes #8
- La humanidad bajo el pecado | Principios bíblicos para nuevos creyentes #5
- Como estar insatisfecho | Mal consejo #4
- Como cometer adulterio | Mal consejo #3
- Como alejarse de Dios | Mal consejo #2
- Cómo convertirse en un adicto | Mal consejo #1
- La clave cristiana para escapar de la pornografía
- Grupos de conexión en tu vecindad
- Niégate a ti mismo para un gozo mayor
- Una perspectiva celestial: La historia de LeTourneau
- Pasando la prueba máxima | Abraham #5
- ¿Estaba Dios enojado en el Antiguo Testamento?
- Tres son multitud | Abraham #4
- Salmos 56: Confiando en Dios en momentos desesperados
- Decepcionado con Dios
- Confiar en Dios toma toda una vida | Abraham #3
- Grandes personas fallando grandemente | Abraham #2
- Dios te busca | Abraham #1
- Abraham (Serie)
- 7 acontecimientos principales de la historia de Dios y las personas
- Cómo perdonarte a ti mismo
- Admitiendo que estás mal como padre
- Cuatro obstáculos para pedir una disculpa
- Cristianos pretendiendo: Aprende a ser real con las personas
- Tres recursos para la vida cristiana
- ¿Por qué Dios nos bendice?
- La estructura del Antiguo Testamento
- Siguiendo el plan financiero de Dios | Éntrale a la jugada #3
- Un desafío de dar para los cristianos
- Cómo los mentores lo hacen | Entrenamiento para el mentor #2
- Qué hacen los mentores | Entrenamiento para el mentor #3
- Compartiendo la verdad correcta en el momento correcto
- 3 listas de personas para mentoría bíblica
- Cuándo dejar de mentorear a alguien
- Naciste para multiplicarte
- Escuchando por el momento decisivo de alguien
- ¿Dónde estás parado en tu búsqueda de Dios?
- 4 etapas de mentoría bíblica
- Empoderando a los mentores hasta la enésima generación
- Cómo funcionan los grupos y la mentoría: compromisos básicos
- Por qué los mentores lo hacen | Entrenamiento para el mentor #1
- Tres tipos de “casi” discípulos
- Entrenamiento para el mentor (Serie)
- Aquí la verdadera razón por la que nadie hace discípulos
- ¿Qué es el evangelio?
- El evangelio del reino | Temas la Biblia #5
- Cómo usar El plan de reproducción del grupo de conexión
- Celebra el lanzamiento de un grupo nuevo
- Pasando de un grupo a dos
- Encontrando el momento adecuado para reproducir un grupo
- Qué tan grande debe ser un grupo para lanzar un grupo nuevo
- Preparando al grupo para reproducirse
- Cómo identificar a futuros líderes
- Creando un grupo de conexión enfocado hacia fuera
- Compartiendo el ministerio en un grupo de conexión
- Lo más grande que un líder de grupo de conexión puede hacer
- Cómo desarrollar líderes para grupos de conexión nuevos
- Cómo usar tu agenda para las reuniones del equipo
- Éntrale a la jugada (Serie)
- El siervo desinteresado | Entrale a la jugada #2
- Convirtiéndote en un discipulador | Éntrale a la jugada #1
- Cómo usar tu agenda de grupo
- Entrenamiento para los grupos de conexión (Serie)
- El rol estratégico de los grupos de conexión
- Cómo utilizar el Plan de lanzamiento para los grupos de conexión
- Estratégicos momentos para invitar
- Entrena a tu grupo a ser invitacional
- Desarrollando a las personas en los grupos de conexión
- Cria hijos con una mentalidad de ministerio
- Comprendiendo el discipulado relacional
- Crea un ambiente relacional bueno en tu grupo
- Crea un ambiente saludable en tu grupo de conexión
- Yendo círculo completo como grupo
- Cómo hacer que tu grupo sea acogedor para las visitas
- Cómo evitar ser un grupo de conexión raro
- Establece el tono adecuado para un grupo nuevo
- Reglas básicas para los grupos de conexión
- Los rompehielos
- Comprendiendo las etapas de la búsqueda
- De que trata el discipulado
- Cómo prepararse para un grupo o reunión de mentoría
- No pierdas tu llamado celestial: adorar | Señales de advertencia #9
- El corazón de la adoración
- Sobreviviendo al abuso sexual
- ¿Cómo está tu vida sexual en el matrimonio?
