La señal del pacto davídico no es un ritual físico, sino una promesa eterna. Descubre cómo el sol, la luna y el linaje de Jesucristo sirven como evidencia duradera del compromiso de Dios de establecer un reino que jamás tendrá fin.
Discusión:
  1. Lee los puntos de discusión anteriores en grupo, incluidas las citas bíblicas. ¿Cuáles son tus pensamientos iniciales sobre estos puntos?
  2. ¿Por qué es significativo que Dios usara el sol y la luna como “testigos” de su promesa a David?
  3. ¿Cómo te anima el hecho de que el pacto davídico sea incondicional y basado en el amor fiel de Dios?
  4. ¿En qué maneras Jesús es un mejor Rey que los reyes humanos de la historia de Israel?
  5. ¿Qué significa para tu vida diaria vivir como ciudadano del Reino del Hijo de David?
  6. ¿Cómo te ayuda el cumplimiento del pacto davídico en Jesús a confiar en Dios cuando sus promesas parecen tardar?