El método E.D.A.O. es una herramienta sencilla pero poderosa diseñada para ayudarte a interactuar con la Biblia de una manera personal y transformadora. En lugar de leer capítulos solo para marcar una casilla, E.D.A.O. te ofrece un marco práctico de cuatro pasos—Escribe, Descubre, Aplica y Ora—para ayudarte a desacelerar y escuchar lo que Dios está diciendo. Este método te lleva más allá del conocimiento intelectual hacia una relación diaria más profunda con Jesús.
Escritura: Escríbela
Después de leer un pasaje, elige uno o dos versículos que hayan llamado tu atención. Escríbelos en tu cuaderno o diario. El acto físico de escribir te obliga a detenerte, a mirar cada palabra, asegurándote de no leerlo de manera superficial. Esto te ayuda a que la verdad penetre más profundamente en tu mente y corazón.
Salmos 119:11 (NTV) He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti.
Escribir la Escritura crea un punto de enfoque. No necesitas estudiar un capítulo entero; muchas veces Dios quiere hablarte a través de una sola frase. Al escribirla, la haces más tangible y más fácil de recordar durante el día.
Descubre: ¿Qué dice el texto?
Aquí observas el versículo con atención. Pregúntate: “¿Qué veo aquí?” Considera el contexto, el mensaje del autor y lo que la audiencia original habría entendido. ¿Hay un mandato, una promesa, una advertencia, una verdad sobre Dios o sobre el ser humano?
Durante esta fase estás practicando una exégesis básica—extrayendo el significado del texto. Puedes notar aspectos del carácter de Dios, de la condición humana o de la obra de Jesús. No te preocupes por ser un experto; simplemente escribe unas cuantas oraciones describiendo lo que ves que está ocurriendo en el versículo. Este paso asegura que tu interpretación esté basada en lo que la Biblia realmente dice antes de llevarlo a tu propia vida.
Aplica: ¿Cómo me cambia esto?
Este es el momento en que la Palabra pasa de la teoría a la práctica. Pregunta: “¿Qué quiere Dios que haga hoy con esto?” La aplicación convierte la información en transformación. Puede ser un cambio de actitud, un acto de obediencia, un paso de fe o una decisión concreta.
Santiago 1:22 (NTV) No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.
Sé específico. En lugar de escribir “Debo amar más”, escribe: “Hoy mostraré amor siendo paciente con mi hijo cuando me interrumpa.” La especificidad hace que la Palabra se vuelva activa y viva en tu vida.
Oración: Díselo a Dios
El paso final es la Oración. Esta es tu oportunidad de convertir la Escritura, el Descubrimiento y la Aplicación en una conversación con Dios. Pídele que te dé la fuerza para obedecer lo que has escrito en tu aplicación. Dale gracias por las verdades que te reveló durante tu estudio y pídele a su Espíritu Santo que siga enseñándote y guiándote a lo largo del día.
La oración cierra el ciclo del método. Este paso reconoce que no podemos vivir la Biblia en nuestras propias fuerzas; necesitamos la gracia y el poder de Dios. Al terminar tu estudio con una oración, estás entregando tu camino al Señor e invitándolo a guiarte. Este sencillo proceso de cuatro pasos transforma un hábito de lectura seco en un encuentro vibrante y lleno de vida con el Dios vivo.
Enseñanza clave
El método E.D.A.O. (Escritura, Descubre, Aplica y Ora) transforma la lectura bíblica en un proceso intencional y profundo. Al escribir la Palabra, descubrir su significado, aplicarla a tu vida y hablar con Dios en oración, creas un ritmo espiritual que te lleva a un crecimiento constante. Este método asegura que tu tiempo en la Biblia sea enfocado, personal y centrado en seguir a Jesús.
Nota: El método E.D.A.O. está basado en el modelo S.O.A.P. (en inglés) de PursueGod.org, adaptado al español para hacerlo más natural y accesible.
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