Poner límites no es algo “anti-cristiano”; es una forma de mayordomía. Descubre por qué definir tus límites es esencial para un crecimiento espiritual saludable y cómo comunicarlos con gracia.
Discusión:
  1. Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
  2. ¿Por qué muchos cristianos sienten “culpa” cuando tienen que decir no a una petición en la iglesia o de un amigo?
  3. ¿Cómo funcionó el hábito de Jesús de retirarse a lugares solitarios como un límite en Su ministerio?
  4. ¿Puedes recordar un momento en que la falta de límites de alguien dañó una relación en lugar de ayudarla?
  5. ¿Cómo distingues entre ser “egoísta” y ser un buen mayordomo de tu tiempo y energía?
  6. ¿Qué límite específico necesitas establecer esta semana para proteger tu paz o tu tiempo con Dios?