¡Bienvenidos a la Semana 51!
Estamos cerca del final de nuestro recorrido por el Nuevo Testamento mientras entramos al aposento alto con Jesús y sus discípulos. Esta semana Jesús pasa de señales públicas a instrucciones íntimas para sus seguidores más cercanos, en la víspera de su crucifixión.
Lecturas de esta semana:
- Juan 12: María de Betania unge los pies de Jesús con perfume costoso. Jesús entra en Jerusalén como Rey entre palmas y anuncia su muerte, declarando que cuando sea levantado, atraerá a todos hacia Él.
- Juan 13: Jesús da el ejemplo supremo de liderazgo servicial al lavar los pies de sus discípulos. Predice la traición de Judas y la negación de Pedro, y da un nuevo mandamiento: “Ámense unos a otros como yo los he amado”.
- Juan 14: Jesús consuela a sus discípulos angustiados, declarando que Él es “el camino, la verdad y la vida”. Promete enviar al Espíritu Santo, el Consolador, para permanecer con ellos, enseñarles y darles su paz.
- Juan 15: Usando la alegoría de la vid verdadera, Jesús llama a sus seguidores a permanecer en Él para llevar fruto duradero. Los redefine como sus amigos y les advierte que el mundo los odiará como lo odió a Él.
- Juan 16: Jesús prepara a los discípulos para la persecución y explica el ministerio del Espíritu Santo, quien convencerá al mundo de pecado y guiará a los creyentes a toda verdad. Los anima recordándoles que Él ha vencido al mundo.
Mientras lees estos capítulos, observa la profunda intimidad y ternura de Jesús hacia sus discípulos justo antes de su sufrimiento. Aun con la cruz delante, su enfoque es consolarlos, equiparlos y amarlos.
¿Cómo te trae paz y fruto el permanecer en Jesús, la vid verdadera, cuando enfrentas presiones o incertidumbres esta semana?