- Amorología: Dios, el amor, el matrimonio y el sexo | Serie
- ¿Cuál es el propósito del matrimonio? | Amorología #1
- ¿Necesitan los cristianos preocuparse por el medio ambiente?
- ¿Cómo deberíamos cuidar del medio ambiente?
- ¿Qué es el sexo? | Amorología #2
- ¿Eres tibio? | Señales de advertencia #8
- ¿Está Cristo en el centro o al margen?
- PRINCIPIO #1: PON A DIOS EN PRIMER LUGAR
- No pierdas tu recompensa | Señales de advertencia #7
- ¿Hay recompensas en el cielo?
- ¿Por qué el camino al cielo es tan estrecho?
- Universalismo, el cielo y el infierno
- El gran intercambio
- ¿Es Jesús el único camino hacia Dios?
- ¿Qué es la salvación?
- Apártate de la idolatría | Señales de advertencia #5
- Una advertencia a despertarse | Señales de advertencia #6
- ¿Tengo que confesarme con los demás?
- 5 Claves para conectarse
- 5 razones para conectarse
- El principio de LEGO (Serie)
- No te acomodes en la Ciudad de la basura
- ¿Es la confesión sólo entre Dios y yo?
- ¿Qué es la ira de Dios?
- Culpa y arrepentimiento
- Lo que mi hijo de tres años me enseñó sobre pelear contra el pecado
- Aférrate a Jesús | Señales de advertencia #4
- ¿Estás demasiada ocupada para Dios?
- La adoración en el Apocalípsis de Juan
- 5 herejías comunes de hoy en día
- Una advertencia sobre la oposición | Señales de advertencia #3
- Nada sin Amor | Señales de advertencia #2
- Señales de advertencia del Apocalipsis (Serie)
- El regreso del Rey | Señales de advertencia #1
- La persona de Jesús | Principios bíblicos para nuevos creyentes #6
- 5 razones para creer en la resurrección de Jesús
- ¿Se inventaron los cristianos la historia de Jesús?
- Los atributos únicos de Dios | Principios bíblicos para nuevos creyentes #2
- Lo que la creación nos dice acerca de Dios
- En defensa de Dios
- Cómo compartir la verdad en amor
- ¿Cómo puedo amar a los que no me caen bien?
- Resucitado a la vida nueva | El significado del bautismo
- Preguntas comunes sobre el bautismo
- Consumado es | Las últimas palabras #4
- Las últimas palabras (Serie)
- Pelea la buena batalla | Las últimas palabras #3
- Sirviéndole a Dios en la asamblea de Su pueblo
- La buena moral no salva, Jesús salva
- 5 razones para leer el Antiguo Testamento
- ¿Cuáles son los beneficios de la salvación?
- ¿Por qué Jesús tuvo que morir en la cruz?
- Perdona a tu archienemigo | Las últimas palabras #2
- Un evento para recordar | La última cena
- La bendición de Moisés | Las últimas palabras # 1
- Cómo perdonar cuando duele
- ¿Es perdonar lo mismo que olvidar?
- 3 Preguntas para los que luchan con la falta de perdón
- Cuatro tipos de conexiones en tu hogar
- 5 maneras de conectar con tu adolescente
- 4 Consejos para amar y afirmar a los adolescentes
- 6 Datos sobre los padres que mentorean a sus adolescentes
- 8 Consejos para criar adolescentes
- 3 Consejos para disciplinar a los adolescentes
- Criando adolescentes (Serie)
- Las 3 Ces para disciplinar a tus hijos
- Principio #2 de la crianza: La disciplina no es opcional
- ¿Promete Dios que mis hijos crecerán bien?
- Principios básicos del matrimonio (Serie)
- Principio #3 del matrimonio: Las parejas saludables se mantienen hablando
- No permitas que la mala comunicación descarrile tu matrimonio
- 3 razones para no ser pasivo-agresivo en tu matrimonio
- Lección # 1: 3 pasos para entender las expectativas en el matrimonio
- Cómo mantenerse conversando en el matrimonio (Serie)
- ¿Cuál es tu lenguaje de la disculpa?
