Buscar de Dios no siempre es fácil. Nos llama a reevaluar nuestras prioridades y lealtades. Nos llama a preocuparnos más por los demás que por nosotros mismos. Puede llevarnos a ir en contra de la corriente de la cultura que nos rodea e incluso enfrentar oposición. Así que surge la pregunta: ¿Realmente vale la pena buscar de Dios?
Para encontrar la respuesta, miramos el Salmo 121. Este salmo es parte de los “Cánticos de ascenso”, cantados cada año por el pueblo de Israel mientras peregrinaban a Jerusalén para adorar a Dios en el templo. Para la mayoría, esto implicaba subir las montañas alrededor de Jerusalén, un viaje peligroso por los riesgos físicos y la amenaza de ladrones que se aprovechaban de los peregrinos. En este salmo, el autor expresa su temor ante el viaje y su motivación para seguir adelante.
Busca a Dios en las montañas tenebrosas
Al igual que los israelitas, todos enfrentamos “montañas tenebrosas” que nos dan miedo mientras buscamos de Dios. Tus montañas pueden ser problemas familiares, de salud o de dinero. Es normal sentir miedo e incertidumbre sobre cómo superar las dificultades o si lo lograrás.
Salmo 121:1 (NTV) Levanto la vista hacia las montañas; ¿viene de allí mi ayuda?
El salmista fue lo suficientemente humilde para reconocer que no era autosuficiente y que necesitaba la ayuda de Dios en el viaje. Nosotros también debemos recordar que necesitamos Su ayuda en los momentos difíciles y clamar a Él.
Recuerda el poder de Dios
Cuando el salmista reconoce sus miedos y busca a Dios, recuerda que Aquel que hizo los montes tiene poder sobre ellos.
Salmos 121:2 (NTV) ¡Mi ayuda viene del Señor, quien hizo el cielo y la tierra!
No importa lo que enfrentemos: Dios es el Creador de todo y tiene poder para enfrentar cualquier desafío. Por eso debemos mantenernos firmes.
Confía en las promesas de Dios
A través de la Biblia, Dios promete cuidar a Sus hijos como un guardián. Esto no significa que evitaremos todo problema o dolor. Dios nunca dijo que no tendríamos dificultades; pero sí prometió estar con nosotros en medio de ellas. Jesús dijo en Juan 16:33 que en el mundo tendríamos aflicción, pero que confiáramos en Él porque Él ya venció al mundo.
Confía en que Él está participando activamente en guiarte, aunque no lo sientas.
Salmos 121:3-6 (NTV) Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá. En efecto, el que cuida a Israel nunca duerme ni se adormece. ¡El Señor mismo te cuida! El Señor está a tu lado como tu sombra protectora. 6 El sol no te hará daño durante el día, ni la luna durante la noche.
El salmista tenía la confianza de saber que Dios siempre estaba guiando activamente sus pasos. Dios nos protege tanto de peligros físicos como espirituales, y nunca baja Su guardia.
Cree que la búsqueda de Dios vale la pena
El salmista siguió adelante porque creía que la alegría de conectarse con Dios valía la pena arriesgarse a los peligros del viaje.
Salmos 121: 7-8 (NTV) El Señor te libra de todo mal y cuida tu vida. El Señor te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre.
Así como los israelitas iban al templo porque representaba la presencia de Dios, nosotros también debemos seguir buscando Su presencia en nuestras vidas, sabiendo que no importa el costo, siempre vale la pena.
Este salmo nos ayuda a poner nuestra mirada en la eternidad y en la esperanza real que tenemos: una relación perfecta con Dios en el Cielo.
No importa qué tipo de “montañas” estés enfrentando hoy, no te rindas en tu búsqueda de Dios. Comprométete a buscarlo continuamente, recordando Su poder, confiando en Sus promesas y creyendo la verdad de la Biblia: la recompensa vale la pena.
Este nuevo año es una oportunidad perfecta para renovar tu búsqueda de Dios si ya eres seguidor de Jesús. Y si aún no has entregado tu vida a Él, no hay mejor momento que hoy para comenzar tu búsqueda. Vale la pena buscar de Él. No importa los peligros ni las situaciones que enfrentemos, porque Él está con nosotros en cada paso. Y lo más impresionante es que la victoria es nuestra porque Él ya la ganó en la cruz del Calvario.
Haz que tu resolución personal sea buscar de Dios para tener una relación más estrecha con nuestro Creador.
Enseñanza clave
Buscar de Dios siempre vale la pena. Él es nuestro Guardián que nunca duerme, nuestro Protector en cada paso y nuestra ayuda constante en cada montaña. Cuando recordamos Su poder y confiamos en Sus promesas, encontramos la fuerza para seguir adelante con fe.
Ver también:
- Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
- ¿Cuál es el viaje más largo que has hecho a pie? ¿Cómo te preparaste para ese viaje?
- ¿Qué temores o desafíos has enfrentado en tu búsqueda de Dios?
- Lee Salmo 121:1-2. ¿Qué significa que Dios quiere ayudarnos? ¿Cómo has visto la ayuda de Dios en tu vida?
- Lee Salmo 121:3-6. ¿Cómo describirías las promesas de estos versículos? ¿Cómo podría verse esto en tu vida?
- Tomen un tiempo para orar por “las montañas” que los miembros del grupo están tratando de superar en este momento.