¡Bienvenidos a la semana 7 de nuestro plan de lectura del Nuevo Testamento!
Esta semana, la historia de la iglesia primitiva se expande rápidamente más allá de los muros de Jerusalén. A medida que la oposición se intensifica, Dios utiliza las mismas pruebas —destinadas a aplastar el movimiento— para dispersar a los creyentes y llevar el evangelio a nuevas personas y lugares.
Lo que estudiaremos esta semana:
- Hechos 7: Esteban presenta ante el Sanedrín un relato poderoso de la historia de Israel, confrontando con valentía la resistencia religiosa de sus oyentes antes de convertirse en el primer mártir cristiano.
- Hechos 8: Estalla una feroz persecución en Jerusalén que dispersa a los creyentes; Felipe viaja a Samaria para predicar el evangelio y guía a un funcionario etíope a la fe en Cristo.
- Hechos 9: Un momento decisivo en la historia de la iglesia: Saulo, el feroz perseguidor de cristianos, tiene un encuentro dramático con Jesús resucitado camino a Damasco y se transforma radicalmente en un ministro del evangelio.
- Hechos 10: Dios le da a Pedro una visión para mostrar que el evangelio es para todas las naciones, lo que conduce a la trascendental conversión y al bautismo en el Espíritu Santo de Cornelio —un centurión romano— y de su familia.
- Hechos 11: Pedro explica a los líderes de Jerusalén cómo Dios incluye a los gentiles, y el evangelio sigue prosperando en Antioquía, donde los creyentes son llamados «cristianos» por primera vez.
Al leer estos capítulos, presta atención a cómo Dios transforma la persecución en progreso. ¿En qué área de tu vida podría estar Dios usando un desafío actual para ampliar tu fe o para llegar a alguien nuevo?