- Fuentes de conflictos en un matrimonio cristiano
- Cómo pedir perdón
- Como recuperar la confianza (Serie)
- La importancia del perdón en el matrimonio
- Qué hacer cuando se rompe la confianza
- Principio matrimonial #2: La confianza se gana no se da gratuitamente
- Principio #1 del matrimonio: El amor es una decisión, no sólo un sentimiento
- ¿Amas a tu cónyuge como Cristo te ama?
- Cómo establecer límites saludables con tus suegros
- Cómo apartar a tu cónyuge en el matrimonio
- Tu tipo de personalidad y tu matrimonio
- No asfixies a tu cónyuge
- 5 consejos de vida para los padres con adolescentes en los medios sociales
- La trayectoria de la disciplina de los padres
- Consejos útiles para una comunicación mejor
- Un evento para recordar
- Increíble (Serie)
- Dios sana nuestros corazones rotos | Increíble # 4
- Dios vence nuestro materialismo | Increible #5
- Jesús habla con alguien que se preocupa por el dinero
- Cómo saber si estás poniendo al dinero antes que a Dios
- Ten cuidado con 4 ídolos modernos
- 5 Problemas con la codicia
- Dios puede vencer nuestras ataduras-Increíble #3
- Dios vence nuestra inseguridad | Increible # 2
- Dios puede ayudarte a perdonar | Increíble # 1
- 5 armas para romper una adicción
- El Espíritu nos guía
- El poder de la resurrección
- El ciclo de pecado de Jueces
- La estrategia de Satanás para destruir a la familia
- Cómo ser un mejor esposo
- Los 5 lenguajes del amor
- ¿Qué es la Pascua y de dónde viene?
- La resurrecion de Jesus – Jesus la serie #6
- Regeneración: Dios nos renueva
- Cómo la resurrección nos justifica con Dios
- La importancia de la resurrección
- La angustia de Getsemaní | Despojado #2
- El juicio escandaloso de Jesús | Despojado #1
- Despojado (Serie)
- ¿Por qué Dios se hizo humano?
- El Mesías | Temas de la Biblia #4
- ¿Quién es Jesús segun según la Biblia?
- ¿Alguna vez Jesús afirmó ser Dios?
- Inclusividad vs exclusividad – Versus #4
- Versus (Serie)
- Libertad vs deber moral – Versus #2
- Juzgar vs no juzgar – Versus #1
- Fe privada vs la iglesia – Versus #3
- ¿Cómo elijo una iglesia?
- Soy cristiano, pero … ¿necesito la iglesia?
- ¿Tiene la iglesia el derecho de disciplinar a los cristianos?
- ¿Cómo puedo tener una vida fructífera?
- ¿Qué sí? (Serie)
- ¿Qué si pudieras escoger tu destino? – ¿Qué sí? #4
- ¿Qué si pudiera hablar con los animales? | ¿Qué si? # 5
- ¿Qué si pudieras tener el plan perfecto para tu vida? | ¿Qué si? # 2
- ¿Qué si las decisiones importantísimas de la vida te salieran siempre bien? | ¿Qué si? # 3
- ¿Cómo puedo escuchar la voz de Dios?
- No solo sigas tu corazón – 2 Corintios 5
- ¿Cómo puedo conocer la voluntad de Dios?
- Salmo 13: Cuando Dios guarda silencio
- Salmo 1: Siguiendo la senda de los justos
- ¿Verdaderamente escuché de Dios?
- ¿Cómo discernir la guianza de Dios?
- ¿Qué si pudieras pedir lo que quisieras? | ¿Qué si? # 1
- Los libros de sabiduría del Antiguo Testamento
- Presentando a Job
- Presentando a Eclesiastés
- Presentando a Proverbios
- Presentando a los Salmos
- Alguien tiene que ser el héroe
- Mi peor enemigo – Sabotaje #3
- Líderes cristianos y el orgullo
- Vendiéndose por un momento sin valor – Sabotaje #2
- Sabotaje (Serie)
- Yo, yo mismo y mi otro yo – Sabotaje #1
- La cruz de Jesús y el tribunal
- Tres tipos de felicidad
- La generosidad de Dios hacia ti
- Invitación de Dios a la intimidad
- Haz lugar para dar – Despejado #3
- No quieras ser rico
- Haz lugar para servir | Despejado # 2
- Dar nos libera de la idolatría
- ¿Deberían los cristianos juzgar a los demás?
