¡Bienvenidos a la semana 20 de nuestro plan de lectura del Nuevo Testamento!

Esta semana profundizaremos en los argumentos teológicos fundamentales de la obra maestra de Pablo: la carta a los Romanos. Pablo escribió esta carta mientras se encontraba en Corinto, hacia el final de su tercer viaje misionero. Sabiendo que el libro de Hechos pronto narrará su viaje hacia Roma, esta etapa dedicada a las epístolas nos ofrece una visión profunda del mensaje del evangelio que Pablo se preparaba para llevar al corazón del Imperio romano.

En los capítulos 4 al 8 de Romanos, Pablo pasa del problema del pecado humano a la gloriosa realidad de la vida en el Espíritu Santo.

Lo que estudiaremos esta semana:

  • Romanos 4: Pablo usa el ejemplo de Abraham para demostrar que la fe siempre ha sido la clave de la justicia; así prueba que la promesa de Dios se otorgó a quienes creen, y no a quienes la obtienen mediante obras legalistas.
  • Romanos 5: Pablo explora los beneficios de la justificación —paz con Dios, gozo en el sufrimiento y esperanza—, contrastando la trágica condenación que trajo Adán con la gracia vivificante que trajo Jesús.
  • Romanos 6: Pablo aborda la relación entre la gracia y una vida moral, explicando que el bautismo simboliza nuestra muerte al pecado y nuestra resurrección a una vida nueva, dejándonos muertos al control del pecado y vivos para Dios.
  • Romanos 7: Pablo ilustra nuestra liberación de las ataduras de la ley y aborda con franqueza el conflicto interno entre el deseo de hacer el bien y la lucha de la carne.
  • Romanos 8: En uno de los capítulos más amados de toda la Escritura, Pablo declara que no hay condenación para quienes están en Cristo, destacando el poder transformador del Espíritu Santo, nuestra adopción como hijos de Dios y el amor inquebrantable de Dios.

Al estudiar estos capítulos clave, reflexiona sobre la seguridad que tienes en Cristo. ¿Cómo cambia tu manera de afrontar las luchas diarias el saber que nada puede separarte del amor de Dios?