El pacto mosaico fue un acuerdo condicional entre Dios y la nación de Israel. A diferencia de las promesas incondicionales hechas a Abraham o a David, las bendiciones del pacto mosaico dependían de la obediencia del pueblo. Descubre cómo esta estructura de “bendiciones y maldiciones” apuntaba a nuestra necesidad de un Salvador y cómo Jesús cumplió cada condición en nuestro lugar.
Discusión:
  1. Después de leer la “Enseñanza clave” en grupo, ¿cuáles son tus primeras impresiones sobre el artículo?
  2. ¿Cómo cambia tu perspectiva ver el pacto mosaico como un tratado de “soberano y vasallo”?
  3. ¿Por qué es importante distinguir entre un pacto condicional como el mosaico y uno incondicional como el abrahámico?
  4. ¿Qué ejemplos ves hoy de personas que todavía viven con una mentalidad de “si hago lo bueno, Dios me bendecirá”?
  5. Si Jesús cumplió todas las condiciones del pacto mosaico, ¿qué motiva nuestra obediencia hoy?
  6. ¿Cómo te ayuda la historia de Israel a apreciar la gracia del Nuevo Pacto?