- Temas de la Biblia – luz y oscuridad
- Vive en la luz – Enriquécete #6
- Enriquécete (Serie)
- Peleando por paz-ENRIQUÉCETE #4
- Una manera mejor de orar – Enriquécete #5
- ¿Deberían los cristianos quebrantar la ley?
- Tu papel en la política | Dios y la Política
- Los cristianos y la política
- 3 ideas malas acerca de Dios y el gobierno
- Los muertos vivientes – Enriquécete #3
- Más allá de la mediocridad – Enriquécete #2
- Los beneficios de la Trinidad – Enriquécete #1
- Yendo fuera – El lente #5
- Cómo orar por las personas que mentoreas
- Ora bendiciones sobre tus hijos
- ¿Es la Trinidad una contradicción?
- Dios es Tres Personas
- Dios es espíritu
- ¿Qué creen los mormones sobre la humanidad?
- La adopción en la Biblia
- La Ley del Mormón de la progresión eterna
- ¿Qué creen otras religiones acerca de Dios?
- Una introducción a los Efesios
- Salmo 139 – Cómo Dios te busca
- El lente (Serie)
- Éntrale de lleno – El lente #4
- ¿Qué es un apóstol del Nuevo Testamento?
- LA EPÍSTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS, CAPÍTULOS 5-16
- Hebreos 11: Enoc – Viviendo para honrar a Dios
- Hebreos 11: ABRAHAM Y EL SUEÑO AMERICANO
- No malentiendas la gracia de Dios
- En un momento (El lente #3)
- ¿Qué significa “nacer de nuevo”?
- ¿Qué se requiere para la salvación?
- La inutilidad de una mentalidad de yo primero
- Al revés – El lente #2
- CNR + Temas sociales + Amor + Mateo 22
- Una respuesta bíblica a la crisis de refugiados sirios
- ¿Cuál es una forma convincente de hablar con otros sobre el aborto?
- Como Jesús lidea con el pecado sexual
- ¿Y si no estoy listo para mi momento de fe?
- Cómo ayudar a los demás a buscar de Dios – El método BAEX
- 7 Señales de que puedes estar abaratando la fe
- El bautismo es un símbolo como un anillo de matrimonio
- La humanidad a la imagen de Dios
- Ideas peligrosas (El lente 1)
- ¿Para qué trabajas? – La Torre de Babel
- Motivación (Serie)
- Motivados por la eternidad
- Motivados por el propósito
- Motivados por el bien
- ¡Cuidado con el Club Satánico Después de Clases!
- Muerte al orgullo [y a la humildad falsa]
- Coopera con los demás en el trabajo
- Respeta a tus líderes en el trabajo
- Trabaja duro en lo que haces
- El trabajo es arduo después de la caída de la humanidad
- El propósito máximo de Dios para el trabajo
- Tu motivación para ir al trabajo
- Cómo ganar en el Trabajo (Serie)
- La cara brillante del amor
- La bebida en polvo más asquerosa del mundo
- La vaquita tonta de oro (niños)
- Cuando las cosas buenas se convierten en un ídolo
- Te convertirás en lo que adoras
- El corazón quiere lo que quiere
- Ídolos (Serie)
- Cómo orar en tu momento de profunda necesidad
- Luchando con la tristeza
- Hábitos (Serie)
- Todo sobre andar en el Espíritu
- El plan de Dios para lidiar con los hábitos
- Lo que hace que los hábitos sean malos
- Fundamentos (serie)
- Aprende a identificar las mentiras que crees
- Tu identidad en Cristo
- El poder de la unión con Cristo
- Lo que hay que hacer cuando “la culpa mala” se detona
- Culpa buena y culpa mala
- Pecado y santificación
- Lo que todo cristiano debe saber (serie)
- 5 Prácticas básicas para la vida cristiana
- 5 Doctrinas fundamentales que todo cristiano cree
- 5 Valores básicos para la vida cristiana
- 5 Hábitos básicos para la vida cristiana
- A través del libro de Habacuc (Serie)
- Aprendiendo a aceptar las dificultades
- La justicia poética de Dios
- Cuando la vida te trae lo inesperado
- ¿Por qué la gente se sale con su maldad?
- ¿Cuál es el arrepentimiento verdadero?
