¡Bienvenidos a la semana 6 de nuestro plan de lectura del Nuevo Testamento!

Ahora que hemos sido testigos de la vida, resurrección y ascensión de Jesús, esta semana nos adentramos en los inicios explosivos de la iglesia cristiana en Jerusalén. El Espíritu Santo obra de maneras extraordinarias, capacitando a creyentes comunes para vivir con una fe valiente, una generosidad radical y una convicción inquebrantable, incluso frente a una intensa oposición.

Lo que veremos esta semana:

  • Hechos 2: El Espíritu Santo desciende en Pentecostés, capacitando a los creyentes para hablar en otras lenguas. Pedro pronuncia un sermón osado y valiente que lleva a 3,000 personas a bautizarse, y la iglesia primitiva establece una comunidad vibrante marcada por la oración, la generosidad y la comunión.
  • Hechos 3: Pedro y Juan sanan a un hombre que no podía caminar a la puerta del templo; esto causa asombro en la multitud y brinda a Pedro otra oportunidad para predicar el evangelio de Jesús.
  • Hechos 4: Las autoridades religiosas arrestan a Pedro y a Juan, pero ellos se niegan a guardar silencio y declaran con firmeza que no pueden dejar de hablar de lo que han visto y oído. Los creyentes oran pidiendo aún más valentía.
  • Hechos 5: Dios trata la hipocresía en la iglesia a través de la historia de Ananías y Safira. Los apóstoles realizan señales milagrosas, son arrestados y liberados milagrosamente por un ángel, y continúan predicando a Cristo a pesar de haber sido azotados.
  • Hechos 6: Para atender necesidades administrativas y apoyar a las viudas desatendidas, la iglesia nombra a siete líderes llenos del Espíritu. Uno de ellos, Esteban, realiza grandes prodigios y enfrenta falsas acusaciones por parte de los líderes religiosos.

Al leer estos capítulos, reflexiona sobre el poder del Espíritu Santo en la iglesia primitiva. ¿Cómo puede ese mismo Espíritu darte audacia y valentía en tu fe esta semana?