Filón de Alejandría fue un destacado filósofo judío que vivió aproximadamente entre el 20 a. C. y el 50 d. C. Residiendo en la vibrante ciudad egipcia de Alejandría —la capital intelectual del Imperio romano— sirvió como un puente crucial entre la Escritura hebrea y la filosofía griega. Filón es mejor conocido por su intento de armonizar la Torá con las enseñanzas de Platón y los estoicos, una misión que influyó profundamente en el pensamiento cristiano temprano.
Un líder de la comunidad judía
Filón no fue solo un erudito escondido en una biblioteca; fue también un importante líder político. Pertenecía a una de las familias judías más ricas e influyentes de Alejandría. Su hermano, Alejandro el Alabarca, era un funcionario de alto rango, y su sobrino, Tiberio Julio Alejandro, llegó a ser gobernador romano de Judea y Egipto.
En el año 38 d. C., Filón encabezó una peligrosa misión diplomática a Roma. Tras una serie de violentos disturbios antijudíos en Alejandría, viajó para pedir al emperador Calígula la protección de los derechos judíos y protestar contra la colocación forzada de estatuas del emperador en las sinagogas. Aunque la misión fue aterradora y Calígula era famoso por su imprevisibilidad, el valor de Filón ayudó a preservar la identidad de su pueblo en un tiempo de intensa persecución.
El maestro de la alegoría
La mayor contribución de Filón a la historia fue su método de interpretar la Biblia. Él creía que el Antiguo Testamento contenía profundas verdades filosóficas ocultas que no siempre eran evidentes a simple vista. Para descubrirlas, utilizaba la alegoría: un método que trata las historias físicas como símbolos de realidades espirituales o psicológicas.
Para Filón, los personajes de Génesis eran más que figuras históricas; representaban el viaje del alma humana. Por ejemplo, podía interpretar el viaje de Abraham como el alma dejando atrás las percepciones sensoriales para buscar la luz de Dios. Aunque sostenía que las leyes literales de Moisés debían cumplirse, afirmaba que el “alma” de la ley se encontraba en su significado filosófico.
Salmo 119:18 (NTV) Abre mis ojos, para que vea las verdades maravillosas que hay en tus enseñanzas.
El arquitecto del Logos
Filón es más famoso por su desarrollo del concepto del “Logos” (la Palabra). Como creía que Dios era completamente trascendente y “otro”, luchaba por explicar cómo un Dios santo podía tocar un mundo físico y desordenado. Propuso que el Logos era el intermediario —la “mente” de Dios expresada en la creación.
Aunque Filón permaneció como un judío comprometido y nunca (que sepamos) conoció a Jesús, su vocabulario proporcionó un marco para la Iglesia primitiva. Cuando el apóstol Juan escribió que “el Verbo [Logos] se hizo carne”, estaba usando un término que Filón ya había hecho famoso en el mundo mediterráneo, pero Juan le dio un significado revolucionario al identificar al Logos como una persona: Jesucristo.
La influencia duradera de Filón
Curiosamente, la obra de Filón fue preservada principalmente por la Iglesia cristiana y no por la tradición judía posterior. Padres de la Iglesia como Orígenes y Ambrosio de Milán fueron profundamente influenciados por su estilo de escritura y su enfoque en el significado espiritual de la Escritura. Filón mostró al mundo antiguo que uno podía ser una persona de profunda fe y, al mismo tiempo, participar en los niveles más altos de la razón y la filosofía humanas.
Romanos 1:20 (NTV) Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios.
Enseñanza clave
Filón de Alejandría fue un filósofo y líder judío que dedicó su vida a mostrar que el Dios de la Biblia es la fuente de toda verdadera sabiduría y razón. Al combinar la búsqueda griega de la lógica con el compromiso hebreo con la revelación, creó un lenguaje intelectual que los primeros cristianos usarían para explicar el significado de Jesús al mundo entero.
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