- DÓLARES & SENTIDO-Serie
- Lo que el dinero puede y no puede hacer
- Enfrentando al monstruo de la deuda
- Cómo convertirte en un administrador financiero exitoso
- Cómo ganar en la crianza (Serie)
- La crianza en etapas
- El ingrediente secreto de la crianza cristiana
- ¿Que con nalguear a los hijos?
- La importancia de disciplinar a los niños
- Creando el ambiente adecuado en el hogar
- Liderazgo de cuatro esquinas en el hogar
- Yendo círculo completo como padre
- FUNDAMENTOS VERDAD # 3: Cómo crecer en tu fe
- ¿Por qué buscar de Dios?
- La generosidad de Dios para contigo
- Repensando el papel del dinero en nuestras vidas
- Cómo funciona el legalismo
- Jesús sana en el día de reposo
- Como el pacto de Abraham nos incluye
- Entendiendo la ley del A.T.
- El Reglamento de los fariseos
- FUNDAMENTOS VERDAD # 2: Cómo vivir como un cristiano
- ¿Por qué unirse a un grupo de conexión?
- ¿Quién es el Espíritu Santo?
- La crianza a propósito
- HOMBRES: LIDEREN A SU FAMILIA
- Disciplinas espirituales
- Prográmalo si quieres una cultura conversacional en casa
- Padres: transfieran sus valores a sus hijos
- Recibiendo claridad en 5 puntos para la crianza de los hijos
- Lucha y carrera militar de David
- Los hombres son llamados a ser feroz
- 3 Conceptos básicos para los hombres (serie)
- Los hombres son desencadenados a través de la obediencia
- La dependencia es el combustible para los hombres
- Enfrentando la duda (serie)
- ¿Quién fue Juan el Bautista?
- ¿Realmente todo saldrá bien?
- Dudando cuando la vida se pone difícil
- La creación da evidencia de Dios
- ¿Por qué es la Biblia confiable?
- ¿Cuánta prueba necesito para creer?
- Lo que deberían entender los escépticos del cristianismo (Pensamientos de la película Resucitado)
- Dudando cuando la fe no tiene sentido
- ¿Cuánta información necesitas para ser salvo?
- ¿Son los demonios reales?
- Dudando porque no me siento cristiano
- La respuesta correcta al pecado
- Asegúrense de tener bien en claro quién es Jesús
- ¿Qué significa que Jesús salva?
- Llegando a tu momento de fe
- Fundamentos Verdad #1: Cómo empezar a buscar de Dios
- Evidencia de la resurrección: 5 razones para creer que Jesús realmente resucitó
- Estrés futuro: estresado por lo que podría suceder
- Estrés relacional: estresado por la gente
- Estrés frenético: partido en 1000 direcciones
- Estresado: cómo Dios nos da una ventaja (serie)
- Pros + Contras del estrés
- ¿Qué hay en tu lista de pecado?
- El libro de Tito: Cómo hablar de política y religión
- ¿Deberían los cristianos de hoy ayunar?
- La anatomía de un hábito
- ¿Por qué estoy siempre irritable?
- A través del libro de Tito (Serie)
- El libro de Tito: No se trata sólo de ti
- El libro de Tito: Todo tiene que ver con el liderazgo
- El libro de Tito: Sólo Dios puede rescatarnos
- Navidad Verdadera
- CRISTINO (Serie)
- CRISTINO: Creo en Dios, pero no confío en él plenamente
- CRISTINO: soy cristiano, pero quiero a Dios a mi manera
- CRISTINO: soy cristiano, pero no exagero
- Cristino: soy cristiano, pero no conozco a Dios
- Atrapados en dos culturas: Religión y Fe
- Navidad verdadera: luz
- Navidad verdadera: esperanza
- Navidad verdadera: paz
- Navidad verdadera: gozo
- Cómo funciona el perdón
- Cómo funciona la avaricia
- Cómo funcionan las emociones
- Cómo funciona la amistad
- El liderazgo de cuatro esquinas en la iglesia
- ¿Tiene Dios emociones?
- El Dios de Moisés (Serie)
- El Dios de Moisés: Cuando Dios rompe las cadenas
- El Dios de Moisés: Cuando la fe se da contra la pared
- El Dios de Moisés: Cuando uno mismo es el centro
- El Dios de Moisés: Cuando Dios escribe tu historia
- JESÚS Y ZAQUEO
- LAS 3 TENTACIONES DE JESÚS
- EL BAUTISMO DE JESÚS
- Jesús: la Serie
- ¿Realmente importa lo que hagas?
- ¿Te dará Dios más de lo que puedas soportar?
- Dios nunca dijo eso (Serie)
- ¿Quiere Dios que seas feliz?
- Cultura Discipuladora: Envisionando una nueva clase de Iglesia
- #1: ¿Qué es mentoría y quién debe hacerlo?
- Comprendiendo el círculo completo de la búsqueda de Dios
- Ventajas de una biblioteca discipuladora
- ¿Qué es una “Cultura discipuladora” (y cómo podemos obtenerla)?
- 4 consejos para escribir una Medida de Acción Personal
- Cómo preparar una conversación de grupos o mentoría
- Cómo desarrollar una cultura discipuladora en tu iglesia
- ¿Qué es la “buena vida”?
- ¿Qué es una cosmovisión bíblica?
- ¿Cómo la Biblia nos corrige?
- Fundamentos cristianos: 5 datos básicos acerca del bautismo en agua
- Guerra espiritual y la armadura de Dios
- ¿Qué es fe?
- ¿Por qué es Satanás llamado el ángel de luz?
- Entendiendo el egoísmo
- Superando el egoísmo
- La vida de “unos a otros”
- Dios valora las relaciones
- La mecánica de la oración
- La oración: ¿Qué? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Quién?
- Introducción a la Epístola de Judas
- Cuatro maneras de detectar a un falso maestro
- El propósito del trabajo
- Tres maneras de completar el Paso 1 en una guía de discusión
- Lecciones bíblicas sobre la generosidad
- Cómo la iglesia puede cambiar tu familia
- El dolor de la crucifixión
- El Espíritu Santo y la Biblia
- La revelación de Dios a través de la creación
- Introducción a los Salmos
- Cómo Dios nos ayuda a través de su presencia
- Cómo adorar a Dios fuera de la música
- La tentación de Jesús
- La importancia de la verdad de Dios
- Coming Soon
- ¿Qué es idolatría?
- Cuidado con el pecado sin arrepentimiento
- Cómo la sociedad se beneficia de la Biblia
- ¿Cuál traducción de la Biblia debería elegir?
- Adiestramiento para mentor #2: 3 principios de mentoría
- El porqué necesitas un mentor
- El pacto de Dios con Israel
- Comprendiendo el liderazgo de Israel en la Biblia
- La compasión de Dios
- Israel: el reino dividido
- La idolatría en Israel: Baal
- Personajes de la Biblia: Elías
- El método mentor
- Cómo funciona una Guía de Grupo
- Nadie puede buscar de Dios por ti
- No sabes algo hasta que lo puedas decir
- No puedes beneficiarte de la verdad a menos que la pongas en práctica
- No aprenderás algo a menos que lo hables
- Dios quiere que la gente común comparta
- Jesús no se rehusó a servir
- Necesitarás más que fuerza de voluntad para honrar a Dios
- 3 Simples consejos técnicos para cada grupo
- Utiliza los libros de ejercicios como diarios para el discipulado
- Digitalízate con una tableta para liderar tu grupo familiar
- Comprendiendo tu naturaleza pecaminosa
- La naturaleza pecaminosa vs. el fruto del Espíritu
- Los filisteos: los enemigos de Israel
- El voto nazareo
- Lo que significa que el pecado trae muerte
- Lo que significa estar bien con Dios
- Cómo no superar tu naturaleza pecaminosa
- Presentando a Sansón
- Famous opening lines
- ESPANOL
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Ya han hablado como pareja sobre su historia sexual? ¿Cómo les fue?
- ¿Hay asuntos no resueltos en este tema? Explica.
- Lee 2 Corintios 5:17-19. ¿Por qué es importante recordar que eres una nueva creación en Cristo? ¿Cómo debería esto influir en cómo ven el pasado del otro?
- ¿Por qué es importante tener expectativas correctas sobre el sexo? ¿Qué puede pasar si tú y tu prometido(a) tienen expectativas muy diferentes?
- Lee 1 Corintios 7:3-4. ¿Por qué el sexo no debe basarse en el deseo egoísta? ¿Cómo se ve preferir las necesidades del otro en la intimidad?
- ¿Por qué es importante seguir comunicándose sobre el sexo dentro del matrimonio?
